La Creatividad, una habilidad directiva que debemos desarrollar al máximo..

Cuando somos capaces de proponer ideas, proyectos, objetivos y enfoques con cierto grado de originalidad, somos creativos. Hoy en día, los líderes de las empresas deben adaptarse al entorno, gustos y hábitos cambiantes de los consumidores, ingeniándoselas e inventando nuevas estrategias para atrapar al mercado.

Cuando surge un problema en la empresa y una persona coloca sobre la mesa una idea interesante, que resuelve la situación y produce resultados positivos, este individuo también está siendo creativo. La creatividad mejora la productividad y eficiencia en el negocio, más adelante vamos a referir 10 ideas para mejorar nuestra creatividad.

La creatividad está presente en todos los ámbitos de nuestra vida cotidiana. Podemos tener imaginación para decorar nuestro hogar, diseñar un vestido y hasta decorar un pastel. Sin embargo, cuando somos creativos en nuestro ambiente laboral, el nivel de inspiración, así como las propuestas y soluciones que propongamos, adquieren un nivel de responsabilidad y de seriedad mucho mayor.

Existen estrategias que impulsan el desarrollo de la creatividad en el trabajador, incluso desde muy pequeño. Una de ellas es plantear una pregunta-problema y dejar que la persona realice todas las conjeturas que sean posibles. También es factible la idea de proyectar una solución ante un problema difícil o irreversible. Algunos investigadores afirman que la creatividad es un don, un talento de la persona. Sin embargo, las empresas también deben contribuir en este sentido y desarrollar el proceso creativo de sus trabajadores a través de talleres, charlas, reuniones y convivencias.

Cuando somos creativos en nuestro negocio y ambiente laboral, el nivel de competitividad aumenta. Al momento de promocionar un producto o servicio, la creatividad siempre está presente en el anuncio, valla, póster o panfleto publicitario, con el objeto de captar de forma rápida y eficaz al consumidor. Sin embargo, también somos originales e imaginativos cuando discutimos acerca de otras oportunidades de negocio, nuevos servicios que podemos ofrecer y toma de decisiones.

¿Cómo podemos impulsar la creatividad en nuestras empresas?

Para que las personas sean creativas en las empresas, es necesario que posean un alto nivel de autoestima ya que, de lo contrario, la persona pensará que su idea o propuesta no vale la pena y que por tanto no será tomada en cuenta. El empresario creativo no teme equivocarse, más bien considera esta barrera como un aprendizaje para volver a levantarse. No siempre se puede tener la razón, la primera vez podemos fallar, pero en la segunda es muy posible que obtengamos el éxito, si nos lo proponemos.

El gerente creativo no se queda de buenas a primeras con la primera idea que se le ocurre, no se limita a una sola alternativa. Todo lo contrario. Pone sobre la mesa varias propuestas y descarta aquellas que considera no necesarias. Quienes piensan guiados por una “norma” o un sistema, no desarrolla una idea por el simple hecho de que al otro no le funcionó o por falta de presupuesto, simplemente esa persona no es creativa.

Cuando confrontamos las ideas, de forma sana y pacífica, esta dinámica nos permite descubrir la creatividad que existe en cada uno de nosotros.
Aquí comparto las 10 ideas que leí y que me parecieron relevantes y de provecho a la hora de procurar ser creativos y buscar un enfoque que nos permita dar solución a los distintos problemas que se nos presentan en el diario vivir en nuestras empresas, en nuestras casas, etc.
1- Prepara tu mente:

Estamos rodeados de montones de ideas, para apreciarlas debemos estar “maduros”, receptivos. Cuanto más centrados nos encontremos en el problema, más posibilidades tiene nuestra mente de estar preparada para generar ideas.

 

En la década de 1940, el ingeniero suizo George de Mestral empezó a preguntarse cómo crear una forma óptima de cerrar la ropa el día en que la cremallera del vestido de su mujer se atascó. Meses después, descubrió frutos de cardo alpino sujetos al pelo de su perro. Resultó que los frutos tenían pequeños ganchos prendidos a los rizos del pelo del animal. Como la mente de De Mestral estaba madura para las ideas relacionadas con cierres, desarrolló el concepto de adherencia del Velcro®.

2- Cambia de enfoque

Prueba a utilizar el pensamiento lateral. Primero, enfoca el problema en forma de pregunta. Después piensa si has formulado la pregunta adecuada o si puedes replantear el problema como una pregunta distinta que tenga una respuesta posible.

 

Cuenta una leyenda de oficina que había una empresa cuya sede estaba ubicada en un rascacielos. Por desgracia, los ascensores eran tremendamente lento y el personal comenzó a quejarse de la espera. Entonces el administrador del edificio propuso una brillante solución. Instaló espejos fuera de los ascensores y el problema se esfumó.

¿Qué ocurrio? En lugar de pasear de un lado a otro durante la espera, el personal se pasaba el tiempo acicalándose. Ya no hubo más quejas relacionadas con los ascensores.

El problema de origen, la velocidad de los ascensores, nunca se resolvió. En cambio, el administrador resolvió un problema distinto, cómo mantener a la gente ocupada durante la espera.

3- Cosas de niños

Si intentas encontrar un enfoque simplificado para una situación compleja, piensa en cómo se lo explicarías a un niño de forma que él lo entendiera. Descríbelo en un párrafo corto. Después, reduce ese párrafo en una frase de 10 palabras. Después en tres.
4- Empieza por el final

Imagina que ya lo has logrado. Como has llegado hasta ahí? Cual fue el paso final? Y el anterior? Al desandar el trayecto puedes crear un plan para llegar a tu destino!
5- Buscando vínculos.

Si te encuentras ante una situación nueva que no guarda relación con nada de lo que has hecho anteriormente, esta técnica está hecha para ti.
Primero describe el problema que intentas resolver, por ejemplo “los niños no ayudan en las tareas domésticas”.

Después, conviértelo en un problema general “cómo hacer que los niños (o las personas en general) hagan algo que no quieren”.

Piensa en otras situaciones donde haya surgido ese problema general “conseguir que la gente haga algo que no le apetece” se aplica a muchas situaciones, por ejemplo, pedir a los conductores que limiten la velocidad, o que las personas en general donen sangre.

Para lograr que las personas donen sangre se puede mostrar lo beneficioso que resulta para la sociedad y para ellas mismas, del mismo modo, le puede indicar a sus hijos los beneficios de mantener su casa ordenada: más facilidad para encontrar las cosas, más tiempo, etc.

6- Una nueva perspectiva

Si te encuentras con “el problema de siempre” pregúntate qué es diferente esta vez. Como decía Einstein: “Si siempre haces lo mismo, siempre conseguirás lo mismo”. Un pequeño cambio puede ayudar a romper esa pauta.

7- Técnica del ¿por qué?

En ocasiones nos quedamos atrapados en un problema planteado de forma errónea, esta técnica nos ayuda a llegar al fondo del asunto. Esta es una técnica muy apreciada en el mundo de la empresa. Consiste en plantear la pregunta ¿por qué? sucesivamente hasta llegar a la raíz del problema. Los resultados te sorprenderán.

8- Preguntas de guerrilla.

Además del ¿Por qué? ya mencionado, una manera de entender la situación y empezar a trabajar en su resolución es haciendo uso de las preguntas ¿a quién? (forma parte del problema, hay más implicados?) ¿cuál?(es el problema? ¿Qué me impide actuar? ¿De qué podría prescindir? ¿Qué podría ayudarme?) ¿Dónde? (lo resolveré? ¿en qué otro lugar podría resolverlo?) ¿Cuándo? (Planeo estudiar el problema? ¿Por qué no hago algo antes o después?) ¿Cómo? (voy a abordar el problema? ¿Hay otra forma de hacerlo?

9- Busca inspiración.

Las personas a las que admiramos por su “Saber hacer” pueden ser una gran fuente de inspiración, pensar: “¿cómo lo habría hecho X?” puede ser una palanca para la creatividad.

 

Billy Wilder ha inspirado a muchos directores de cine, sin embargo, él tenía su propia fuente de inspiración, en la pared de su despacho colgaba un cartel que decía: “Cómo lo habría hecho Ernest Lubitsch?”

10- Tienta a la serendipia.

La serendipia es una “casualidad favorable”, un hallazgo inesperado que se produce cuando se está buscando otra cosa distinta. En la historia de la ciencia son frecuentes las serendipias. Por ejemplo, Albert Einstein reconoce su existencia en algunos de sus hallazgos.

No se puede forzar su parición, pero sí es posible aumentar su probabilidad al probar cosas nuevas.

Como comentamos, el pensamiento creativo tiene relación con las ideas, pero también es una actitud, sus elementos más importantes son el optimismo y un enfoque libre de prejuicios. ¿Qué vas hacer para pensar de forma más creativa?

Recuerda que eres dueño(a) de tus  desiciones, de tu vida. Convierte tu libertad en valor, dale el lugar que corresponde a cada cosa, permitete ser creativo  y nunca te olvides de Dios quien debiera ocupar el primer lugar.

Mario Ubiera

 


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