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ROBERTO VEGUILLAS PÉREZ

Roberto Veguillas Pérez

INFRAESTRUCTURAS ELÉCTRICAS INTERNACIONAL IBERDROLA RENOVABLES

"Dicen que la suerte es un cruce de caminos entre la oportunidad y la preparación"

Con tan sólo 29 años de edad, Roberto Veguillas ocupa el cargo de responsable de infraestructuras eléctricas internacionales de Iberdrola Renovables, después de rodarse hasta enero de 2008 en la dirección de los proyectos de la empresa en Europa Central, del Norte y del Este. A pesar de su juventud, posee una trayectoria profesional larga porque, desde adolescente, ha combinado sus estudios con el trabajo. Es ingeniero industrial por la Universidad Politécnica de Madrid, donde se tituló en 2005 y recibió el premio al mejor expediente. Fue alumno del Executive MBA de EOI, Escuela de Negocios en el curso 2005/2006, en el que resultó elegido alumno del año. Desde el inicio de su vida laboral en 2001 y hasta su ingreso en Iberdrola Renovables ha estado trabajando en Soluziona como ingeniero de Proyectos de Protección y Control de Subestaciones de la red eléctrica de Unión Fenosa Distribución, ha sido técnico de ofertas de automatización de subestaciones en ABB y jefe de proyectos de Distribución Primaria en Areva T&D. Su inquietud personal le ha llevado a colaborar con la ONG Ingeniería Sin Fronteras.

¿APRECIA GRANDES DIFERENCIAS ENTRE USTED COMO JEFE Y OTROS QUE TIENE 30 AÑOS MÁS?

Yo empecé mi vida profesional en otra gran empresa, Soluziona. Entonces miraba a los grandes jefes con gran respeto, ya que tenían 30 años más que yo. El impacto ante ellos cuando llegas de nuevas es fuerte y se convierten en tu referente. Ellos marcan la cultura de la empresa. ¿Diferencias? Tal vez la más acusada es el sentido que tienen de la jerarquía. En las corporaciones modernas tipo Google, por ejemplo, no existe; son estructuras mucho más planas. El directivo antiguo tiende a marcar más la jerarquía. Pero hay personas muy brillantes. He participado en reuniones en las que algunos de ellos cuando intervienen lo hacen con gran precisión y conocimiento. En un momento son capaces de rebatir y reenfocar la estrategia de cómo llevar a cabo una tarea. En Iberdrola podrían reconocer alguno de estos perfiles: personas sobresalientes que con un método antiguo, distinto al que se enseña hoy en las escuelas de negocio, son capaces de conseguir resultados espectaculares.

¿LOS DIRECTIVOS MÁS JÓVENES ESTÁN MEJOR PREPARADOS?

No creo que haya diferencias. El único salto significativo es que las nuevas generaciones estamos inmersos en las tecnologías, en el uso del correo electrónico, el móvil e Internet. Los más mayores han entrado en este mundo con cierta edad. Además, por su cargo, tampoco tienen obligación de dominarlo.

¿SE SIENTE VINCULADO A ALGUNA GENERACIÓN?

Por mi edad, me correspondería estar integrado en la generación X. Pero creo que son denominaciones sociológicas vincu ladas al puro marketing con el objetivo de segmentar mercados. Cada generación tiene sus peculiaridades, pero son las que marcan el entorno, el mundo, nada específico. Es la sociedad la que marca cuál es el comportamiento genérico de las personas en una época precisa. Si los sociólogos se apuntan a estas teorías sus razones tendrán, pero yo no me identifico ni cultural ni ideológicamente con ningún tipo de denominación.

PERO, COMO MUCHOS JÓVENES, ES MIEMBRO DE UNA ONG.

El que no tenga un compromiso ético y moral no puede ser denominado ser humano. Perseguir el bien común es elemental. Colaboro con Ingeniería Sin Fronteras porque nació dentro de la Escuela de Industriales de la Politécnica de Madrid. El mensaje que transmite es positivo: utilizar la técnica que los profesionales dominamos para mejorar la situación de los países que, por recursos o falta de formación, no pueden acceder a esa tecnología.

¿CREE QUE SE PUEDE REVERTIR ESA DESIGUALDAD?

El concepto de actuación de Ingeniería Sin Fronteras me parece muy interesante porque no estás haciendo una aportación económica, sino transmitiendo un conocimiento. Por ejemplo, estamos popularizando en varios países el uso de los paneles solares, y eso facilita la autonomía energética de zonas o grupos familiares. Otro ejemplo, Unión Fenosa lanzó una campaña en Latinoamérica para convencer a la gente de los beneficios de abonarse al servicio y no hacer enganches ilegales, y funcionó relativamente.

QUÉ PREFIERE ¿EL CONTACTO PERSONAL O EL ELECTRÓNICO?

Yo soy un fan del contacto directo. Una de las características de Iberdrola Renovables es la velocidad vertiginosa que ha tenido su desarrollo. Hemos nacido hace poco y ya somos líderes mundiales de un sector que está en pleno auge. La velocidad del crecimiento del negocio es siempre superior a la velocidad del incremento de los recursos humanos. Vivimos inmersos en las prisas y normalmente tienes dificultades para sentarte con tu colaborador para reflexionar sobre un problema y ayudarle a encontrar una solución. Esta situación se agudiza en un departamento de ámbito internacional. Unas veces estoy en Polonia, otras en Hungría o en Francia. Y los integrantes de mi equipo están cada uno en otro país. Para mantener el contacto es imprescindible jugar con el móvil, la blackberry, el correo electrónico. Soy fan del contacto directo, pero hay que ser realista y aceptar que el contacto electrónico en ocasiones es el único viable.

¿QUÉ ELEMENTOS DE SU FORMACIÓN HAN SIDO CLAVES?

Hay dos factores. El primero, la educación que he tenido en el ámbito familiar, basada en el esfuerzo. Me han inculcado que "lo que siembras es lo que vas a recoger". Mi familia es de clase media; sólo mi padre trabajaba y siempre se ha premiado el esfuerzo personal. En segundo término, me ha marcado el hecho de escoger una carrera de ingeniería. Creo que es muy bueno para el desarrollo personal y laboral porque proporciona un gran tesón y te acostumbra a enfrentarte de forma continua a temas nuevos y complicados que nada tienen que ver con aprender algo de memoria y recitarlo. En mi caso, soy muy autoexigente y tengo capacidad de trabajo. Siempre recuerdo a un profesor de EOI, Fernández Aguado, que repetía: "No sé qué pasa que cuanto más trabajo más suerte tengo".

SU SALTO DE LA VIDA DE ESTUDIANTE AL MUNDO PROFESIONAL, ¿FUE UNA PIRUETA SIN PARACAÍDAS?

Son mundos muy diferentes. En la Universidad hay mucho trabajo, pero tiene algo de virtual. En la empresa entran en juego factores sociales. Tu trabajo depende también de otras personas, no puedes ser individualista y tu rendimiento se mide con el de tu equipo. Los conocimientos técnicos se aprenden y nadie entra en la empresa sabiendo; la clave es aprender a gestionar las relaciones personales de manera correcta y eficaz.

¿CUÁNTO TIEMPO PIENSA QUE ES EL MÍNIMO Y EL MÁXIMO QUE SE DEBE PASAR EN UN MISMO PUESTO?

Mi primera motivación a la hora de realizar un cambio de trabajo no es la económica. Lo que me mueve es enfrentarme a nuevos proyectos. Busco la progresión y el reto personal. ¿Cuánto tiempo tienes que estar en un trabajo? Para mí, no es lo mismo tener 3 o 4 años de experiencia que pasarse 3 o 4 años haciendo lo mismo. Mi cambio de Soluziona a ABB fue porque creía que había tocado techo y en el nuevo destino tenía progresión. Después se cruzó un antiguo compañero de EOI y me ofreció un puesto de responsabilidad en Areva. Dicen que la suerte es un cruce de caminos entre la oportunidad y la preparación. Yo arriesgué porque era muy joven y el reto era importante, pero me sentía preparado. Y me salió bien. Después llegó Iberdrola, el líder mundial del sector, que me hizo una propuesta irrechazable: participar en la expansión internacional de la empresa. Una buena experiencia, una empresa sólida, una oferta económica atractiva y pasaba de un puesto puramente técnico a un puesto de gestión de proyecto.

¿CUÁNTO VA A DURAR SU MATRIMONIO CON IBERDROLA?

Tiene pinta de que será largo. Veo una gran trayectoria por delante. Iberdrola Renovables empezó hace siete años con seis personas y ahora somos dos mil. Cada día aparecen departamentos nuevos, saltan noticias y proyectos. Sales a Bolsa, firmas contratos de 4.500 megavatios con Gamesa Eólica. Cada día desembarcas en un país nuevo. Hace un año era responsable de un área y ahora dirijo todo el departamento internacional. No hay ningún signo que te indique que deba cambiar de barco.

¿NO HA FIJADO NUNCA SU RESIDENCIA FUERA DE ESPAÑA?

Siempre he trabajado con base en España y en ocasiones me ha tentado la experiencia internacional. Empecé a trabajar joven porque primero hice la carrera técnica y, mientras ya estaba trabajando, completé la ingeniería superior. Esa circunstancia limitó la posibilidad de vivir y trabajar fuera. Además, me gusta el contacto intenso con mi familia y con mis amigos y ése es el principal freno para la salida. Se quejan de que los profesionales españoles no aceptan la movilidad internacional, y yo lo justifico porque creo que tenemos una muy alta interrelación personal con la familia.

¿CÓMO SE VE EL MERCADO INTERNACIONAL DESDE UNA MULTINACIONAL ESPAÑOLA?

Hay mercados globales y por tanto es imprescindible que haya empresas globales. En Iberdrola hay muchos expatriados y a mí lo que me toca es estar todo el día metido en un avión. Pero la política principal de Iberdrola es confiar en los trabajadores de cada país. Por ejemplo, en Varsovia tenemos contratados a polacos: ellos conocen la cultura de su país y es fácil que se empapen de la cultura de la empresa. La estrategia inversa es mas complicada. Ser una multinacional no consiste en mandar trabajadores a países extranjeros, sino en saber hacer negocios en esos mercados exteriores. Hay contactos directos, pero también mucha videoconferencia. Eso sí, hay que adaptarse a los horarios distintos, conocer bien otros idiomas y tener la mente abierta para aceptar otras formas de hacer y otras pautas culturales… tanto de tus empleados como, naturalmente, de tus clientes y de tus proveedores de otros países.

LA ENERGÍA RENOVABLE, ¿ES LA SOLUCIÓN DEL FUTURO?

Actualmente no pueden resolver completamente este problema, pero tienen un gran desarrollo tecnológico por delante y serán un factor clave. El futuro es alcanzar un suministro 100% renovable. Estamos en un plano de decisiones políticas, incluso a nivel mundial. ¿Qué queremos?. Hay que reducir emisiones de CO2, en escenarios de incrementos de demanda del 50% en 15 años, y con el petróleo por las nubes. Está claro que es el momento de tomar decisiones. Con el encarecimiento de las fuentes convencionales, las energías renovables se han situado en el umbral de competitividad en costes, por ejemplo, con los ciclos combinados y con el fuel. Y más aún con un mercado de emisiones de CO2 que va a penalizar la generación con residuos fósiles. Las nucleares son más baratas, y aunque tienen otros problemas, hay que tenerlas en cuenta al no emitir CO2. Yo creo en un mix energético equilibrado, y para disminuir el coste energético, apostar por la liberalización de mercados y el consumo eficiente y sin derroches.

¿CÓMO VE EL MUNDO EMPRESARIAL ESPAÑOL EN 10 AÑOS?

Estamos en una encrucijada en la que debemos decidir cómo queremos que sea España en su actividad económica. ¿Más ladrillo y más sector bancario financiando ese ladrillo? Creo que hemos dejado de lado la investigación y el desarrollo, las nuevas tecnologías. Creo que España va a ser, o es ya, uno de los referentes económicos mundiales. Pero percibo que hay grandes países en vías de desarrollo que vienen empujando. Para consolidarnos en la cumbre tenemos que apostar por procesos de alto valor añadido, una mejora de la educación y formación, y sobre todo creernos que somos capaces de ello.