LA FALACIA DE NIRVANA

La actividad de la empresa nos dirige constantemente a un estado de realidades en el que solo la decisión adecuada puede abrirnos nuevas puertas. “Es verdad, una buena decisión siempre me ha dado cosechas abundantes” (Thomas Jefferson).

Hoy la gestión de las organizaciones se desarrolla en dos escenarios: los criterios del presente y la estrategia de futuro. Las normas de la planificación estratégica que imperaron en los criterios del management hace dos o tres décadas han quedado obsoletas, dando paso a la gestión de la incertidumbre y del caos como sistema habitual de dirección.

El análisis del futuro incierto se debate siempre entre el querer y el poder. Los directivos quieren y buscan una determinada visión, pero la realidad del entorno y de los acontecimientos les condiciona de tal manera que con frecuencia rompen la voluntad y el deseo de alcanzar la posición visualizada. Surge la “Falacia de Nirvana”.

La falacia de nirvana es el error lógico que se produce al comparar casos reales (o posibles) con cosas irreales (o imposibles). La verdad del aquí y ahora (filosofía Gestalt) frente a una alternativa idealizada (the imposible dream).

Las consecuencias más frecuentes cuando se plantea la falacia de nirvana se pueden concretar en:

– Existe una solución perfecta para cada problema concreto. Es bien sabido que cuanto más complicado es el problema más soluciones tiene, pero también sabemos que ninguna de esas soluciones es perfecta. El grado de perfección nunca estará en la decisión en sí, si no en la forma de aplicarla y gestionarla.
– Cualquier idea puede ser atacada, incluso destruida por la idea contraria. Otra trampa relevante. Sería mejor decir que cualquier idea puede ser atacada o incluso destruida por otra idea, pero no por la idea contraria. El triunfo del relativismo frente al dominio del razonamiento.
– El mercado de concurrencia perfecta presenta el denominado fallo de mercado porque en realidad es imperfecto. De nuevo otro error. El fallo de mercado se produce por el mero hecho de la concurrencia. Hoy la competitividad nos lleva, a veces, a decisiones inexplicables. Un ejemplo muy curioso lo encontramos en aquellos equipos de fútbol que fichan a un jugador aun a sabiendas de que no les interesa mucho y que difícilmente será alineado en el equipo. Lo han comprado por el mero hecho de que otro equipo no tenga acceso a su fichaje.

Lo que más me atrae y me divierte de la Falacia de Nirvana es adentrarme en los pensamientos que le sugieren a DUKKHA la idea budista de la preocupación por la vida insatisfactoria. Veamos el planteamiento:

1. Toda existencia es mezcla de sufrimiento y placer.
2. El origen del sufrimiento (insatisfacción) es el anhelo, el deseo o la “sed”.
3. La insatisfacción se extingue cuando se extingue su causa.
4. La causa de la insatisfacción es culpa del sueño imposible.
5. La decisión de lo posible causa mucha más satisfacción que la decisión irreal.
6. Aceptar la vida en el mundo real es caminar hacia el cese del sufrimiento.
7. El cese del sufrimiento es el estado de “Nirvana”.

“¡Que no te atrape la “Falacia de Nirvana” porque estarás en una tela de araña que te arruinará a ti y a tu negocio!” (Woody Allen).


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