Medición del ruido ambiental en los alrededores de la EOI

El día 18 de abril realizamos un ejercicio dentro del módulo de Contaminación Acústica que tenía como objetivo la descripción, medida y evaluación de los niveles de ruido existentes en el entorno del edificio de la Escuela de Organización Industrial (EOI), que se encuentra dentro del distrito de Moncloa-Aravaca.

Durante esa mañana, periodo en el cual las fuentes de ruido involucradas se encontraban en operación normal, se realizaron mediciones del Nivel de Presión Sonora (NPS) en dB(A), en los sectores cercanos a la Escuela, para las mediciones fue empleado un sonómetro del modelo RION NL 32.

Se eligieron doce puntos de medida en los alrededores de la Escuela:

Los niveles medidos cumplen con los exigidos por la legislación (R.D. 1367/2007) excepto en tres puntos situados a lo largo de la Avenida Gregorio del Amo.

1. Avda. Gregorio del Amo, salida de la EOI.

2. Avda. Gregorio del Amo con C/D.Ramón Menéndez Pidal.

3. Avda. Gregorio del Amo, frente CENIM.

 

 

El ruido constituye un elemento más de la degradación ambiental, mostrándose con especial incidencia en el medio urbano. La producción de ruido en este caso está altamente relacionada con el tráfico rodado tanto colectivo como privado.

Este conjunto de ruido ambiental, produce efectos fáciles de reconocer y de percibir, molestias, que pueden ir desde la interferencia en la comunicación hablada, pasando por la interrupción del sueño…por lo que se pueden establecer una serie de medidas correctoras para evitar niveles de ruido tan altos y así poder cumplir con los niveles exigidos en la legislación acústica aplicable.

Mantenimiento de las superficies viales

Las irregularidades y discontinuidades en el pavimento suponen una amenaza para el rendimiento de todas las superficies viales en lo que respecta al ruido. Por eso es necesario siempre un buen mantenimiento, a fin de que el nivel de ruido sea el mínimo posible. Si se eligen superficies de baja emisión para reducir el nivel sonoro en las zonas de los puntos conflictivos, es aún más importante mantener las características que facilitan ese nivel sonoro más bajo.

Los pavimentos menos ruidosos en las vías urbanas pueden reducir considerablemente el ruido, pero generalmente no conservan esta propiedad a lo largo de toda su vida útil. Esto significa que su vida útil acústica como medida eficaz en la reducción del ruido es más breve que su existencia como pavimentos.

Reducción e imposición de los límites de velocidad

Como las reducciones en la velocidad de conducción tienen un efecto sustancial sobre la emisión de ruido procedente del tráfico, sobre todo a velocidades urbanas, parece que rebajar los límites de velocidad es un modo viable de reducir las emisiones acústicas procedentes del tráfico rodado. En este caso es posible reducir la velocidad en determinados tramos o en la totalidad de cierta calle.

La experiencia demuestra que reducir los límites de velocidad por ejemplo en 10 km/h a través de la colocación de señales de limitación de la velocidad nuevas o del cambio de las señales estáticas existentes tiene efecto sobre las velocidades reales.

Por ejemplo, reducir el limite de velocidad en la Avda. Gregorio del Amo de 50 a 40 km/h hace que los coches de pasajeros generen en torno a 3 dB(A) menos de ruido.

En general, la reducción de la velocidad contribuirá también a la seguridad vial y a mejorar la calidad del aire.

Badenes y plataformas

Un modo eficaz y muy común de reducir la velocidad y con ello los niveles acústicos asociados al tráfico rodado son las desviaciones verticales en forma de badenes o plataformas. Tanto el diseño como el espacio entre los badenes y las plataformas afectan a las emisiones de ruido procedentes del tráfico. Es importante establecer una separación adecuada para mantener un estilo de conducción constante. Si la distancia entre los badenes es muy grande, los conductores tienden a acelerar y desacelerar en lugar de mantener una velocidad constante al llegar a los badenes y entre uno y otro. Esto puede aumentar los niveles de ruido y modificar los patrones sonoros, lo que hace que el ruido sea más perceptible y aumente la molestia.

El efecto de reducción del ruido de los badenes y las plataformas depende de la reducción de la velocidad que se consiga.

Además de mantener la velocidad baja, los badenes y las plataformas pueden reducir los niveles de tráfico en la carretera si la presencia de estos obstáculos hace que los conductores opten por desviarse por otras rutas.

Además se pueden llevar a cabo otras medidas que está llevando a cabo el Ayuntamiento de Madrid en la actualidad para prevenir y minimizar el impacto acústico de la ciudad, como la instalación de pavimento «antirruido».

Otra posible solución para conseguir la reducción de los niveles de ruido sería la instalación de un semáforo y un paso de peatones en un punto intermedio de la calle, con lo que se conseguiria una reducción de la velocidad de los coches y, por tanto, una reducción del nivel de ruido.

Aunque existan planes de acción contra el ruido (y la contaminación), los niveles de ruido se superan en muchas zonas de la ciudad de Madrid. Las medidas sobre movilidad sostenible no se aplican y últimamente se centran principalmente en el control del ocio nocturno. Esta situación es aún menos comprensible si se considera la facilidad con la que podrían aplicarse las medidas propuestas y la correlación de la contaminación acústica con la contaminación del aire. Los dos provienen principalmente del mismo origen, del tráfico rodado y medidas para su reducción afectarían positivamente a los dos problemas.


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