Nuestro aprendizaje

Empezamos el módulo leyendo, debatiendo y familiarizándonos con los sistemas de gestión de la calidad; centrados,  principalmente en la norma internacional ISO 9001: 2008. Además de compartir nuestras distintas experiencias, creo que las ideas más importantes y, sobre las que hubo gran consenso, fueron las siguientes:

Como resultado de nuevas demandas de la sociedad y el desarrollo de nueva legislación ambiental, las empresas se ven en la necesidad de buscar nuevas soluciones en cuanto a la valoración y gestión de los aspectos ambientales. En este sentido, nacen nuevas guías de gestión relacionadas con el análisis de ciclo de vida, etiquetado ecológico o desempeño ambiental, pero también la norma ISO 14001 de gestión ambiental que sigue el mismo planteamiento que el sistema de gestión de calidad (“Plan-do-check-act). Además, a lo anterior también se añade los resultados de siniestralidad y enfermedades laborales que hacen que, en España, se desarrolle la Ley de Prevención de Riesgos Laborales del año 1995 y que, en el ámbito internacional, el referente más utilizado es la OHSAS 18001.

Poco a poco existe una tendencia a tener 2 o 3 de estos sistemas y, con ello, surge la necesidad de simplificar las gestiones para la implantación y mantenimiento de estos sistemas y se empieza a hablar de sistemas de gestión integrados. Se empieza a percibir una gestión holística en la empresa. Ya no se tienen en cuenta únicamente resultados económicos y financieros; la satisfacción del cliente resulta estratégica, la seguridad y salud de los trabajadores, básica; y, en determinados sectores, los riesgos ambientales son también estratégicos. De hecho, surgen nuevos modelos de gestión que hablan de EXCELENCIA y ya integran el cuidado del entorno y la salud y seguridad de las personas.

Sin embargo, tal y como vimos en los debates, una de las mayores riesgos de la implantación de estos sistemas de gestión, sea cual sea, es la resistencia de las personas al cambio; de abrazar nuevas ideas y nuevos conceptos. Quizá éste sea el gran reto. Todos los cambios necesitan un periodo de adaptación. Siempre he tenido la sensación de que alguien decide que se va a implantar un sistema de gestión del que el personal involucrado no ha oído hablar y, de repente, se le viene una carga de trabajo adicional con la que no contaban ¿Deberíamos pensar antes en gestionar ese cambio para que el proceso posterior fuera más ágil?  ¿Quizá deberíamos priorizar aspectos como la cultura empresarial o información y formación de las personas de nuestra organización, antes de implantar y poner en marcha un sistema de gestión?


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