Estrategia en la tanda de penaltis

A veces dudamos de las estadísticas. Sobre todo cuando nos dan un resultado contrario al que queremos. La verdad es que deberíamos utilizar las estadísticas y los resultados estadísticos como una herramienta importante a la hora de establecer la estrategia y, por ende, tomar una decisión.

Pero para ello tenemos que conocer esas estadísticas y tener los conocimientos suficientes para interpretar sus datos y darles el valor que puedan tener en cada momento y con respecto a las circunstancias influyentes en ese momento.

Vamos a utilizar como ejemplo práctico la tanda de penaltis que en la prórroga de los finales de fútbol se producen y la relación que el triunfo final pueda tener con el análisis estadístico y la estrategia.

Nos basaremos en tres criterios y una conclusión que hemos podido observar en estos encuentros desde hace años.

En primer lugar, queda estadísticamente demostrado que los equipos que lanzan los penaltis en primer lugar tienen un 67% de probabilidades de ganar al final de la tanda. Los equipos que lanzan en segundo lugar, solo un 43%, y ello debido a la presión que sienten los segundos tiradores por los resultados obtenidos por el otro equipo y con independencia de que este primero haya metido o no el penalti.

Lo más curioso es que en el 58% de las ocasiones se produce la siguiente paradoja: si falla un jugador del primer equipo en tirar los penaltis, el jugador siguiente del segundo equipo también lo falla.

En segundo lugar, las estadísticas nos confirman que de los cinco penaltis que cada equipo lanza, los jugadores que lanzan en tercer y cuarto lugar son los que más errores cometen. Los entrenadores deben cuidar este aspecto, porque los resultados finales dependen de estos dos lanzamientos en un 61%.

Y en tercer lugar, se debe dejar para el último disparo no al mejor jugador, sino a aquel que se encuentre más tranquilo y que sufra menos la presión mediática.

Las personas, por magníficos profesionales que sean, que se encuentren agitadas, nerviosas, impresionables o dependientes no deberían nunca ponerse en la quinta posición de la tanda. La observación parece acercarse, con todas las reservas subjetivas y psicológicas pertinentes, en torno al 83%. Es decir, que si el último tirador reúne las características de equilibrio personal reseñadas, tiene muchísimas posibilidades de convertir el último lanzamiento en gol.

La conclusión se refiere a la necesidad de concentración y aislamiento necesario.

También ha quedado estadísticamente demostrado que los jugadores que tienen toda la confianza en ellos mismos y que “van sobrados” son los que más fallan. Por bueno que sea el jugador tiene que concentrarse, pensar su disparo, organizar su mente y su cuerpo y luego actuar. Si por el contrario tira para la grada y la popularidad, su lanzamiento no llegará a la red.

Alex Delmas expresaba:

“Ganar en las rondas de penaltis no es fácil, no es suerte; es estrategia”.

 


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