Coworking: Trabajo en Equipo #Go2Work

por Coworking Andalucía on 4 septiembre, 2017

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Cuando escuchamos o leemos la palabra coworking lo primero que se viene a nuestra cabeza son dos palabras, emprendedor y startup. Un espacio Coworking no sólo implica dónde se trabaja, también implica cómo se trabaja. Cada iniciativa empresarial no es una isla independiente, sino que forma parte de un espacio único de trabajo, repleto de personas, de ilusiones y de proyectos vivos y en continuo desarrollo y crecimiento. Cada coworking es único, y sus oportunidades se incrementan con las sinergias de todos y cada uno de sus participantes. No tendría mucho sentido estar rodeado de tanto talento y no aprovecharlo.

Establecer relaciones positivas y constructivas entre todos los coworkers, incluyendo aquellas que se establecen con mentores y formadores, facilita tener una mayor probabilidad de éxito. Al fin y al cabo, un ecosistema de emprendimiento es un conjunto de personas o grupos de personas trabajando juntas.

Trabajar dentro de un mismo proyecto, dentro de un espacio coworking, es en sí mismo toda una riqueza, trabajar en equipo es todo un reto. La forma en la que trabajamos juntos puede situarnos en lo convencional o por el contrario, traspasar la barrera de lo posible a lo excepcional. Y hoy en día, en un mundo rápidamente cambiante y altamente competitivo, sólo lo excepcional puede convertir un proyecto en extraordinario.

Trabajar en equipo multiplica los resultados, por ello debe ser una de las habilidades fundamentales a desarrollar por cualquier emprendedor.

Lo primero que tenemos que tener claro es que trabajar en equipo no es trabajar juntos, trabajar en equipo es más que trabajar juntos.

¿Cómo podríamos definir trabajar en equipo?. Para mí el cómo trabajamos juntos es lo que marca la diferencia, el cómo es lo que define si trabajamos en equipo o no.

“Un equipo no es sólo la suma del talento individual de sus miembros, sino el producto de la cantidad y calidad de los vínculos de confianza que se construyen entre ellos”

(Imanol Ibarrondo).

En un equipo de trabajo es fundamental asumir responsabilidad, compromiso y autoliderazgo. Cada miembro ha de ser capaz de aportar lo mejor de sí mismo. No consiste en ser mejor que los demás, sino en aportar lo mejor de uno mismo al proyecto, a la vez que tratar de mejorar cada día. Lejos de competir, es importante establecer relaciones de confianza y colaboración.

Si bien es importante saber cómo vamos a trabajar, igualmente lo es saber a dónde queremos dirigirnos, saber cuál es nuestra meta como equipo. Sólo cuando esa meta coincide entre todos los miembros del equipo y es coherente con los valores de uno mismo y los demás, el equipo será capaz de movilizarse y multiplicar su resultado.

El camino para construir un proyecto empresarial es largo, más de lo que a veces gustaría, y andarlo implica compartirlo con cada una de las personas con las que se trabaja. Ser consciente de ello, ayuda a cuidar esa relación desde el aprecio y el respeto, automotivándonos y motivando al resto de compañeros.

Sólo un proyecto que cuide a sus personas podrá mantenerse en el tiempo y no resquebrajarse ante los conflictos que inevitablemente aparecerán. Fortalecer los vínculos implica cuidar mucho la comunicación, no tratar de llevar siempre razón o imponerla, sino de aportar razones, elegir bien las palabras y expresarlas con amabilidad.

Y para terminar, conviene recordar y siempre tener presente que “Ninguno de nosotros es más importante que el resto de nosotros” (Ray Kroc).

Un saludo y buen camino.

Almudena Lobato.

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