Meridiano 180

El meridiano de Greenwich es el que internacionalmente marca las horas.

En España, el meridiano atraviesa los pirineos por Torla (parque de Ordesa), pasa por los Monegros, por la ciudad de Castellón de la Plana y continúa casi paralelo y cercano a la costa levantina. Este meridiano divide el mundo en dos mitades, dejando doce horas al este y otras doce horas al oeste.

Al otro lado de la Tierra nos encontramos con el meridiano 180. Del Ártico al Antártico atraviesa Rusia, el mar de Bering, las aguas libres del Océano Pacífico y las Islas Fiyi, casi casi una tras otra (Moala, Totoya, Matuku…).

Este meridiano 180 nos permite dar respuesta a la pregunta que casi todo el mundo se ha hecho alguna vez: ¿dónde empieza un día y dónde acaba otro?

Si lo atravieso en una dirección cambio de fecha, y si lo vuelvo a atravesar en dirección contraria gano la fecha que había perdido.

Es una oportunidad de vivir dos veces, como diría un romántico. Para el físico es el resultado de la rotación de la tierra y para cualquier persona una curiosidad. Pensar que si paso de la capital de Samoa A (Apia) a la capital de Samoa B (Pago Pago), que tienen casi calles comunes, habré pasado de hoy a mañana y regresar de mañana a hoy. Tener otra oportunidad será siempre una ventaja increíble.

 

 

A todos los directivos les gustaría tener junto a su mesa de despacho un meridiano 180 y con ello la oportunidad de volver atrás si la decisión tomada no se refleja, después, de la manera que se había preparado. Sin embargo, hay que tener en cuenta que la mayoría de los fracasos no son debidos a las decisiones tomadas, sino a la manera y forma en que esas decisiones se llevan a cabo.

Poner un meridiano 180 en el cerebro de un ejecutivo es tanto como regalarle un rastrillo para que, una vez que haya tomado una decisión y haya establecido la manera en que debe ser ejecutada, pase ese rastrillo y la limpie de todas aquellas impurezas (barreras, dificultades, exigencias, etcétera) que la pueden condicionar. El rastrillo (a veces una y otra vez) permitirá que la decisión final se tome con mayores garantías de éxito.

En la empresa, el meridiano 180 no existe. Debe sustituirse por mayores capacidades de análisis, mayor reflexión y mejor cuidado en su puesta en ejecución; sobre todo por una apuesta en pro de la profesionalidad, el conocimiento y la experiencia. Todo ello constituye el abstracto que conocemos como el know how de la organización.

Poder volver hacia atrás para rectificar es algo impagable. Rectificar y seguir adelante, hacerlo para recuperar, es una competencia solo detectada en los valientes: aquellas personas humildes que son capaces de reconocer el error son las que están más cerca del éxito.

Volver atrás, como decía un viejo proverbio venezolano, ¡ni para coger impulso! Rectificar sí, pero siempre con un paso hacia adelante, y en este sentido me gustaría recordar lo que nos enseña el sabio refranero español:

«Mirada larga, paso corto y mala…»


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