“El crecimiento económico tiene que dar paso al desarrollo sostenible”

Dos antiguos alumnos de la Escuela de Organización Industrial, Paula Rivero Domingo y Pedro Menéndez (Socios Directores de ACUSMED), ganadores del Premio Nacional Alares 2012 a la Conciliación de la Vida Familiar, Laboral y Personal, y a la Responsabilidad Social. Fatima Báñez, Ministra de Empleo y Seguridad Social, les entregó el Premio Nacional de Alares 2012 en la categoría de pequeña empresa. Con este premio, la Fundación Alares, reconoce las más destacadas e innovadoras propuestas a nivel nacional, destinadas a mejorar la calidad de vida de las personas.

La ministra de empleo, Fátima Báñez entrega a Paula Rivero el Premio Alares 2012 en la modalidad de pequeña empresa

Entrevista a Paula Rivero sobre RSC, conciliación, flexibilidad laboral y el libro que acaban de lanzar “Una Mirada Sostenible”, que han editado con motivo de su décimo aniversario, realizado con fondos propios y que se reparte gratuitamente.

¿Qué supone para Acusmed haber sido galardonada con el Premio Nacional de Alares 2012 en la categoría de pequeña empresa?

Supone un reconocimiento a una forma de hacer empresa en la que hemos creído desde nuestros inicios. Los premios no son el objetivo, pero sí suponen una puesta en valor de actuaciones que de otro modo tendrían menor repercusión. Desde la perspectiva de nuestros grupos de interés, con los que hemos compartido el premio por su participación en el libro “Una Mirada Sostenible” (que publicamos por nuestro 10º aniversario y que el Jurado valoró muy positivamente), nos ha sorprendido recibir varias felicitaciones resaltando el carácter ejemplarizante de nuestro modelo de empresa. Así que este premio también supone una motivación para seguir trabajando en esa línea.

¿Qué medidas adopta Acusmed para ser una empresa ‘familiarmente responsable’?

Tenemos medidas de conciliación y flexibilidad, algunas de ellas generales como la flexibilidad horaria y otras adaptadas a las circunstancias de cada miembro del equipo de trabajo, como por ejemplo ayuda para la compra de libros para quien tiene hijos, o cheque ayuda para personas cuya pareja esté en situación de desempleo. Tenemos jornada de verano y en invierno trabajamos media hora más de lunes a jueves para tener libres las tardes del viernes. Cada persona acomoda sus vacaciones en función de sus necesidades, tenemos una bolsa de horas de forma que cada persona va autogestionando su tiempo, tenemos un plan de igualdad, un código ético, etc. En realidad es una batería de medidas que va cambiando con el tiempo, ajustándose a las necesidades del equipo, pero también a las del entorno. En esta época de crisis la dirección hemos recibido la grata sorpresa de que han sido los propios trabajadores y trabajadoras los que nos han propuesto algunos recortes en estas medidas, como medida de ajuste a la crisis, ya que nuestra prioridad siempre ha sido y es mantener las condiciones de los puestos de trabajo. Todos los contratos de la empresa son, actualmente, indefinidos.

¿Cuál es la importancia de que los trabajadores tengan beneficios en las empresas como la flexibilidad de horarios? ¿De qué manera la vida familiar enriquece el desempeño laboral?

La flexibilidad de horarios no debería ser un beneficio, sino una práctica habitual en todas las empresas porque en la vida real, donde los imprevistos suceden cada día, es difícil ajustarse a una rigidez preestablecida, ya sea de horarios o de cualquier otra índole. Una persona que sienta que puede decidir sobre su vida (lo cual incluye, en la medida de lo posible, los horarios de su puesto de trabajo) será una persona más motivada. En realidad, todos deberíamos ser más flexibles en nuestras vidas.

Nos planteamos la vida de forma fragmentada; el trabajo, el ámbito privado, las vacaciones… tratamos, con más o menos éxito, que el ámbito laboral no repercuta en lo privado y viceversa, cuando en realidad las personas somos un conjunto de todo ello, un conjunto de circunstancias, de experiencias, de dimensiones, que no pueden segmentarse. Desde ese punto de vista, es evidente que la relación entre el enriquecimiento laboral y personal es bidireccional. Los problemas que se generen en un ámbito van a repercutir en otros, de modo que las empresas podemos tratar de ser facilitadores en el ámbito laboral, que es donde podemos actuar. Si una persona tiene otros problemas en su dimensión personal, al menos no estaremos contribuyendo a hacer su carga más pesada.

Equipo Acusmed: Nora*, Natalia, Ana, Magdalena, Bob, Graciela, Nando, Paula y Pedro. *Nora es hija de Pedro y Paula. Aparece en todas las fotos y eventos de premios de RS, para visibilizar las situaciones reales de conciliación y a modo de reivindicación de la necesidad de poner en valor la maternidad/ paternidad y la urgencia de políticas que lo favorezcan, ya que este año en España se ha invertido la pirámide poblacional

¿Cómo concibe Acusmed la Responsabilidad Social Corporativa?

Creemos que es una parte más de la forma de hacer empresa, es el cómo se hacen las cosas. Se puede ser irresponsable o responsable, no hay términos medios. En relación con el término, la tercera letra de la responsabilidad social (ya sea C de corporativa, E de empresarial, U de universitaria, A de la administración) indican quién se está comportando de forma responsable. Creemos que todas las personas y empresas tendríamos que serlo, más aún en los tiempos que corren, donde estamos padeciendo las consecuencias de comportamientos irresponsables.

¿Qué significa y por qué es importante incorporar la sostenibilidad en los negocios?

Bueno, es que las empresas tienen que ser sostenibles, pero no sólo desde la perspectiva económica, sino que nos olvidamos de otras 3 dimensiones que son las que recoge la responsabilidad social: la dimensión ambiental, la social y el buen gobierno. Hasta ahora se entendía que una empresa era sostenible si ganaba mucho dinero. Estamos ante un cambio de paradigma; para inversores, accionistas, clientes, proveedores, comunidad y el resto de grupos de interés de una empresa, ya no sólo cuenta un balance económico. Sólo hay que ver algunas de las campañas de comunicación de las empresas líderes para darse cuenta de que se están comunicando de forma diferente, enfocándose hacia cuestiones más sociales y ambientales, alineadas con la estrategia e imagen de la empresa. Es evidente que en un sistema finito, como es el planeta Tierra, no podemos crecer hasta el infinito. Sobre todo, si ese crecimiento sólo está basado en consumo de recursos y ganancia económica. El crecimiento económico tiene que dar paso, definitivamente, al desarrollo sostenible. Deberíamos de reflexionar sobre algunas cifras:

¿Cómo ve la evolución de la RSE en las empresas en España en los últimos años?

Todo cambia, como dice la canción de Mercedes Sosa. Algunos cambios se producen con mayor o menor sufrimiento, como es el caso de la situación actual de crisis, descenso de la actividad empresarial y desempleo, pero tal vez estemos en medio de un proceso de cambio que nos lleve a un escenario más justo para todos. Hay empresas que están buscando nuevas formas de relacionarse, de cooperar, creando redes, buscando fuentes de financiación alternativas, o utilizando la banca ética. Las empresas nos damos cuenta de que con este modelo actual quien es responsable y asume los costes de serlo, compite en el mismo mercado que quien no lo es. No estamos seguros de si ser responsables ahora mismo tiene algún beneficio cuantificable en un balance económico, pero tiene una ventaja en términos de reputación, de diferenciación, innovación, de posicionamiento, de creación de confianza entre los grupos de interés. No sabemos a dónde nos llevan los cambios que se están produciendo, pero si llegamos a un modelo económico más sostenible (como por ejemplo el que defiende el movimiento “economía del bien común”), donde los productos y servicios responsables tengan ventajas fiscales y legales, entonces las empresas que ya tenemos una trayectoria en el área de la RS estaremos mejor posicionadas en ese entorno futuro.

De qué manera se puede incentivar la RSE en las PYMES. Qué medidas adoptan en su empresa.

Desde la dimensión externa a la pyme, se podrían adoptar políticas públicas y privadas que premiaran a las empresas socialmente responsables, discriminando positivamente los comportamientos responsables frente a los que no lo son. Creo que las personas y las empresas funcionamos mejor a base de reconocimientos que a base de prohibiciones y castigos. El modelo económico actual penaliza a las empresas que invierten en gestión avanzada y son responsables, porque al final tenemos un coste en nuestro producto o servicio y competimos con empresas y con mercados que no tienen esos costes.

Internamente, se pueden elaborar códigos éticos, se pueden adoptar planes de igualdad, transparencia en la información…no son medidas puntuales que puedan implantarse de forma aleatoria o esporádica, ser socialmente responsable implica coherencia a muchos niveles, es toda una trayectoria. La RS se puede promover de forma interna si la dirección de la empresa (el gobierno corporativo) predica con el ejemplo, trabajando de forma ética. Si eso se ve acompañado de políticas públicas, de modo que todos los agentes sociales estén alineados y cooperando en el mismo sentido, el resultado será mucho más exitoso.

La sociedad empieza a demandar políticas de RSC como algo imprescindible y no como un plus. ¿Está de acuerdo?

Bueno, la sociedad en conjunto está indignada y ve que ha perdido derechos y ha ganado en obligaciones (sobre todo fiscales). El problema está en que es difícil retornar la situación y parece que políticas de RS pueden ser la solución, siempre que las empresas que sean responsables puedan ser competitivas. Hay nuevos movimientos sociales y algunos empresariales, pero aún somos pequeñas voces que no estamos unidas, predicando en un desierto muy extenso. El problema es que ser responsable (cumplir la ley, hacer contrataciones dignas y con salarios justos, tener modelos de gestión ambiental, criterios de compra responsable en la cadena de suministro, etc…) tiene un coste y el precio de productos y servicios sigue siendo el factor de compra determinante, por encima de cuestiones sociales o ambientales. De este modo, quien decide hacer una compra responsable, sigue resultando penalizado pagando más frente a quien no tiene en cuenta estos criterios y sigue contribuyendo al modelo de desarrollo actual que destruye el medio ambiente y provoca un reparto desequilibrado de la riqueza. El peso del modelo capitalista en el que nos hemos criado las últimas generaciones aún requerirá tiempo para poder ser cambiado.


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