Robots sexuales

Introducción

Recientemente estuve re-viendo un capítulo de Futurama titulado “Salí con una robot”. Futurama es una serie animada creada por Matt Groening, creador de la popular serie humorística Los Simpson. La serie sigue las aventuras de un repartidor de pizza, Philip Fry, que el 31 de diciembre de 1999 tropieza accidentalmente y cae por casualidad en una cápsula criogénica y despierta mil años después.

En el capítulo, el protagonista comienza una relación romántica con un robot con la forma de la famosa actriz Lucy Liu. A partir del momento en que esa relación se hace pública todos sus amigos (humanos y robots) se oponen totalmente a ella calificándola de antinatural. Es en ese momento en el que presentan un vídeo humorístico parodiando a los vídeos educativos de las escuelas, condenando que la gente mantenga relaciones sexuales con robots.

Incluyo el vídeo en inglés para amenizar el tema:

En las últimas décadas los avances en inteligencia artificial son increíbles: programas que participan en juegos de preguntas y que superan el test de Turing,  algoritmos de visión artificial capaces de enfrentarse a imágenes como los tests de Rorschach, etc.

Añadamos a esto el desarrollo de robots humanoides en países como Japón, uno de los países con mayores avances en robótica. País dónde se han desarrollado robots capaces de tocar instrumentos, trabajar en hoteles y cuidar de personas.

Añadamos también la creación de piel sintética para prótesis que en el futuro sería indistinguible de la real.

Robots sexuales

bot2

No, no voy a hablar de las relaciones románticas que puedan establecerse entre humanos y robots, eso ya se ha tratado ampliamente en otros artículos. Además de producirse ya casos en el mundo actual, como el de Sal 9000, un nipón enamorado del personaje Nene Anegasaki del videojuego “Love Plus” con quien se casó en 2009.

La pregunta que yo me realizo tras analizar todo esto es “¿estamos tan lejos del momento en el que seres humanos y robots mantengan relaciones sexuales?

Este tema no ha sido solamente tratado en la serie de Futurama. En la película Blade Runner se presenta un futuro en el que existen “replicantes”.  Seres artificiales que imitan al ser humano en su aspecto físico y en su comportamiento, llegando a ser virtualmente indistinguibles. Estos seres artificiales se crean con diferentes modelos, entre otros obreros, soldados, comandos y trabajadores sexuales o modelos de placer. Igualmente en la película “Automata” protagonizada por Antonio Banderas aparece “un/a” robot trabajadora sexual.

¿Es por tanto esta idea tan descabellada?

El estado del arte

En el horizonte empieza a aparecer uno de los mercados posiblemente más fructíferos y rentables del futuro: el de los robots sexuales. Ahora parece una idea de Ciencia Ficción, pero ya se están sentando las bases para ello.

Un nuevo estudio titulado «Inteligencia Artificial, robótica y el futuro de los puestos de trabajo» asegura que en pocos años los robots coparán centenares de profesiones. El él se recoge la opinión de diversos expertos, la mayoría de los cuales creen que un día cercano estas máquinas desempeñarán más puestos de trabajo que en la actualidad están ocupados por seres humanos. Y gran parte de ellos no serán repetitivos empleos en cadenas de montaje sino que tendrán que ver con aspectos de la vida cotidiana, incluido el sexual.

Cada vez los robots son más parecidos a los humanos y por razones obvias, los diseñadores crean robots que deliberadamente tienen un aspecto joven y atractivo.

Un ejemplo de prototipo de robot cuya función futura puede ser el de sustituir a mujeres de carne y hueso ha sido creado en Japón y se llama Asuna.

Evidentemente Asuna no es un robot sexual pero los expertos dicen que es sólo cuestión de tiempo que este tipo de tecnología sea adaptada para tales fines. De hecho, hay empresas en Japón que ya están creando muñecas sexuales con una textura de piel tan perfecta que es “indistinguible de la real”. “Será posible mantener relaciones físicas con este tipo de androides”, sostiene Takahashi Komiyama, el portavoz de Ishiguro’s lab dónde se ha creado al robot Asuna. Una vez más Japón es una de los países más avanzados en este tema ya que cuenta con las muñecas sexuales más avanzadas del mundo, tales como las fabricadas por KanojoToys o por Orient Industry.

Por ahora, Asuna no está equipado con una inteligencia artificial avanzada o sistemas de reconocimiento de cara y voz. Sin embargo, se espera que una versión totalmente independiente se estrenará en 10 años, de la que se dice será casi idéntica a un ser humano, afirmó Takeshi Mita, CEO de a-Lab en Tokio.

Sin irnos aún de Japón, la cuestión del sexo con robots ha saltado a primer plano estos días por cuenta de Pepper, el popular humanoide doméstico que se vende desde hace tres meses y que es capaz de “leer” las emociones humanas. El fabricante, SoftBank, hace firmar a sus usuarios un acuerdo por el se comprometen a “no realizar un acto sexual o una conducta indecente con el robot”.

Empresas como True Companion y Real Doll se encargan de fabricar robots destinados a usuarios que quieren tener ese tipo de relaciones sexuales, algo que probablemente irá a más y que algunos organismos quieren tratar de impedir.

En el portal studyweb.com se presenta un listado de 42 dispositivos electrónicos que existen para “tener sexo con ellos hoy“. Totalmente NSFW 😉

David Levy, autor del libro “Amor y Sexo con Robots”, dice que es inevitable que mucha gente acabe eligiendo a robots como amantes y cónyuges, ya que la tecnología está avanzando a pasos agigantados. “Yo creo que los robots sexuales serán una bendición para la sociedad”, dice. “Hay millones de personas ahí fuera que, por una u otra razón, no pueden establecer una buena relación”.

En 2015 se llevará a cabo el Segundo Congreso Internacional de “Amor y sexo con robots”. Quién esté interesado en participar puede enviar sus trabajos si están relacionados con los temas listados en su web: emociones en robots, robots clones de personas, robots de entretenimiento, enfoques afectivos a la robótica y ética en robótica.

¿Para cuando?

El sexo con robots será algo corriente para el 2050, incluso más común que el sexo entre humanos. La curiosa predicción la hace el futurólogo y matemático británico Ian Pearson, fundador de la firma Futurizon, con un 85% de exactitud en sus predicciones. David Levy anteriormente mencionado, asegura que en pocos años veremos evolucionar las versiones “crudas” que ya existen en “robots sofisticados que serán de uso común”.

Según el futurista británico Ian Pearson, la evolución hacia el sexo con robots seguirán un proceso más o menos natural. En 2030 el sexo virtual en 3-D será tan ubicuo como lo es hoy por hoy la pornografía on-line. En 2035, la mayoría tendremos juguetes sexuales para interactuar con la realidad virtual. Una minoría podrá permitirse entonces el lujo de contar con robots sexuales en sus casas, hasta que se popularicen su precios y su uso.Pearson afirma además que el mercado de todo lo relacionado con el sexo será hasta siete veces mayor que hoy en día. Y el sexo con robots será posiblemente más frecuente que el sexo entre humanos.

“Mucha gente tendrá al principio reservas a mantener relaciones sexuales con un robot”, admite Pearson. “Pero conforme vaya mejorando el comportamiento mecánico, la inteligencia artificial y la apariencia de las máquinas, los prejuicios se irán evaporando y la gente acabará conectando emocionalmente con los robots”.

Voces a favor

Según explica el futurólogo Ian Yeoman en una conferencia en la feria australiana de Turismo recogida por el portal First To Know, las prostitutas robot podrían llegar a ser preferidas por los clientes porque evitarían el contagio de enfermedades de transmisión sexual como el VIH.

¿Parece todo esto demasiado sórdido y deshumanizado? El sexólogo estadounidense Ian Kerner ha dado una vuelta de tuerca más a este tema al sugerir que sería aceptable crear un tipo de androide ideado para que los hombres «practicasen» antes de tener sexo con una mujer y que ayudase a aquellos que padeciesen, por ejemplo, eyaculación precoz.

“Como terapeuta, no puedo sugerir en la actualidad un sustituto del sexo que sea legal. Por ello, y si hay madres de alquiler, me pregunto por qué la Inteligencia Artificial no puede ocupar ese lugar”, ha determinado Kerner.

En este sentido, el terapeuta ha señalado que, en un futuro no muy lejano, los autómatas serán un «sustituto del sexo» que ayudará a los hombres más tímidos a «practicar» antes de mantener una relación con una mujer de carne y hueso. «Crearlos permitiría a aquellos que tienen poca actividad sexual aprender a relajarse y, en un futuro, mantener relaciones con eficacia», ha destacado.

Por otro lado, Kerner planteó la posibilidad de que los «robots sexuales» podrían ayudar a determinados delincuentes. «El pedófilo es alguien con unos gustos sexuales que van en contra de los valores de la sociedad, la IA podría ser útil para que estos sujetos expresasen su sexualidad en la intimidad». En este sentido, los presentes señalaron que los autómatas podrían ser utilizados por los pedófilos de la misma forma que se utiliza metadona para tratar a los drogadictos.

Ante los diversos ataques de campañas en contra del desarrollo de estas tecnologías Douglas Hines, CEO de True Companion se defendió en los siguientes términos ”No estamos reemplazando a una esposa o tratando de sustituir a una novia”. “Esta es una solución para gente que está entre dos relaciones o para alguien que ha perdido a su esposa… La gente puede encontrar la felicidad y sentirse llena de formas alternativas a la interacción humana”.

Voces discordantes

Las ideas presentadas anteriormente por Kerner fueron criticadas duramente por sus colegas invitados a la mesa redonda, quienes señalaron que estos “robots sexuales! podrían causar dependencia a los nuevos jóvenes. Si hay una generación que crece con juguetes sexuales inteligentes que aprenden y tienen capacidad para satisfacer sus preferencias, podría ser que estas personas no entrasen en contacto físico con otros seres humanos”, explica en la conversación Gareth Price, graduado en IA por la Universidad de Manchester.

Dado el hecho de que la mayoría de las naciones no tienen leyes establecidas para limitar el sexo con robots y puesto que es un negocio potencial que puede ofrecer tantos beneficios, muchos expertos pronostican que las “relaciones” con androides sexuales pronto se convertirá en algo común.

Para la antropóloga Kathleen Richardson, de la Universidad de De Montfort en Leicester, estamos sin embargo en los albores de “una terrible pesadilla“. Richardson y otros expertos en ética robótica han lanzado la Campaña contra los Robots Sexuales y han reclamado a sus potenciales usuarios que “examinen sus conciencias”, antes de contribuir al desarrollo de una tecnología con imprevisibles consecuencias en la vida real. En un estudio la autora expone que “las relaciones de prostitución con máquinas no son ni éticas ni seguras. El desarrollo de robots sexuales reforzará aún más las relaciones de poder que no reconocen a ambas partes como sujetos humanos”.

Reflexiones éticas

En todas esas conversaciones hay cada vez una reflexión más profunda sobre la Ética Robótica y lo que nosotros mismos sentimos hacia las máquinas. Comienzan a explorarse debates por parte de gente que ama a los robots y quiere defender sus derechos, el efecto que los robots pueden causar en nosotros y sobre todo el que podrían causar si alguna vez toman conciencia de sí mismos, algo que parece aún estar muy lejos de nuestra realidad.

Todos estos debates no parecen frenar unos avances que dejan claro que hay mucho terreno por delante en todo lo relacionado con la robótica. Y desde luego también en esa rama de la robótica del placer, que a buen seguro se convertirá en una alternativa relevante para millones de personas en todo el mundo.


Suscribirse a comentarios Respuestas cerradas, se permiten trackback. |

Comentarios cerrados.


Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies