Innovación en RSC

Existen muchas definiciones sobre RSC tratando de estandarizar el concepto y guiar a la sociedad para facilitar su comprensión. A pesar de la buena voluntad que merece este trabajo, me pregunto por qué la RSC se asocia automáticamente a memorias o informes, estándares como GRI o principios del Pacto Mundial, auditorías de la cadena de suministro, sistemas de gestión, etc.

Por supuesto, que todo lo anterior son valiosas herramientas y que todos los actores de la RSC aprendemos día a día. Sin embargo, aún con el debate abierto, al menos en España, sobre cuáles son los beneficios de implantar la RSC en las empresas, quizá podríamos adoptar otros enfoques.

Algunos comentarios de clientes o potenciales clientes, especialmente pequeñas empresas sobre la adopción de políticas y procesos de RSC es que no era un aspecto prioritario porque les suponía modificar procesos y hacerlos, incluso, más pesados. En definitiva, se veía como algo externo que, casi por inercia del mercado, había que implantar y, por tanto, el compromiso no era más que el justo y necesario.

En estos momentos en los que la innovación es clave, los y las profesionales de RSC podemos también innovar en el enfoque que le damos. De este modo, en lugar de mostrarlo como algo externo a incluir en la gestión habitual de la empresa, asesorar sobre memorias, estrategias o planes, auditorías y sistemas de gestión, por ejemplo, podemos empezar a verlo como una forma de gestión más holística.

Así, por ejemplo, teniendo en cuenta que la empresa está formada por personas que venden productos o servicios para otras personas o empresas que son los clientes; que, para ello, se necesitan otras personas o empresas que actúan como proveedores; y, que para todo ello, es necesario utilizar los elementos del entorno (agua, aire, suelo, flora y fauna) con el fin de llevar una vida digna y conseguir bienestar; no nos queda otra opción que asumir que las empresas y las personas somos interdependientes las unas de las otras y, en base a esta premisa, configurar nuestras empresas, ya sea llamándolo RSC o utilizando cualquier otro término.

De hecho, el momento actual, al menos en España, donde la empresa 2.0 es una realidad, es buen momento para también hacer realidad en la conciencia de las personas y, por ende, de las empresas, organizaciones e instituciones; que la gestión que pretende la RSC no es más que asumir esta interdependencia integrándola en el propio “ser” de la empresa de forma que lo que hoy en día se conoce como “prosumers” y otros grupos de interés participen en la cocreación de empresas, productos o servicios y entorno que queremos; ya no como un mecanismo voluntario, sino como algo natural.

¿Y tú, cómo ves la RSC dentro de la gestión empresarial, humana y social?

 


Suscribirse a comentarios Respuestas cerradas, se permiten trackback. |

Comentarios cerrados.


Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies