La felicidad en el trabajo: qué puede hacer la empresa

“El secreto de la Felicidad no está en hacer siempre lo que se quiere, sino en querer siempre lo que se hace”

León Tolstoi

Ayer, 20 de marzo, se celebró el Día Internacional de la Felicidad, Felicidad 2promovido por la ONU en 2012 a instancias de Bután, un pequeño país en el Himalaya que saltó a la palestra mundial por su inquietud por la felicidad de sus súbditos, hasta el punto de crear un Ministerio dedicado a este menester y de gestionarla a partir de un índice específico: FNB (Felicidad Nacional Bruta).

Aunque no soy muy entusiasta de los “días internacionales”, me sirve de excusa para poder comentar un tema especialmente relevante, la felicidad en el trabajo. Este es un asunto de creciente interés para las empresas ya que, según demuestran todos los estudios, un empleado feliz es mucho más rentable que uno desgraciado (en el mundo empresarial, hay poco espacio para el altruismo). Cuando la gente es feliz, es mucho más innovadora y productiva, vende y trabaja en equipo mejor, tiene menos estrés o bajas laborales, se genera menor rotación……. En resumen, con la felicidad en el trabajo se trata de buscar mejores resultados a través de las personas.

Podemos definir la felicidad en el trabajo, desde el punto de vista de la empresa, como la cultura general de una organización y las políticas y medidas concretas que pone en marcha, para generar en los empleados un estado en el que puedan desarrollar todos sus puntos fuertes en el desempeño de su actividad. Y eso suena muy parecido a las medidas para motivar a los colaboradores de las que ya hemos hablado, aunque quizás envuelto en un concepto de carácter más estratégico e incluso definido como un modelo de negocio.

Sin embargo, y como nos señala la profesora Sonja Lyubomirsky en su célebre libro “La ciencia de la felicidad: un método probado para conseguir el bienestar”, el nivel total de nuestra felicidad depende de diferentes factores:

 

¿No es un poco optimista pensar que vamos a conseguir empleados felices, cuando sólo podemos influir, como muchísimo, en la décima parte de su felicidad?

A pesar de ello, muchas empresas se han enfrascado con verdaderas ganas en este tema, pensando que una inversión que se realice para facilitar y acompañar a las personas en su proceso hacia la felicidad, puede acabar siendo especialmente rentable.

Es llamativo el caso de Adecco, con ambiciosas políticas puestas en marcha para generar y potenciar la felicidad de sus colaboradores y que, además, se preocupa por fomentar el concepto en el mundo empresarial realizando, entre otras cosas, encuestas periódicas sobre felicidad en el trabajo.

ADECCO-Encuesta sobre Felicidad en el Trabajo

De la experiencia de Adecco y de otras empresas que intervienen activamente en la búsqueda de la felicidad de sus empleados, podemos deducir algunos consejos sobre lo que deben hacer las empresas y sus directivos para hacer más felices a su gente:

Al final, se trata básicamente del estilo directivo. Quizás sea cierto que la contribución de la empresa puede significar más de lo que pensamos en lograr la felicidad de los empleados, de manera que no tengan que recurrir a enfoques tan absurdos como los de Dilbert.

Dilbert felicidad


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