Inspiración en femenino

Aunque durante años la llamada ‘inteligencia femenina’ ha sido un mito,  estudios recientes muestran  que la mujer posee una inteligencia emocional un poco más desarrollada y por tanto mayor capacidad de reconocer emociones propias y ajenas.  ¿Podrían estas habilidades aumentar el rendimiento y la productividad?.  El aporte femenino empieza a ser una pieza clave, cuando se afirma que la Unión Europea sería un 18% más productiva si contase con equipos de trabajo mixtos en todos los niveles de su estructura. McKinsey&Company, (consultoría multinacional de Alta Dirección líder a nivel mundial), ya hace años indicó que es en la diversidad de género donde se alcanzan los mejores resultados.

 

Tanto hombres como mujeres están capacitados para ser grandes líderes y la crisis actual lleva a plantearse nuevos modelos de liderazgo. Ganarse el respeto por la fuerza es una práctica nociva, basada en un management obsoleto. Las viejas estrategias guerreras no crean un ambiente inspirador y creativo. En la competición innecesaria se malgastan recursos, se elimina el sosiego y la claridad mental. Para incubar valores como buena voluntad, respeto mutuo, formación, escucha y establecer redes de personas que colaboran, es necesario utilizar estrategias basadas en unidad, compromiso y cooperación. La inteligencia lógico-matemática y espacial también fue la más valorada en las organizaciones (por su relación con el cociente intelectual y modelos lógicos, deductivos y analíticos), pero debido a la globalización y la vertiginosa velocidad actual, se requiere mayor iniciativa, responsabilidad y aportación de know-how. Apostar por la diversidad contribuye al crecimiento de la organización, gracias a aquellos líderes innovadores y visionarios que participan del cambio. Tal y como defendió el psicólogo suizo Jean Piaget, ‘pensar es ante todo actuar para transformar el mundo’.

Pero ¿por qué hablar del liderazgo femenino? Las mujeres tienden a enfatizar la cooperación sobre la competición, la igualdad sobre la jerarquía, buscar fórmulas democráticas y ser más transformacionales. ¿Cómo sumar talento basado en modelos de negocio en los que razón y emoción trabajan conjuntamente? ¿Cómo crear ecosistemas que potencien  habilidades para construir mejores empresas?. Hombres y mujeres, todos poseen espíritu creador. Inspirar es una fase de la respiración y todos respiramos. La diferencia en el liderazgo de la mujer se debe a su capacidad de investigación, tesón y sensibilidad para llegar a conclusiones desde modelos causa-efecto hasta formatos ‘out of the box’. Buscar modelos que influyen en el bienestar de las personas para aumentar el rendimiento en el actual escenario de fusiones, reorganizaciones y reducciones de costes es un reto. Por eso es necesario preguntarse ¿qué se respira en la organización? El aire que respiramos, no lo vemos, pero nos da la vida. El clima organizacional no lo vemos, pero es el verdadero motor invisible de la organización. Modelos de liderazgo alternativos complementando los actuales, pueden mejorar el clima, el bienestar y como consecuencia la productividad.

“Tus pasos quedarán, mira para atrás pero ve siempre hacia delante, pues hay muchos que necesitan que llegues para poder seguirte” – Charles Chaplin


La fuerza de la ilusión

 

Vuelve a dar comienzo la siguiente edición del Programa de Desarrollo Directivo (para predirectivas) y me viene a la memoria la primera clase de Coaching. Comenzamos con un juego.  Había que elegir una única palabra que nos definiera y pensé en algo que me gustaría que me acompañara durante el curso. Tuve una acorazonada, recordando aquella postal que llevaba tiempo dando vueltas por mi casa. Quería llevar aquella palabra conmigo, como un sello de identidad: ‘mi nombre es ilusión’ dije con una sonrisa. Pasaron semanas, meses, anécdotas y experiencias muy enriquecedoras. Mi admiración a las personas que nos dieron Coaching, por sus valores y enseñanza, pues creo que finalmente todas llegamos a contagiamos de aquella maravillosa palabra.  Empezamos un pequeño proyecto llamado Superpoderes, un divertido invento que nos ayudaría a vencer retos personales y profesionales. El universo está conectado pensé, pues poco tiempo después en womenalia, en el evento Inspiration Day había una actuación llamada la fuerza de la ilusión, donde Fernando Botella y Jorge Blass hacían un espectáculo de magia aplicado al mundo laboral, tan carente de ilusión por la crisis actual.  Libro en mano, salí de lo más motivada de aquel evento.

El ideograma que los chinos utilizan para escribir la palabra ilusión es el mismo con el que se representa el fuego, la pasión, el coraje y el término excelencia y si se le quitan las marcas laterales aparece la palabra persona. Este es el punto de partida, para crear una similitud entre la magia y la empresa (tal y como explica el libro). Un espectáculo de magia despierta entusiasmo e ilusión para conectar con las personas, pues la verdadera magia se crea en la mente del espectador.  El impacto emocional se consigue a través del factor sorpresa, la confianza y la gestión de las emociones. La excelencia, nace de la práctica intensa y de la búsqueda de lo mejor de uno mismo. ¿Y no son estas cualidades lo que la empresa demanda? Las empresas necesitan recuperar la ilusión, la cultura del esfuerzo y la competitividad. Para ello es necesario sorprender cada día. ¿Puede un mago hacer creer a otros en la magia si no confía en sí mismo? Si se comete un error, el aprendizaje consiste en superarlo.

Hoy día, las organizaciones interdependientes multiplican competencias utilizando la cooperación. El mercado es cada vez más exigente y humanista. Ya no es suficiente analizar datos objetivo y utilizar técnicas de motivación. El valor de la experiencia, está relacionado con las nuevas estrategias de comunicación y el concepto oxitobrands. Como marca, es necesario captar valores humanos y crear sensaciones. La oxitocina es la hormona que regula las emociones relacionadas con el amor y la confianza y es responsable de los vínculos y el apego. Esto significa ir un paso más allá de la empatía. Los nuevos modelos de negocio apuestan por el compromiso, la gratitud, trato cercano y la energía emocional y mental que procede de sentirse libres, valorados y con un sentido de pertenencia desde la creatividad hacia la inspiración. La Cultura Corporativa se respira tanto en clientes como en empleados. En neuromarketing se analiza el efecto de las neuronas espejo, que provocan sensaciones, emociones y acciones que predisponen en positivo al sí desde el inconsciente. ¿No estamos cada vez mas cerca de la magia? Mi enhorabuena a todas las seleccionadas. Un valor incalculable lo que se llevarán en la maleta: aprendizajes, experiencia, amistades, conocimiento y nuevas habilidades que van a permitir ver el mundo empresarial con otros ojos y emprender cualquier proyecto personal y profesional con una fuerza que impulsará todo lo demás: la fuerza de la ilusión.

 


Equipos de Alto Rendimiento ¿qué les diferencia?

La química interpersonal que comparte un equipo de alto rendimiento proviene del conocimiento, aceptación y aprendizaje en equipo, así como de una visión única de objetivos y metas. El propósito y la misión alineada con los valores, motivaciones y actitudes, sienta las bases de un crecimiento exponencial para obtener resultados medibles y alcanzables. Equipos cohexionados, alineados con la Estrategia Corporativa y listos para actuar de forma eficiente y eficaz es el nuevo reto del mercado.

Un equipo de alto rendimiento, pasa por distintas fases, que forman su ciclo de vida. El equipo es constituido cuando la energía y esfuerzo se unen en pro de un objetivo. La práctica diaria plantea cuestiones, que se resolverán mediante feedback  y gestión constructiva del conflicto entre sus miembros. En el proceso de dinamización, se entremezclan competencias y habilidades, que se convertirán en aprendizaje al transferir conocimientos del inconsciente a la parte consciente. Solo en el proceso de maduración, el equipo mantiene un rendimiento consciente, homogéneo, complementario y orientado a la resolución de problemas. Los resultados se vinculan al compromiso y la confianza. Lo más importante, es que un equipo de alto rendimiento no se conforma y tiene una ambición sana de mejorar cada día.

¿Qué papel juega la gestión del talento? La gestión de personas permite conseguir resultados superiores y extraordinarios y es el pilar de crecimiento de la organización. Es necesario crear un entorno de desarrollo óptimo en la parte física, mental y emocional. Crear conexiones entre equipos, vínculos de calidad y alineamiento con la organización y Estrategia Corporativa. Al crear un círculo virtuoso en el clima laboral, se reinvierte en motivación, entusiasmo, fidelización y reconocimiento equitativo y meritorio de cada empleado. Los expertos en gestión del talento, identifican diferentes cualidades en equipos de alto rendimiento: comunicación, visión, aprendizaje contínuo,  innovación,  excelencia, ejecución participativa, orientación a resultados, competencias multidisciplinares, habilidades sociales y disfrute de compartir logros en equipo. Los entornos dinámicos, colaborativos y flexibles atraen empleados de alto rendimiento y las compañías deben trabajar en propuestas de valor para los empleados, de forma interna (incrementando el compromiso y orgullo de pertenencia) así como externamente (con fines de posicionamiento y reputación).

¿Cómo contribuye un líder a crear un EAR (Equipo de Alto Rendimiento)? Un manager gerencia tecnología, sistemas y procesos. Un  líder atiende en primera instancia la parte humana, busca el crecimiento del equipo, crea relaciones de calidad y mantiene los valores en el tiempo. Actúa con pulcritud e imparcialidad. En todos los equipos son necesarios perfiles técnicos, personas que resuelven problemas y conciliadores que utilizan la escucha y la retroalimentación. Todos diferentes en necesidades, expectativas, deseos y motivaciones. Por eso “Un líder tiene que tener tiempo para sí y para los suyos, para los contenidos y los procesos, para las necesidades y todo lo que tiene que ver con educar, orientar, dar apoyo y hacer que el desarrollo sea una realidad.”. (Manuel Barroso. Asesor en Gerencia Estratégica y de Transformación de Culturas Organizacionales y Procesos de Cambio). Muchos equipos podrían transformarse en equipos de alto rendimiento si tuvieran un liderazgo más eficaz.

 

 


Innovación vs Miedo al Cambio: la Odisea Renovable

Uno de los mayores retos que todos debemos afrontar es el miedo al cambio y una de las mejores virtudes saber reconocerlo y poner los medios para afrontarlo, alcanzar la resiliencia. De eso saben mucho en el mundo de la innovación, esa díscola compañera de viaje que te aventura por caminos sorprendentes donde nadie estuvo antes. Todos sabemos qué dura y solitaria es la travesía del desierto, pero también la magnífica recompensa que nos espera cuando alcancemos el oasis. Los más intrépidos hasta se divierten al filo de la incertidumbre, disfrutar el cambio sería una gran meta.

Uno de los sectores que últimamente vive con el miedo en el cuerpo es el energético, aferrado a unos cimientos que ya no sirven, incapaz de virar el rumbo. El sistema energético Español se cierra en banda a evolucionar, marca una estrategia casi marcial, se construyen murallas regulatorias a la espera del jaque mate. Se echa de menos el espíritu olímpico y todos se preguntan como en la fábula de Spencer Johnson ¿Quién se ha llevado mi queso?

¿A qué teme el sector energético? Se avecina una revolución que transformará totalmente el paradigma de modelo energético conocido hasta el momento. De aquí a 15 años,  las tecnologías facilitadoras (Green TIC, Smart, Biotecnología, Nanotecnología) podrían permitir democratizar y diversificar la generación, gracias a la gestionabilidad en tiempo real de los recursos mediante las redes inteligentes y el almacenamiento, haciendo realidad la generación distribuida renovable y los prosumidores. Esto permitiría alcanzar mayor independencia y accesibilidad energética, derribar barreras y oligopolios, mitigar  riesgos geopolíticos, erradicar subsidios, y lo principal, poner al consumidor en el epicentro, la demanda será la protagonista absoluta.  El futuro mercado energético sería un rico mix equilibrado de tecnologías competitivas, un puzle adaptado a las necesidades de todos los grupos de interés, un traje a medida de cada contexto geográfico, arbitrado con buena gobernanza (1).

Si creemos y queremos que así sea ¿Por qué oponerse o retrasar el cambio, por qué no liderarlo? Existe una delgada línea roja entre la prudencia y la dilación, una estrecha ventana por la que pasan o se pierden las oportunidades. Postergar decisiones, vivir a corto plazo presas del temor, entregados al beneficio inmediato, resistirse al cambio, es como esperar en la orilla a que se retiren las olas, cuando se avecina un tsunami.

Las personas que capitanean y navegan en este barco podrían conseguir romper la resistencia, que todos a una remaran en la misma dirección, sentarse a una mesa para comandar la conciliación hacia el más viable acuerdo posible, con los pies en el suelo pero la mira en el futuro. Sin embargo, el escenario energético español es muy complejo y un poco kafkiano, nadie está dispuesto a entrar en razón, navega  a la deriva pues ha perdido de vista el horizonte, con los egos incendiados,  apenas quedan artes de liderazgo inspirador.

Estos últimos meses  han sido  intensos en reformas energéticas en España (2), pero lejos de evolucionar nos han anclado al pasado, a contracorriente de todas las tendencias y recomendaciones globales. Somos ahora más que nunca una isla energética. Como suele suceder, el miedo al cambio nos está conduciendo a alimentar los temores y riesgos a largo plazo: la dependencia, falta de seguridad,
impactos ambientales y sociales, inestabilidad, falta de asequibilidad  para los consumidores. El único criterio que ha primado en esta reforma parece ser mantener a toda costa el Statu Quo, la generación convencional, excusándose en controlar el déficit tarifario de 26.000 millones que lastra nuestro crecimiento, pero que ha causado precisamente ese mismo modelo vertical que se quiere conservar.  Dicho sistema subestima la principal herramienta para la sostenibilidad  económica de la energía  que es la eficiencia. No es equitativa, se ensaña con los actores más débiles coartando a los consumidores; en lugar de descarbonizar y diversificar la intensidad energética en la economía promueve el consumo de combustibles convencionales importados; es un marco donde casi todos perdemos.  Dicen los reguladores que es una reforma valiente porque no le gusta a nadie. Sin embargo, legislar a puerta cerrada de espaldas, desoyendo a expertos y ciudadanos, enfrentando a todos, contradice las buenas prácticas de responsabilidad y gobernanza, no se puede definir como un acto de coraje. Aunque pretende sanear las arcas públicas, es como un régimen yo-yo, olvida los trade-offs y contra-efectos rebote a largo plazo.

Nadie duda de lo difícil que resulta arbitrar este juego, ni que la reforma en el fondo se inspire en algunas buenas intenciones como: tratar de reducir incentivos a los pagos por capacidad cuando sobran MW y cae la demanda,  racionalizar la retribución a los diversos gestores, reducir cargos a los PGE,  monitorizar las instalaciones mediante registros, retomar el bono social e incrementar los peajes de acceso para co-financiar infraestructuras. Sin embargo, las medidas son insuficientes y no se han trazado para abordar los retos reales, limitaciones e incertidumbres del sistema energético Español.

Detrás del déficit tarifario se esconden muchas ineficiencias y riesgos que se han agravado con la  crisis económica. Existe un exceso de capacidad (principalmente en Ciclos Combinados); volatilidad en los precios y desajuste en los costes al no reflejar las estructuras reales; los subsidios a fuentes convencionales y de respaldo están desfasados;  los  incentivos “Feed-in-Tariff” (las famosas primas) debieran haber sido una vía efectiva para compensar costes marginales de las renovables,  pero no parece que su diseño e implementación hayan sido los óptimos, creando una burbuja que ha atraído especuladores y “free-riders” ajenos al sector (3). Muchas son las cosas por cambiar … y muchos los que deben reflexionar.

El dedo acusador hace tiempo que apunta equivocadamente como culpable a las energías renovables, actualmente en una moratoria que impide nuevas instalaciones, que conllevará el incumplimiento de los objetivos de las Directivas Europeas (20/20/20) y las hojas de ruta de la Agencias Internacionales (4). Son muchos los análisis científicos de  mercados que contradicen razones para tan contraproducente moratoria, al destapar  las externalidades y perniciosos subsidios que esconden los mercados convencionales y los beneficios positivos de las renovables (sociales, económicos y ambientales), que puestos en valor ganarían competitivamente la partida en un hipotético mercado libre, que hoy no existe (5). La Agencia Internacional de la Energía ha pronosticado para las renovables
un crecimiento del 40 % en los próximos años que las convertirían en la segunda fuente energética mundial en 2018 (6).  Ya son muchos los países cuyas políticas e incentivos  han logrado la paridad de red (equilibrio costes) para estas fuentes energéticas, en concreto  más de 102 estados lo han logrado para la solar fotovoltaica que ha reducido un 80 % su coste en apenas 5 años (7). La energía eólica es ya la principal fuente de electricidad de nuestro país en muchos periodos del año.

Se espera de un marco regulatorio energético que sea equitativo, dinámico y flexible, pero nunca que tenga  carácter retroactivo;  romper las reglas del juego en plena partida ha causado que las empresas  renovables acumulen una deuda por 40.000 millones, lo que unido a la moratoria verde, arrincona la supervivencia de la industria más prometedora que ha tenido España en los últimos tiempos, un brillante galón de la  Marca España. Dar la espalda al futuro, olvidar los compromisos adquiridos que comenzaban a dar frutos, tala sin concesión la confianza y toda una cadena de valor industrial, agravando la pérdida de empleos cualificados y la fuga de cerebros, lastima la competitividad.

Uno de los puntos más críticos de la reforma es que por primera vez aborda el autoconsumo, pero con la legislación más restrictiva del mundo. ¿Qué sentido tiene penalizar pequeñas instalaciones de fuentes autóctonas, que generan riqueza, empleo, autonomía?  La respuesta es el miedo a un improbable colapso. Holanda, Alemania, Italia, Dinamarca, EE.UU. y Brasil han comenzado a implementar el balance neto (reinyección de la energía no consumida a la red a cambio de coste evitado), con un autoconsumo basado en  energías locales como mejor vía para la seguridad, acceso energético universal y lucha contra el cambio climático, compaginándolo armónicamente con las redes convencionales de electricidad y gas, con financiación público-privada. Mientras, el Estado Español impone un peaje de acceso a los ciudadanos del 27 % y multas desproporcionadas a los que incumplan las condiciones. Mantiene un mismo calibre de rentabilidad del 7.5 % para fuentes maduras subsidiadas cuyas infraestructuras han sido en su mayor parte amortizadas,  y renovables sin incentivos en plena evolución. Despojar a fuentes de generación autóctonas y limpias, del espacio y ventajas competitivas que hace tiempo disfrutan otras fuentes es arrojarlas al ring del mercado en inferioridad de condiciones. Lejos de reducir el déficit tarifario, ésta regulación hará más inestable y costoso soportar nuestro sistema a largo plazo, menoscabará nuestra independencia al someternos al envite de los ciclos económicos a merced de la pugna por las materias primas globales,  hipotecando nuestro crecimiento a futuro.

La historia de las energías renovables en España ha  trazado un camino brillante de crecimiento inteligente,  ha reforzado la autonomía, calidad de vida, fortalecido la seguridad del suministro, ha orgullecido a toda la nación al posicionarnos como admirados líderes mundiales. Los factores del éxito han sido principalmente: la valentía de una industria que ha apostado siempre por la I+D+i y el conocimiento, el excelente recurso renovable ibérico, el talento investigador e incansable esfuerzo de nuestros científicos e ingenieros, el impulso y aliento incondicional de los planes de Desarrollo Europeos, y también los incentivos españoles, que con sus pros y contras si han permitido crear la masa crítica, la armadura para soslayar las barreras iniciales y corregir los fallos de mercado que toda innovación debe afrontar para introducirse en  un fiero mercado.

Si algo caracteriza a la industria renovable es su arrojo,  para conquistar tierra, sol, viento y mar, para encarar la incertidumbre con ideas creativas, abrirse paso y luchar por el lugar que merece a la vanguardia del progreso sostenible. Por ello, tal como soplan los vientos, es bueno para la industria renovable que siga siendo valiente y también aborde el cambio. Necesita ir poco a poco siendo más competitiva, abandonando el nido de las primas para comenzar a despegar por sí misma, aunque de momento su no sea en nuestras fronteras, su odisea continuará en otros mares. No será fácil, pero como dijo el genio tranquilo de Cortázar, «nada está perdido si se tiene el valor de proclamar que todo lo está, y  hay que comenzar de nuevo».

El cambio forma parte de la vida, o evolucionas o te extingues, y la innovación es como la vida misma, siempre se abre camino. Hemos aprendido desde niños que si el temor es el camino al lado oscuro, sin él la suerte está con nosotros. Sólo hay que dejar que brille el sol, olvidar las sombras, soñar sin miedo.

(1) www.accenture.com/us-en/Pages/insight-new-energy-architecture.aspx

(2) www.energiaysociedad.es/pdf/

(3) www.eeg.tuwien.ac.at/eeg.tuwien.ac.at_pages/publications/pdf/SCH1.pdf

(4) http://ec.europa.eu/energy/renewables/targets_en.htm

www.roadmap2050.eu/attachments/files/Roadmap%202050%20-%20Visuals.pdf

(5) www.yale.edu/gillingham/Market%20Failure%20and%20the%20Structure%20of%20Externalities.pdf

(6) www.iea.org/Textbase/npsum/MTrenew2013SUM.pdf

(7)  http://theenergycollective.com/schalk-cloete/235431/renewable-energy-grid-parity-reality-check-part-1

www.trillionfund.com/article/why-you-don-t-need-to-be-green-to-invest-in-renewables


¿Escuchas con los ojos para tomar decisiones?

En entornos competitivos, donde el control de costes y la calidad requieren equipos competentes y márgenes de actuación muy ajustados, el factor clave es la capacidad de decisión en el menor tiempo posible. Disponer de un esquema con alto grado de coordinación en iniciativas de valor estratégico y foco en el negocio, permite transformar procesos con visión conjunta del capital: humano, organizativo, social y de innovación y aprendizaje. El valor de una empresa representada por estos intangibles representa más del 80%.

El gran obstáculo en la gestión del conocimiento y como consecuencia en la toma de decisiones se llama infoxicación. Es necesario realizar búsquedas ágiles para  seleccionar datos críticos, identificar fuentes relevantes y utilizar procesos de captura eficientes. La falta de decisión roba nuestro recurso más valioso que es el tiempo y es una costumbre nociva. Pero ¿cómo reducir la tendencia extendida de almacenar información para justificar decisiones? Ninguna decisión es buena o mala hasta llevarla a la práctica. Si los escenarios cambian, el cliente quizás agradezca más la búsqueda de alternativas, que enredarse justificando decisiones modificadas de forma inconsciente: por aversión al riesgo, actitud pesimista u optimista o limitaciones individuales y organizativas (fuera del alcance). Tal y como expresa Tom Peters “En el mundo de los negocios hay demasiada conversación y poca acción”.

Las empresas que se destacan por sus líderes carismáticos, apuestan fuerte, son capaces de asumir riesgos controlados, observan, mantienen la mente abierta y eligen profesionales que no temen a lo desconocido. ¿Realmente necesitamos mucha información para confiar en nuestros juicios? La información excesiva solo nos proporciona la ilusión de certeza, pero nos hace más propensos al error.  En el campo médico,  los estudios clínicos demuestran que con demasiada información se incrementa el índice de correcciones de un diagnóstico, debido a las dudas y la confusión.

Otro ejemplo poderoso se encuentra en los expertos en música clásica, capaces de dilucidar si un músico es bueno o no casi al instante, a veces hasta en la primera nota. No hay fórmulas mágicas. Con formación, entrenamiento y experiencia puede haber tanto valor en el juicio realizado en un abrir y cerrar de ojos como en meses de análisis racional. ¿Cuestión de olfato? Tal y como es posible aprender a leer el patrón de emociones en la cara de un bebé, el prejuicio es el beso de la muerte. Dejarse llevar por la primera impresión, es dejar de obtener información inconsciente. Utilizar la sabiduría, experiencia y sentido común, incorporando la inteligencia intuitiva en la toma de decisiones, permite incrementar las posibilidades de éxito. ¿Somos capaces de escuchar con los ojos? “Traedme las gafas para cerca y las de leer entre líneas”, decía C. Chúmez en ‘La Codorniz’

 


Smart Cities: una oportunidad para el liderazgo ciudadano

Este será sin duda el siglo de las ciudades. Alrededor de todo el mundo la democracia sale a las calles, revoluciona imparable desde Oriente a Occidente, de la vieja Estambul al nuevo São Paulo, silenciosa o bulliciosamente, los ciudadanos despiertan y alzan su voz. En este escenario las tecnologías de la información y las comunicaciones nos han conectado, nos hacen visibles, devuelven el poder a nuestras manos. Aparece estelarmente en escena la innovación facilitadora de las tecnologías “Smart”, y las llamadas “Green ICTs”; estas tecnologías están cambiando nuestro modo de vida, multiplican nuestras opciones, como una varita casi mágica para hacer realidad nuestras ideas y abordar soluciones para retos antes inabordables, como revolucionar nuestras ciudades hasta hacerlas sostenibles y saludables.

La revolución de las Smart Cities nos ha puesto en bandeja una excelente e irrepetible oportunidad, para reflexionar sobre cómo queremos vivir, cómo construir el espacio para  lograrlo, para alcanzar una eficiente gobernanza de los recursos. Es en definitiva una encrucijada que nos podría permitir construir una nueva sociedad resiliente tal como la imaginamos. Pero no debemos perder de vista que nuestra verdadera meta es poner la tecnología, el Big Data, al servicio de las personas, para lograr no tanto metrópolis inteligentes como ciudadanos más felices.

Las ciudades tienen identidad propia, son “organismos vivos”, complejos ecosistemas de sistemas, y su metamorfosis requiere una perspectiva global, tecnológica y humanista. En esta partida hay que aparcar prejuicios, y poner en juego todos nuestros ases de liderazgo y emprendizaje.

El concepto Smart City representa una visión multidimensional, integrando: la gobernanza, las personas, el urbanismo, el medio ambiente, la movilidad, la energía, la cultura … (1).

Como muestra de ello, los índices de ciudades inteligentes como el creado por IDC para España, contemplan 94 indicadores para valorar cuan inteligentes son en realidad nuestras urbes (2). Una interesante reflexión de Rick Robinson, propone 5 caminos para esquivar la fragmentación y las barreras de gobernanza para lograr un enfoque común: infraestructuras más inteligentes, micro-ciudades, servicios públicos compartidos, open data, y lo más importante la participación colaborativa de todos sus stakeholders (3).

La construcción de las ciudades del mañana requiere la voz e ideas de todos, un equipo multidisciplinar colaborativo y creativo, con empatía y sensibilidad para comprender las necesidades de su diversidad de actores y catalizar el mejor camino para el cambio. Un perfecto ecosistema para los Millenials, la nueva fuerza de trabajo. Como tecnólogos debemos dejar de subestimar los aspectos sociales, porque la involucración ciudadana y la innovación social 2.0 pueden ser la llave para sacar partido y exprimir el valor de esta ocasión, para desplegar una verdadera inteligencia colectiva a partir de las redes y el open data.

Alrededor del mundo están surgiendo numerosas iniciativas de sensibilización y redes de trabajo sobre Smart Cities, como la Red Española o la Plataforma de Stakeholders Europea (4). Una interesante iniciativa de sensibilización es Technicity, un curso masivo de la Universidad Estatal de Ohio a través de Coursera y el apoyo de Mindmixer como herramienta de “engagement”. Miles de ciudadanos de todo el mundo hemos participado en una refrescante lluvia de ideas y propuestas con más de 10.000 interesantes aportaciones (5), pensando en grande y pensando en pequeño, porque en las ciudades  inteligentes hay espacio para todo y todos.

¿Has pensado alguna vez cómo contribuir para mejorar tu ciudad? Los españoles hemos sido demasiado individualistas, entrenados para competir no para colaborar. Nuestra participación ciudadana es muy escasa en relación a otros países de nuestro entorno económico. Practicamos hasta la genialidad el arte estéril de la ironía y la protesta, pero pocas veces pasamos a la acción constructiva. Se reclama una democracia ciudadana, pero los canales a nuestra disposición nos parecen insuficientes, dispersos o poco atractivos.

Pensando en todo ello y cómo somos por estos lares,  bauticé a mi proyecto “Smart up Madrid, vitamins 4 the City”. Sólo un esbozo de lo que supondría crear un espacio colaborativo,  una comunidad inclusiva y sostenible para todos, para empoderar y despertar la participación ciudadana, para hacer negocios e incubar nuevas ideas a través de una plataforma escalable que vaya integrando las aplicaciones que puedan mejorar la forma en que vivimos y nos comunicamos con la ciudad.

(6) http://prezi.com/3-_1uwhuinji/?utm_campaign=share&utm_medium=copy

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Los ciudadanos somos los verdaderos protagonistas del reto de construir el mundo que queremos. Necesitamos pasar de las protestas a las propuestas, debemos empezar a aportar soluciones creativas y manos que ayuden. Porque si no somos parte de la solución, somos parte del problema, y todos juntos podemos llegar más lejos.

(1) http://prezi.com/d9o_utepyzen/smart-city/

(2) www.portalidc.com/resources/white_papers/IDC_Smart_City_Analysis_Spain_ES.pdf

(3) http://sustainablecitiescollective.com/rickrobinson/55256/five-roads-smarter-city

(4) http://eu-smartcities.eu; http://www.redciudadesinteligentes.es/

(5) http://technicity.osu.edu/if-you-could-build-any-citizen-app-what-would-it-be-and-how-could-it-help-the-community


Market-in-love ¿are you ready?

Las empresas contemplan cada vez más el factor emocional, para mantener relaciones entre la organización y los clientes. Conocer al cliente, saber ¿qué piensa?, ¿qué siente?, ¿por qué le interesa una marca o producto?, ¿qué le hace vibrar fuera del trabajo?. En un mundo cada vez más tecnológico y conectado, los followers son una poderosa influencia en la cuenta de resultados.  Evaluar el retorno de la inversión (ROI), implica predecir y segmentar sus acciones en la red. Analizar huellas digitales para extraer conocimiento y tomar decisiones, desde el mundo digital a la parte real, porque uno es espejo del otro. Observa retweets, emails, referencias, publicidad indirecta en futuros empleados o clientes, impresiones, recomendaciones, contenidos en blogs, fans en facebook, seguidores en twitter…  la distancia es un click y la sensación de cercanía y generosidad es el vínculo más potente que una marca puede crear.

¿Nada nuevo bajo el sol? Los expertos y gurús del management y del marketing se refieren a un cambio de paradigma. El marketing de atracción, cambia las reglas del juego. Un fan no se compra con dinero. Un fan necesita atención, pasión y excelencia, porque busca una experiencia exclusiva. “El corazón no tiene cara”, como dice la canción. El amor vive en el alma y necesita de energía para revitalizarse cada día. Identificar y alimentar los vínculos emocionales que le han unido a la marca es la clave de la lealtad.  Crecer y buscar soluciones juntos, potenciar a la comunidad de seguidores, es la demanda del siglo XXI. La conducta humana y la empatía parece difícil de segmentar y gestionar,  aunque  internet tiene capacidad ilimitada y enormes posibilidades de convertirse en el canal de comunicación más productivo para una organización.  Proximidad para mejorar la calidad, el número de impactos, la satisfacción personal y transformar la experiencia en valor tangible. ¿Táctica o estrategia? Escucha. Siente. Visualiza. Comparte. La diferencia está en los detalles…

 

“La venta es esencialmente una transferencia de sentimientos entre dos personas.” Zig Ziglar


Poder creativo consciente

Estos días analizaba qué actitudes, estados de ánimo y situaciones nos inducen a la creatividad y si hay determinados valores, hábitos y aprendizajes que pueden fomentarlo. ¿Alguna vez te ha pasado que has tenido un sueño revelación a un problema que llevabas tiempo dándole vueltas? El inconsciente es una fuente inagotable de creatividad y una ventana a nuestros pensamientos y emociones. Al entrar en contacto con el ser, las preguntas abiertas permiten indagar en las intuiciones y motivaciones más ocultas y encontrar las mejores respuestas. Redescubrir el maravilloso mundo emocional, ayuda a cambiar pequeñas cosas cada día y generar resultados extraordinarios.

Al nacer nuestra creatividad se encuentra a flor de piel porque el mundo se basa en descubrir. Los niños son espontáneos, no cuestionan ideas, hablan con naturalidad, no utilizan protocolos, juegan el 90% del tiempo, imaginan, sueñan y no piensan si saben dibujar, bailar o escribir porque simplemente comparten, disfrutan y viven con intensidad. La educación nos induce al pensamiento analítico vertical y con el tiempo nos alejamos de ese estado natural. Por eso, una manera de potenciar nuestra creatividad, es impregnarnos de la curiosidad que caracteriza a un niño.

Los psicólogos distinguen percepción intuitiva e intelectual, de acuerdo al diseño del cerebro humano y sus dos hemisferios. El hemisferio izquierdo procesa la información de forma analítica y secuencial y el hemisferio derecho utiliza el pensamiento intuitivo, imaginativo y conceptual. Para potenciar el hemisferio derecho, hemos de empezar a vivir el presente y dejar de racionalizar. Romper con la rutina, huir de hábitos que nos limitan, atrevernos a pensar diferente a través de una mente abierta. Practica la originalidad. En ambientes colaborativos, participativos y estimulantes donde se permite pensar libremente, la persona aparentemente menos creativa, puede llegar a ser un genio. La felicidad incrementa los estados creativos. Las emociones positivas favorecen respuestas ingeniosas ante diferentes retos, pero las negativas generan estrés y anulan el proceso creativo.

Quizás tengamos más o menos habilidad natural, pero siempre es posible estimularla a través del aprendizaje. Con trabajo y esfuerzo continuado, empezamos a exprimir las entrañas de una idea, buscar micro-conexiones y segmentar en unidades más pequeñas. Las técnicas de creatividad utilizan herramientas y modelos que permiten crear escenarios. Sintámonos como alquimistas, al escudriñar cada una de las fases del proceso creativo (preparación, generación, incubación, iluminación, evaluación y elaboración) hasta llegar al momento Eureka. Alimento marketiniano por excelencia y virtud de la innovación en la transformación de procesos de negocio, toma miles de formas aplicables a cualquier área empresarial. La creatividad es multidisciplinar. Para aprender a desarrollarla cambia la palabra obligación por ilusión y trabajo por pasión.

“ La creatividad es un 1% de inspiración y un 99% de transpiración” (Thomas Alva Edison)


Discriminación

La Reina de la Corona Nacional en lo que a Legislación se refiere, es la Constitución aprobada en 1978. En ella, como un Derecho y un Deber Fundamental está el artículo 14, que cito textualmente dice: Los españoles son iguales ante la ley, sin que pueda prevalecer discriminación alguna por razón de nacimiento, raza, sexo, religión, opinión o cualquier otra condición o circunstancia personal o social.

Para mí que este es uno de los artículos que más se incumplen. La propia Constitución lo sabe y por eso se trae a colación en su propio articulado el 9,2 “Corresponde a los poderes públicos promover las condiciones para que la libertad y la igualdad del individuo y de los grupos en que se integra sean reales y efectivas; remover los obstáculos que impidan o dificulten su plenitud y facilitar la participación de todos los ciudadanos en la vida política, económica, cultural y social.”

Es decir, que serán los Poderes Públicos (que os recuerdo son el Ejecutivo, el Legislativo y el Judicial y no otros) los legitimados para remover obstáculos que impidan la promoción de la libertad y la igualdad del individuo.

La misma Constitución es la que abre la caja de Pandora con las discriminaciones. Ella sola se desdice en su propio articulado de manera escandalosa. ¿Cómo? Primando al varón nacido en la Casa Real frente a la primogénita mujer. Por eso en el caso de que sigamos siendo una Monarquía Parlamentaria, Felipe de Borbón será el Rey y no su hermana mayor, Elena. Algo que nos parece muy normal pero que es el colmo de las incongruencias habiendo dicho lo contrario unos artículos más arriba.

Cuando la igualdad se quiebra, aparece la arbitrariedad, el voluntarismo, el favoritismo, la discriminación y en suma, la injusticia. Para paliar esta desigualdad, en marzo de 2007 se aprobó la Ley Orgánica 3/2007, de 22 de marzo, para la igualdad efectiva de mujeres y hombres que es la respuesta a la transposición de dos directivas en materia de igualdad de trato, la 2002/73/CE, de reforma de la Directiva 76/207/CEE, relativa a la aplicación del principio de igualdad de trato  entre hombres y mujeres en lo que se refiere al acceso al empleo, a la formación y a la  promoción profesionales, y a las condiciones de trabajo; y la Directiva 2004/113/CE, sobre aplicación del principio de igualdad de trato entre hombres y mujeres en el acceso a bienes y  servicios y su suministro.

Esta es la explicación jurídica del porqué existe una ley de igualdad. La explicación social está a la luz del día. Los datos avalan la discriminación que existe en el mercado de trabajo, en las familias, en las listas del paro. Próximamente, dedicaré un post para dar alguno de estos datos.

 


Liderazgo en positivo

El liderazgo es la capacidad de comunicar de manera positiva y de inspirar a otros. Vivimos en un mundo de alta velocidad y los líderes cada vez tienen menos tiempo para la gestión de personas. Algunos managers entienden su función en términos de control y uso de poder, aunque en realidad está más relacionado con la capacitación: enseñar, entrenar y ayudar a alcanzar la excelencia. Un líder efectivo actúa de guía y fija el rumbo, a la vez que gestiona relaciones con un conocimiento intuitivo y adquirido sobre cómo motivar, capacitar y trabajar unidos. Gracias a esta gestión dual, el equipo sabe adónde se dirige y trabajan orquestados hacia la consecución de los objetivos marcados.

El efecto Pigmalión nos enseña lecciones muy valiosas. Ajustamos nuestro rendimiento a lo que los demás esperan, por lo que todos respondemos al nivel de confianza que se nos demuestra. Si la cercanía y la comunicación influyen directamente en la confianza, es necesario dialogar, escuchar sin imponer criterios y brindar un trato equitativo para saber qué es necesario para que el equipo responda. Dedicar tiempo y atención es directamente proporcional al logro de resultados. La clave de los líderes de alto rendimiento es el compromiso con las personas, con su crecimiento y desarrollo y con lo que es importante para cada uno fuera del entorno de trabajo.

El líder transformacional crea retos elevados a nivel individual por encima de las necesidades e intereses inmediatos, haciendo hincapié en el crecimiento a largo plazo, anteponiendo siempre el beneficio del equipo y de la organización. Se le atribuye visión dentro del caos, capacidad de organización y una energía integradora que proviene de su esencia para mantener el equilibrio. Aglutinador de esfuerzos, fomenta el empowerment y cooperación, anticipándose al cambio, por lo que se encuentra en constante aprendizaje.

Los nuevos líderes 2.0 se atreven a cuestionar, no siguen formatos, asumen riesgos y exploran nuevos caminos de mejora. Animan a otros a hacer lo mismo. Ven a las personas en términos de su potencial y analizan cómo capacitar, enseñar y estimular para conseguir las metas más elevadas. Aprovechan las sinergias que provienen de la diversidad, creando una red de sensibilidad social desde la propia empatía. Aunque sin duda el rasgo más característico de un buen líder es la humildad. Acepta que las fórmulas y las capacidades actuales no tienen por qué seguir siendo válidas a futuro. Con humildad, aceptan sus propios defectos y carencias y ejercen un liderazgo participativo con sensibilidad humana, donde todos pueden aportar y crecer juntos.

“El liderazgo no consiste en cambiar a los demás, sino en inspirarles con el propio ejemplo para conseguir los objetivos propuestos” C.K. Prahalad



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