La (mala) postura con el móvil

“Hace pocos años era la gente la que era inteligente y los teléfonos eran tontos”

Ya comenté hace varias semanas la influencia que puede tener la postura que adoptamos sobre nuestro estado de ánimo. Un aspecto complementario es las posturas forzadas que se aplican para hablar por el móvil o mirar su pantalla y la trascendencia que eso tiene sobre cómo nos encontremos, dada la cantidad de horas al día que utilizamos este utensilio tan útil y, a veces, tan odioso (se calcula que, de media, utilizamos el móvil alrededor de 1.000 horas anuales, bastantes de ellas en temas profesionales).

CadaPostura móvil 2 vez más expertos vinculan el uso frecuente del dispositivo móvil con rigidez en el cuello y, a través de ello, con depresiones, pérdidas de memoria o alteraciones del comportamiento. En muchos países, entre ellos España, se empieza a hablar de una auténtica epidemia. La cabeza pesa alrededor de 5 kilogramos, pero doblada hacia adelante en un ángulo de 60º (como al mirar la pantalla de un smartphone), la tensión efectiva sobre el cuello aumenta hasta más de 27 kg, lo que va generando posturas cada vez más curvadas, hasta provocar incluso la aparición de pequeñas jorobas o malformaciones en la espalda en personas cada vez más jóvenes.

Y ya vimos en la mencionada entrada, que una postura con los hombros hacia adelante y la espalda curvada, genera unos cambios hormonales muy perjudiciales para nuestro estado de ánimo. La reputada psicóloga social Amy Cuddy, junto con su colega de Harvard Maarten W. Bos, realizaron una investigación en la que se medía el estado de ánimo de personas a las que se pedía interactuar durante 5 minutos con diversos dispositivos electrónicos: smartphone, tablets, Postura y móvil 1ordenador portátil y ordenador de escritorio. Encontraron una relación lineal entre el tamaño del dispositivo y la medida en que afectaba a la persona: a menor tamaño, más se debe contraer el cuerpo para utilizarlo y peor acabamos encontrándonos. Según señalaba en un artículo publicado en el New York Times, “Irónicamente, mientras que muchos de nosotros pasamos horas todos los días usando pequeños dispositivos móviles para aumentar nuestra productividad y eficiencia, la interacción con estos objetos, incluso por breves períodos de tiempo, podría tener justo el efecto contrario, disminuyendo nuestra asertividad y nuestra productividad.” y añade en otro pasaje del artículo “Tu postura física esculpe tu postura psicológica y podría ser la clave para un estado de ánimo feliz y una mayos confianza en ti mismo”

Si no podemos dejar de utilizar el smartphone, las recomendaciones de los expertos son:

postura movil Dilbert

 

 

Y, quizás, se podría añadir que no estaría de más desconectar de vez en cuando (que no pasa nada) no vayamos a caer en extremos como los de Dilbert con su móvil

 


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