El poder de las Operaciones: historia y presente

Tecnología OperativaEscribo este artículo como consecuencia de una sesión de Operaciones a la que asistí hace unos días. En ella, trabajamos un caso en la que una empresa de almacenamiento y transporte logístico había cambiado sus procesos operativos para adaptarse fundamentalmente a un cliente importante. Lo importante para mí fue cuando el Director General de la empresa en cuestión, se presentó al final de la exposición dando una importancia fundamental y única al uso de tecnologías para poder interactuar con su cliente. Es verdad que había optimizado actividades en la gestión de sus procesos operativos, pero ahora obtenía además un mayor valor añadido a través del uso de nuevas tecnologías.

Siempre hemos dicho que las Operaciones concierne con todo lo que hay que hacer dentro de la empresa para llevar a cabo el producto o servicio a nuestros clientes. Por ello, las Operaciones son y siempre han sido lo que da una organización el “poder de actuar”, ya que son las que crean valor para sus clientes, para sus accionistas y para su ecosistema. Ahora que estamos en la era de las tecnologías digitales, las Operaciones permiten a las organizaciones estar más conectadas y nos permiten mejorar más rápido al tener mayor información.

El campo de Operaciones ha ido evolucionando a lo largo de su historia. A finales de 1800, con la revolución industrial, el área de Operaciones despegó como una economía moderna emergente a partir del nuevo fenómeno de altos volúmenes de fabricación. Los innovadores de aquel tiempo abrieron el camino a la popularización de los sistemas de fabricación que transformaron una economía artesanal en una economía más industrial.

Se popularizó la idea de “partes intercambiables” y que más tarde permitió una nueva generación de inventos industriales. Se perfeccionó el sistema modular de producción, en la que los componentes individuales podrían fabricarse de manera independiente y en escala. Esto llevó poco a poco a los conceptos de logística, cadenas de suministro y líneas de montaje, que fueron creciendo durante la primera mitad del siglo 20 y alcanzó su punto máximo durante los años 50 y 60. En la primera mitad del siglo XX, las Operaciones se centraron sólo en la fabricación.

En la década de los 60, las investigaciones en el campo de las Operaciones desarrollaron una amplia variedad de metodologías analíticas para analizar y optimizar el flujo de productos y la información de los sistemas de fabricación. El uso de estos métodos se extendió más allá de la fabricación, llegando a servicios de muy diversa índole, desde bancos a empresas industriales, lo que llevó a la aparición de los nuevos servicios de gestión de Operaciones. La evolución continuó durante los años 1980 y 1990, cuando las nuevas generaciones de tecnologías digitales comenzaron a revolucionar los fundamentos de la excelencia operativa.

Desde sus primeros días, la tecnología digital ha facilitado las Operaciones. Es más, la gestión de los sistemas de información ha sido siempre clave de la excelencia operativa. Si podemos optimizar las previsiones de demanda en cualquier empresa o la gestión de inventario a través de sistemas Kanban, podemos decir que las capacidades de operación dependen de la gestión y la optimización de la información digitalizada. Nadie puede negar que los ordenadores y software de aplicaciones operativas han impulsado el aumento de la eficiencia en las fábricas y empresas de servicios.

La tecnología digital ha dado lugar a nuevos modelos operativos cada vez más abiertos, distribuidos y compartidos a través de miles de organizaciones y personas. Estos nuevos modelos están permitiendo que desarrolladores independientes contribuyan con sus aplicaciones a las plataformas móviles y habilitando a trabajadores de todo tipo de empresas gestionar complejos procesos operativos. Como tal, el proceso de incorporación de usuarios para gestionar aplicaciones móviles se está convirtiendo en crucial para la excelencia operativa, de la misma manera que también lo es la planificación de la producción o la gestión de inventarios.

Los modelos operativos por tanto se basan cada vez más en las redes digitales que conectan personas y organizaciones. Ahora bien, si es cierto que la tecnología digital es cada vez más omnipresente, también es cierto que no podemos implantar dicha tecnología sin tener en cuenta los conceptos tradicionales operativos, tales como LEAN, TOC, etc. No sólo las empresas viejas necesitan entender relativamente la nueva tecnología digital, sino que las nuevas empresas deben comprender y dominar los conceptos operativos tradicionales.


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