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MARCA ESPAÑA Y AGUA

España es uno de los países del mundo, quizás junto a Italia en el que más diferencia hay entre el concepto que de su propia nación tienen sus habitantes y lo que realmente piensa de ella el resto del mundo y el agua y su gestión no se podían librar de tan implacable juicio.

Es cierto que nos llueven advertencias y en ocasiones nos imponen sanciones en materia hídrica por el retraso en el  cumplimiento de la legislación europea, no lo es menos que en ocasiones  se cometen desmanes de imposible justificación y tampoco podemos negar que a veces puede parecer que se producen despilfarros injustificados en riegos obsoletos, campos de golf o promociones turísticas que no alcanzamos a comprender, por no referirnos a las plantas desaladoras de agua de mar que nunca se llegan a poner en funcionamiento, pero tampoco podemos ignorar que a pesar de que somos uno de los países europeos con menos recursos hídricos en su conjunto y los titulares de la cuenca mas deficitaria del continente, la del Segura,   hemos sido capaces de alcanzar no pocos logros en esta materia, que además nos han llevado a convertirnos en referencia y objeto de estudio a nivel  mundial.

Llevamos por lo menos dos mil años ingeniándonoslas para aprovechar este elemento dónde ya entonces era relativamente escaso, primero con romanos que sembraron nuestro país con acueductos, presas y cisternas, posteriormente  con los árabes que siguieron construyendo acequias y extendiendo el regadío, más tarde con instituciones como el Tribunal de las Aguas de Valencia y  en tiempos modernos con la creación de las confederaciones hidrográficas  y el desarrollo de nuestra ingeniería civil que encorsetó los ríos patrios con embalses, canales y trasvases.

Con todo ello hemos conseguido que a pesar de que no dispongamos de tanta como algunos de nuestros vecinos, haya agua para todos, incluidos los 60 millones de turistas que nos visitan todos los años y que ésta sea en general más barata que en los países de nuestro entorno, además  nuestra agricultura es en gran medida un modelo de eficiencia y surte a media Europa de alimentos y por si fuera poco la calidad de nuestro agua potable es más que aceptable y los ríos que surcan nuestra geografía aunque de salud  manifiestamente mejorable,  no corren por lo general peligro de muerte.

Y  esto se ha conseguido gracias a:

Ahora bien todas las loas vertidas hasta aquí no nos deben cegar y hacernos incapaces de percibir que junto a esos logros todavía quedan algunos puntos oscuros que a algunos les nublan la vista y les hacen ver esa España del agua como una lacra y un motivo de vergüenza, pero que a la mayoría nos deben servir como acicate para seguir trabajando en pos de una  excelencia que deberíamos asociar a una marca  España pujante que es como la mayor parte de nuestros vecinos nos ven, salvo nosotros mismos.

 


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NECESITAMOS MÁS ILUSIÓN Y NO TANTA PLANIFICACIÓN

La Fe mueve montañas, la Pasión hace posible lo que no parece factible, la Ilusión nos permite llegar a donde parecía difícil y la Motivación nos facilita ir haciendo cosas y vivir con cierta alegría.

La historia de la humanidad está cuajada de infinidad de ejemplos que ponen de manifiesto la veracidad de estas afirmaciones. La difusión de las grandes religiones, las conquistas militares, los descubrimientos geográficos o los avances científicos son buenos ejemplos de ello, pero si nos ceñimos al ámbito, en principio menos pretencioso de nuestra vida cotidiana, a nada que seamos un poco perspicaces enseguida nos percataremos de que cuando aderezamos nuestros quehaceres con generosas dosis  de estos elementos  los logros conseguidos son significativamente mayores.

Sin embargo y a pesar de que la inmensa mayoría de aquellos que poblamos países, ciudades y todo tipo de organizaciones lo tengamos tan meridanamente claro, llama la atención el poco carisma, la falta de método o incluso el desinterés o el desprecio de políticos, administradores públicos, empresarios o directivos que no sólo no son capaces de infundirnos fe, lo cual en los tiempos que corren es poco menos que milagroso, sino que ni tan solo alcanzan a infundir ilusión, motivación o confianza, resignándose por el contrario a cosechar haces de incredulidad, desilusión o desconfianza  lo que evidentemente lejos de contribuir a mover montañas o coronar objetivos nos ancla a un abismo del que cada vez cuesta más emerger.

Vivimos en una sociedad no sólo descreída y falta de fe en proyectos trascendentes o filosóficos sino que también triste y desmotivada que en buena medida ni siquiera se atreve a soñar con metas menores y paradójicamente los que nos dirigen nos animan a que emprendamos, es decir a que nos motivemos, nos ilusionemos, tengamos fe en nosotros mismos,  en definitiva a que hagamos por nuestra cuenta lo que ellos no han sabido ni hacer ni facilitar y  eso sí, si por casualidad tuviéramos éxito ya se han preocupado de habilitar todos los mecanismos que graven, cercenen o encaucen nuestra  ilusión, nuestro coraje o nuestro éxito.

Al final terminan por avocar a la gente con ideas, al innovador o al visionario a  irse  allí  donde no le animan a ser emprendedor, simplemente le dejan serlo. Quizás sea eso lo que buscan, quedarse sólo ellos.

 


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El PROTAGONISMO DEL OPERADOR EN LA NUEVA LEY DE RESPONSABILIDAD MEDIOAMBIENTAL. Marisa Sánchez Urrea y Fernando Nájera

La controversia está servida con la reciente aprobación por el Consejo de Ministros, y su remisión a las Cortes Generales, del Proyecto de Ley por el que se modifica la Ley 26/2007 de Responsabilidad Medioambiental.

Esta ley, fruto de la trasposición de la Directiva 2004/35/CE, establecía, entre otras cosas, un régimen de responsabilidad objetiva ante eventuales accidentes de carácter ambiental que se estimó podría obligar a más de 300.000 operadores a elaborar un análisis de riesgos verificado por un tercero y a suscribir garantías financieras con las que responder en caso de producirse un daño al medio ambiente.

El Proyecto de Ley que lanza ahora el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente plantea eximir de la obligación de constituir una garantía financiera a un buen número de actividades por considerarlas de bajo riesgo. Esto aboca a que, en principio, la contratación de seguros de responsabilidad ambiental o de otra garantía financiera se limite únicamente a aproximadamente 6.000 operadores, quedando exentos de esta obligación aquellos que cumplan con los siguientes criterios:

Uno de los aspectos del nuevo Proyecto de Ley que ha suscitado mayor debatees la autonomía de que se dota al operador. Aquellos operadores obligadosa la constitución de la garantía financiera adquieren un protagonismo notable al sustituirse la verificación del análisis de riesgos por un tercero por una declaración responsable del promotor, siendo éste, además, quien determinará y comunicará a la autoridad competente el montante de la garantía, sin ser necesario que dicha autoridad dé su aprobación.

Seguro mediante o no, de lo que no se puede eximir a ningún operador es de la responsabilidad derivada de sus actos y del principio de “quien contamina, paga”. Es innegable que la existencia de una obligatoriedad de fijar unas garantías en base a unos riesgos objetivamente establecidos y que son autorizadas explícitamente por la Administración, puede generar una mayor seguridad de que el operador va a poder afrontar económicamente su responsabilidad en caso de accidente. Sin embargo, al dejar las decisiones antes mencionadas en manos de los operadores, cabe preguntarse:¿está nuestra sociedad preparada para notener que “obligar” a contratar seguros de responsabilidad ambiental a todos los operadores con potencial de generar daños en el Medio Ambiente?

Desde un punto de vista empresarial, parece evidente que el operador debería ser el primer  interesado en tener bien cubiertos los posibles riesgos medioambientales en que pudiese incurrir su actividad, fundamentalmente porque todos los daños que deba reparar o las sanciones que le fuesen impuestas redundarían directamente en su cuenta de resultados y, por ende, en la viabilidad de su negocio. No obstante,existen muchos otros actores que deben tomar parte en este ámbito, evitando dejar todo el peso en manos de una Administración intervencionista a la par que rígida y poco operativa. Estamos pensando en el papel fundamental que juega, y debe jugar cada vez con mayor determinación, una sociedad civil que debemos articular entre todos de tal forma que sea capaz de exigir esas responsabilidades que el Estado no es capaz de detectar o que,aun identificadas por éste, no logra hacer efectivas. Una vez que lográsemos esto,incluso los operadores, que son parte de la sociedad, actuarían no tanto en previsión de ahorrarse una indemnización o una sanción, sino por el convencimiento de no enfrentarse a la opinión pública.

Muchos desmanes ambientales no se persiguen y no se hacen reparar porque nadie se ocupa de ello. Esto no ocurriría si tuviéramos una sociedad civil estructurada y activa que se implicase en este sentido, entendiendo por sociedad civiltodo tipo de agrupaciones o asociaciones de afectados por una determinada contaminación, ya sea por contaminación atmosférica, destrucción del paisaje, enfermedades, protección de la fauna, etc. Cuando se construye una autopista y se destroza un paisaje, todos nos conformamos y nadie es capaz de articular su defensa ante un juzgado; de la misma manera, poco movimiento social se genera cuando una población se ve afectada por el tráfico o por un exceso de ruido. No hacen falta tantas leyes, reglamentos y órdenes ministeriales, sino más voluntad ciudadana de hacer cumplir las que hay,  articulando los mecanismos necesarios para erigirse en legitimados para reclamar lo que se considere justo y construir instrumentos que permitan valorar los diferentes daños ambientales que puedan afectara la sociedad, ya seaindividual o colectivamente. Y en todo esto, las garantías financieras son una herramienta más, que bien contemplada, puede ser muy útil.

En definitiva, nos atrevemos a concluir este artículo afirmando que la sociedad en su conjunto, y los emprendedores en particular, sean personas físicas o jurídicas, deben asumir cada vez más una actitud responsable, de modo que, cuando emprendan un negocio, sea éste de la naturaleza que sea, han de hacer no sólo un estudio de mercado, un planteamiento financiero o un plan de marketing, sino que todo ello debe ir acompañado de un análisis de los riesgos ambientales que la nueva actividad podría implicar y, en base a todos ellos, tomar las decisiones más oportunas, las cuales pueden pasar desde no iniciar aquello que se habían planteado, a dotarse de una garantía financiera, sea esta un seguro, un aval o una provisión, o a tomar cualquier otra medida encaminada a evitar el riesgo. Y todo ello no sólo porque haya unas normas jurídicas que te obliguen, sino sobre todo porque la sociedad está cada vez más alerta y más dispuesta a exigir que repares los daños que provoques con independencia del cuidado que hayas desplegado o de la obligación que tengas de asegurarte o no.

 

Marisa Sánchez Urrea                         Fernando Nájera García-Segovia

La idea de hacer este post conjuntamente fue de Marisa, quien a finales de Enero de 2014 con motivo de la presentación de su proyecto de fin de máster en la EOI me trasmitió la idea de colaborar en algún proyecto común. A los pocos días y en el seno de un grupo de trabajo de Linkedin empezamos a dar nuestras opiniones en relación con el proyecto de Ley objeto de este artículo y espontáneamente nos dimos cuenta de que ya teníamos material para hacer un primer trabajo.

 


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NO BASTA CON CUMPLIR LA LEGISLACION AMBIENTAL

Cualquier actividad humana que provoque alguna alteración del entorno, conlleve  o no una vulneración de la legislación ambiental,  va a implicar un incremento del pasivo económico con el consiguiente riesgo  de tener que responsabilizarse por ello. Por otra parte cada vez es  más habitual  que los perjudicados o acreedores de ese pasivo lo pretendan hacer efectivo   y en consecuencia el causante del daño tenga que hacer frente a esa responsabilidad.

Toda actividad humana tiene un impacto sobre el medio en que se lleva a cabo  que cuando afecta a recursos renovables y no sobrepasa su tasa natural de renovación en general y a lo largo de la historia no ha merecido reproche ni exigencia de responsabilidad alguna, al contrario, emisiones y vertidos eran en muchas ocasiones consideramos como síntomas de progreso.

Sin embargo en la actualidad la magnitud alcanzada por la acción del ser humano y el aumento de la concienciación de la sociedad hace que cualquier beneficio que se obtenga se haga a costa de generar deseconomías que afectan   tanto a la sociedad en general como a colectivos e individuos concretos que no están dispuestos a consentir ningún lucro a su costa.

Por esta razón cada vez que alguien se proponga emprender cualquier empresa debería ser muy consciente de que no le basta con cumplir las normas ambientales, el derecho positivo que contempla la protección de los recursos naturales, sino que con independencia de lo que los textos legales establezcan, debe ser muy consciente de que además de con la ley se debe ser respetuoso con lo que dicta el sentido común, los principios inspiradores de la protección ambiental o el Derecho natural del que todos dimanan porque cumplamos o no las normas alguien puede exigirnos la reparación de los desmanes a costa de los cuales nos hemos enriquecido.

Y lo que es aplicable a las personas y a las empresas también va a serlo a las administraciones  públicas y a los estados que cada vez van a tener más difícil hacer dumping ambiental porque ni se lo van a admitir sus ciudadanos ni tampoco la comunidad internacional. No es admisible que la aparente competitividad de algunas naciones se fundamente en el envenenamiento de del medio natural o la explotación de sus “súbditos”.

Hasta ahora ha sido más barato incumplir porque los desmanes de unos pocos se diluían entre millones de afectados con poca o ninguna capacidad de intervención, pero hoy gracias a la revolución de las telecomunicaciones  no es tanto el peso de la ley, que también, como la respuesta que dé la sociedad civil en forma de boicot, reputación o incluso de catalizadora para que intervenga el estado la que puede sancionar de forma más rotunda incluso las acciones irrespetuosas con nuestro entorno, nuestra seguridad o nuestra salud.

 


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SONIA CASTAÑEDA HABLA SOBRE BIODIVERSIDAD

Normalmente los artículos que plasmo en este Blog han sido concebidos expresamente para ver la luz en él, si bien en no pocas ocasiones se han servido de esta tribuna para ganar notoriedad  y rebasando sus fronteras conquistar las páginas físicas o virtuales de otras plataformas de comunicación.

 

Sin embargo cada vez va siendo más frecuente que mis publicaciones, bien sean artículos o entrevistas, vengan al mundo en el seno de otros medio amigos y sólo posteriormente cuando su recorrido vital haya alcanzado la madurez regresen al hogar paterno donde se gestaron, junto a sus hermanos.

 

Este es el caso de de la entrevista realizada a Sonia Castañeda, Directora de la Fundación Biodiversidad que se publicó a finales del mes de noviembre de 2013 en la plataforma i -ambiente y que tras dos meses de peripecias vuelve a casa.

 

Sonia Castañeda es Licenciada en Derecho y Máster en Organización Jurídica, Económica y Social del Medio Ambiente; cuenta con quince años de experiencia en temas ambientales, especialmente en las áreas de cooperación internacional y gestión de fondos comunitarios, en particular, del Fondo Social Europeo. Es Directora de la Fundación Biodiversidaddesde principios de 2012.

La Fundación Biodiversidad, fundada en 1998 y adscrita al Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente (MAGRAMA), trabaja parapreservar el patrimonio natural y la biodiversidad, dirigiendo su conservación a la generación de empleo, riqueza y bienestar en el conjunto de la sociedad, con especial atención al medio rural.

Desde el Portal iambiente agradecemos a Sonia Castañeda (@SoniaCFBio) su amabilidad concediendo esta entrevista y, por supuesto, a nuestro colaborador Fernando Nájera (@fnajerag) la realización de la misma.

 

PREÁMBULO


Fernando Nájera: Antes de abordar temas concretos y como cuestión previa nos gustaría saber cómo llegaste al mundo del Medio Ambiente y en concreto al de la defensa de la Biodiversidad y qué debemos entender por ésta.

Sonia Castañeda: Empecé mi carrera como consultora ambiental. El medio ambiente me interesaba desde que estudiaba Derecho en la Universidad Autónoma de Madrid. Después hice un Máster en Organización Jurídica, Económica y Social del Medio Ambiente en la Escuela de Organización Industrial (EOI). Comencé trabajando en temas de contaminación, añorando dedicarme más a lo verde. Y finalmente, tuve la suerte de comenzar a trabajar en la Fundación Biodiversidad.

Hablar de biodiversidad es hablar de 3 elementos diferentes, la diversidad de especies: animales, plantas, bacterias; la diversidad de espacios, es decir los ecosistemas en los que habitan; y la diversidad genética, los componentes del código genético de cada organismo.

SOBRE  BIODIVERSIDAD

F. Nájera: Una vez fijado en el preámbulo de esta entrevista el marco en el que nos vamos a mover tendríamos mucho interés en conocer tu opinión sobre algunos aspectos concretos relacionados con el tema que nos ocupa… En primer lugar y dada la situación de crisis que nos embarga en la actualidad me siento obligado a preguntarte por las repercusiones que puede tener la conservación de la diversidad biológica en el desarrollo económico y social de un país como el nuestro. Turismo, empleo,

S. Castañeda: España es el país más biodiverso de Europa, tenemos el 50% de las especies de flora y fauna europeas y el 30% de nuestro territorio está protegido por la Red Natura 2000. Si nos centramos en el turismo, por ejemplo, muchos de los turistas que vienen a España y parte del turismo interno lo que busca es “consumir” naturaleza. Nuestros espacios naturales protegidos reciben al año más de 30 millones de visitas. Todo esto genera negocio y genera empleo. También hay casos en los que encontramos un claro vínculo entre conservación y turismo. En Canarias, por ejemplo, el turismo para ver ballenas y otros cetáceos atrae a más de 1 millón de personas y un impacto económico para el sector de 20 millones de euros al año.

F. Nájera: A pesar de lo que apuntas seguro que hay quien considera que la preservación de la biodiversidad original es un lujo propio de sociedades opulentas. ¿Qué nos puedes decir al respecto?

S. Castañeda: Yo creo que más bien al contrario. Se calcula que perder biodiversidad nos cuesta al año el 7% del PIB mundial. El 40% de la economía mundial depende de una biodiversidad y ecosistemas sanos. Creo que el primer punto es que necesitamos reconocer la importancia vital del capital natural para la vida, para el bienestar social y para la economía.

F. Nájera: No obstante ¿No crees que hay cierta contradicción entre el mantenimiento de la pluralidad biológica  y la consecución de alimentos para toda la humanidad?

S. Castañeda: La biodiversidad juega un papel fundamental en la alimentación. Si perdemos variedad genética, por ejemplo, en los tomates, significa que si voy al mercado sólo voy a tener una variedad para elegir. Perder variedades genéticas, significa que perdemos propiedades nutritivas y sabores. Además de perder variedades que en muchos casos están muy arraigadas a la cultura de un territorio y a sus tradiciones. Y no sólo eso, perdemos especies que están mejor adaptadas al ecosistema en el que surgieron. Hoy sabemos que el 42% de las variedades vegetales españolas están amenazadas de extinción. La seguridad alimentaria también se ve condicionada por la diversidad biológica de los sistemas agro-ganaderos, aquellos sistemas con mayor variedad de cultivos o razas presentan mayor resiliencia y resistencia ante amenazas como plagas, enfermedades o fenómenos climáticos adversos.

F. Nájera: En tu opinión ¿Cómo se podría compatibilizar el uso de recursos tan escasos como el agua o el territorio entre el ser humano y las demás especies que habitan la tierra?

S. Castañeda: Debemos dirigir nuestras políticas de consumo de los recursos naturales hacia el ahorro y la eficiencia. Un consumo local y responsable es el primer paso hacia la sostenibilidad del planeta. La supervivencia de las especies vegetales y animales que coexisten con nosotros, garantiza el abastecimiento de recursos tan escasos como el agua potable. La conservación, por ejemplo, de los ecosistemas de ribera o de los bosques que protegen las cuencas hidrológicas es imprescindible para asegurar el consumo de agua potable en las poblaciones.

F. Nájera: En ocasiones algunos componentes de esa diversidad biológica interfiere con los intereses humanos, es el caso del lobo, el lince  o el oso, ¿Cómo se podría hacer compatible su protección con actividades como la agrícola o ganadera?

S. Castañeda: Estas especies están amenazadas y protegidas tanto en la normativa nacional como comunitaria, por lo tanto, nuestro deber es compatibilizar la conservación de las mismas con las actividades que se realizan en los territorios que habitan.

Tradicionalmente han coexistido las actividades agrícolas o ganaderas con estas especies, y desde la Fundación Biodiversidad se están apoyando acciones dirigidas a fomentar la compatibilidad y coexistencia de ganaderos y agricultores y especies protegidas. Cercados eléctricos para la protección frente al oso o recuperación de medidas tradicionales como el empleo de perros mastines que disuaden la presencia del lobo son algunas de las actuaciones que se están llevando a cabo.

F. Nájera: ¿Podemos considerar las especies domesticas de animales y vegetales como  parte de esa diversidad biológica digna de protección?

S. Castañeda: Efectivamente, las especies domésticas de fauna y flora forman parte del conjunto de la biodiversidad. La variedad de razas y especies autóctonas de que dispone un territorio ha evolucionado durante generaciones para lograr la mejor adaptación a las condiciones propias de cada zona.

Esta diversidad generada es digna de protección tanto por su importancia social y económica, como por el valor ecológico que imprimen a estas zonas. Muchas de ellas están sufriendo el abandono de las actividades tradicionales y se encuentran en peligro de desaparición. El Catálogo Oficial de Razas de Ganado de España cuenta con 157 razas autóctonas, de las que 128 están clasificadas como en peligro de extinción.

F. Nájera: ¿Cuál es tu opinión sobre el desarrollo de especies transgénicas? ¿De qué manera podría influir con el legado natural que hemos recibido?

S. Castañeda: Ante todo, creo que debemos garantizar la libertad de elección de los consumidores y agricultores. Desde la Fundación Biodiversidad tratamos de fomentar la calidad y diversidad genética a través de los cultivos tradicionales, financiando proyectos para el fomento de variedades locales autóctonas y la creación de bancos de germoplasma que garantizan su mantenimiento y conservación.

F. Nájera: El término Sostenibilidad se ha hecho omnipresente en nuestra sociedad y está formado por multitud de factores, en este sentido ¿Cómo crees que influye el mantenimiento de ese Capital Natural que llamamos Biodiversidad en la consecución de una sociedad más sostenible?

S. Castañeda: La biodiversidad es el próximo reto de la sostenibilidad. El sector privado está empezando a identificar sus riesgos y pérdidas económicas asociadas a la desaparición de biodiversidad y servicios de los ecosistemas y también está empezando a reconocer en la biodiversidad una oportunidad. Por ello las empresas y la sociedad en general están empezando a reconocer la importancia de la biodiversidad para lograr un futuro mejor.

F. Nájera: Se trabaja mucho por recuperar especies en peligro de extinción pero ¿No crees que se debería dar prioridad a la recuperación de los hábitats que las sustentaban?

S. Castañeda: En la mayor parte de los proyectos ligados a la conservación de especies, las principales acciones están dirigidas a favorecer el mantenimiento o la mejora de los ecosistemas en los que estas especies habitan. No obstante, cuando hablamos de conservación de la biodiversidad, estamos integrando todos los niveles biológicos y los procesos ecológicos. La recuperación de hábitats y la conectividad entre los distintos ecosistemas o entre ecosistemas aislados mejoran la funcionalidad de estos procesos. En este momento, la mejora de la conectividad ecológica es prioritaria para garantizar la supervivencia de muchas especies y frenar la pérdida de diversidad biológica.

F. Nájera: Otro factor que en este mundo global está alterando la composición tradicional de los ecosistemas es la importación de especies alóctonas. ¿Cómo piensa que se  debería abordar este fenómeno?

S. Castañeda: La introducción de especies exóticas invasoras está considerada como uno de los principales factores causantes de la pérdida de biodiversidad. En los últimos años se están adoptando políticas de control de estas especies, como la aprobación del catálogo de especies exóticas invasoras, con el objetivo de dar una mayor seguridad jurídica y reforzar la protección del medio natural y la biodiversidad en España.

El primer paso es evitar la entrada de nuevas especies que puedan ocasionar daños en los ecosistemas. Para ello es de vital importancia concienciar a la ciudadanía, ya que la principal vía de entrada de especies invasoras en nuestro país se produce por motivos ornamentales o mediante compra-venta de animales de compañía.

Asimismo, la educación y sensibilización de la población también debe centrarse en aquellas especies que ya están impactando en nuestra biodiversidad, intentando evitar la posesión y comercialización, así como, en el caso de la vegetación, potenciando la plantación y consumo de especies autóctonas. En esta línea, la Fundación Biodiversidad apoya proyectos para la erradicación de estas especies, aplicación de las disposiciones del Convenio sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestre (CITES) y promueve campañas de sensibilización y organización de eventos internacional sobre esta temática.

*Actualidad: Noticia MAGRAMA sobre control de especies exóticas invasoras. El MAGRAMA ha puesto en marcha un Grupo de Trabajo de Especies Exóticas Invasoras, con el objetivo de promover la coordinación entre las administraciones, impulsar el intercambio de información, así como la evaluación y diagnóstico en las estrategias de control de las especies más problemáticas.

F. Nájera: Volviendo al mundo de la economía y la empresa y dada la importancia de este factor en las sociedades modernas ¿Cómo se podría involucrar a las empresas y en especial a las PYMES en la protección de nuestro Patrimonio Natural y más específicamente de la diversidad biológica?

S. Castañeda: Las empresas necesitan la biodiversidad y además, se ven afectadas si la pierden. Y todo ello independientemente del tamaño de la empresa, su localización o sector. Esto es más obvio para algunos sectores que para otros. La rentabilidad de algunas industrias está muy claramente ligada a la salud de los ecosistemas. Por ejemplo, el sector forestal, la pesca, la agricultura, el turismo. Otros sectores lo que tienen es un impacto directo sobre la biodiversidad y los ecosistemas por sus operaciones, como el sector minero, el energético o la construcción. Son empresas para las que es crucial  llevar a cabo una adecuada gestión medioambiental para obtener las licencias o permisos que necesitan para operar. Otras industrias, como la farmacéutica o la cosmética, dependen intrínsecamente del material biológico y los recursos genéticos para fabricar sus productos. Se les puede implicar de múltiples maneras pero si tuviera que elegir dos vías: con el diálogo y la colaboración.

F. Nájera: ¿Cuáles son las tendencias a nivel nacional e internacional en relación con la valoración de los servicios que prestan los ecosistemas?

S. Castañeda: En los últimos meses existe en nuestro país una tendencia a debatir sobre la viabilidad de diferentes mecanismos financieros para la conservación de los servicios de los ecosistemas, haciendo especial énfasis en instrumentos innovadores de financiación. Diferentes instrumentos como los Bancos de Hábitats, los Pagos por Servicios Ambientales o impuestos, tasas y beneficios fiscales, se están poniendo sobre la mesa con el objetivo de promover la conservación de la biodiversidad a través de la valoración de los servicios ecosistémicos.

F. Nájera: ¿Cómo valoras  los mecanismos de compensación ambiental y en concreto qué piensas de los bancos de hábitats? ¿Y por qué en España no han tenido todavía un desarrollo más amplio?

S. Castañeda: Creo en la necesidad de buscar nuevos instrumentos de financiación para la conservación de la biodiversidad. Es necesario encontrar nuevas fórmulas que posibiliten que los propietarios o gestores del territorio puedan llevar a cabo acciones de conservación de los recursos y servicios ambientales.

Los bancos de hábitat pueden funcionar como instrumentos innovadores que permitan evitar la pérdida neta de biodiversidad y ofrecer nuevas oportunidades para la colaboración público-privada en la conservación de la naturaleza. Este instrumento de mercado ofrece una solución eficiente a los impactos negativos, cumpliendo con la jerarquía de mitigación y generando adicionalidad en el ecosistema degradado, además de hacer partícipe al sector privado de la conservación de la naturaleza en España, ya que en nuestro país hemos asociado, a menudo, la conservación de los recursos naturales con una financiación íntegramente pública.

CONCLUSIONES

F. Nájera: Para ir poniendo fin a esta entrevista nos gustaría saber de primera mano ¿Cuáles son las líneas de actuación de la Fundación Biodiversidad para los próximos años?

S. Castañeda: Nuestro Plan de Actuación contempla cinco líneas de actuación:

Línea 1. Biodiversidad terrestre.

Línea 2. Biodiversidad marina y litoral.

Línea 3. Cambio climático y calidad ambiental.

Línea 4. Economía y empleo verde.

Línea 5. Relaciones internacionales.

Para alcanzar los objetivos, cada actividad incluye distintos proyectos que se enmarcan en programas. En total, se contemplan para el año 2014 5 actividades y 34 proyectos en el marco de 32 programas.

F. Nájera: Y para concluir te preguntaría cómo puede la sociedad civil colaborar en el mantenimiento de la riqueza natural que hemos recibido de las generaciones que nos precedieron.

S. Castañeda: Considero que la concienciación ambiental debe ser siempre el primer paso para comprometer a la sociedad en esta labor. A partir de ahí existen múltiples acciones que los ciudadanos pueden desarrollar para implicarse en la conservación de la biodiversidad, mediante donaciones y colaboración con entidades de conservación, o de forma más activa participando en campañas de voluntariado, consumo responsable, movilidad sostenible o ecoturismo.

Madrid, a 18 de noviembre de 2013

 


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ALIEN SPECIES VS NATIVE ONES

It is increasingly common and controversial the issue on the invasion being carried out by alien species that some times on their own and most of them along with the human help are occupying ecosystems in which they had been so far unknown.

At first sight it would seem that this is just a romantic, nostalgic, cultural or even an ideological matter and although I am sure there are always such connotations, we should not ignore that achieving that balance that today is in danger due to this cause, has cost many millennia of evolution and has allowed the survival of highly complex ecosystems along the centuries.

In those traditionally less altered ecosystems have coexisted for centuries many plant and animal species in a dynamic equilibrium that has even led to a permanent human economic activity which was broken only by large-scale natural disasters or by the action of the homo sapiens who exceeded long time ago the tolerance threshold of many regions, leading to situations of diminishing returns or even to irreversible ones. This is the case of massive logging in arid and hilly regions where the loss of topsoil due to erosion has produced semi-desert steppes and the replacement of valuable ecosystems by much less complex ones.

This doesn´t mean that we should turn the world into watertight compartments or ecological ghettos in order to keep those environments that we consider ideal. No, I do not mean such a thing, there have always been natural or anthropogenic changes and permeability between those ecosystems which were close to each other, so that many species went forward or backward as the weather conditions changed, however today the changes carried out by mankind are such, that the survival of many of them depend on so little that any additional changes could definitely condemn them to death.

I dare say that we must ensure the conservation of both ecosystems and native species, primarily working for the recovery and maintenance of traditional habitats and also preventing the irresponsible introduction of non-native species while keeping the door ajar so that the nearby ecosystems could naturally interact.

When an ecosystem is healthy and keeps the entire food pyramid is much more difficult for alien species to thrive and eject the ones which occupied that particular niche. Moreover we shouldn´t prevent the economic exploitation of other species but we should do it  always with caution and common sense, reserving enough space to avoid irreversible situations, preserving biodiversity, retaining unchanged territories  or preserving the secular landscapes from the human influence.

 


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LA REVOLUCIÓN RURAL

 

- No puede ser que habiendo tanta gente que anhela la llegada de las vacaciones o los fines desemana para abandonar las ciudades en tropel y dirigirse al campo, los pueblos estén cada vez más vacíos.

- No es lógico que se considere el mundo rural como un espacio de retiro o último recurso, habitado tan sólo por viejos o desahuciados laborales sin perspectiva alguna de crecimiento o superación personal.

- Tampoco se entiende el divorcio existente entre el agro y la innovación o el emprendimiento,  habiéndose quedado los pueblos relegados a las labores tradicionales, muy loables y dignas de protección pero evidentemente insuficientes para el desarrollo equilibrado de cualquier comunidad humana moderna.

Vega de Santa María (Ávila)

Hasta ahora vivir en una gran ciudad ha sido símbolo de modernidad, de progreso, de desarrollo o de cultura, pero esto va a cambiar en las sociedades modernas postindustriales y tecnológicas que van a surgir de la superación de la crisis que nos afecta hoy en día. Estoy convencido de que  está a punto de surgir una corriente de gente preparada, con inquietudes y espíritu emprendedor que va a llevar  a cabo la REVOLUCION RURAL que convertirá al campo en la vanguardia de la sociedad.

La ciudad en buena medida y para muchos de sus pobladores se está convirtiendo en un entorno pseudofeudal en el que las personas han perdido parte de su libertad para convertirse en vasallos de la escasez de tiempo, de la cada vez más difícil movilidad, del consumismo compulsivo y de la incomunicación. En los países en desarrollo el flujo del campo a la ciudad es todavía un fenómeno vivo al que aun le queda bastante recorrido, sin embargo en las sociedades occidentales y en concreto en muchas de sus grandes ciudades creo que se ha superado el umbral a partir del cual estas dejan de aportar  a sus habitantes los beneficios que se les suponía inherentes a su propia naturaleza.

El Progreso y el crecimiento han propiciado que no sepamos donde meter los automóviles que nos vemos compelidos a adquirir, que no tengamos la posibilidad de conocer a nuestros vecinos, que no podamos pasear con nuestros perros o montar en bicicleta o que ir a un museo o un restaurante se haga tan difícil como coger un avión o un tren. Muchas ciudades están a punto de morir de éxito y de hecho sus moradores empiezan a vivir fuera aunque regresen todavía para trabajar en ellas, pero fijémonos en lo que ha pasado en Detroit, allí grandes espacios de la ciudad están completamente abandonados.

Antes de que esto ocurra en nuestro entorno, parémonos a pensar y empecemos a hacer las cosas de modo que no asfixiemos a nuestros ciudadanos porque termináremos por dejar morir a las ciudades y por el contrario facilitemos las condiciones para que la gente ejerciendo su derecho a decidir pueda desarrollarse en los entornos rurales de siempre, pero incardinados en  la modernidad que permiten las nuevas tecnologías de modo que puedan ser más libres, puedan pensar, comunicarse con los que les rodean y combinar el trabajo físico con el intelectual sin necesidad de frecuentar un gimnasio.

Hay que recuperar nuestros pueblos, pero ¿cómo lo queremos hacer?

En mi opinión hay que recuperar lo esencial, el espíritu, el alma de esos lugares que fueron capaces de sobrevivir durante siglos gracias a una cierta selección natural y aderecémoslo con toda la modernidad que los nuevos tiempos requieren, ligando tradición y vanguardia.

Rescatemos la mejor arquitectura y reconstruyamos poco a poco no tanto lo que fue como lo que pudo haber sido, lo que aquellos pobladores hubieran hecho sino hubieran dispuesto sólo de los raquíticos recursos que finalmente les abocaron a abandonarlos. No todo lo viejo es digno de conservar pero casi todo nos puede inspirar para la recuperación de ese alma perdida.

Imaginemos lo que fue su más bello paisaje en los mejores tiempos y recuperemos lo más relevante, ya no es necesario apurar hasta el último baldío para la agricultura, dejemos espacio para los árboles y los claros.

Embellezcamos el entorno como se hace en las ciudades y Busquemos la armonía de las construcciones hasta un punto que quizás nunca se alcanzó.

Recuperemos los espacios de encuentro, lavaderos, fuentes o eras y démosles nuevos usos  que permitan la interacción humana y podamos seguir viéndonos.

Fomentemos los huertos, la ganadería, el bosque, la alfarería, la restauración como actividades complementarias a otras como la informática, los talleres mecánicos, las carpinterías, la pintura o la escritura de modo que se hibriden la actividad intelectual, la profesional, el ocio y el deporte.

Favorezcamos el tele trabajo y el auto empleó o el trabajo por objetivos y aprovechemos las oportunidades  que brinda el “outsourcing” por parte de las grandes empresas.

Conclusión

Si nos lo proponemos podemos cambiar el paradigma de organización social y productiva basada en grandes aglomeraciones humanas que esclavizan al ser humano y le convierten en un mero eslabón de un sistema productivo desbocado y alienante y comenzar a pensar en un modelo en el que los recursos están deslocalizados, son autónomos y libres aunque cohesionados por medio de las nuevas tecnologías y un mercado más amable porque además de ser más laxo y menos omnipresente nos deja un mayor espacio de libertad y no nos coacciona tanto.

 

 


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TOURISM AS A TOOL FOR SUSTAINABLE GROWTH

Tourism has become a mass activity that can cause huge economic, social or environmental impacts in those places where it is developed. No one can ignore the changes which have taken place in Spain among other many countries in the last 50 years because of this phenomenon. It has allowed on the one hand the development of broad social changes and on the other the destruction of vast natural spaces.

Regardless of the balance that we could  make of the  impacts caused by  the tourism development of our country, what is clear is that we are witnessing a phenomenon  that has generated a  huge flow of economic resources that according to the way  we use them we can irreparably damage the environment that served as a source of that wealth  or otherwise properly channeled in a way that respects the original values ​​and promotes and enhances other theoretically less relevant ones  can lead to much more valuable spaces, not only in the social sense but also in the economic  or even in the environmental one.

So If we use the natural resources that served as a magnet for the tourism activity without damaging or exceeding their renewal rates and we are able to identify other natural or cultural assets such as architecture or gastronomy and we manage to put them in value, we would be able to obtain new resources that may serve not only to protect but also to enhance the first ones and even to generate a virtuous cycle of continuous improvement.

 

 


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FRACKING: ¿Solución o Problema?

A lo largo de los últimos años la polémica sobre esta técnica de obtención de energía del subsuelo se ha prodigado por todos los ámbitos sociales, habiéndose declarado territorios libres de fracking por toda la geografía nacional. Unos ven esta alternativa  como la solución a la crónica penuria energética de nuestro país, otros la consideran el colmo del desprecio por nuestro entorno.

 

Hace varias semanas se publicó en la plataforma i-ambiente la entrevista que preparé en colaboración con Susana Cegarra a Daniel La Calle para el que el Fracking es al menos parte de la solución  a la escasez energética española y hoy  comparto con todos vosotros sus opiniones en torno a este tema tan de actualidad.

 

Daniel Lacalle tiene más de 23 años de experiencia en los sectores de la energía y las finanzas, 10 de los cuales los ha desarrollado en una compañía petrolera. Es gestor en uno de los fondos más activos en energía, y ha participado en inversiones en solar, biomasa, viento y gas en todo el mundo. Tiene una amplia experiencia en geología petrolera y exportaciones en Norte África y Oriente Medio.

Lacalle es autor del libro “Nosotros, los Mercados” (Deusto), que cuenta ya con la quinta edición a la venta, además de colaborar habitualmente con El Confidencial (cada sábado), la CNBCThe Wall Street JournalThe Commentator. Es autor del blog energyandmoney, en el que Lacalle analiza el mundo financiero y energético.

Desde el Portal i-ambiente, agradecemos al señor Lacalle (@dlacalle) que haya aceptado nuestra invitación a ser entrevistado, para exponer su punto de vista acerca del uso de la técnica de fractura hidráulica o “fracking”.

SOBRE EL FRACKING

Pregunta: ¿Cómo se puede explicar con brevedad en qué consiste esta técnica?

Respuesta: La fracturación hidráulica es una técnica de extracción que permite la extracción de gas y petróleo del subsuelo mediante la inyección a presión de algún material en el terreno, con el objetivo de ampliar las fracturas existentes en el sustrato rocoso que encierra el gas o el petróleo, y favoreciendo así su salida hacia el exterior. El gas o petróleo se encuentra atrapado en capas de pizarra a gran profundidad. Habitualmente el material inyectado es agua con arena, aunque también se usa gas o espuma. Se perfora verticalmente en el terreno para introducir una tubería a gran profundidad, entre cuatro y cinco kilómetros, y alcanzar la capa de pizarra, donde se realiza una perforación horizontal que recorre la pizarra y donde se inyecta el líquido para romper la roca y liberar el gas o el petróleo.

P: ¿Cree que en términos de mercado va a compensar la inversión o bien que vamos a estar en presencia de un sector subvencionado como el del carbón?

R: Ninguno de los países que ha llevado a cabo esta práctica ha dado subvenciones, como el carbón. La industria petrolera en Estados Unidos y resto del mundo no recibe subvención alguna por llevar a cabo el fracking. Es una actividad privada exenta de apoyo del sector público. En Reino Unido y otros países se conceden algunas exenciones fiscales, pero son mínimas, pero nunca un gasto del erario público.

P: ¿Qué ahorro podría suponer para España en su factura energética la utilización de esta técnica?

R: En Estados Unidos el fracking ha llevado a que la electricidad (factura final al consumidor) sea un 50% más barata que en Europa y el gas industrial un 75% más barato. En España, solamente reduciendo las importaciones de gas y la necesidad de subvenciones a otras tecnologías, supondría una bajada del precio de la electricidad y del gas cercana al 15% (factura final), según cálculos de CERA podría llegar al 25%-30%.

P: ¿Qué vida útil tendrían las diferentes explotaciones?

R: Una explotación (un pozo) normalmente recupera un 50% a un 75% del total en los dos primeros años, pero luego tiene una curva de recuperación muy prolongada una vez declina. Además, se llevan a cabo nuevas perforaciones adyacentes a las horizontales para recuperar la máxima cantidad.

P: ¿Cuál es la ocupación del espacio que se hace y qué infraestructura aneja lleva implícita, pistas, gaseoductos, depósitos, tuberías,  desmontes…?

R: Una explotación de gas pizarra o petróleo pizarra no ocupa un gran espacio. Visto desde al aire es como una fábrica pequeña con un área de almacenamiento. Si usted hace una fotografía aérea en Eagleford (EEUU) o Polonia, verá que son explotaciones con muy poca infraestructura. Se conecta a la red de gas u oleoductos de distribución adyacentes.

P: ¿Una vez agotados, cuáles serían los impactos finales sobre el entorno?

R: Tenemos una percepción de agotamiento un poco agresiva. Los ratios de declino no son tan problemáticos, y tenemos ejemplos en todo el mundo de explotaciones con una vida útil muy larga. El impacto final es mínimo. La limpieza del entorno es total, y como la gran parte de la explotación es un tubo recubierto de cemento es muy fácil de sacar, y tapar. De hecho vemos áreas en Estados Unidos donde se plantan todo tipo de árboles y conviven áreas residenciales con explotaciones petroleras.

P: ¿Hay previsto mecanismos para evitar, mitigar o remediar los impactos que se produzcan con esta técnica?

R: Claro. La industria petrolera siempre lleva a cabo esos procesos, además de una manera muy intensiva de acuerdo con la EPA (Environmental Protection Agency) en EEUU, y las comunidades donde invierte. Por ejemplo, en las poblaciones donde se explota, se analiza semanalmente con las autoridades todo tipo de asuntos, desde calidad del agua o residuos, a planes de contingencia. Por eso, con más de 10.000 pozos anuales, sólo hemos visto cuatro accidentes de cierta consideración.

P: ¿Existe en España tecnología propia o estaríamos en manos de empresas extranjeras?

R: Igual que en paneles solares se compran productos chinos o alemanes o norteamericanos, la tecnología es una cuestión de calidad, servicio y coste. La tecnología no es en sí misma “dependiente” de un país u otro. Repsol tiene una larguísima experiencia en fractura hidráulica, por ejemplo. En la parte de servicios, Polonia se ha llevado a cabo una utilización mixta de empresas locales y extranjeras, pero es una cuestión de coste. Las empresas de servicio más baratas y eficientes en fracking son norteamericanas y británicas.

P: ¿No cree usted que los hipotéticos beneficios económicos que se podrían obtener van a ser a costa de sacrificar valores ambientales de alto valor que quedarán irreversiblemente dañados?

R: No. Por la misma razón que no creo que el efecto dañino de los paneles solares sobre la  migración de las aves, o de los molinos de viento sobre las mismas. Tome como ejemplo Estados Unidos o Reino Unido. Se monitoriza de manera muy importante cualquier impacto medioambiental, como debe ser. Estamos magnificando unos “supuestos” daños que primero, no se han dado, son elucubraciones o estimaciones en muchos casos, además, con colaboración e investigación, son cada vez menores. Como cualquier tecnología, tiene un riesgo. Lo importante es desarrollarla de manera que sea respetuosa con el medioambiente y que se permita que cada problema se cree una solución a través de la investigación y la actividad privada.

Les recomiendo: What is in fracking fluids? Industry develops nontoxic fracking fluids. Reduced Emission Completion (REC) technologies, por ejemplo, captura el gas emergente y lo reutiliza.

P: ¿No cree usted que las técnicas de fractura hidráulica o fracking  entrañan un riesgo tan alto de contaminar los acuíferos que no compensaría el hipotético beneficio a obtener?

R: No. La fracturación se hace a kilómetros de los acuíferos. Kilómetros. Los líquidos que se utilizan contienen 99,98% agua y arena, y cada vez menos productos químicos, las tuberías están forradas de cemento, la propia EPA en una administración como la de Obama ha comentado en infinidad de ocasiones que los riesgos son mínimos y el US Geological Survey ha demostrado que la energía utilizada para el fracking no es riesgo de actividad sísmica. (Secretario de Energia de EEUU Steven Chu: “Se puede extraer gas pizarra de manera que se protejan los acuifeiros”  “We believe it’s possible to extract shale gas in a way that protects the water, that protects people’s health. We can do this safely.”

P: ¿Es cierto que es una técnica que demanda cantidades ingentes de agua dulce que se ven irremediablemente contaminadas?

R: Eso era antes. Desde hace mucho tiempo se utiliza agua reciclada y otros elementos (espumas, gas). Un grupo de seis pozos no consume más de 54.000 litros de agua… Lo mismo que una piscina deportiva de 12x3x1.5.

P: Se dice que como consecuencia de los cambios que se llevan a cabo en la corteza terrestre se incrementa sustancialmente el riesgo sísmico de las zonas de influencia de las perforaciones. ¿Son ciertas estas afirmaciones?

R: El US Geological Survey ha demostrado que la energía utilizada para el fracking no es riesgo de actividad sísmica. El National Research Council mostraba que en más de 90 años de análisis la actividad humana solo ha generado 154 terremotos, 60 en EEUU, comparado con 14.450 terremotos por causas naturales al año. Sólo dos temblores (en Oklahoma y en  Inglaterra, ambos de magnitud menor a 2,8) han sido atribuidos al fracking de un total de más de 10.000 pozos anuales.

P: ¿Desde cuándo, dónde y con qué éxito se están aplicando estas técnicas?

R: El fracking no es una novedad. Se conoce y se utiliza desde hace muchas décadas, de manera relevantes desde los años 80 y con regularidad global. El éxito es espectacular. No sólo en productividad y tasa de retorno energético, que es muy superior a las arenas bituminosas o el carbón convencional. El número de accidentes y problemas medioambientales es el menor de toda la industria energética, según la EPA y el Oil Council.

P: Y por último, ¿por qué cree que las diferentes comunidades autónomas se ha apresurado a apoyar a los movimientos ecologistas y ciudadanos que se oponen a estas técnicas, a pesar de suponer un recurso económico importante?

R: Es normal. La gente se asusta ante el “demonio de las petroleras” y es algo políticamente muy vendible. La desinformación es muy grande, y la propia industria petrolera tiene parte de la culpa por no adelantarse e informar de manera continuada, un error que comete pensando que si informa y hace publicidad se le acusara de hacer “lobby”. Pero sobre todo la población olvida la importancia del coste y de desarrollar nuestra energía autóctona y nuestros recursos naturales como motor de crecimiento y empleo. La industria del fracking no sólo ha reducido los precios del gas y la electricidad, sino que ha creado 2,1 millones de puestos de trabajo en EEUU, 75.000 millones de dólares en ingresos fiscales y 283.000 millones de PIB (según CERA). En un país con casi un 27% de paro y un modelo económico orientado a la construcción y la obra civil, me sorprende esa “reticencia” que no se tiene, por ejemplo, a la hora de urbanizar media España o gastar centenares de miles de euros en mantener el alumbrado de los monumentos al despilfarro de 2004-2011.

Es curioso que esas mismas organizaciones no digan nada sobre los miles de kilómetros de redes subterráneas que se construyen para soportar las necesidades de la industria renovable, o que nadie se queje del carbón nacional, que es caro, sucio y subvencionado. No entiendo la política de “no en mi jardín” (not in my backyard) en un país en el que, a pesar de ser el que más renovables ha construido con respecto a su parque de generación (viento ya es casi un 50% de la electricidad generada), seguimos importando un millón de barriles al día. Esa transferencia de renta no es algo que debamos ignorar. Y no podemos darnos un tiro en el pie con un mix energético subvencionado y caro.  Sustituir petróleo a $110/barril por solar o viento a un equivalente de $190/barril es suicida. La energía debe ser abundante y barata. El fracking ayuda a desarrollar un mix energético autóctono y barato, mientras otras tecnologías demuestran –a ver si pasa- que son baratas.

La energía debe ser barata. Y el fracking ayuda a ello. El petróleo no sustituyó al aceite de ballena porque lo decidiera un comité. Lo hizo por ser más abundante y barato.

Lo que hay que entender es que el fracking no es un sustituto ni va contra las energías renovables, que tiene que demostrar que sus costes (todo incluido, primas, red, etc) son competitivos. Necesitamos de todo. Un ejecutivo me decía “España debe ser muy rica o muy estúpida para rechazar inversiones multimillonarias por el miedo a algo que no es evidente pero tal vez pueda pasar si confluyen una serie de eventos en algún momento remoto”. El miedo a todo. Prohibamos los coches, que muere mucha gente en las carreteras. Prohibamos el aceite de oliva, que se quema uno si salta en la sartén. Prohibir es un lujo que no nos podemos permitir. Es un elemento esencial en un mix energético donde se importe menos energía, donde se aprovechen los recursos naturales de manera limpia, eficiente y monitorizada.

Leer Post Daniel Lacalle sobre Fracking

Entrevista realizada por Fernando Nájera (Aqualogy): @fnajerag

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ESPECIES INVASORAS VS AUTOCTONAS

Mar RojoCada vez   es  más frecuente y más polémico el debate sobre la  invasión que se está llevando a cabo por parte de especies  exóticas que bien por sus propios medios bien con la ayuda  de terceros están ocupando ecosistemas en los que hasta hace poco eran desconocidas.

En una primera aproximación podría parecer que se trata de un tema meramente romántico, nostálgico, cultural o incluso ideológico y aunque por supuesto que connotaciones de todos ellos no faltan, no deberíamos obviar  que alcanzar ese equilibrio que en muchos casos se está rompiendo hoy por esta causa, ha costado muchos milenios de evolución  y ha permitido la supervivencia de ecosistemas altamente complejos también a lo largo de los siglos.

En aquellos de los ecosistemas tradicionales menos alterados por el ser humano han convivido secularmente multitud de especies vegetales y animales en un equilibrio dinámico que incluso ha propiciado la actividad económica humana de forma permanente y sólo cuando ha habido una catástrofe natural de gran magnitud o el propio homo sapiens ha sobrepasado el umbral de tolerancia de ese entorno se ha llegado a situaciones de rendimientos decrecientes e incluso a veces irreversibles. Este es el caso de las talas masivas en zonas semiáridas y relieve difícil donde la pérdida de suelo fértil como consecuencia de la erosión ha convertido bosques en estepas semidesérticas y la sustitución de unos ecosistemas de gran valor por otros mucho menos complejos.

Con esto no quiero decir que debamos convertir el mundo en compartimentos estancos  o ghettos ecológicos que congelen el entorno que consideremos ideal. No, no pretendo nada de eso, siempre ha habido cambios de origen natural o antropogénico y permeabilidad entre los ecosistemas más próximos y las diferentes especies han ido avanzando o retrocediendo según iban alterándose las condiciones climáticas, sin embargo hoy en día las alteraciones introducidas por el hombre son de tal magnitud que la supervivencia de muchos de ellos penden de tan poco que cualquier cambio adicional podría condenarlos definitivamente.

Para ilustrar esto me querría referir a dos ejemplos de respuesta ante los incendios protagonizados por dos ecosistemas distintos uno climático y otro por decirlo de forma más suave menos autóctono aunque bien adaptado.

1.- Alcornocales de las Sierras de Marbella y Ojén.  En septiembre de 2011 y 2012 sendos incendios calcinaron varios miles de hectáreas de las serranías de estas poblaciones dejando en ambas ocasiones un paisaje de tierras calcinadas y aparentemente yermas. Sin embargo tanto en la primera primavera como en la segunda los alcornoques volvieron a brotar así como el sotobosque que lo escoltaba, mientras que los pocos pinos que por allí había desaparecieron para siempre.

2.- Pinares de Guadalajara. En el verano de 2005 hubo un gran incendio forestal en las sierras de esa provincia en el que murieron una docena de personas que colaboraban en las labores de extinción. Casi ningún pino afectado volvió  a brotar y la recuperación de ese paisaje sólo será posible con la ayuda humana porque la  propagación de las semillas desde los ejemplares que se salvaron se haría desde tan larga distancia que supondría tanto tiempo  que durante el mismo los procesos erosivos podrían incluso impedir su recuperación.

¿Quiere decir esto que debemos erradicar todo aquello que no tenga rancio pedigree?

En mi opinión no, porque el ser humano para atender unas necesidades crecientes puede aplicar su inteligencia a la gestión de los recursos naturales y al igual que se hace en las inversiones financieras  hay que sopesar los riesgos y minimizarlos y si verdaderamente interesa o de momento no es viable otro cultivo distinto del trigo, del pino, el chopo o el eucalipto se tendrá que cultivarlos, pero eso sí, reservando las zonas más sensibles por peligro de erosión, por interés para la biodiversidad, por protección de las cabeceras de los ríos o por cualquier otra razón, para las especies de siempre de modo que queden siempre bien representadas y su recuperación sea en cualquier caso posible.

Por otra parte cuando esas plantaciones verdaderamente interesan y son productivas, su propia gestión las hace al menos provisionalmente sostenibles, es el caso de los pinares resineros de Castilla, convirtiéndose el ser humano que los explota en su conservador,  si bien se debería evitar en cualquier caso el monocultivo.

Pero incluso se puede ir un poco más lejos porque no sería la primera vez que se tiene que recurrir a una especie foránea para cubrir el vacío que deja la desaparición de una autóctona y si la tenemos cerca y medio adaptada resultará mucho más fácil su sustitución y eso no siempre va a ser consecuencia de la intervención humana, en ocasiones puede ser producto de fenómenos naturales como sucedió hace 2000 años con la enfermedad que afectó a los robles en el norte de España privando a sus pobladores de un recurso tan básico para ellos como la bellota,  compensándose esta situación con la difusión del castaño por parte de los romanos.

En línea con lo anterior, en la actualidad nuestros paisajes se han visto afectados por un fenómeno parecido al ocurrido al principio de nuestra era, se trata de la grafiosis del Olmo que en parte se está tratando de remediar con la introducción de  variedades  e híbridos resistentes  a esa enfermedad que en cierto modo están cubriendo el hueco que sus parientes nativos han  dejado.

Estas consideraciones hechas en relación con la flora creo que aunque con matices son también aplicables a la fauna con cuya gestión hay que ser muy cautos y extremar las precauciones porque ésta,  además de ser mucho más sensible va a depender también de un entorno  que hemos alterado drásticamente en los últimos siglos, de modo que las especies autóctonas ya no sólo van a depender de su lucha por un territorio y unos recursos con las invasoras, sino que ese espacio no es ya aquel al que estaban adaptadas por lo que la competencia es doble, tienen que competir con extraños por un hábitat tan alterado que en realidad no es suyo del todo.

Como conclusión me atrevo a decir que hay que velar por la conservación de los ecosistemas y las especies autóctonas, trabajando prioritariamente por la recuperación y el mantenimiento de los hábitats tradicionales y evitando la introducción irresponsable de ejemplares alóctonos aunque manteniendo las puertas entornadas para que de forma natural los ecosistemas cercanos interactúen. Cuando un ecosistema goza de buena salud y se conserva la pirámide trófica completa es más difícil que una especie invasora medre y expulse a la que hasta entonces ocupaba ese determinado nicho. Por otra parte no se puede impedir la explotación económica de otras especies por parte del hombre aunque siempre con prudencia y sentido común, reservando espacios suficientes para evitar situaciones irreversibles, preservar la biodiversidad, defender el territorio o conservar los paisajes seculares.