Nuevo Liderazgo (Continuación)

Continuando las reflexiones sobre el Liderazgo Moderno nos debruzamos hoy sobre los retos y responsabilidades de nuestras organizaciones y en la importancia del Liderazgo Emocional.

En nuestro último post sobre Nuevo Liderazgo hablamos que las características que hacen de un líder un gran líder. Hoy nos fijamos en el reto que las organizaciones enfrentan en como proporcionar el ambiente necesario para desarrollar los líderes que necesita en cada momento y para cada situación.

Como referimos anteriormente la inteligencia es como un muslo que puede ser afinado con entrenamiento (educación) y esto se aplica no solo a la inteligencia normalmente asociada al conocimiento técnico sino también a la inteligencia emocional.

En su artículo publicado en HBR: “¿Qué hace a un líder?” de 1998, Daniel Goleman llamó la atención de la importancia de las capacidades que debe tener un líder en una organización:

Daniel GolemanAutoconciencia – Confianza en sí, valoración realista de sí mismo y capacidad de reírse también de sí mismo;

Autorregulación – Confiabilidad, integridad, comodidad con la ambigüedad y apertura al cambio;

Motivación – Fuerte orientación al logro, optimismo, incluso frente a la adversidad y compromiso con la organización;

Empatía – Destreza en formar y retener el talento, sensibilidad intercultural y servicio a clientes y consumidores;

Habilidades Sociales – Eficacia en liderar cambios, capacidad de persuasión, pericia en crear y liderar equipos.

En su análisis efectuado en las características identificadas, Daniel Goleman demostró que en “la proporción de destrezas técnicas, coeficiente intelectual e inteligencia emocional como ingredientes de un desempeño excelente, la inteligencia emocional resultó ser dos veces más importante que el resto para empleos a cualquier nivel.”

¿Qué retos se ponen a las organizaciones modernas para desarrollar y potenciar las capacidades de Inteligencia Emocional de sus recursos?

El nuevo liderazgo exige una nueva organización orientada a una identificación de las características ya presentes en sus recursos en el momento de su selección y después durante su carrera para crear las condiciones necesarias a la potenciación y desarrollo de estas capacidades.

Identificación – A través de pruebas psicológicas individualmente o en grupo y también por entrevistas buscar reconocer hasta qué punto el nuevo recurso:

Desarrollo – Tan importante como identificación en la selección es la organización moderna crear las condiciones que permita a sus recursos potenciar sus capacidades y desarrollar aún más sus características. Formación en gestión de emociones y actitudes contribuirá para complementar la formación académica enfocada en el Saber Pensar con el Saber Sentir y Actuar.


Suscribirse a comentarios Respuestas cerradas, se permiten trackback. |

Comentarios cerrados.


Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies