El poder de la emotividad

Fuente: RTVE.es

Fuente imagen: RTVE.es

El pasado lunes, 14 de noviembre, se dio el pistoletazo de salida al sorteo de Lotería Nacional de Navidad. Pese a que las ventas comienzan allá por el mes de agosto, para aprovechar la afluencia de personas en los distintos destinos turísticos nacionales en las vacaciones estivales, es a falta de un mes y una semana cuando se lanza la campaña final.

Comienza a convertirse en una tradición, que la segunda semana de noviembre traiga consigo el estreno de tan esperado spot. Atrás quedo el popular “calvo de la lotería”, con historias en las que cumplía el deseo de los protagonistas. Desde hace años las historias cargadas de emotividad han tomado el relevo y se han afianzado como el modo más eficaz llegar a los hogares españoles en forma de cortometrajes.

En esta ocasión la protagonista es Carmina, una profesora jubilada que sin saber muy bien en qué fecha vive, se adelanta un día al sorteo y cree que su boleto está premiado al escuchar una noticia en la televisión el 21 de Diciembre. La familia ante el entusiasmo de la abuela remueve a todo el pueblo para que celebre el “no premio”. Un anuncio de casi cinco minutos que su primera semana está a punto de alcanzar los cinco millones de visualizaciones en Youtube, y que no ha dejado indiferente a nadie.

Soy de la opinión de que si algo funciona no debe de cambiarse, pero también de que el abuso de emotividad puede ser perjudicial a largo plazo. Bien es cierto que aunque la emotividad sea el centro de cada historia, año tras año realizan pequeños cambios. En 2014 “El Bar de Antonio” contaba con pequeñas historias que permitían al espectador interactuar con el destino de los protagonistas, alrededor de la historia principal. En esta ocasión no ha sido así, focalizando el mensaje en una sola historia, que desde mi punto de vista deja mucho que desear en el final.

A buen seguro tendrían un mayor resultado de haber continuado con la línea de las animaciones, utilizada el año pasado con “La Fabrica de Maniquíes” con Justino como centro de la historia. Este método ayudaría a largo plazo de cara a atraer a un público más joven, ya que pese a que se ha demostrado que los spot de la lotería ayudan a aumentar las ventas, no es menos cierto que este sorteo se ha convertido en una tradición nacional y millones de personas son las que compran sus decimos antes incluso del lanzamiento de la campaña publicitaria.

Para bien o para mal la emotividad vende y mucho. Habrá que esperar unas semanas para conocer cuánto ha ayudado Carmina a incrementar las ventas para el sorteo de esta Navidad. Mientras tanto seguiremos expectantes ante la avalancha de mensajes, mofas, críticas y apoyos que el spot de este año trae consigo.

 

 


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