Capital natural y análisis CB de la restauración del río Ucero

Una definición de capital natural aceptada se refiere a la extensión de la noción económica de capital (medios de producción manufacturados) a bienes y servicios medioambientales. Hace referencia a una reserva (por ejemplo, un bosque) que produce un flujo de bienes (por ejemplo, nuevos árboles) y de servicios (por ejemplo, captura de carbono, control de la erosión, hábitat).

Todo sistema económico basa su desarrollo sobre los cimientos de la naturaleza. Este axioma parece haber sido olvidado en los países desarrollados debido al desacoplamiento entre los sistemas sociales y naturales, plasmada en la teoría de la desmaterialización de las economías. El movimiento del campo hacia la ciudad junto a la deslocalización de la industria, entre otros factores, ha influido en la emancipación de los socioeconómicos de los ecosistemas que tradicionalmente les habían sustentado. Pero este desacoplamiento solo puede producirse a nivel de país, ya que en última instancia el impacto se da de forma global sobre. Los bienes y servicios que se gozan en los países más ricos dependen plenamente de transformaciones de materiales y energía obtenidos en ecosistemas más o menos lejanos. El crecimiento de la economía de los países ricos se posible al apoyarse sobre las fuentes de recursos y los sumideros de residuos de un capital natural ubicado más allá de sus territorios.

Por tanto es consecuente asumir que el desarrollo económico y social dependerá del mantenimiento de los sistemas ecológicos que los sustentan, y que constituyen el capital natural del planeta. La sostenibilidad de las economías está supeditada a la sostenibilidad de los ecosistemas que las engloban. Esto supone un punto de peso a favor de la conservación del medio natural, de mayor peso que los motivos éticos que han alimentado al movimiento conservacionista y que han demostrado poca eficiencia en las políticas de gestión y la toma de decisiones. El proyecto de la Evaluación de Ecosistemas del Milenio, impulsado por la ONU en el marco de los Objetivos del Milenio parece ser consciente de este hecho.

La naturaleza es al mismo tiempo fuente de recursos y sumidero de los residuos y emisiones generados por el sistema económico. Como se hacía referencia en la definición de capital natural, este término refleja la necesidad de de reflejar el hecho de que la naturaleza es al mismo tiempo fuente de recursos y sumidero de residuos y emisiones generados por el sistema económico.

Los ecosistemas nos abastecen de bienes tales como agua, madera, material de construcción, energía, medicinas, recursos genéticos etc, asimismo, ponen a nuestra disposición de forma gratuita toda una serie de servicios tales como la regulación del clima, el procesado de contaminantes, la depuración de las aguas, la actuación como sumideros de carbono, la prevención contra la erosión y las inundaciones, etc (Daily, 1997).

La existencia de capital natural está supeditado a que se den las condiciones ecológicas para su generación y mantenimiento. En este sentido, entendemos por funciones de los ecosistemas (De Groot, 1992) todos aquellos aspectos de la estructura y el funcionamiento de los ecosistemas con capacidad de generar servicios que satisfagan necesidades humanas de forma directa o indirecta.

Valorización del capital natural en un proyecto de restauración fluvial en el río Ucero (soria).

Ligado al término de capital natural, aparece la valorización de los ecosistemas. Para hacer posible esto se emplean herramientas económicas, una de ellas es el análisis coste-beneficio (CB).

Un estudio coste beneficio es una herramienta para determinar la eficiencia en términos económicos de un conjunto de actuaciones dentro del marco de un proyecto. El análisis CB no considera la distribución de costes y beneficios entre las diferentes partes interesadas, sino que busca maximizar el beneficio neto para la sociedad (Merchler, 2008). Debe considerarse una herramienta complementaria a otros instrumentos y criterios de decisión sobre las alternativas de un proyecto.

EL rio Ucero nace como resultado de la confluencia de los ríos Lobos y Chico hasta su desembocadura en el río Duero, con una longitud aproximada de 31 kilómetros. Presenta problemas de encharcamiento prolongado de algunas tierras de cultivo adyacentes al cauce, fraccionamiento de las poblaciones piscícolas, alteración de la dinámica fluvial natural del río y es demandado para uso y disfrute por sectores de la población ribereña. Todo esto unido o a causa de una serie de presiones como son la presencia de motas, ocupación del espacio fluvial, estado de la vegetación de ribera y el predominio del aprovechamiento agrario-forestal; que impiden que alcance el buen estado físico-químico hidromorfológico y biológico que la Directiva Marco del Agua obliga a alcanzar.

El proyecto plantea por tanto una serie de medidas encaminadas a mejorar las condiciones del sistema fluvial en este tramo como son la eliminación, retirada e integración paisajística de motas, la adecuación de estructuras de paso para peces, el acondicionamiento de frazaderos, el desarrollo de una senda fluvial ó determinados cambios de aprovechamiento agrario cerealista por un aprovechamiento forestal acorde al ecosistema local.

El estudio de inundación refleja en sus resultados que no existe gran variación en las superficies inundadas recopiladas, hecho que se refrenda en el estudio de caudales máximos asociados a periodos de retornos, dónde no existe una gran diferencia en el caudal correspondiente a T = 5 con un valor de 31,63 m3/s y el correspondiente a T=500, de valor 93,3 m3/s.

En cuanto al calado de inundación se comprobó que los calados que afectaban a las tierras de cultivo correspondían a calados de inundación menores de 40 cm, considerados de riesgo bajo, y en la mayoría de los casos correspondían a franjas de cultivo que habían invadido el Dominio Público Hidráulico.

Datos y parámetros a introducir en el estudio CB

En las siguiente figura se puede observar las superficies totales (ha) de cambio de usos del suelo a consecuencia de las actuaciones planteadas por el proyecto de restauración del tramo. Se puede observar como está previsto el aumento de superficie para bosque de rivera y la disminución para cultivo de secano.

Valor moneterizado de la producción agrícola y forestal

Para calcular el valor monetarizado de la producción agrícola y/o forestal se aplicaron tres métodos para conseguir el estimador más fiable posible, comparando unos métdos con otros.

Utilizados estos tres métodos y comparados unos con otros se estiman los siguientes valores de producción:

Producción forestal:

Valor monetarizado de la variable medioambiental

Queda definida como los servicios que el río puede dar a la sociedad (como pueden ser el valor asociado a la provisión de agua, los diferentes servicios recreativos incluyendo caza y pesca deportiva, el control de la erosión, el tratamiento de vertidos, la captura de carbono por parte de la vegetación, etc.), exceptuando aquellos que se refieren estrictamente a la producción de alimentos y materias primas.

El valor monetarizado de esta componente se obtiene agregando los diferentes valores individuales de la componente ambiental, en un valor global que se ha denominado como valor de Medio Ambiente y Biodiversidad (MA_BIO). Para la obtención de una estimación del valor de (MA_BIO) se ha recurrido a la información generada por el proyecto VANE, el cual permite asignar un valor monetario (expresado en céntimos de euro/ ha) a los diferentes usos del suelo mediante el uso de sistemas de información geográfica. Los resultados obtenidos en el proceso de valoración, y que se utilizarán como estimadores del valor de cada uso del suelo en el modelo CB, se presentan en la Tabla 1.

Datos relativos al coste de inversión del proyecto de restauración del río Ucero y los costes de las plantaciones de Chopos y Serbales.

Superficies de avenida y riesgo de inundación

En el contexto del caso del río Ucero, el riesgo de inundación se entiende como la estimación del número esperado de víctimas, daños materiales y desorganización de la actividad económica (daños/perjuicios potenciales), teniendo en cuenta la probabilidad de que se produzca una inundación y la de sus posibles consecuencias negativas. En este sentido se ha recurrido a la definición adoptada por el proyecto RINAMED de riesgos naturales, en la que el Riego de Inundación es igual a la multiplicación de los factores de Peligrosidad por Vulnerabilidad.

Se han planteado para dos posibles escenarios:

De cada uno de estos escenarios se ha desarrollado el cálculo de un valor de inundación para cada periodo de retorno, tanto en la situación actual, como en la futura (con proyecto de cambio de uso de suelo).

Para el caso del escenario (A) el valor de inundación actual es de 26.584,35 € mientras que en el futuro desciende a 17.865,42 €. Para el caso del escenario (B) el valor de inundación actual es 17.876,43 €. En ambos escenarios, el impacto de las medidas planteadas por el proyecto da lugar a una reducción en el riesgo de inundación en la zona de entorno a un 33%.

Resultados del cálculo del modelo CB

Los resultados obtenidos de la aplicación del modelo de cálculo de CB se presentan en las siguientes gráficas:

En la primera se compara la diferencia entre los beneficios y los costes de cada una de las alternativas.

De esta manera, se pueden apreciar como la alternativa CON PROYECTO supera en beneficios a la SIN PROYECTO en el año 31; a partir de entonces los picos de beneficios a causa de las actuaciones del proyecto aumentan, y hacen que la diferencia entre ambas alternativas se acreciente según avanza el periodo de tiempo considerado. La forma decreciente de las dos curvas responde a la aplicación de la tasa de descuento (es decir que el valor actual de la inversión es menor al final del periodo en términos de valor presente de la misma).

La segunda gráfica muestra la comparación del diferencial (Beneficios – Costes) acumulado desde el inicio hasta el final del periodo considerado. Esto permite saber el punto en el que se recupera la inversión realizada por el proyecto  y  los  beneficios  que  aporta  la  alternativa  CON PROYECTO en  comparación  con  la  alternativa  SIN PROYECTO.

La inversión del proyecto es recuperada y las actuaciones aportan 2.476.945 euros (un 118 % más) de beneficio neto sobre la alternativa de no llevar a cabo el proyecto.

Por lo tanto, optar por el cambio de aprovechamiento de los usos del suelo (alternativa CON proyecto), no solo disminuye el riesgo ante una inundación en la zona (un 33% menor a consecuencia de las actuaciones), sino que además aporta mayor beneficio al conjunto de la zona del Ucero que mantener la zona sin cambios significativos (alternativa SIN proyecto). Prueba de ello es que como puede apreciarse en la figura 5 la pendiente de crecimiento del valor es mayor en la alternativa del proyecto que en la de sin actuación sobre el territorio.

Fuentes:

http://www.revistaecosistemas.net/pdfs/496.pdf

http://www.restaurarios.es/docs/ACTAS-RestauraRios-parte08-Sesion7.pdf

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