Diagrama de GIVONI

Una estrategia esencial para proyectar un edificio bioclimático es tener en cuenta el clima del lugar. Para el arquitecto, esa información es fundamental, pero no puede saberla de primera mano. Sólo quien vive en el sitio sabe si el verano es muy seco, si en invierno hay heladas, si los días calurosos de primavera suelen llegar tarde… Existe una herramienta muy sencilla para averiguar de manera aproximada cuáles son las situaciones climáticas de un lugar concreto a lo largo del año y saber qué tipo de estrategias deben tenerse en cuenta para proyectar un edificio: el Diagrama de Givoni.


(Pincha en la imagen para verla a mayor tamaño) Imagen: Google Images.

El Diagrama de Givoni es un diagrama psicométrico: es decir, tiene en cuenta las características del aire, la humedad y la temperatura para evaluar la sensación térmica y de confort. Por supuesto, no es un diagrama que dé resultados exactos, puesto que cada individuo tiene su propio estado de confort, pero sí es una buena aproximación en términos generales.

El diagrama utiliza los valores de temperatura y humedad media de cada mes. Con estos valores se obtienen 12 líneas que representan el rango de variación entre los estados máximos y mínimos medios de cada uno. Al final se obtiene algo como esto:


(Pincha en la imagen para verla a mayor tamaño) Diagrama de Givoni aplicado a la ciudad de Alcalá de Henares. Elaboración propia.

En el ejemplo vemos representados cada mes del año con una línea, cuyos extremos corresponden a los valores máximos y mínimos medios de temperatura y humedad relativa. También vemos que el diagrama está dividido en varias zonas, cada una con un número. Estas zonas corresponden a áreas en las que se dan unos condicionantes climáticos similares, que pueden ser agrupados dentro de una misma categoría para la cual existe una solución bioclimática a resolver. Éstas son las categorías:

Aplicado al ejemplo, podemos ver que en Alcalá de Henares, los meses de invierno, sobre todo, y parte del inicio de primavera y final de otoño ocupan las zonas 4 y 5, por lo que, a la hora de diseñar un edificio, podremos resolver las necesidades de calor con calefacción solar pasiva
y activa. En los meses de julio y agosto, con un sistema de refrigeración por alta masa térmica podríamos resolver las necesidades de confort climático. El resto del año, las ganancias internas podrían servir para mantener un buen clima interior.

Como decíamos al principio, este diagrama es una herramienta que nos da una idea general del clima de un lugar, y un primer acercamiento a qué debería ofrecer un edificio a nivel bioclimático. Una parcela expuesta o una persona “friolera” son suficientes para modificar las condiciones climáticas que requiera.

 


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