Formación Bonificada

formacionbonificadaLa mayoría de las pyme no aprovechan las posibilidades de  bonificación de que disponen para la formación de sus empleados, lo contrario de lo que ocurre en la gran empresa. Del total de los créditos de que disponen las pyme, la cantidad utilizada por las mismas no llega al 20 %, el resto se pierde. En cambio, las grandes empresas  consumen casi el 90 % de la financiación de que disponen.

En la sesión  “Continúa Actualizándote” celebrada el 21 de octubre se puso de manifiesto esta situación y también la necesidad de cambiarla.

Las bonificaciones son deducciones en las cuotas de la Seguridad Social, que puede aplicarse la empresa que desarrolla ó contrata formación para sus trabajadores. Es por tanto la empresa la beneficiaria de la financiación. Son los trabajadores asalariados, que coticen a la Seguridad Social en concepto de Formación profesional (excluida Administración Pública), los destinatarios de las acciones. La entidad gestora de las bonificaciones es la Fundación Tripartita para la Formación en el Empleo.

La bonificación puede llegar hasta un máximo de 13 euros por hora de formación y trabajador, lo que representa una cantidad nada desdeñable. El crédito mínimo anual de formación si la empresa tiene hasta 5 trabajadores es de 420 euros.

No es fácil en estos tiempos  que la pyme “prescinda” temporalmente de un trabajador para que  se forme: reducir la dedicación de los empleados a  la empresa y financiar los programas formativos,  son iniciativas que no concitan mucho entusiasmo hoy por hoy.

Desde Alumni EOI  tratamos de hacer más asequible, en tiempo y coste, la formación continua: con horarios compatibles y con cursos  que reúnen los requisitos para poder ser bonificables. Entre otras actividades, en noviembre Miguel Udaondo impartirá los fines de semana un curso de Comunicación Efectiva para mejorar el impacto de nuestros mensajes e interpretar mejor a nuestros interlocutores.

 También iniciaremos el ciclo de talleres de cultura inglesa de los negocios “English for Results” en el que se simularán situaciones reales de la actividad profesional: gestionar clientes “difíciles” tanto internos, como externos; manifestar un requerimiento de forma adecuada en función del interlocutor; negociar adoptando las expresiones apropiadas en función del mensaje, los destinatarios y el medio;  etc

El crecimiento profesional y personal es un reto continuo en nuestras vidas,  es difícil encontrar  personas de éxito (en cualquier faceta de la vida) que no  tengan actitud de aprender y mejorar cada día.  Aunque sólo sea para  adaptarnos a los cambios que la tecnología está imponiendo en nuestras vidas, no podemos dejar de aprender.

Concepción Moreno Alonso
Directora de Formación Continua EOI ESCUELA DE ORGANIZACIÓN INDUSTRIAL
Programa de Ingeniería y Gestión Medioambiental 1990


Saber comunicar para poder vender

Cuando vendes una idea, un producto o un servicio, lo que realmente estás vendiendo ¡es a tí!

 

Esta es una realidad incuestionable a la que siguen llegando los principales expertos de empresas y universidades.

La última vez que lo oimos fue el pasado viernes 15 de octubre en el Global Education Forum 2010 que se celebró en el Reina Sofía de Madrid.

Necesitamos avanzar y mejorar en nuestras habilidades de comunicación para poder desenvolvernos con éxito en este mundo que avanza y se reinventa dia a dia. Para ello el próximo 5 de noviembre comenzamos un curso de comunicación efectiva.

Y no avanzar es retroceder.

¿Quién no ha tenido problemas al haber sido mal interpretado por un cliente, un colaborador o incluso en una relación personal? ¿Quién no ha perdido oportunidades al no haber identificado las intenciones que se escondían tras sus palabras?

Por eso necesitamos conocer y poner en práctica nuevas habilidades de comunicación, que hace pocos años eran practicamente desconocidas, tales como : 

Necesitamos aprender a comunicarnos de otro modo, para entender y ser entendidos de otra manera. 

Como personas lo necesitamos vitalmente para relacionarnos con los demás.
Nuestro papel de directivos hoy nos lo exige para sobrevivir.

“Podrán olvidar lo que dijiste, pero se trata de no olviden lo que les hiciste sentir”.

Miguel Udaondo
Ingeniero Industrial
Profesor EOI


Las pyme en la nube

nube[1]La “nube” ha sido una de las estrellas (o la estrella) de SIMO y, por descontado, de Open Green 2010.

Cloud Computing ha venido a convertirse en el nuevo modelo de abastecerse de recursos IT,  gestionados a través de la Red como un servicio más, mejor dicho, como diferentes servicios de tecnología: Infraestructuras, Software, Plataformas de negocio…y pagando por el uso del servicio.

En los últimos años han proliferado los  informes y noticias que ponen de manifiesto el imparable desarrollo del Cloud Computing, la creciente aceptación y también las incógnitas para su generalización.

Para España, el informe 2010 de IDC considera la utilización de los servicios Cloud  entre las 10 principales tendencias para el mercado TIC, “comenzarán a adoptarse por las empresas más innovadoras, y aunque el modelo sigue madurando, no alcanzará la mayoría temprana de empresas (segmento de empresas mas numerosas y que invierten con mayor pragmatismo) que adoptarán una postura de “esperar y ver” cómo evoluciona el mercado. No obstante la situación económica actual, las primeras referencias positivas en el mercado y las economías de escala que genera el modelo (en los proveedores), acelerarán la demanda de estos servicios.”

Para los autores del informe, los distintos servicios Cloud mostrarán diferentes grados de adopción, pero en todos comenzarán las inversiones reales, siendo el Software (SaaS) la punta de lanza. 

En el momento actual, la crisis económica no ha hecho sino aumentar el atractivo del Cloud Computing para las pequeñas empresas que no pueden permitirse grandes departamentos de informática, los cuales a su vez precisan mantenerse continuamente actualizados.

Hasta ahora, el servicio Cloud para las empresas más extendido es el correo electrónico, sin embargo este es sólo una muestra, el Cloud Computing permite acceder desde cualquier dispositivo móvil u on line a  aplicaciones de uso común  (procesador de texto, hoja de cálculo,…) y otras de especial valor añadido para la empresa por cuanto permiten acceder a importantes  capacidades de almacenar y procesar la información, algo que, en general,  para los recursos con que cuentan  las Pyme es excesivamente costoso.

En las Pyme, la falta de recursos financieros por una parte y, por otra,  la disminución del consumo,  ahogan la puesta en marcha de nuevas iniciativas de negocio. Lo mismo sucede en relación con la puesta en marcha de start ups. La financiación disponible se dedica al negocio actual. Buena parte de las iniciativas de innovación de negocios requieren sustentarse en servicios de tecnología que a su vez conllevan inversiones,  por lo que se genera un círculo vicioso,  limitante para el crecimiento y la competitividad de las pequeñas y medianas empresas.

Ante las presiones competitivas, el Cloud Computing ofrece una alternativa muy atractiva para reducir costes y mantener o aumentar la competitividad.  La posibilidad de acceder mediante un navegador o un dispositivo móvil a los servicios de TI de la empresa, en lugar de mantener un departamento con sistemas y equipos tradicionales y contratar personal especializado para su gestión, es una perspectiva atrayente que permite liberar recursos para dedicarlos al negocio.

En España, de acuerdo con la “Radiografía de la PYME 2010” realizada por SAGE existe entre la PYME española una importante necesidad de aplicaciones informáticas y una barrera a su adopción derivada de la falta de recursos y financiación. El Cloud Computing puede ayudar a superar esa barrera.

Como aspectos pendientes de resolver, entre otros,   la seguridad en los servicios contratados  y la protección de la información, son aspectos clave que actúan como freno a la extensión entre las empresas de estos servicios.

En esta misma línea, el informe 2010 sobre Cloud Computing  de la Fundación de la Innovación Bankinter destaca el desarrollo que está experimentando la oferta de productos y servicios en la nube. La rápida evolución del mercado y la flexibilidad ofrecida por el Cloud Computing permitirá a las empresas con productos y servicios exitosos, crecer rápidamente mientras que las menos exitosas podrán, con la misma rapidez,  buscar nuevas alternativas. La reducción de los tiempos de implementación y actualización en  Cloud Computing es  permite trasladar antes al mercado una idea innovadora y también desarrollar soluciones alternativas.

En el área comercial, la capacidad de gestionar volúmenes importantes de información para analizar los mercados y conocer las preferencias y tendencias de los clientes es cada vez más necesaria para lanzar nuevos productos y servicios o mejorar la eficiencia de las acciones comerciales. Los recursos tecnológicos para ello son costosos y no están al alcance de cualquier empresa pequeña o mediana. Los servicios Cloud permiten  acceder a estas facilidades pagando por el uso de un servicio y evitando inversiones costosas, esto  coloca a las pequeñas y medianas empresas en una posición mucho más competitiva.

Las principales  razones por las que las Pyme pueden adoptar el Cloud Computing, de acuerdo con la encuesta realizada por  ENISA Europa hablan por si solas. Por orden de prioridad las Pymes europeas destacan como argumentos a favor: 

Los procesos de negocio más factibles de ser gestionados en la nube, según el mismo  estudio son:

En cualquier caso, la decisión  es estratégica y se deberá tomar en función del valor que aporte al negocio. Requiere también identificar los servicios que pueden migrar a la nube y los que no.

De acuerdo con el informe de la Fundación de la Innovación Bankinter, si bien actualmente el argumento más potente para las Pyme  se sustenta en la reducción de costes que permite trabajar en la nube,  cuando las prioridades cambien con un nuevo ciclo económico, los proveedores deberán  potenciar el aporte de valor  de sus servicios para sus empresas clientes, pues éste pasará a ser el argumento  para que una Pyme tome  la decisión de trabajar en la nube.

Concepción Moreno Alonso
Directora de Formación Continua EOI ESCUELA DE ORGANIZACIÓN INDUSTRIAL
Programa de Ingeniería y Gestión medioambiental 1990


“English for results”: towards a truly multicultural environment

Mario TerraWhilst the presence of highly qualified and extremely achievable performers is a common trait in current Spanish workforces, it is just as widespread to encounter numerous individuals who find themselves at a disadvantage when needing to deploy their master skills in English language.  Internationalization of corporations is taking place at an ever-increasing rate and there is no turning back.

Professionals may drag behind if knowledge house-keeping is not up to scratch and this holds true for both hard skills and soft skills.

International businesses continuously face new challenges which deeply affect their internal communication structures.  Such challenges appear as a consequence of major reforms brought about through internationalization, mergers, acquisitions, downsizing and joint ventures.   Overlooking investment in cross cultural training and language schooling will surely feed the appearance of issues both to internal cohesion and intra-corporate adhesions.  Absence of co-operation, loss of clients/customers, lack of competitive edge, internal conflicts/power struggles, poor staff retention, unsatisfactory working relations, misunderstandings, stress and poor productivity are all side-effects of a poor cross cultural communication knowledge.   Cross cultural communications consultants work with international institutions and corporations so as to lessen the fore-mentioned consequences of poor cross cultural awareness.

And hence EOI have determined to start the new series of full English, specific, content relevant courses “English for Results”.  Workshops which will enable participants to improve their communicating English skills taking into account each individual’s already-present knowledge of English.  It is in everybody’s minds that individuals ought to be able to excel in their core tasks independently of the language they are communicating in and that English should stop being a common handicap when performing such skills.

What “English for Results” wishes to achieve is to avoid the perception contained by many English learners of alienating the learning process of these new skills from the rest of well established and almost innate capacities and abilities.  Just like having a certain degree of a second language was an added-value quiet a few years back –but no longer is- it is now a must to accredit bilingual capacities.  And the fact is that this bilingualism must be reinforced by a sound multicultural understanding which will enable efficient communication both at inter-firm and intra-firm levels.  As Vilana and Rodriguez-Monroy comment in throughout their article of June’s edition of the Journal of Industrial Engineering and Management (JIEM) “Influence of cultural mechanisms on horizontal inter-firm collaborations”, these kinds of alliances are an increasingly common feature amongst firms and obviously need “tacit knowledge transfer”.

Individuals are invited to think back about their last presentation, small-talk, group discussion, briefing, reporting session, videoconference or board meeting in Spanish and ask themselves: Would I feel just as comfortable if I had performed in English as I did in Spanish?  Would I have been able to pass on the same concepts, feelings and ideas I was able to convey then?

It is our wish that whether you are writing e-mails which are fitting with the stage of negotiation you are in, or making a first time proposal, or dealing with difficult customers; whether rejecting a proposal for a change on lean production or carrying out a descriptive presentation full of figures on sustainable procedures, the answer to both of these questions will be affirmative.

Mario Wensell
Consultor y Profesor EOI


¿Qué hay de nuevo en Prevención?

prl oficinaLa Prevención de Riesgos Laborales experimentó un  gran auge a finales de los 90, con motivo de la entrada en vigor de la nueva normativa legal. La PRL se percibió también como un área de desarrollo profesional,  generándose de hecho múltiples oportunidades  para personas con muy diversa formación académica, muchas se formaron en nuestras aulas.

Transcurrida más de una década, la PRL es  un área que, como la calidad o la protección del medio ambiente, está integrada en la gestión del día a día de la empresa y que  evoluciona de manera constante tanto desde el punto de vista técnico como de los planteamientos legales, por lo que es recomendable, como en tantas otras  áreas de la gestión empresarial, poner al día los conocimientos y compartir experiencias entre profesionales.

Muchos empresarios se encuentran hoy con dificultades, a la hora de interpretar y aplicar los fundamentos de la gestión preventiva, y en riesgo de no tomar las decisiones necesarias y convenientes, con las implicaciones económicas, sociales y legales que esto puede conllevar.

Por todo ello, es necesario impulsar en las empresas – especialmente en las carentes de recursos preventivos propios – el análisis y el debate sobre los principios en que se fundamenta la gestión preventiva.

Esta necesidad es percibida actualmente por todos los estamentos responsables en la materia, y a ello se orientan  varios de los objetivos de la Estrategia Española de Seguridad y Salud en el Trabajo (EESST), que pretende mejorar las condiciones de trabajo y reducir la siniestralidad en el ámbito empresarial.

Por ello desde Formación Continua  Alumni organizamos un curso de actualización    para profesionales con responsabilidades en esta materia o que precisen ponerse al día para asesorar a sus clientes. Se impartirá en seis  tardes,  a partir del 4 de octubre.

También organizamos una sesión abierta el jueves 23 de septiembre  donde se abordarán cuestiones como:

Espero que sea de vuestro interés.

Concepción Moreno Alonso
Directora de Formación Continua EOI ESCUELA DE ORGANIZACIÓN INDUSTRIAL
Programa de Ingeniería y Gestión Medioambiental 1990

Imagen tomada de: http://home.officesnapshots.com/


La sostenibilidad de los biocombustibles a exámen

autobusEste verano,  el Comisario Europeo de la Energía, Günter  Oettinger, incidía públicamente,  en la importancia de establecer medidas efectivas que garanticen la sostenibilidad de los biocombustibles que se contabilizan en la Unión Europea para cumplir los objetivos  de la Directiva 2009/28/CE.

La cuota de energía renovable en el sector de transporte europeo,  para 2020, se establece en un 10% del consumo final de energía del sector. El sector transporte depende fundamentalmente de los combustibles fósiles y produce la quinta parte de las emisiones de gases de efecto invernadero de la UE. En consecuencia, la aportación más significativa al cumplimiento de este objetivo de consumo de energía renovable, procederá básicamente de los biocombustibles.

Garantizar la sostenibilidad de los biocombustibles, que son contabilizados para el cumplimiento de este objetivo, es fundamental. La incertidumbre en relación con el proceso de obtención de estos productos acarrearía, cuando menos, mala imagen para las renovables, máxime en este tipo de fuente de energía, cuya producción puede afectar directamente al uso de  recursos naturales ó identificarse (justa ó injustamente como señaló el informe británico acerca de la crisis alimentaria 2007-08)   como competidoras de  la producción de alimentos básicos para determinadas poblaciones.

Alcanzar estos objetivos utilizando biocombustibles cuya producción de lugar a nuevos desequilibrios ambientales o sociales sería incoherente. Para evitar esto, disponer de un instrumento que garantice la sostenibilidad de los biocombustibles a lo largo de toda la cadena de valor sería deseable.

Recordando lo establecido por la Directiva para considerar biocombustibles sostenibles, los más eficientes en la reducción del efecto invernadero: aquéllos que dan lugar a   una reducción de gases de efecto invernadero en comparación con los combustibles fósiles, del 35 % que en 2017 será del 50% y del 60 % para 2018 en el caso de combustibles procedentes de nuevas especies vegetales , la Comisión Europea ha aprobado unas orientaciones prácticas sobre la sostenibilidad de los combustibles, para ayudar a aplicar la normativa sobre sostenibilidad de los biocombustibles de la Directiva y anima a la industria, los gobiernos y las ONGs a establecer sistemas voluntarios para certificar la sostenibilidad de los biocarburantes.

En este sentido, se resalta que  los sistemas de  certificación de la sostenibilidad de los biocombustibles,  abarquen toda la cadena de producción, desde su cultivo hasta la comercialización, para ello se requieren auditores independientes y cualificados, que verifiquen el origen de los cultivos y comprueben el adecuado uso de las tierras dedicadas a los mismos. Se aboga por la preservación tanto del origen de la biomasa, como del uso del suelo. De esta forma, no se podrá considerar sostenibles  biocombustibles de materia primas que procedan de zonas naturales protegidas, bosques primigenios, zonas recientemente deforestadas….etc. Igualmente plantearía conflicto para ser considerado sostenible un biocombustible para cuya producción se haya previamente transformado un bosque en una plantación.

Si consideramos  en el ámbito global,  la UE es el tercer consumidor de biocombustibles, detrás de Brasil y Estados Unidos, y siendo éste un sector emergente en Europa, sería deseable, además, que los esfuerzos europeos se orientaran hacia un sistema de certificación único, con reconocimiento internacional, evitando en cualquier caso la multiplicidad de sistemas para medir adecuadamente un objetivo común.

Concepción Moreno Alonso
Directora de Formación Continua EOI ESCUELA DE ORGANIZACIÓN INDUSTRIAL
Programa de Ingeniería y Gestión Medioambiental 1990


Impacto de la prevención de riesgos laborales (prl) en la gestión empresarial

prlUn buen gestor requiere saber tomar las decisiones adecuadas a cada problema y en el momento preciso.

En la actualidad nadie puede obviar la Prevención de Riesgos Laborales (PRL) como un aspecto clave dentro de la gestión de una empresa. No sólo porque sea una inequívoca exigencia Legal, sino también porque es una necesidad nuclear en la supervivencia de las empresas. Al fin y al cabo las empresas las componen las personas y la protección y salvaguarda de las personas, es el fin principal de la PRL.

Pero en materia de PRL existe aún, en la mayoría de las empresas,  una escasa cultura de la gestión preventiva, por lo que, con la carencia de análisis y toma de decisiones de primer nivel,  la acción preventiva carece de la necesaria orientación estratégica al negocio, que puede convertir en ineficaz el esfuerzo necesario para implantarla. 

Numerosos ejemplos del pasado y de la actualidad (caso France Telecom, Accidente plataforma petrolífera BP, Accidente Minero de Chile, etc.) están indicando que la gestión empresarial de la prevención puede ser clave para la imagen y la supervivencia de las empresas y por añadidura que la prevención de los riesgos laborales no se encuentra adecuadamente gestionada. Estos aspectos carentemente gestionados afectan, no sólo a Grandes Corporaciones Empresariales, sino también y de un modo muy directo a pequeñas y medianas empresas en forma de sanciones, accidentes con daños personales y materiales, pérdidas de producción, alteración del clima laboral, etc.

Existen diversos factores que contribuyen a la mejora de la gestión preventiva en la empresa, pero, sin duda, existen dos de primordial importancia:

El trabajador de la empresa es el “cliente” que demanda la seguridad en su trabajo. Es preciso pues conocer su opinión, valoración de la situación y demandas y expectativas en esta materia para que la actividad preventiva pueda ser internamente eficaz y eficiente.

Por otra parte, es obligado que la empresa cumpla la normativa preventiva, tanto la de carácter general, como la  que se deba a la actividad concreta que realice. Por tanto es clave que esa orientación al “cliente” de la Seguridad, deba hacerse sin perder de vista los condicionantes reglamentarios.

En muchas empresas, especialmente las de menor tamaño, que son la inmensa mayoría, la mayor dificultad está a veces en identificar interpretar y aplicar el conjunto de normas preventivas, por lo que es esencial que estas dispongan de recursos técnicos (propios o ajenos) que les permitan acceder a esa información y poder tomar decisiones adecuadas sobre la actividad preventiva que deben realizar.

Actualmente, ya es muy numerosa la cantidad de legislación general y normas técnicas específicas que pueden obligar a la empresa en materia de PRL. Desde la publicación de la Ley de prevención de riesgos laborales (1995) se ha incrementado considerablemente el número de normas.

La aplicación práctica y  cumplimiento de esta normativa representa  un esfuerzo considerable a la empresa, de análisis, planificación e inversión, para el  que, en muchos casos, los gestores de la empresa no se encuentran suficientemente capacitados, requiriendo de información, formación y apoyo técnico especializado.

Es por estas razones,  que la inmensa mayoría de las empresas recurren a la contratación con Servicios de Prevención Ajenos (SPA) para obtener al apoyo técnico necesario para el cumplimiento de la normativa de prevención.

Desde hace ya algún tiempo, y en vista de los resultados preventivos logrados en general por las empresas en España (referidos a altos índices de accidentalidad)  se está produciendo un debate sobre la necesidad de revisar la normativa para, por una parte, potenciar la formación de los gestores de las empresas en prevención,  y, por otra parte,  garantizar la eficacia de los servicios que vienen prestando, a las empresas, los SPA, buscando que todas sus actuaciones estén y queden integradas, de un modo real, en la gestión empresarial.

Algunas cuestiones clave en torno al impacto empresarial de la gestión de prevención de riesgos laborales:

  1. ¿Qué recursos debe destinar a la Prevención de Riesgos Laborales un empresario? ¿Puede cualquier empresario asumir personalmente la Prevención de Riesgos Laborales
  2. ¿Qué responsabilidad real tiene un empresario en la implantación de la PRL en su empresa?
  3. ¿Qué debe conocer el empresario acerca de la “evaluación de riesgos”, la “planificación preventiva” y el “plan de prevención”?y,  después de realizado eso, ¿qué hacer…?
  4. ¿Qué relación debe existir entre la gestión preventiva del empresario y la contratación de servicios de prevención?
  5. ¿Cuáles son las novedades reglamentarias que afectan a la contratación de actividades preventivas con Servicios de Prevención Ajenos (SPA)?
  6. ¿Qué garantías y obligaciones para el empresario suponen la contratación de servicios con un SPA?
  7. ¿Cómo relacionar la “vigilancia de la salud” con la gestión preventiva del empresario?
  8. ¿Cómo actuar para la protección de los trabajadores “especialmente sensibles”: menores, embarazadas, minusválidos…?
  9. ¿Cuáles son los costes que puede suponer la “NO PREVENCIÓN” en una empresa?
  10. ¿Quién es quién en la PRL en España?

Alfredo González Dinten
Profesor EOI
Gestión de la Calidad Total 1994
Programa de Auditoría del Sistema de Prevención 1999
Curso de Gestión Eficiente de la Prevención de Riesgos Laborales 4-20 octubre. EOI Madrid.


Top ten de los riesgos para las empresas globales

TopTenEmpresasGlobalesLa consultora Ernst & Young ha publicado su informe 2010 sobre los Riesgos  que, desde una perspectiva global, afrontan las empresas multinacionales.

El estudio, que analiza catorce sectores, entre los que  incluye el sector público, identifica los 10 asuntos que coinciden en destacar como preocupantes la mayoría de las grandes empresas y profesionales consultados, elaborando así el ranking de los Riesgos empresariales 2010,   comunes a  la mayoría de las grandes empresas y que influirán en su actividad a medio plazo.  Analiza también aquellos aspectos  que se anticipan, por parte de los expertos, como posibles riesgos a futuro.

La lista completa de estos “Top Ten” en materia de Riesgos Empresariales   de acuerdo con Ernst & Young es:

  1. Medidas regulatorias: para un amplio abanico de sectores, no sólo los relacionados con los servicios financieros, este es el principal riesgo empresarial a reseñar en 2010. Las rigideces derivadas de las regulaciones y las incertidumbres en relación con éstas, preocupan especialmente a los sectores relacionados con las finanzas, la energía y las telecomunicaciones.
  2. Acceso a la financiación: aunque la capacidad para acceder al crédito varíe entre diferentes sectores, es en general una preocupación para todas  las empresas.
  3. Ritmo de recuperación de la crisis: de acuerdo con el informe, la crisis financiera ha dado lugar a una crisis fiscal ha raíz de las medidas adoptadas por los gobiernos, que ralentiza la recuperación económica.
  4. Gestión del talento: en 2009 este  riesgo ocupaba el séptimo lugar. La lucha en algunos sectores  por captar talento y retenerlo, la próxima jubilación de la generación baby boom y las políticas de compensación, en especial en  el sector financiero, son los aspectos más destacados.
  5. Mercados emergentes: en 2009  este tema se situaba en el puesto 12 entre las preocupaciones de las empresas. En este momento, en que  economías emergentes lideran el crecimiento, tener éxito en estos mercados es una prioridad estratégica para las compañías.
  6. Reducción de costes: aunque la presión para reducir costes ha aflojado, permanece entre las compañías la preocupación por los precios de las materias primas y los bajos precios  en los competidores.
  7. Entrada de  nuevos competidores en el mercado: con distintas situaciones en función del sector, en general el aumento del coste del capital y la disminución de la demanda, no propician la entrada de nuevos jugadores en los mercados, por lo que este aspecto, aunque se valora como importante, ha pasado de ocupar en 2009 el quinto puesto al séptimo en 2010.
  8. Radicalización de los planteamientos medioambientales: este tema percibido en el ranking 2009  como un riesgo más preocupante, ocupando el cuarto puesto, preocupa menos a las empresas, de acuerdo con  el informe.  Por otra parte, aunque las empresas mantienen los esfuerzos en materia de medio ambiente,  en la actual situación económica,  las prioridades de las empresas, han cambiado respecto a años anteriores.
  9. Aceptación social y Responsabilidad Social Corporativa: por primera vez la RSC  aparece entre los diez riesgos más preocupantes para las empresas globales. En la actual situación económica, en la que la reputación es clave, las empresas deben avanzar con precaución para mantener o reconstruir la confianza de la sociedad.
  10. Alianzas y transacciones empresariales: si bien a lo largo del año se han reducido las fusiones y adquisiciones dado los costes financieros de las mismas, las alianzar y transacciones empresariales se han impulsado en algunos sectores a raíz de la crisis, como medida de rescate. Por otra parte las alianzas empresariales son de especial interés en determinados  sectores como el tecnológico ó para la consolidación de  empresas en mercados emergentes.

Concepión Moreno Alonso
Directora de Formación Continua EOI ESCUELA DE ORGANIZACIÓN INDUSTRIAL
Programa de Ingeniería y Gestión Medioambiental 1990


La técnica grupo nominal como herramienta de investigación cualitativa

LA_TCNMuy a menudo y a la hora de iniciar proyectos de investigación en ciencias sociales, surge el acostumbrado debate entre el enfoque cuantitativo vs. cualitativo, tratando de establecer criterios de exclusión entre una y otra aportación, sin considerar que cada una de ellas planea sobre espacios de cobertura diferentes a la hora de explorar la realidad del individuo, grupo u organización / institución que se está estudiando.

Los investigadores de la realidad social y de forma destacada los sociólogos y otro nutrido cuerpo, formado por profesionales de diferentes esferas, como economistas (en sus diferentes especialidades) antropólogos, etnólogos, psicólogos y pedagogos, por citar sólo algunos, se han convertido de un tiempo a esta parte, en unos de sus principales valedores, motivo por el que las técnicas de investigación cualitativas parecen desprenderse poco a poco de esa presunta etiqueta de “pseudocientificidad” – siempre presunta – frente a las tradicionales y comúnmente admitidas técnicas de investigación cuantitativas. En otras palabras, todo aquello que no venga soportado por una encuesta o cuestionario, ya no tiene porqué ser considerado como “ciencia de segunda”.

Lo cierto, sin duda, es que a la hora de analizar el debate metodológico de lo cuantitativo frente a lo cualitativo, desde las diferentes perspectivas metodológicas que lo han abordado, se impone una lógica complementariedad metodológica.

 En este sentido y aunque no tan difundida como otras técnicas de investigación cualitativas (en especial las Entrevistas Cualitativas y Grupos de Discusión) la Técnica de Grupo Nominal, en adelante T.G.N., presenta un conjunto de características propias que la sitúan en un mismo rango de importancia que a las dos anteriores.

 La T.G.N., traducción  del término anglosajón Nominal Group Technique (N.G.T.), se da a conocer en 1.968 con el propósito inicial de procedimentar el desarrollo de reuniones de trabajo y, más concretamente, cuestiones relacionadas con la productividad que atañen a la realización de las mismas. Tiempo más tarde A. L. Delbecq y A. H. Van de Ven (1975) la desarrollan, hasta que J. Rohrbaugh (1981) la aludiera explícitamente bajo la denominación actual.

La T.G.N. basa su coherencia metodológica en la interacción del individuo (referente muestral) hacia el grupo (construcción de un universo espacio – temporal) y nuevamente del conjunto hacia el sujeto.

El libro que se presenta se convierte en el primer manual de referencia escrito sobre esta técnica de investigación cualitativa y está especialmente recomendado, tanto para  investigadores, como para todos aquellos que desean introducirse en el apasionante mundo de la investigación cualitativa.

Una de las que quizás puede ser una de las principales contribuciones de esta técnica, es su orientación al consenso y la constitución de grupos de mejora continua en la resolución de conflictos relacionados como, por ejemplo, el trabajo en equipo, o si se quiere y a escala macro, en la mejora del clima laboral de las organizaciones.

En suma, una nueva forma de percibir los fenómenos desde otra perspectiva y, lo que es más importante, un nuevo tratamiento e intervención de los problemas sin la siempre socorrida e “incuestionable” perspectiva cuantitativa, donde el imperio de los números deben ceder paso a la interpretación de los mismos.

 Angel Olaz Capitán
Profesor del Dpto. de Sociología y Politica Social UNIVERSIDAD DE MURCIA
Master Executive en Dirección Tecnológica e Industrial 95
http://bohodon-ediciones.blogspot.com/2010/05/nueva-publicacion_20.html


La Paradoja de Easterlin y la competitividad global

pib-mapaEl otro día cayó en mis manos un artículo de Manuel Conthe sobre la paradoja de Easterlin sobre el que creo que merece la pena al menos una reflexión.

Richard Easterlin, profesor de la  University of Southern California, es un sociólogo que en 1974 realizó un estudio sobre la riqueza de los países y su relación directa con el grado de felicidad de sus habitantes. Este estudio sirvió de base para obtener algunas conclusiones interesantes sobre la relación riqueza-felicidad, y ha sido corroborado por varios estudios posteriores sobre dicha relación. Como era de esperar, dentro de una sociedad determinada, a mayor nivel de riqueza, los habitantes manifestaban mayor nivel de felicidad. Sin embargo, lo interesante del estudio surge de que cuando se comparan distintos países, la población expresa distintos grados de felicidad independientemente de su nivel de riqueza comparado entre ambos países. Es decir, el mismo nivel de felicidad en dos países distintos, no tiene por qué corresponder al mismo nivel de riqueza. Easterlin, en base a esta conclusión, analizo este aspecto dentro de un mismo país. Así, comprobó que dentro de un mismo país, el nivel de felicidad de los habitantes permanece constante a pesar de que el nivel de riqueza aumente varias veces desde el punto de referencia.  Esto viene a concluir que el porcentaje de habitantes felices dentro de un país es constante independientemente del crecimiento general del PIB o la renta per cápita de ese país. Y a este efecto se le ha donominado la Paradoja de Easterlin, que indica que el nivel de felicidad de las personas no es absoluto, si no completamente relativo a la comparación con el entorno de la persona y la sociedad a la que pertenece.

Analizándolo fríamente, no es necesario consultar más estudios para opinar sobre la veracidad de tal conclusión, obtenida hace más de tres décadas. El nivel de felicidad es relativo, es comparado con el del vecino. Es lo que en Estados Unidos viene a expresarse como “keeping up with the Joneses”, es decir, si mi vecino tiene tal coche, yo necesito uno mejor, o al menos similar, para ser más feliz, o al menos igual de feliz. No analizamos si nosotros necesitamos ese coche funcional o estéticamente, si nos hace feliz o no, si no que pensamos en primer lugar: ¿qué tiene mi vecino, o las personas de mi entorno, y qué pensarán de mí si compro tal coche? Es una mera relación comparación-felicidad, o posesión-felicidad.

Y este aspecto es algo sobre lo que deberíamos reflexionar por dos motivos. En primer lugar por la simple ética de esta interpretación de la felicidad, y en segundo porque la globalización nos obliga a ampliar el marco de referencia en la comparación de la felicidad. Sobre lo primero poca explicación hace falta, simplemente pensar en la integridad de cada uno y en su concepto personal de qué es ser feliz y cómo alcanzar dicho estado. Sobre lo segundo, en cierta medida nos podría servir como aliciente para mejorar nuestra competitividad como país y sociedad (¡o nuestro grado de felicidad como país!). Porque si la paradoja es cierta, y comparamos nuestro nivel de vida con algunos países emergentes (China, India, Brasil, Indonesia, etc.), podríamos concluir que somos en muchos aspectos enormemente “más felices” que nuestros lejanos vecinos, y por tanto, más ricos, y esto haría que nuestros lejanos vecinos se esforzaran más y más en alcanzar nuestro nivel de felicidad mediante un aumento de su esfuerzo, trabajo y productividad, como ya vienen haciendo desde hace unos años.

 Por tanto, ¿debemos ampliar nuestro marco de referencia a la hora de comparar nuestro “nivel de felicidad” y nuestro nivel de vida? ¿Debemos empezar a pensar que la competencia por mantener nuestro “nivel de felicidad” es ya global y no solo del entorno más cercano? ¿Es hora de pelear por nuestro “nivel de felicidad” mediante el aumento de la productividad y el valor añadido de nuestras acciones a nivel global?

Quizá, después de todo, sea la paradoja de Easterlin y la globalización lo que mueve a los países emergentes a aumentar su PIB a esas tasas anuales desorbitantes mientras Europa está estancada en porcentajes que no superan el 2%.

Roberto Veguillas Pérez
Responsable de Tecnología de Aerogeneradores y Redes IBERDROLA RENOVABLES
Executive MBA 05/06
Vocal de la Junta Directiva de Club EOI



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