Turning Torso

Buenos días a todos,

En el post de hoy, dada la dificultad que tiene gestionar un proyecto y que cumpla con los objetivos de tiempo, coste  y calidad (el 24 % de los proyectos se cancelan antes de su finalización o son entregados y nunca utilizados, el 44% superan el presupuesto o no cumplen con la calidad requerida y tan solo el 32% cumple con las características requeridas), hablaré del Turning Torso.

 

Turning Torso, del famoso arquitecto Santiago Calatrava, es una torre de 190 metros de altura y 54 plantas situadas en Malmö (Suecia). Es el edificio residencial más alto de Suecia y premiado en 2005 como el mejor edificio residencial del mundo.

El edificio se encuentra en una zona industrial obsoleta que está siendo transformada a una zona residencial, de ocio y negocios junto al Mar Báltico.

 

El inicio de este proyecto tiene lugar en 1999 (hasta 2001 no se empezará a construir) tras el go de Calatrava a Johnny Örback (director ejecutivo de la constructora HSB) a la realización de una torre inspirada en una escultura propia que representa un torso humano que se retuerce sobre sí mismo dando un giro de 90 grados desde la base hasta la planta más alta.

 

 

Durante la planificación del proyecto, Calatrava presenta el principal entregable (Plano del diseño general), donde viene determinado que el edificio se estructura en nueve cubos rotatorios (los dos primeros para oficinas y el resto para 147 viviendas) y donde su principal elemento estructural es un núcleo de hormigón armado de 10,6 metros de diámetro.

 

Sus principales materiales son acero, vidrio y hormigón  para el interior y paneles de cristal y aluminio para revestir el edificio.

La tecnología empleada es ACS (Automatic Climbing Structure), un mecanismo en forma de molde que permite el vaciado para lograr el tubo central del edificio, es necesario usar ésta tecnología puesto que los sofisticados y complejos métodos constructivos lo requieren.

También fue necesaria una segunda columna de hormigón a modo de exoesqueleto uniendo los extremos del edificio para proporcionar la estabilidad requerida, pensar que se sitúa en una  zona expuesta al fuerte viento del mar Báltico.

 

A lo largo de la ejecución del Turning Torso surgieron muchos problemas con los que no contaron.

La comunicación entre el equipo de HSB y el de Calatrava fue muy escasa y esto se vió reflejado en la realización del proyecto. Por un lado, Johnny Örbäck no supo transmitir a todos los componentes de HSB que Turning Torso se trata de un edificio emblemático que devolvería a Mälmo el Skyline perdido en su día al derruirse las fábricas que antes la caracterizaban de ciudad industrial,  por otro lado, al tratarse de un arquitecto famoso a nivel internacional con muchas obras repartidas por todo el mundo, no pudo viajar a Mälmö tantas veces como hubieran sido necesarias. Esto dio lugar a retrasos y toma de decisiones incorrectas.

El tubo de hormigón que sostenía el edificio debía de ser anclado en unas plataformas construidas en tierra, izadas e instaladas in situ, esto en una ciudad donde se alcanzan más de 100 km/h tiene su enorme complicación y unos retrasos en el proyecto importantes.

Para el nexo entre la armadura corrugada y el hormigón, se utilizaron los paneles de encofrados más grandes del mundo jamás utilizados. Moverlos en una ciudad donde el viento es un factor climático con el que luchar a diario dio lugar a mayores retrasos.

El objetivo de calidad pasó de puntillas, a lo largo de la construcción surgieron unas grietas que se formaron en el hormigón debido a la utilización de un material equivocado que dio lugar en los primeros compases de la construcción a la demolición parcial del edificio (lo que genero un retraso aún mayor), durante cuatro meses se depuraron responsabilidades y se destituyó  a Örback (consecuencia de descontentos y malentendidos).

Otro de los problemas con el que no contó Calatrava a la hora del diseño del edificio fue con el mantenimiento y limpieza, sus giros de 90 grados hacen aumentar el presupuesto  en muchos miles de euros.

Para ahorrar costes, la constructora  puso unos horarios de 80 horas /semana en los que cada semana trabajaba una cuadrilla diferente. Aun así, no se cumplió con el objetivo de coste, viéndose excedido éste en casi 85 millones de euros.

El principal riesgo al que se enfrentó el proyecto, fue contar con un arquitecto que, aunque prestigioso, nunca antes había diseñado un edificio para ser habitado.

Finalmente, una vez entregado el proyecto, Calatrava recibó en 2005 un premio en Cannes al edificio residencial más lujoso del mundo.

 

Quizás, después de leer ésto, comprendamos la dificultad de cumplir en tiempo, coste y calidad.

 


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