“Si no hacemos un Plan Marshall, una ayuda europea en serio para los parados, este problema no se soluciona”

Profesor de Entorno Económico de EOI, analista y ex asesor de algunos de los bancos españoles más importantes, Agustín del Valle hizo en EOI un balance sobre la situación económica de España y su salida de la crisis, en una conferencia que llevaba como título ‘Recuperación Económica ¿Qué recuperación?’.

En estos años de crisis hemos oído hablar mucho de brotes verdes, de que se ve la luz al final del túnel… ¿Hemos llegado ya hasta el fondo de la crisis?

Es muy difícil saber si hemos llegado hasta el fondo. Es evidente que hay signos de recuperación, signos de mayor confianza en el país, signos de datos buenos de balanza de pagos, de entrada de capitales, de que el PIB está empezando a crecer un poquito… pero también el propio gobernador del Banco de España habló de que todavía hay riesgos. Algunos pueden venir de fuera, porque está el problema de EEUU, el problema del ‘tapering’ (es decir, recoger la liquidez) que puede hacer daño a la economía mundial; el problema de que Alemania no crezca lo suficiente para tirar del resto de Europa; los problemas propios de nuestro país… hemos hecho una reforma en el sistema financiero pero el crédito todavía no fluye. Es decir, nunca se sabe si hemos llegado hasta el fondo, parece que sí, que estamos en un punto de inflexión positivo.

Ése es el diagnóstico, o una aproximación a él pero, ¿cómo hemos llegado hasta este punto, qué factores nos han llevado hasta esta situación?

Hemos llegado a este punto, yo diría, aunque sea una frase muy vulgar, que con muchos fardos a cuestas. Es decir, hemos llegado a este punto después de hacerlo muy mal porque ni el “España va bien” del ex presidente Aznar ni el optimismo antropológico del ex presidente Zapatero, eran realidad ninguna. Lo hicieron mal y nos endeudamos, tuvimos una gran deuda de las empresas y de las familias, tuvimos un aumento tremendo porque teníamos un mercado laboral muy malo del paro… y todos esos fardos los llevamos. Entonces, empezamos a recuperarnos, pero con una carga muy grande. Y poder absorber todos esos stocks, todo ese nivel de desempleo, aunque vayamos creciendo poquito a poco, nos va a costar tiempo y nos va a costar mucho.

Desde que estallara la crisis en 2008, han pasado ya seis años y, como dices, hay signos de una recuperación económica en España. Pero, ¿qué y quiénes están pagando esta recuperacion o esta salida de la crisis?

Aquí hay un problema serio y difícil. Lo que realmente está tirando de toda la demanda, es la demanda exterior, es decir, la demanda de las exportaciones fundamentalmente. ¿Por qué? Pues porque la demanda interna, la demanda del consumo, la demanda de inversión todavía está cayendo, todavía no se está recuperando y éste es el gran empujón que tenemos que tener. ¿Y en qué hemos apoyado esta demanda exterior? Pues la hemos apoyado al principio en que caían nuestras exportaciones porque caía nuestra demanda interna y caían las importaciones. Pero luego, en un momento determinado, las exportaciones se han hecho fuertes, porque hemos hecho una devaluación competitiva interna.

Hemos procurado que nuestros precios bajen… Pero, ¿a costa de quién? Fundamentalmente, a costa de bajar los salarios. Y esto es un problema serio: estamos mejorando nuestra competitividad por un lado, porque tenemos precios menores porque los salarios son menores; por otro lado, porque aumenta la productividad por empleado porque hay muchos menos empleados. Y, entonces, a costa del paro y de los bajos salarios, estamos recuperándonos, y esto es un problema serio. Es decir, ¿quién paga los costes de la crisis? Pues probablemente, una crisis que han provocado los poderosos la pagan los más débiles… Y esto es algo que nos debe hacer reflexionar.

Antes hablabas de algunos riesgos para la recuperación, a los que se apuntaba desde, por ejemplo, el Banco de España. En el tablero internacional, en este sentido, ¿qué papel han jugado, juegan y deberán jugar EEUU, las potencias emergentes y la zona euro?

Al analizar si hemos llegado hasta el fondo, hay tres focos internacionales que pueden dar un traspiés. Primero, los emergentes: estaban tirando mucho pero Brasil tiene sus problemas, China se ha recuperado bastante, pero tampoco está claro que otros emergentes tiren, y esto es bueno para nuestras exportaciones.

Segundo, el problema de EEUU. Tiene en el futuro a medio plazo, dos tipos de problemas: si el 15 de febrero van a ampliar el aumento de su techo de deuda pública… Esto, en este momento, nadie lo duda, porque llegarán a un acuerdo. La alternativa sería un cataclismo mundial de tales proporciones, que todo el mundo piensa que en la última noche, en el último minuto, llegarán a un acuerdo. Pero hay otro problema, es el famoso tapering: EEUU está inyectando todos los meses a la economía americana, 85.000 millones de dólares y está creando una liquidez enorme para que EEUU suba, tire de la economía mundial, etc. Pero esto no puede ser indefinido y van a ir retirándolo poco a poco. Y esto supondrá un menor crecimiento de EEUU, un menor crecimiento de la economía mundial.

El tercero de los bloques es Europa. En estos momentos, yo resaltaría dos grandes problemas… No meterme especialmente con la señora Merkel, aunque realmente, el austericidio es obra de ella y nos ha hecho mucho daño. Pero sí con la aversión absoluta de Alemania a que Alemania se expansione. Esto es una historia constante, la vivimos cuando había diversas monedas, Alemania no quería reevaluar y nosotros teníamos que devaluar; ahora Alemania no quiere expandir y nosotros tenemos que contraernos y hacer una contención de salarios. Y un segundo problema, más europeo, es la unión bancaria. Es importante, porque es como decir ‘vamos a asegurarnos de que en el futuro, los bancos europeos van a funcionar bien’. Pues ésta es una cuestión de negociación, quién va a decidir cuáles bancos están bien, cuáles bancos están mal: unos dicen que toda la Unión Europea, la señora Merkel dice yo decidiré sobre mis bancos… Y ahí hay un tira y afloja muy serio, y ya Draghi ha llamado la atención.

Agustín del Valle en la conferencia ' Recuperación Económica ¿Qué recuperación?'

Uno de los fardos que comentabas era el del desempleo. Dices en algunos de tus escritos que la política económica ha asumido el paro como algo irremediable, pero vaticinas que en 2016 seguiremos con una tasa del 25%. ¿Hay que reformar el marco laboral? ¿Y en qué sentido?

Es el problema número uno de la economía española. Cuando antes hablaba de que empezábamos esta recuperación con muchos fardos, empezamos con el peso enorme de en torno a 6 millones de parados, de los que hemos creado 3,5 millones en este tiempo. Y es muy difícil, la economía española tendría que estar creciendo por encima del 3% mucho tiempo para absorber esto… y absorber esto es muy difícil. Entonces, ¿es suficiente la reforma laboral? No es suficiente, porque no ha acometido de frente el problema de la dualidad (se están creando empleos temporales) y porque la reforma laboral no ha acometido el problema de las políticas activas de empleo, es decir, dar ocasión a que la gente busque trabajo.

La reforma laboral es insuficiente, pero es que creo que es insuficiente todo. Si no hacemos un Plan Marshall, una ayuda europea en serio para los parados, este problema no se soluciona. Hay una proyección de Pricewaterhouse, según la cual, hasta el año 2033 no tendríamos el nivel de paro de 2007. Claro que es una proyección absolutamente mecánica. Pero realmente, si no hacemos algo serio, no saldremos de aquí… Y hemos dado, irrecuperables dice el propio FROB, de ayudas a la banca 38.000 millones de euros. ¿Y después de todo hemos logrado que Europa nos dé 1800 millones de euros para el paro juvenil y estamos tan contentos? ¿Son distintos los bancos que los parados? ¿Qué son más importantes? Esto es un problema.

Ya que estamos hablando de empleo, parece que una de las posibles salidas a este problema pasaría por el emprendimiento… ¿Qué papel pueden jugar los emprendedores en esta recuperación económica?

Pueden jugar un papel importante. En este momento a las empresas les cuesta mucho hacer inversiones y, consecuentemente crear empleo, porque la mayoría no tiene beneficios y porque las que tienen beneficios los tienen que dar, no a invertir, sino para pagar esa deuda, esos fardos que yo decía… han bajado su deuda, pero todavía tienen mucha deuda encima. Entonces, las llamadas empresas clásicas (grandes, pequeñas, medianas, etc), les es muy difícil hacer nuevas contrataciones y, por tanto, todo lo que sea abrir posibilidades sobre todo a los jóvenes, para que creen sus empresas, para que tengan ideas, esta juventud más preparada que tenemos, más formada (si no se nos va al extranjero)… pues es un punto importante. Y, en este sentido, la ley del Gobierno es positiva y todas las que vayan en esa dirección son realmente positivas.

Apuntabas antes que la reforma laboral no era suficiente. ¿Crees que es necesario llevar a cabo más reformar? ¿Y en qué ámbitos?

Las reformas que hay que hacer evidentísimas son, además de la reforma de la administración, son una reforma en serio de la ley de educación. Pero reforma de la educación en serio, no las 8 reformas que hemos hecho a lo largo del período de la democracia, en que cada ‘ministrito’ o ‘ministrita’ hacía su reforma donde estaba la ciudadanía, la religión… Todo han sido parches. Una reforma de la educación es una serie de expertos interdisciplinares que estén durante dos años trabajando en un libro blanco, un consenso de los grandes partidos que van a gobernar, de aceptar esas propuestas de futuro, y hacerlo en serio para los próximos 25 años.

Segundo, una ley de sanidad en serio. En la sanidad, hasta ahora, hemos hecho recortes y ya nos está avisando la Comisión Europea, de que los recortes en la sanidad están afectando a la salud de los ciudadanos. Y, tercero, una reforma fiscal a fondo. Reforma fiscal que signifique que hay suficiencia de ingresos y que las cargas están bien repartidas. Y para que las cargas estén bien repartidas, lo primero y principal es luchar contra el fraude fiscal, porque evidentemente, sólo defraudan los que pueden. Y pueden los de arriba, no los de abaj0… Y el fraude fiscal resolvería la mitad de nuestros problemas. Entonces, esas tres son fundamentales.

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