La web 2.0 en las Fundaciones: trabajo colaborativo y comunicación en red

La comunicación en la red y los nuevos canales de participación online son ámbitos estratégicos del futuro de las Fundaciones para conectar con sus públicos e intercambiar información de interés. Con el objetivo de explorar su potencial, la Asociación Española de Fundaciones organizó el curso en EOI, La Web 2.0 y las Fundaciones, donde participamos Fernando Egido, de Banca Cívica, y yo como ponentes.

La Web 2.0 y las Fundaciones, vídeo de Fernando Egido

En mi caso, además de tratar estos temas en el curso (ver vídeo) también tuve la oportunidad de abordarlos en el artículo Uso de las Web 2.0 como medio de transmisión y generación del conocimiento que se ha publicado en el último número de la Revista Cuadernos de la AEF. El artículo está accesible en su formato original y en versión texto en este mismo post (pulsando más abajo en MÁS).

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COMUNICAR EN RED: Uso de las Web 2.0 como medio de transmisión y generación del conocimiento

Tíscar Lara, Vicedecana de Cultura Digital de la Escuela de Organización Industrial EOI

Las fundaciones, así como las empresas, los investigadores y los periodistas tienen a su disposición una serie de aplicaciones de la web social que facilitan su trabajo de producción de conocimiento, pero también la participación de sus comunidades para colaborar en la elaboración del mismo.

Estas aplicaciones tienen la ventaja de ser gratuitas, de mostrarse fáciles de utilizar y de hablar el mismo lenguaje que sus públicos, puesto que son las herramientas que están utilizando la mayor parte de los usuarios de internet.

Detrás de las aplicaciones de la web 2.0, también llamada web social, subyace una cultura comunicativa que debe ser compartida e interiorizada por toda organización que quiera sumarse a este nueva forma de compartir conocimiento en Red. Las claves de este nueva ecología comunicativa se basa en los siguientes valores:

Conversar. La comunicación deja de ser unidireccional. La comunicación corporativa no se concibe como un flujo lineal de impacto en medios de comunicación como vía preferente para llegar al público objetivo. En un entorno 2.0, la forma más natural de comunicación con el usuario es interactuar con él en los medios sociales en los que convive. Esto implica estar y participar de las redes sociales, construir vínculos de confianza y generar reputación, así como atender a las respuestas, demandas y necesidades de los interlocutores. En otras palabras, este cambio de modelo requiere de una actitud de escucha atenta y de una capacidad de respuesta ágil y directa.

Compartir. La cultura digital que se ha generado alrededor de los usos sociales de la Red está formada, entre otros factores, por cierta expectativa de generosidad, de abrir contenidos y de exponer públicamente los procesos de creación interna. Los contenidos se convierten en fuente y materia prima de las conversaciones, así como de reconocimiento de la autoridad y confianza de los organismos que pretenden con ello generar valor para sus comunidades. Estar en las redes significa aportar en las redes, como una forma de trazar lazos de confianza y sentimientos de pertenencia a las comunidades de referencia.

Colaboración. Las personas no sólo quieren acceder a la información y conversar alrededor de la misma, sino que también necesitan oportunidades de colaboración para participar de los procesos de producción colectiva. Esto tiene implicaciones tanto en lo que concierne a la apertura de los contenidos como en los canales de acceso a los mismos.

QUÉ PUEDE HACER LA DIRECCIÓN DE UNA FUNDACIÓN

POR DÓNDE EMPEZAR. Una breve hoja de ruta

A MODO DE CONCLUSIÓN: Cómo crear perfiles digitales y convivir en nuevas comunidades

Cada vez que queramos entrar en una nueva red social, es fundamental dedicar tiempo a conocer previamente sus formas de relación y comunicación para observar patrones y adecuarnos a las prácticas habituales.

1º. Amuebla tu casa

El nombre de usuario que se escoge en las redes sociales se convierte en cierto modo en una coordenada digital de referencia y parte de la dirección web de nuestro perfil en sus páginas, por lo que conviene que sea corto, consistente en lo posible (igual para todas las redes) y de fácil identificación. Hay que advertir que es probable que el nombre de usuario que se quiera seleccionar ya esté tomado por otra persona o colectivo, lo cual demuestra la importancia de fijar los perfiles digitales de la organización lo antes posible.

Antes de comenzar a crear contactos es necesario actualizar el perfil con elementos descriptivos que ayuden a su reconocimiento: imagen identificativa, título de descripción, ámbito de actuación, bio informativa, enlaces significativos, etc. Además de estos componentes del perfil, también es recomendable colgar contenidos de calidad antes de comenzar la expansión hacia otros contactos. De esta forma cuando vengan a observar nuestras páginas, tendrán más elementos de referencia para agregarnos.

2º. Visita a tus vecinos, crea red y conversa

Una vez configurados los perfiles, conviene localizar aquellos usuarios de interés en la red en cuestión para comenzar a tejer lazos e iniciar los contactos. De esta forma, comenzaremos a presentarnos en los nuevos barrios digitales que configuran las redes sociales. Así podremos avanzar construyendo relaciones de confianza con habitantes de la web social que participen de nuestras conversaciones, colaboren en nuestras iniciativas y nos ayuden a mejorar con sus aportaciones.


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