#10 La gestión responsable de personas

Carmen Rodríguez

—Directora de Recursos Humanos en Aqualia (FCC)

Carmen Rodríguez

Organizar el ciclo integral del agua para abastecer diariamente a 22,5 millones de usuarios en todo el mundo es un reto inasumible para cualquier empresa. Aqualia, integrada en el grupo FCC, se ha posicionado como la tercera compañía privada de agua de Europa y la séptima del mundo. Para hacerlo realidad, además de una vasta red integrada por estaciones potabilizadoras, plantas depuradoras, desaladoras y 70.000 km de redes, esta multinacional cuenta con el mejor de los recursos: la calidad de sus profesionales.

La plantilla de Aqualia, compuesta por 8.000 empleados de diferentes especialidades, está obligada a funcionar en perfecta sincronía para que la organización fluya los 365 días del año. La eficiencia de este capital humano solo es posible en un entorno de buenas relaciones laborales. Gran parte de la responsabilidad de que este clima propicio se genere recae en Carmen Rodríguez, directora del departamento de Recursos Humanos.

La formación original de Carmen parecía a priori muy alejada de sus competencias actuales. “No fue vocacional estudiar Derecho. Cuando salí de la universidad no tenía experiencia y mi primer trabajo condicionó el resto de mi carrera”, explica.

Por casualidad entró en UGT, lo que le sirvió para conocer a fondo el derecho laboral y la negociación colectiva. Después de cuatro años en el sindicato y un breve paso por una empresa de limpieza como jefa de personal, se incorporó a Aqualia para dirigir las relaciones laborales. Su nueva compañía entendió como un valor su experiencia en el mundo sindical.

Después de 17 años en Aqualia, que le han permitido adquirir un profundo conocimiento del sector mediante infinidad de visitas a los centros de trabajo, sus superiores insistieron en que realizase el Master de Desarrollo Directivo para Mujeres con Alto Potencial. Este curso, cuyo objetivo es el acceso de las mujeres a puestos ejecutivos, introdujo un hito transformador en su carrera profesional. “Descubrí que me ponía mis propias limitaciones”, confiesa. “Además de ofrecerte conocimientos en muchas materias, el Master me dio seguridad en mí misma y me convenció de que si quería, podía”.

Este cambio de mentalidad fue impulsado por las relaciones con sus compañeras del programa al descubrir, como en un espejo, que la problemática de una mujer y madre que trabajaba no era de su exclusividad.

“Si no hubiera hecho el Master en 2013, no habría aceptado el desafío que me lanzaron”, afirma. Este crecimiento profesional y personal la ayudó a recoger el guante y afrontar la misión de crear el nuevo departamento de RRHH de Aqualia.

Esta tarea titánica ha contado, desde el primer momento, con el respaldo absoluto de una Dirección que ha situado esta área en el centro de su estrategia empresarial. Decisión que ha involucrado a todos los empleados con independencia de su nivel de actuación.

“Con el Master aprendí a tener seguridad en mí misma.”

Comenzar de cero le permitió imprimir un nuevo enfoque a su labor, dejando atrás un concepto desfasado, vigilante y sancionador en la gestión de los RRHH. La nueva visión es sencilla pero eficaz: la empresa está formada por personas. Más que gestionar trabajadores, su tarea se centra en generar relaciones laborales óptimas entre seres humanos que trabajan y luchan por sus derechos. Aunque “en la mesa se discuta y, a veces, tenga que tomar decisiones duras como despedir”, el objetivo es desarrollar un ambiente constructivo en el que surjan puntos de encuentro. Su apuesta por la comunicación ha sido determinante para la ausencia de grandes conflictos laborales, teniendo en cuenta una plantilla altamente sindicada.

“No solo buscamos perfiles técnicos, sino que buscamos perfiles que se comprometan con la empresa”, explica. Este criterio de selección, basado en el compromiso y la fidelización, solo fructifica cuando los empleados están motivados con su actividad y se sienten respaldados por la organización. Aqualia acaba de ser certificada como Empresa Familiarmente Responsable por la Fundación Más Familia, lo que supone un reconocimiento al esfuerzo que realiza el equipo de Carmen para que el trabajador goce de una mayor conciliación familiar.

A través de una reciente campaña de encuestas anónimas, que ha contado con la participación del 70% de la plantilla, el 83% de los encuestados han manifestado su satisfacción con la empresa. A este estado de opinión contribuye la estabilidad laboral del equipo directivo —no sometido a rotación— y el hecho de que el 90% de los empleados cuenten con un contrato indefinido. Estas condiciones permiten que la entrega profesional y la calidad técnica de los trabajadores sea máxima, algo vital en una “empresa privada con vocación de servicio” que trabaja con el agua, un bien público y esencial para la sociedad.

Las convicciones personales de Carmen y su fuerte personalidad han encontrado en su ámbito profesional un camino para sacar adelante iniciativas que empujan a su organización. “Quiero lo mejor para la gente y, aunque no tenemos obligación como empresa, tenemos una responsabilidad”. Con este espíritu apoya la labor del voluntariado y es una firme defensora de la mujer y de la inclusión de los discapacitados. Aqualia ha renovado por tercera vez consecutiva el distintivo de Igualdad en la Empresa que concede el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad. Más allá del galardón, el compromiso de Carmen ha conseguido, con paciencia y muchas campañas de formación y sensibilización, un cambio cultural en su empresa: los empleados han interiorizado la importancia de la igualdad de género en una compañía predominantemente masculina. La lacra de la violencia contra las mujeres es una batalla prioritaria y Aqualia contribuye a combatirla mediante acciones divulgativas como difundir el teléfono 016 en los 13 millones de facturas que emite al año.

Este cambio de percepción ha dado más visibilidad a la mujer y está consolidando el programa ‘Mentoring’ para potenciar el talento femenino en los mandos intermedios de la empresa: “Igual que a mí me empujaron a hacer un máster, hay que ayudar a otras mujeres a impulsar sus carreras, porque profesionalmente hombres y mujeres no se encuentran aún en el mismo punto de salida”.