El auge del turismo gastronómico

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Un turista gastronómico es el que elige determinados destinos basándose en actividades culinarias que vaya a realizar en destino. El consumidor medio está volviéndose más exigente en términos de sus expectativas a la hora de viajar, y en las formas en las que quiere experimentar un destino. Quiere sentir que está experimentando algo auténtico, y una de las vías para conseguirlo es a través de la cultura gastronómica de un destino. Tener la oportunidad de aprender sobre la cultura gastronómica local, estar conectado a productores locales y comer en restaurantes donde los chefs apoyan sabores locales. El viajero no busca un servicio sino una experiencia auténtica y memorable. Un turista culto, muy exigente, que ejerce la crítica, y que es prescriptor online al volver a su país.

El crecimiento del turismo gastronómico es el resultado de la tendencia donde la gente pasa menos tiempo cocinando, y elige concentrar su interés en la gastronomía como parte de una actividad de ocio. Este creciente interés está condicionado por una serie de factores, que incluyen la expansión de medios de comunicación focalizados en gastronomía, el movimiento “de la granja a la mesa” entre grandes agencias de viaje, y la proliferación de eventos de alto perfil destinados a cocina local.

Dirigiendo estas tendencias, están las redes sociales con las millones de fotografias compartidas por los turistas gastronómicos en plataformas como Facebook, Twitter, Instagram o especialmente Flickr, lo que incrementa el conocimiento de diferentes cocinas y culturas, alimentando el deseo de experimentarlas.

Una estrategia de desarrollo del turismo gastronómico que quiera ser efectiva, debe cubrir una amplia selección de actividades incluyendo: visitas granjas de producción artesana, tours gastronómicos inmersivos, clases de cocina y catas de vino.

Es por ello que recientemente, destinos gastronómicos menos conocidos están descubriendo que promocionando su cultura gastronómica local puede atraer más visitantes, y que no necesitan restaurantes con estrellas Michelín para tener éxito

El turismo gastronómico ofrece la oportunidad del desarrollo de las economías locales, al generar empleo y tener un efecto multiplicador transversal en otros sectores. Y puede contribuir a la lucha contra la desestacionalización.

La innovación debe de ser continua en la gastronomía para seguir conquistando a un turista gastronómico en un mercado global competitivo, sin perder la identidad y autenticidad como punto de partida del relato.


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