¿Qué nos motiva en el trabajo?

dalai-lama“Sólo hay dos días al año en que no se puede hacer nada. Uno se llama ayer y el otro mañana” Dalai Lama 

 

Acaba de llegar a mis manos un informe, cuyo resumen ejecutivo adjunto, francamente interesante sobre qué nos motiva a cada edad (el subtítulo, “Palanca de Motivación por Generaciones“, es especialmente descriptivo de su contenido). Este es un tema que comencé a tratar en una entrada anterior, pero de una manera más teórica.

Fundación Empresa y Sociedad-Resumen-ejecutivo-Qué nos motiva

Este estudio, realizado por la Fundación Empresa y Sociedad, es el resultado de una encuesta a más de 1.200 personas alrededor de sus motivaciones personales y profesionales. Referido exclusivamente al mundo del trabajo, algunos de los resultados más interesantes son los siguientes:

Podría aducirse que estos resultados reflejan una sociedad muy interconectada y colaborativa, propia de los nativos digitales, de los jóvenes especialmente, pero ello no explica porqué este patrón se mantienen estable en cualquier segmento generacional. Para Francisco Abad, autor de este informe, “el mundo de las motivaciones está empezando a evolucionar, pero el cambio se acelerará enseguida según anticipan ya la demografía y la diversidad generacional

Desde luego, los resultados de este informe echan por tierra la percepción de que los incentivos materiales son la palanca motivacional perfecta (sólo en un 16% de los participantes mencionan “Mejorar mi situación económica” y no necesariamente en los lugares preferentes). Un entorno que favorezca el crecimiento personal para sus empleados es mucho más efectivo.moticacion-intrinseca

En esta línea, el profesor Michael Sandel, de la Harvard University, comenta con frecuencia la anécdota de un proyecto de investigación llevado a cabo en Israel. Se seleccionaron una serie de personas que dedicaban una pequeña parte de su tiempo a recaudar dinero con fines sociales y se dividieron en tres grupos. A cada grupo se le explicó la importancia de la causa en la que estaban participando y cómo el dinero recaudado iba a beneficiar a personas desfavorecidas. Sin embargo, a uno de los grupos se le explicó que ellos se quedarían con el 10% de lo que recaudasen, a otro con el 30% y al tercero se le indicó que toda la recaudación iría íntegra a los destinatarios (y ningún grupo conocía las condiciones de los otros). El grupo que más recaudó fue este último, el que no tenía ningún interés económico, el segundo el que se quedaba con el 30% y el tercero el que retenía el 10%. Intentar motivar sólo con incentivo económico puede tener un efecto a corto plazo, pero es muy poco efectivo a largo plazo.

¿Estamos preparados para este cambio en el mundo de las motivaciones que anticipa Francisco Abad? Desde luego, el Jefe de Dilbert seguro que no

3_Dilbert motivación


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