Habitar, el gran truco

Todo truco de magia –dice un maestro de magos– consta de tres momentos: primer acto, la Promesa, o presentación del objeto, el mago presenta como normal algo que puede no serlo; segundo acto, su desaparición, o el Cambio, y la reaparición del mismo, es la Actuación propiamente dicha, el mago presenta lo que aparentemente era normal como algo extraordinario, intentas averiguar el secreto, pero no puedes, por eso queda un tercer acto, momento llamado el Prestigio, lo imposible se convierte en posible.

La mayoría de las veces uno busca el secreto, pero no lo encuentra porque, claro está, en realidad no está mirando, uno no quiere saberlo realmente…, uno quiere que lo engañen…, porque espera un final ilusionante, mágico y que lo imposible, se haga real y posible; pero yo personalmente empiezo a  estar un tanto cansado de tanto trilero, porque nuestra élite política y empresarial ya no se molesta ni siquiera en seguir el protocolo y simplemente “perpetran” su numerito, no ilusionan y para colmo el resultado es nefasto, lesivo e incluso ofensivo a la inteligencia del público…

El Banco malo

Por el camino que lleva…, truco malo donde los haya…; fue barajado como opción por el Gobierno socialista en su última etapa, descartado por el popular nada más aterrizar tras su victoria electoral y de nuevo aparece como solución que todo resolverá reportándonos un 15%…, en 15 años!, con el permiso de la Señora Inflación claro está…, que eso pocos lo dicen…; a claras luces el Sareb va a cumplir todos las cánones del truco clásico malo…, de lo que se llama fraude…, vamos;  ¿será por eso que cada vez que oigo hablar de él, tengo la sensación de que algo chapucero se cuece entre bambalinas?, me permito utilizar las palabras de otro para evidenciarlo:

“…Una vez más se trata de una operación de salvamento en toda regla de las entidades bancarias utilizando para ello el dinero público e intentando disimular sobre el pequeño detalle de quien pagará la fiesta. No hay que ser muy listos para pensar que la factura no estará a cargo de los responsables de la quiebra sino de los ciudadanos.” Carlos Sánchez Mato.

Con el agravante de que, por ahora, el Sareb adquiere activos de entidades bancarias por valor aproximado de 40.000 millones, que en sus balances figuran con valor de 80.000…, a lo que podría pensarse que no está mal…, que no vamos a pagar la broma…; pero es que no es cierto…, muchos de esos activos , sobre todo el suelo, no van a a ser adquiridos por los “fondos buitres”, sus cliente naturales…, por más del 20% del valor que hayan tenido en libros…, volveremos a perder “los mismos” y “los mismos” a ganar…, y ni siquiera se preocupan de adornarse con un truco de magia creíble, “fino”, que nos mantenga en la ilusión…, o más simple, si no se puede hacer magia, que nos digan la verdad…; aunque pensándolo bien, quizás sea lo mejor que nos puede pasar…, que de una vez la calaña y la catadura moral de estas élites queden al descubierto…, el problema es que llegados a este punto, ¿qué hacemos con ellos…?, pregunta retórica claro…; que me contesto fácil y rápido; no habremos hecho nada, habrán pasado 15 años…, ¿se pilla, no?

Como dice Juan Tamariz, “La magia es el arte que colma nuestros deseos imposibles. Por eso nos fascina”…, joder, magistral Tamariz…, a mí lo que me gusta es la magia…; a ver como nos enteramos…, quién corresponda…, móntenselo como quieran, pero no más malos trucos, no más fraudes!.


Habitar, explorando

Los de la Generación X no ganamos para sustos, por si no fuera poco el tener que asumir  que muchas de tus referencias, hasta ahora válidas, dejan de serlo y que además, tanto los que están por encima, como los que nos vienen empujando, no nos lo van a poner fácil, tenemos que ir acostumbrándonos a que, a cada paso que damos para remediarlo, la tierra se mueva a nuestros pies…

Ninguna experiencia cae en saco roto, pero especialmente algunos tenemos que ser especialmente cuidadosos en las decisiones que tomamos en pos de poner proa hacia un objetivo profesional…, decidir es actuar y actuar consume tiempo y recursos, ambos finitos y escasos…

Tenemos el defecto de cuestionar las cosas cuando ya no funcionan, lo que por definición nos coloca en una situación comprometida, porque, cuando no funcionan, suele ser ya tarde…

Resulta ahora que las Escuelas de Negocio están desenfocadas a la realidad de los tiempos…, nos preparan para gestionar empresas maduras cuyo sentido existencial es EJECUTAR, toda vez que tienen un modelo de negocio y un cliente definido…, sin embargo, esa tierra que se mueve para los individuos,  también lo hace para las empresas y a velocidad de vértigo!!…, y quien argumenta ese desenfoque, en cierta manera tiene razón…, en los últimos tiempos la realidad nos lo demuestra cada día…, y nadie nos ha preparado para ello, para sistematizar, en la medida de lo posible, nuestro comportamiento en un terreno en el cual, cada vez serán más, los que se vean obligados a desenvolverse…, el de la búsqueda, el de la exploración, el de las STARTUPS…, donde lo esencial es tomar conciencia de que la constante es la incertidumbre, la escasez de recursos y la necesidad de no tener que andar todo el camino, para constatar los errores que no llevan a la identificación de un modelo de negocio repetible y escalable…

Afortunadamente para aquellos que hayan pasado por una Escuela de Negocios, en cualquiera de los casos no se trata de un error…, todo lo más, llegado el caso resultará haber empezado por el final; una Startup, según la define Steve Blank, es una organización temporal, diseñada para buscar un modelo de negocio repetible y escalable…, aspirando a convertirse una vez finalizada la exploración, en una organización que, sin dejar de buscar, también ejecutará…

Y para que no nos quedemos con lagunas que limiten nuestras posibilidades de éxito en cualquier circunstancia, explorando o ejecutando, UDACITY nos ofrece de la mano de Steve Blank,  un curso on-line, gratuito y con el formato más flexible y atractivo que se pueda imaginar, How to Build a Startup; un ejemplo de flexibilidad y exploración de nuevos modelos en sí mismo…, muy recomendable!!

 


Habitar, “mientras tanto”.

Hagamos negocios…, préstame tu bicicleta durante tu descanso, yo la utilizo “mientras tanto” para hacer unos recaditos que me reportarán unos euros; no te preocupes que cuando tu estés fresco y descansado, tendrás disponibilidad de tu bicicleta para seguir tu camino, de los euros que yo gane, algo te caerá…, yo entonces buscaré otro ciclista cansado…

Escenarios como éste, que a casi nadie, llegado el caso, le supondría un rechazo frontal bajo determinadas condiciones, no son habitualmente contemplados cuando cambiamos la naturaleza de aquello que pondríamos a disposición de un negocio según este modelo, quiero decir, lo que estaríamos dispuestos a hacer con una bicicleta, empieza a incomodarnos cuando se trata, por ejemplo, de un solar.

Sin embargo, en las actuales circunstancias estamos obligados a explorar y tomar en consideración todas aquellas opciones que posibiliten desarrollar proyectos, negocios, que actualmente están siendo inviables por el simple hecho de que están acusando la carencia de factores abundantes hace muy poco; tomar conciencia de que la gestión de recursos escasos va a ser una necesidad, puede ampliar significativamente el horizonte de los posibles modelos de negocio hacia los que hasta ahora hemos tendido en cualquier ámbito.

Financiación escasa, liquidez aún más escasa, confianza nula como colmo de la escasez…, y sin embargo no podemos pararnos, estamos obligados a suplir todo lo que ahora nos falta con creatividad, entusiasmo y esfuerzo…, mucho esfuerzo ; en aplicar sentido común, en explicar nuestras propuestas, en hacernos entender y en conciliar las necesidades insatisfechas, que siempre las hay, con los medios de los que se dispone para satisfacerlas en estos momentos “anormales”, que por otro lado, cada día lo son menos y en ese sentido están pasando a ser “cotidianamente anormales”.

Cuando asumamos que estos son los mimbres con los que haremos cestos, con total naturalidad surgirán modelos de negocios particularmente asociados a los tiempos que corren porque llevarán al límite y trascenderán las barreras de la escasez, posibilitando la generación de valor aprovechando las circunstancias del “mientras tanto”, si queremos llamarlo así; haciendo del problema, virtud.

Muy bonito…, pero ahora procede preguntar, ¿cuales serían las características de un negocio del “mientras tanto”?; para mí, aquel que, sin menoscabo de las prestaciones, de la calidad y del diseño, cubre necesidades mediante la utilización de recursos existentes temporalmente fuera de uso; da segundas oportunidades a materiales de bajo valor añadido; sin precisar ejercer la propiedad; sin necesidad de violentar la sensación de disponibilidad en su justo momento por parte del que la cede, con beneficio mutuo, reversible y precisamente por todo ello, posible…

Volviendo sobre la bicicleta…, lo que posibilita ésta estratégia, éste modelo de negocio, serían entre otras cosas; encontrar a “un cansado” con una bicicleta, saber exactamente qué recado rentable puedes desarrollar ajustándose a su periodo de descanso, transmitir al que te presta la bicicleta seguridad de que, por un lado, cuando haya descansado podrá disponer de su bicicleta, por otro, que tu recado te va a reportar unos euritos de los cuales él va a recibir su parte…

Es momento de sustanciar todo aquello que durante mucho tiempo hemos estado idealizando y que por ejemplo en el caso de la Ciudad se ha dado a llamar urbanismo adaptativo; la presente crisis económica representa un estupendo y potente pretexto para ello, casi coercitivo me atrevería a decir…, ¿debe de estar reñido un planteamiento de este tipo con la creación de valor y la generación de negocio rentable?…, no veo porqué…, ¿será la solución a todos los problemas que tenemos? …, evidentemente no…, pero hay momentos que representan la oportunidad de proyectos que de otro modo no nos plantearíamos.

El desafío que verdaderamente exige toda ese esfuerzo al que hacía referencia, es tomar conciencia de la necesidad de revisar nuestras creencias, de trascender todo aquello que creíamos inmutable, entender que nuevos conceptos, al menos, pueden coexistir con éxito con aquellos paradigmas o maneras que pensábamos eran las únicas formas de hacer las cosas.

Por más que me pese, he de volver a reconocer que muchas de las opciones deben ser validadas por políticos y gestores públicos;sin rubor a repetirme diré que por políticos inteligentes, con los pies en la tierra y que sepan discernir oportunamente entre, cuándo podemos permitirnos ciertas cosas y cuando no…, políticos capaces de asumir riesgos a la hora de abrir puertas y renunciar al corto plazo para que, por encima de todo, a pesar de las circunstancias, prevalezca el cubrir ciertos servicios sobre el cómo instrumentalizar su prestación… (y ahora sí que me repito)…, pero quizás no podamos aspirar a tanto,  seguramente habremos de bastarnos con ciudadanos y comunidades inteligentes…, que no es poco y “haberlas haylas”; aceptemos esa responsabilidad “mientras tanto”.


Habitar, Smart Cities

Si el hecho de conocer, que de mantenerse la tendencia global de éxodo de la población rural, allá por 2050 el 70% de la población vivirá en ciudades, no es motivo suficiente para, como urbanitas, estar atentos a todo lo que afecta al entorno en el que habitamos, las TICs nos ponen frente a las narices el fenómeno global Smart City, que está llamado a ser, como ha sido el de la Sostenibilidad, el nuevo concepto de moda, paradigma de modernidad, que llenará la boca de muchos, sobre todo políticos, pero al que muy pocos sabrán dar un sentido o definición sin sesgo.

¿Qué es una Smart City?

“Smart City es aquella, que es capaz de aprovechar los datos que produce en su funcionamiento diario, para generar mediante su transformación, información nueva que le permite mejorar su gestión y ser más sostenible, más competitiva y ofrecer mejor calidad de vida, gracias a la participación y colaboración de todos los agentes ciudadanos.”

Quiere decir que para subirse al carro de las Smart Cities no basta con dotar de red wifi pública los parques…, exige ir bastante más allá; dotar infraestructuras, procesar, evaluar, determinar objetivos e implementar acciones para los ciudadanos, contando con los ciudadanos, con tantas interpretaciones como ciudades y comunidades con voluntad de desarrollar el concepto existan…; parece ser que en España lo hemos entendido correctamente, con varias ciudades referentes en este sentido, como Santander, Barcelona, Málaga, Madrid, Donostia-San Sebastian… y así se nos reconoce, será cuestión de aprovechar la ventaja adquirida.

Conceptual, indefinido, variopinto, potente, social, cultural, tic, incierto, desconcierto, interpretable, emergente, ciudadano, oportunidad, euforia…, podría seguir esta lista de adjetivos o conceptos que se me vienen a la mente pensando en Smart City…, seguramente, según a quién, se le ocurrirían otros muchos…, seguramente diferentes…, y es que, puesto que realidades tan amplias como las personas, la economía, el gobierno, la habitabilidad, la movilidad y el medio ambiente, todas en su relación con la ciudad, están implicadas, dependiendo de donde se ponga el foco, ese “universo” se segmenta, se particulariza…

Lo cierto es que hablaremos mucho sobre Smart Cities en el futuro, porque verdaderamente es necesario definir o redefinir las ciudades del siglo XXI, porque además enlaza directamente con conceptos potentes como, la antes mencionada Sostenibilidad de nuestras ciudades, con el Open Data, con el Social Media y con las TIC que están llamadas a definir nuestro entorno, nuestra futura economía y el empowerment ciudadano; motivos, por tanto, hay…

Será por eso que se advierten sectores de interés muy diferentes pululando alrededor del fenómeno Smart City, cada cual intentando apropiarse del concepto y arrimando el ascua a su sardina…, desde los interesados en aspectos puramente técnicos y de infraestructuras, a aquellos centrados en la ciudad como lugar, a los focalizados en la información generada y su uso, aquellos otros con objetivos puramente energéticos o los que entienden a las personas como centro y sentido de la ciudad inteligente…, muchas cosas caben, todas importantes, todas interesantes…, sensación de vértigo por la potencia del concepto, por las oportunidades que pueden generarse y por la sensación de ser un tanto inabarcable…, todas las perspectivas generan problemas que deben ser solucionados…, es preciso centrarse y sobre todo andar camino implementando…, sin caer en la parcialidad y apostando por visiones de conjunto, porque esto no va sólo de ciudades, va de ciudades y de las personas que las habitan.

De cualquier manera siempre hay quien rápidamente es capaz de centrar los asuntos con una pasmosa simplicidad y en esa línea, hoy leía por ahí; «¿Pero de qué estamos hablando…?, para construir ciudades inteligentes… ¿no hacen falta políticos inteligentes?»…, por descontado…,  y es que las prioridades…, son las prioridades…, pero quizás no podamos aspirar a tanto,  seguramente habremos de bastarnos con ciudadanos y comunidades inteligentes…, que no es poco y “haberlas haylas”.

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Habitar, solares

Los bancos no podrán decir que no tienen dónde caerse muertos…, tienen muchos solares para hacerlo…, lo cual, lejos de ser un chiste, en cualquier caso, de serlo, lo sería de mal gusto…; los 30.600 millones de euros que dichos “activos” y otros 10.000 millones correspondientes a dotaciones para cubrir pérdidas de valor, ocupan en el balance de los bancos, no hacen sino enterrar, otros tantos millones de posibilidades de financiación, inversión y desarrollo de proyectos que deberán de esperar, si nos aguanta el cuerpo, a que dichos “activos” se liberen contribuyendo a que los bancos recuperen su función, dar crédito a proyectos que lo merezcan y a empresarios y familias que justifiquen dicho crédito…, de ahí el mal gusto, que a estas alturas, ya queda claro que no es, sino amargo…; por cierto, lo del entrecomillado, es deliberado…, lo de llamarlos “activos” sí que es un buen chiste…

El rol de los bancos no es ser inmobiliarias…, ellos son conscientes…, los demás lo sufrimos…, pero los bancos y las cajas tienen suelo para rato, he aquí un desafío allá donde los haya, todavía sin solución definida. Porque…, mercado no hay…, lo que no tiene mercado, no vale nada, lo que no vale nada…, ¡no se provisiona al 30%!…, ¡pillines!…, bueno va…, es verdad, que hablamos de cosas serias…, que está lo del valor futuro…, que si esto cambiará y entonces valdrán…, ¡de acuerdo!, “ni pa ti, ni pa mi”, provisionemos al 60%…, ¿tampoco?…, aaaaahhh, que se te baja el “core”…, si es así, corramos un tupido velo…, ojos que no ven, corazón que no siente…, siempre que no hablemos de “los mercados”…, que todo lo ven…, claro está… y así nos luce el pelo…

Porque…, ¿se entiende realmente?…, ¿nos situamos?…, ¿tomamos conciencia de la dimensión del problema?…, sólo hemos hablado de los activos menos líquidos, de los solares, si consideramos otros créditos de dudoso cobro vinculados al ladrillo, estaremos hablando del orden de 176.000 millones de euros…, mareante…, si hablamos de la totalidad de activos inmobiliarios que poseen los bancos, la cifra es de 338.000 millones de euros…, de vértigo…

Las soluciones a la situación, no voy a descubrirlas yo; una vez descartado que a corto plazo, los solares, salgan de los balances vía ventas, las posibles soluciones están, hace ya tiempo sobre la mesa, bien para ser aplicadas a todos los activos tóxicos o sólo a los menos líquidos; entre ellas, que no la única, crear un “banco malo”; con dos posibles variantes, “buen banco malo” o “mal banco malo”; modelo Irlandés o Alemán, es decir, valorar los activos a precio de mercado o a los precios que figuran en balances; en el primer caso paga la banca, en el segundo el Estado; el primero no afecta al contribuyente, pero ahoga el crédito; el segundo activa el crédito, pero endeuda al Estado y por tanto al contribuyente…, soluciones intermedias, supongo que todas las que se quieran, con o sin ayuda de Bruselas…, lo que de alguna manera, no dejaría de ser un rescate y/o destinar dinero público a salvar a la banca privada…, algo que dijimos que no haríamos…; todo lo que no sea esto es seguir provisionando y por extensión, limitando, en el tiempo, el fluir del crédito.

Como todo en la vida, nada es rotundamente blanco o negro, no creo que sea mucho aventurar que no todo iría al saco del banco malo, ni que todo deba ser provisionado, hay solares que bien por su grado de madurez de gestión, por su situación o por una determinada combinación de características, permanecerán, por la propia voluntad de los bancos, en sus balances, a pesar de que su horizonte de posible venta no sea inmediato.

Si esta circunstancia se da, serán estos solares sobre los cuales se realizarán las proyectos de las empresas inmobiliarias del siglo XXI, empresas que todavía están por llegar y que romperán con los modelos y modos de hacer que conocemos, porque darán respuesta a un nuevo segmento de demanda que habrá evolucionado por necesidad, y porque en un entorno de economía de recursos limitados sabrán focalizarse en ese cliente que quiere, ni más, ni menos, habitar una vivienda, prescindiendo de todo aquello que no necesita. Serán empresas, que introduzcan en el sector inmobiliario conceptos ya existentes en otros que conocemos bien; low cost, low marketing, marketing lateral y ¿porqué no?, low luxury…; que recurrirán a la creatividad para, por ejemplo, hacer uso temporal de recursos ociosos, superar el concepto de propiedad y potenciar el de uso, explicar el retorno de la inversión en eficiencia energética de las viviendas y otros muchos que, hasta ahora y como en otras tantas cosas, han quedado inexplicablemente en un segundo plano.

No tengo duda de que, en breve, veremos empresas inmobiliarias que estarán atentas a la evolución social del mercado, a las comunidades y tribus y en general a las posibilidades del Social Media, aplicando marketing 2.0 y adaptándose a los tiempos con nuevas herramientas…, porque de una vez advertirán que su actividad debe pivotar sobre el cliente…, no sobre el solar…, les va mucho en ello.


Habitar, en Andel

Aquellos para los que, lo fundamental, esté tomando relevancia frente a lo accesorio, quizás encuentren en el modelo escandinavo de cooperativas de viviendas, su opción en el cada vez más complejo ejercicio de lo que se supone, es uno de los derechos recogidos en nuestra Constitución, el de acceso a la vivienda.

Para ello habrán de centrarse en lo fundamental, habitar la vivienda y olvidarse de lo accesorio, poseerla; porque en eso se cimenta dicho modelo; en que los socios nunca podrán ser propietarios de las viviendas donde viven, la propiedad siempre residirá en la Cooperativa y los socios disfrutan de un derecho de uso indefinido depositando una entrada y satisfaciendo un alquiler blando. Es el modelo cooperativo escandinavo Andel de cesión de uso, frente al modelo cooperativo español de propiedad que conocemos.

El modelo no es nuevo, sus orígenes se remontan a 1866, aunque no es hasta 1911, cuando aparecen en su formato actual; todo está inventado. El funcionamiento básico es el siguiente, cada persona que accede a una vivienda paga una entrada, que le será reembolsada si decide abandonar el apartamento, durante el tiempo que dispone de la vivienda deberá de pagar un alquiler blando que servirá para hacer frente al endeudamiento que ha supuesto la construcción del andel y a los gastos de mantenimiento. Nadie gana nada por el alquiler de la vivienda, es una manera de adaptar la iniciativa privada en un modelo no especulativo de acceso a la vivienda.

Allí se concibe como un modelo alternativo a la propiedad tradicional, destinado a la gente que quiere disfrutar de una vivienda a largo plazo y que debería endeudarse mucho para acceder a la propiedad tradicional…, no sé porqué, pero aquí, ése perfil, cada vez me es más familiar.

¿Sería importable este modelo a España?…, a priori  no hay impedimentos normativos o legales que lo impidan, los obstáculos pueden aparecer más por el lado cultural, pero nada impediría su utilización si fuésemos capaces de transcender nuestro apego al ejercicio de la propiedad. Otro cantar sería el peligro de que se desvirtuase su espíritu último, derivando el régimen cooperativo en propiedades privadas, como en nuestro país es habitual, o dando a lugar a guetos, cosa que en los países escandinavos no ocurre por el simple hecho de que el Estado cubre las necesidades de vivienda de sectores de población sin recursos por otras vías, no considerándose el Andel como un modelo de exclusión, simplemente como otro modelo más que permite el acceso a la vivienda a rentas bajas; para llegar a conclusiones en este sentido, deberíamos poner en comparación el estado de bienestar de estos países con el de España.

De cualquier forma, la popularización de este tipo de modelos en España precisaría de que se alineasen muchas voluntades; la de las administraciones, que inicialmente deberían de ser los promotores de estas iniciativas de carácter novedoso, la de los bancos, que tendrían que abrirse a financiar un modelo que, por otro lado, podría garantizarles la retribución de los préstamos en el cien por cien de los casos y finalmente, la de los potenciales clientes de este tipo de modelo cooperativo, que en definitiva, sobre edificios de nueva construcción o para rehabilitar, no deja de ser, junto con la propiedad y el alquiler, un modo más de acceso, de la iniciativa privada, a la vivienda.

Para más información:

http://housekideak.wordpress.com/el-informe-andel/

 


Habitar, en alquiler

Algunas veces es mejor que tus intuiciones no se cumplan, sobre todo porque la satisfacción de hacerlo, no compensa el verse inmerso en los escenarios que confirman esas intuiciones. Que en España el alquiler, frente a la compra de vivienda, esté porcentualmente subiendo como opción de acceso al disfrute de la vivienda, (CincoDías.com 15/11/2011), lo que era mi intuición…, es reflejo de que; sigue sin haber crédito, que la renta de los que trabajan es más baja,  que son más los que queriendolo no encuentran trabajo y que el precio del parque de viviendas existentes, aún no ha bajado lo suficiente como para estar al alcance de aquellos que la necesitan…, porque no siendo así, ese porcentaje no subiría y los españoles seguirían comprando vivienda…, somos como somos.

Es curioso a la vez que, a pesar de estar sufriendo una crisis de una duración e intensidad históricas, sea tan sólo, tras cuatro años de tan singular cúmulo de adversas circunstancias, cuando empieza a cambiar la tendencia atávica de la sociedad española de acceder a la vivienda mediante su compra; muy fuertes deben ser las razones que originan el que sea tan dificil invertir esa tendencia y algún provecho debe poder sacarse del entendimiento de los mecanismos que hasta ahora la han mantenido así y que ahora comienzan a cambiar. Poner de manifiesto estas circunstancias, como se ha hecho en muchos ocasiones, no es lo mismo que entenderlas…, intentemos hacerlo…, es el futuro, que ya está aquí…

El alquiler en España ha tenido tradicionalmente algunos problemas estructurales sin resolver; la falta de incentivos fiscales, el alto valor del suelo que ha incidido en los elevados precios de los alquileres y la casi nula agilidad judicial que generaba desconfianza en el propietario y le llevaba a pedir avales y fianzas elevadas, han perjudicado a arrendadores y arrendatarios; si a esto unímos la falsa percepción de que la inversión en ladrillo era una inversión segura que núnca perdía valor y el espejismo del fácil acceso al crédito para compra, más allá incluso al 80% del valor del inmueble, la verdad es que los incentivos a la compra superaban con mucho a los posibles atractivos del alquiler.

Habiendo vivido el Boom Inmobiliario de cerca, podría añadir otras razones más sutiles, a mi juicio, no menos importantes; primero, los promotores privados y bancos financiadores nunca apostaron por promocionar viviendas en régimen de alquiler, la razón, obvia, ¿para qué invertir en un modelo de retorno lento, cuando tenían asegurado con la puesta en venta, un modelo de retorno rápido, sin además, apenas uso de recursos propios?; segundo, nunca existió una industria promotora con dedicación y especialización en el alquiler, el producto que se ofrecía y se ofrece en alquiler, estaba pensado en cuanto a superficie, calidades, dotación de servicios y ubicación, para un modelo de comercialización en venta…, de partida, no parece un buen enfoque; el manual indica que todo producto debe de responder, específicamente, a las necesidades de su cliente; el perfil del cliente que quiere alquilar y el del que quiere comprar, no tiene porqué coincidir.

Y estamos en 2011…, cambian las condiciones económicas, se incentiva fiscalmente el alquiler a arrendador y arrendatario, se estrena una ley que pretende instaurar garantías al arrendador y agilidad en el deshaucio de morosos, y aunque mi opinión es que, no son estas medidas las desencadenantes, por fin los españoles se arrancan tímidamente…, incrementado en poco más del 2,5 % la tasa de aquellos que acceden a la vivienda alquilando…, ¿es esta una situación transitoria?, mi apuesta es que no, que la situación económica desgraciadamente persistirá lo suficiente para que se modifiquen de forma estable nuestros hábitos en la forma de acceso al disfrute de la vivienda, como en tantas otras cosas, y que por añadidura se va a dar la doble percepción necesaria para que el alquiler sea la vía directa a cubrir una necesidad no satisfecha, la del acceso a la vivienda; en definitiva, que quedará reforzada la percepción del alquiler como opción válida, por parte de quien personifica la demanda,  díganse los usuarios y por quienes personifican la oferta, díganse las inmobiliarias o Bancos.

Necesidad de acceder a la vivienda la hay…, del orden de 300.000 familias se constituyen anualmente; en este contexto, los usuarios, por necesidad, ya están plasmando ese cambio de percepción al que antes aludíamos, a los datos me remito, pero las inmobiliarias/bancos, curiosamente también; aunque aparentemente podrían optar por otras opciones, como pudiera ser, bajar los precios hasta que coincidiesen con lo que pueden pagar los que demandan, está quedando claro que en realidad, no es un opción para los Bancos, Cajas y Promotoras. No lo es, por el simple hecho de que, vender a determinados precios, aquellos que les permitiría aliviar el stock de viviendas y suelo que acumulan, equivaldría a reconocer en sus balances el verdadero valor de esas viviendas y suelos, poniendo de manifiesto que podrían estar en muchos casos en quiebra. Y llegados a este punto es donde se comienza a instrumentar, aunque lo llamen de otra manera, mecanismos que permitan poner en valor el brutal stock de viviendas del que disponen mediante un mal menor que responde al pensamiento profundo de: “si no puedo vender porque se manifestarían mis miserias, voy a poner en alquiler las viviendas que por castigo tengo y como mal menor, obtengo un doble efecto, el de generar negocio con esos activos que no puedo vender a un precio que no me tumbe y el de “vender “Obra Social“, así lo hace la Caixa, por más que se anden con eufemismos, por muy bonito que lo pinten…; otros lo seguirán…

Porque como me tweetea mi compañero @fgrabiel repetidas veces;

@samser1150 Pisos vacíos a montones y gente que no puede comprarlos: es una combinación irracional y estúpida.

@samser1150 Que la banca esté hasta arriba de suelo y casas y una pareja joven no pueda comprarse un piso delata que el sistema apesta.

Y cuando él se interesa por el tema: Leyendo ‘¿Y si en vez del banco malo la banca vendiera los pisos a precios que se pueden pagar?’ http://www.expansion.com/blogs/la-banca-gana/2011/11/25/y-si-en-vez-del-banco-malo-la-banca.html vía @expansioncom

Yo no puedo dejar de replicarle:

@fgabriel no lo harán, los balances lo aguantan todo; vender reflejaría el verdadero valor de los inmuebles y sabríamos que están quebrados

He aquí el secreto de twitter, muchos párrafos para el contexto, 140 caracteres para lo fundamental.



Habitar, ¿Dónde?

Prometo que todavía no acierto a saber la intención última de recomendar éste artículo…, ¿por contener supuestamente un sabio consejo?…, ¿por todo lo contrario?…, de cualquier manera…, confesaros que su lectura me dejó instalado en un desasosiego tal que, durante aquel día, fue destilando en una mala leche, de esas de las que no sabes el porqué…, hasta que te sientas, recapacitas y eres capaz de poner en orden ese cambalache de impresiones que has estado rumiando todo el día sin ser consciente de ello… y atas cabos.

Al final, he de reconocer que el origen de aquella desazón, proviene del conflicto que surge, entre el pragmatismo de este señor, que aconseja a todo el que todavía pueda, coger el petate y huir del duro futuro que el presente de este país anticipa y mi probablemente equivocado idealismo que prefiere pensar que toca, con mentalidad y enfoque GLOBAL, trabajar desde aquí, porque es aquí donde entiendo, debemos generar y reinvertir el valor de aquello que seamos capaces de crear en nuestra apertura a la globalización.

Evidentemente cada uno es libre de optar por la opción que más se ajuste a su momento vital puntual…, y por supuesto toda elección es respetable; a ver quién es el listo que se atreve a cuestionarle,  a aquel que lleva meses o años sin un empleo o un sueldo medianamente digno, su decisión de salir a buscarse la vida, oportunidad que aquí se le niega, en Asia o donde se tercie…, pero de ahí, a que promocionando dicho artículo, podamos dar a entender, que ésta es ya la única posibilidad para cierto segmento de nuestros jóvenes o que desalentemos a los que ya no lo son tanto, “chirría” con ese otro discurso que de forma sistemática se nos “vende” de la necesidad de fomentar el emprendimiento, como bálsamo a muchos de los  males de nuestra economía y mercado de trabajo, porque esta última, estoy convencido, es la opción que nos interesa, a todos.

Sobre todo, porque dicha propuesta esconde la trampa de que quien la realiza, lo hace desde una posición económica potente, que le permitirían, aquí o allí, generarse oportunidades en cualquiera de los casos.

Sobre todo, por que va personificada en un segmento de nuestra juventud que, rondando los 20 años, en el momento en que salgan fuera difícilmente van a volver…, perderemos gran parte de ese capital humano y lo invertido en él, para siempre.

Estoy seguro de  que quien me lo envió, lo hizo con la sana intención de abrir mi mente, que considerara como positivo la apertura a la movilidad geográfica y el enriquecimiento personal que el salir fuera genera…, muy de acuerdo, pero a mi entender no era éste el ejemplo adecuado, no era este señor, ni esta entrevista…, por de quién proviene, por cómo lo dice y por el poso de desprecio hacia la capacidad de recuperación de un país que implicitamente contiene, el vehículo apropiado para fomentar las virtudes de salir fuera…, abrirnos al mundo desde aquí, es muy distinto a huir de aquí…, opino.

 

 


Cambio, diferenciación y pensamiento creativo.

Nunca me he sentido especialmente creativo.

Pensándolo bien…, quizás no sea una cuestión de ser o no ser, sino de falta de uso…, simplemente, mi entorno de trabajo no me lo ha demandado…, y el cómodo de mi cerebro, en su afán ahorrador de energía, hizo el resto.

¿Qué es lo que se han estado perdiendo mis empleadores no fomentando mi poca, o mucha, capacidad creativa?

Más importante…, ¿qué ha sido lo que me he perdido yo mismo?

Tener la capacidad de hacerte sentir y creer en la posibilidad de que la creatividad, si se trabaja con las técnicas adecuadas, puede formar parte de tus habilidades, no está al alcance de cualquiera…, Fernando Botella lo consigue y hace un par de semanas dentro del módulo de Marketing del MBA en EOI Sevilla, nos regaló una de esas clases de las que te elevan e inspiran en la medida de que, tal y como lo cuenta, lo hace parecer posible y hasta fácil…, que no lo es.

Y ya me ha quedado claro…, espero que para siempre…, porque nunca es tarde…, porque no es una opción…, NO SE PUEDE NO SER CREATIVO, en estos momentos de incertidumbre, en los que el pasado exitoso no garantiza el éxito en el futuro, en los que la única CONSTANTE va a ser el CAMBIO, necesitamos hacernos visibles, necesitamos DIFERENCIARNOS, incorporar variaciones favorables que nos destaquen dentro del paisaje gris, logrando que no nos obvien como individuos o como empresas; el PENSAMIENTO CREATIVO, nuestra particular respuesta al ¿qué tienes de nuevo, viejo?, son fundamentales en este objetivo.

Hay personas y empresas que lo hacen y en esa aplicación constante de la creatividad e innovación a sus actividades, procesos y forma de relacionarse con sus clientes en el sentido amplio de la palabra, cimentan su éxito. Paradigma de esa actitud de mirar donde los demás no miran, de estar dónde los demás no están, de cuestionar el status quo, han sido Apple y Steve Jobs, que con productos bellos, usables y focalizados a sus clientes, mediante un continuo ejercicio de creatividad e innovación han pulsado una y otra vez las teclas correctas, sus CLIENTES…, porque en definitiva, la DECISIÓN la controla la EMOCIÓN. Para no olvidar.

Ahí quedó planteado el reto por Fernando, “Apple y la innovación como herramienta de captación y fidelización de clientes” y aquí mi respuesta, espero que os guste…


Habitar, 268

Hace poco tiempo no hubiese sido noticia…, hoy, el acto de colocación de la primera piedra de una promoción de 268 viviendas, congrega a los medios de comunicación, a las fuerzas sociales de una ciudad, alcalde incluido y por supuesto, a los ilusionados futuros propietarios de una Comunidad de Propietarios que dan un paso más en la esforzada andadura que debieron de iniciar hace bastante tiempo atrás…, desgraciadamente, también congrega cada mañana a decenas de ex-empleados del sector de la construcción en busca de trabajo…, doy fe de ello.

Todo, he tenido la impresión, viene a confirmar que ésta crisis no es una nube de verano,  más bien se trata de un cambio en el clima…, y en el sector de la vivienda, quizás, permanente.

Esta reflexión, reflejo de la percepción de lo evidente, paradojicamente va acompañada de la constatación de que el sector inmobiliario en España, lejos de un replanteamiento estratégico de su negocio, está a la espera de la digestión del stock de vivienda existente y/o del retorno del fluir crediticio…, sin más, simple y llanamente…, con la intención de volver a lo mismo; a enfrentarse a la necesidad del cliente desarrollando su actividad de la misma forma que antes de la crisis y esperando obtener los mismos resultados.

Sinceramente creo que están en un error, a poco que se detengan a pensar, ni el macro, ni el microentorno son los mismos, ni siquiera el cliente responde a la oferta por la mismas necesidades y a falta de financiación, el mercado ha disminuido drásticamente de tamaño; ante esto, o innovan, o terminarán por desaparecer las pocas empresas que aún resisten…, más allá, si no incluyen el pensamiento Global en sus esquemas de actuación futura, ni siquiera las más potentes saldrán airosas del envite.

Pero ¿entienden las empresas inmobiliarias de innovación y de estratégia?; no pretendo ser yo el presuntuoso que conteste a esta pregunta, ni en positivo, ni en negativo, pero sí me atrevo a afirmar que, el acceso a la vivienda ha sido y seguirá siendo un problema no resuelto satisfactoriamente y que si siempre precisó de innovación, ahora esta necesidad es más perentoria aún.

Muchas sectores han sido ya partícipes de innovaciones de carácter disruptivo, ¿Para cuándo en el de la vivienda?

Para aquellos a los que el tema de las innovaciones disruptivas les interese, abajo un enlace a un interesante enfoque en el sector de la educación, que lo disfruten…

http://www.filosofitis.com.ar/2009/06/02/innovaciones-disruptivas-en-educacion-primera-parte/

 



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