“Hay que apostar por la innovación como factor de éxito”

Antonio Monsó, ingeniero técnico de Telecomunicaciones de la Universidad de Málaga, ganó el Concurso de Emprendedores Universitarios en Sevilla. Este emprendedor apostó por una idea de negocio basada en el desarrollo y comercialización de software para profesionales de la Medicina y la Salud.

¿Qué ha supuesto para ti ganar el Concurso Emprendedor EOI?

Sobre todo el reconocimiento del trabajo que hemos venido realizando desde hace ya más de un año. El que un jurado como el de este concurso, que ha visto pasar por delante tantas empresas, confíe en tu proyecto, es todo un honor y te renueva las fuerzas para seguir adelante.

¿Cuál es tu opinión sobre este certamen?

El Concurso Emprendedor Universitario EOI- Andalucía EmprendeGrupo Joly es toda una oportunidad para los jóvenes emprendedores, ya que nos da la oportunidad de completar nuestra formación con materias como Marketing, Finanzas y Gestión Empresarial. Además te ayudan a redactar un Plan de Negocios que será tu hoja de ruta los siguientes años.

La posibilidad de perfeccionar tu formación empresarial con un Master en la EOI es todo un incentivo para presentarte a este concurso.

Iniciativas como el Concurso Emprendedor EOI ¿contribuyen a aumentar el emprendimiento entre las nuevas generaciones españolas?

Por supuesto, muchas veces los jóvenes al terminar sus estudios se encuentran con las ganas y con la idea para montar su propia empresa, sin embargo les faltan conocimientos y cultura empresarial. Iniciativas como el Premio Emprendedor EOI suponen para muchos jóvenes el  empujón necesario para lanzarse a este mundo del emprendimiento.

¿Cuál es el motivo que te impulsó a desarrollar el proyecto empresarial que has defendido en el certamen?

Fueron diversos motivos. Siempre había tenido la inquietud de montar mi propia empresa, el trabajar para mí, el crear algo de la nada y ser capaz de vivir de ello. Que tu empresa crezca, crees empleo y que otra gente sea capaz de vivir de lo que tú has creado es toda una experiencia.

Tras cinco años trabajando por cuenta ajena terminé mis estudios en  Ingeniería de Telecomunicaciones. En aquel momento, no encontré un trabajo remunerado acorde con mi formación. Y ese fue el empujón final que me decidió a montar mi propia empresa.

¿En qué consiste tu proyecto empresarial?

Caduceus vende tiempo al médico. En Caduceus Software desarrollamos aplicaciones informáticas para el mundo sanitario, siempre con una filosofía muy clara, hacer más rápido, más cómodo y más eficiente el trabajo del profesional de la medicina y de la salud. En Caduceus creamos soluciones que el médico utiliza en su trabajo diario y le hacen ahorrar tiempo.

¿Cuáles son las dificultades con las que se encuentra un emprendedor cuando decide crear una empresa?

Muchas y muy diversas, desde la falta de financiación, la falta de conocimientos y cultura empresarial, hasta las barreras de entrada propias de cada sector.

¿Cuáles son, según tu criterio, las cualidades de un buen emprendedor?

Sobre todo la tenacidad, las ganas de trabajar, y la inteligencia, además de una gran capacidad de adaptación y aprovechamiento de los nichos de mercado que vaya descubriendo durante su actividad.

En España hay muchos casos de éxito de empresarios que se han hecho a sí mismos, ¿un emprendedor nace o se hace? ¿Es un factor determinante la formación a la hora de crear una empresa?

¿Nace o se hace? creo que un poco de las dos. Aunque está claro que para lanzarte a este mundo tienes que tener “el gusanillo”, si no, no aguantas todas las dificultades con las que te encuentras a diario.

¿Qué consejo le darías a todos aquellos universitarios que deseen crear su propia empresa?

Que se formen bien, que estudien bien a fondo la viabilidad de su proyecto, y cuando estén convencidos que se lancen a por todas. Y el tener unos ahorros les vendrá muy bien, ya que pueden tardar un tiempo en ganar dinero.

¿Cómo valoras la situación del tejido empresarial español? ¿Faltan más empresas que apuesten por la innovación?

Creo sinceramente que el tejido empresarial español no es el problema. Mi opinión es que arrastramos muchos prejuicios desde hace muchos años, prejuicios como la demonización del empresario (cuando los empresarios en España somos los que creamos empleo y riqueza para el país) o la estigmatización del fracaso. En Estados Unidos, por ejemplo, se dice que hasta que no has fracasado con dos o tres proyectos, no estás capacitado para crear una buena empresa.

En cuanto a la innovación, está claro que hay que apostar por ella para ser competitivos en una coyuntura de mercado global como la que tenemos en este momento. España dejó hace mucho tiempo de ser un país donde era barato producir, ya no podemos competir con ese factor, así que hay que apostar por la innovación como factor de éxito.

“La producción de obras libres ayuda a la difusión de la cultura”

El próximo viernes EOI acogerá un seminario dedicado al tema del OpenCourseWare, un movimiento de puesta a disposición de contenidos docentes libres, organizado por eMadrid, una red de investigación y de desarrollo de tecnologías de apoyo al aprendizaje coordinada por la Universidad Carlos III de Madrid. En este sentido, hemos charlado con Jesús G. Barahona del Grupo Libresoft, profesor en EOI y en la Universidad Rey Juan Carlos, quien nos pone en antecedentes sobre el software libre.

¿Qué se entiende por obras libres?

La definición de obra libre es similar a la de programa libre, y está basada en ella. En resumen, son aquellas obras intelectuales para las que su autor otorga a cualquiera que las reciba permiso para “usarlas” (leerlas, escucharlas, verlas), redistribuirlas y realizar trabajos derivados. El autor garantiza estas libertades para quien recibe su obra distribuyéndolas bajo una licencia libre.

La producción de obras intelectuales libres es una realidad cada vez más extendida, aunque aún muy desconocida, ¿no?

Sí. El crecimiento de la producción intelectual libre está siendo muy grande en los últimos años, pero aún es una porción pequeña de la producción total. Sin embargo, hay ámbitos o proyectos que ya tienen una gran proyección social. Entre ellos, cabe destacar el ámbito de los blogs, donde las licencias libres o casi libres son bastante habituales, y la Wikipedia, que produce sólo contenidos libres. Naturalmente, el software libre (programas como Firefox, OpenOffice.org o el kernel Linux) son también obras libres.

Obras libres igual a defensa de la cultura…

Desde luego, la producción de obras libres ayuda a la difusión de la cultura, y a que ésta sea más rica. Las obras libres no están sujetas a barreras de acceso económicas, y en muchos casos, su disponibilidad es incluso mejor que la de otras obras no libres (gracias a la libertad de redistribución). Por otro lado, la posibilidad de realizar trabajos derivados (en otras palabras, usar la obra para, mediante modificaciones o en combinación con otras, hacer obras nuevas) contribuye a la diversidad cultural, y permite la adaptación de las obras a entornos específicos (como por ejemplo, a nuevos idiomas). Desde luego, los autores que están produciendo obras libres están contribuyendo a que todos tengamos más y mejor acceso a la cultura.

En el taller comentaste que los derechos digitales hoy en día necesitan una relegislación, ¿a qué te refieres?

Las tecnologías (la informática e Internet) han cambiado completamente las reglas. Ahora podemos realizar copias de cualquier obra en formato digital, y colocarlas  virtualmente en cualquier parte del mundo, en cualquier cantidad, de forma casi inmediata y a coste prácticamente cero. Nunca habíamos tenido esta posibilidad. Los cambios los estamos viendo ya, pero serán cada vez mayores, según nuevas generaciones vayan descubriendo cómo usar estas nuevas posibilidades.

Sin embargo, el entorno legal y socioeconómico sigue siendo el que se ha desarrollado desde hace dos o tres siglos para un mundo completamente diferente: el de la imprenta, primero, y el cine y el fonógrafo, después. Por eso hemos llegado a un punto donde no tiene ya sentido tratar de “hacer evolucionar” la legislación actual en temas de propiedad intelectual, sino que hay que repensar, desde todos los puntos de vista (económicos, sociales, y por supuesto, legales), qué queremos hacer con esta nueva tecnología, sin vernos encorsetados por esquemas mentales, económicos y legales del pasados.

Entre los proyectos que incitan a la participación ciudadana, se encuentra el software libre. ¿Qué opinión tienes al respecto?

El software libre ha sido hasta hace poco un caso único de participación de individuos de todo el mundo en un esfuerzo común, para dotarse de nuevas y mejores herramientas informáticas. En este esfuerzo han participado (y están participando cada vez más) también empresas y ONGs, pero la participación de individuos, organizados en comunidad, es también muy importante. Muestra en gran medida lo que puede hacer un grupo interesado en desarrollar sus propios productos, cuando tienen la infraestructura y las herramientas adecuadas (que en este caso, han construido ellos mismos, utilizando intensivamente la informática e Internet). En gran medida, han mostrado ya la potencia de los modelos de coopetición (colaboración y competición) en grandes comunidades distribuidas geográficamente por todo el mundo. Y han abierto el camino por el que está transitando ahora la producción intelectual libre.

¿Qué ventajas tiene el software libre?

Es difícil resumirlo en pocas palabras. Pero si hubiera que destacar una, creo que es el paso del control sobre los programas de ordenador desde los fabricantes, a las comunidades que los usan (incluyendo tanto individuos como empresas y grandes organizaciones).

“Si el cultivo de las microalgas sale adelante necesariamente habrá que crear una industria auxiliar alrededor”

Hoy traigo a debate, las Microalgas y su posible aplicación para la producción de biocombustibles. Para ello, he charlado con Enrique Espí, experto en la materia, no en vano, coordina los proyectos de biocarburantes y bioenergía en el Centro de Tecnología de REPSOL. Enrique ha participado en la mesa redonda celebrada en la Escuela de Organización Industrial, y organizada en colaboración con IMDEA EnergíaP1150131, en donde, profesionales han analizado los retos tecnológicos y de comercialización tanto en el ámbito de la selección y optimización de especies, como en los aspectos de ingeniería, reducción de costes y transformación de la biomasa producida en biocombustibles.

¿En qué momento nos encontramos en el tema de las microalgas y hacia dónde crees que vamos?

En el tema de microalgas te comento un poco la historia que ha tenido.  Los pioneros en esto fueron los americanos. En Estados Unidos se trabajó bastante en los años 70, en un programa del Departamento de Energía, el Aquatic Species Program, pero en los años 80 se cerró ese programa porque en aquellos momentos el petróleo estaba muy barato.  Por lo que sea se tomó la decisión política de cerrarlo, aunque ese programa hoy por hoy es la ‘biblia’. Veinte años más tarde se ha vuelto a retomar el tema y ahora que el petróleo vuelve a estar más caro y se están buscando más energías renovables es cuando se ha retomado el tema de las algas como posible materia prima para biocombustibles, es decir, muchas veces estas tecnologías no llevan un desarrollo continuo ni siquiera lógico. Durante unos años hubo un desarrollo muy fuerte, prácticamente se paró todo durante 20 años y ahora se ha vuelto a retomar otra vez con mucha fuerza a partir de aquellos desarrollos que se hicieron.

¿Y dónde estamos?

Aunque es difícil traducir todo a costes. Quizás el dónde estamos encuanto a costes como decíamos en la Jornada, estamos lejos y estamos cerca. En costes todavía estamos lejos. Hoy por hoy hay otras alternativas de materias primas con biocombustibles que son más atractivas que las algas por tema de coste y porque no hay incertidumbres técnicas, es decir, en los cultivos terrestres se sabe cómo cultivarlos mientras que en las algas todavía estamos aprendiendo. Entonces a nivel de coste hoy no es atractivo y  todavía estamos como un orden de magnitud por encima de los costes, es decir, entre 2 y 20 euros. Yo diría que entre los 5 y los 10 euros/kilo. Está muy lejos de lo que es hoy en día un precio competitivo. En la parte positiva, se le están dedicando muchos recursos. Ahora hay un montón de empresas, desde empresas de biotecnología, hasta las puramente energéticas que estamos dedicando muchos recursos y por tanto, se está avanzando rápido. Podemos tener resultados en unos pocos años. Lo que sí creo es que vamos a saber si en pocos años si esto es una vía interesante o no. Hoy no estoy 100% seguro de que las algas vayan a ser una materia prima para biocombustibles. Al mismo tiempo estamos avanzando rápido pero también hay otras vías, que se están desarrollando igual de rápido, como por ejemplo, en cultivos terrestres, en donde se están haciendo desarrollos,  en biocombustibles, a partir de residuos, también se están haciendo desarrollos. Por otra parte, el coche eléctrico ahí está. Al final lo de cultivar algas, no deja de ser competitivo con poner paneles fotovoltaicos y producir electricidad para que anden los coches. En el tema de las algas se está avanzando rápido pero estamos compitiendo con otras vías de dar energía para el transporte que también están avanzando. En unos años veremos al final quién se lleva el gato al agua o si al final hay un reparto del mercado que también puede ser.

Cuando me hablas de reducir costes ¿ qué mejoras hay que implementar para reducir costes?

Para reducir costes esencialmente hay que aumentar la productividad y, reducir inversiones y coste de operación. Aumentar productividad por medio de desarrollos biológicos, es decir, lo que es mejorar el alga, encontrar algas más productivas, mejorarlas bien sea por métodos de ingeniería genética u otros métodos genéticos, mejorar los sistemas de cultivo, los fotobiorreactores, para que sean más productivos y todo eso lo que nos llevará es a obtener más toneladas por hectárea y año. Pero al mismo tiempo hay que conseguir que la inversión necesaria por hectárea y año sea menor. Hoy por hoy los fotobiorreactores que se están manejando de vidrio o de tubos de metacrilato son carísimos y eso dan unos costes que se justifican si vas a producir medicinas, cosméticos o productos de alto valor. Pero para bioenergía hay que conseguir unos costes realmente muy bajos y eso sólo se consigue reduciendo mucho los costes de inversión. Hay que ir a fotobiorreactores realmente muy baratos, a plástico flexible. A que todo el procesado aguas abajo, tanto lo que es el secado como la extracción de los lípidos tienen que ir a sistemas rupturistas respecto de los que se utilizan hoy en día, que sean baratos en inversión y con un coste energético también muy bajo . Y por último, avanzar en temas de automatización para reducir los costes de personal, y en general, para reducir todo el consumo energético en todo el proceso, desde el cultivo hasta la fabricación del biocombustible.

¿Cómo crees que puede repercutir esto a nivel profesional en el sector medioambiental?, ¿se va a generar una mayor demanda de formación en esta área, lo que puede llevar a un mayor número de empleos?.

De hecho en alguna ocasión lo he comentando con Emilio Molina y con Miguel García – Universidad de Sevilla-. Si el tema de las microalgas sale adelante necesariamente hay que crear una industria auxiliar su alrededor. Porque así como en un cultivo terrestre, digamos, la tecnología está desarrollada y al final es cultivar unas hectáreas de trigo, de soja… con una tecnología que llevan sus tractores, sus fumigadores pero que es tecnología desarrollada. En el cultivo de las algas todavía no hay una industria auxiliar alrededor, y muchas veces, cuando haces experimentación te encuentras con que quieres fabricar un fotobiorreactor y dices quién te lo fabrica, quién te lo hace… todo esto hay que irlo desarrollando. De hecho, se está empezando a crear un núcleo. En España hay alguna Pyme que se decica a ello pero ya se empiezan a ver algunas pequeñas empresas que hacen sus fotobiorreactores o sus sistemas de recolección. Y eso es necesario. Esta industria no existe porque hasta ahora se han cultivado pocas algas y se ha hecho todo casi a escala artesanal. Si esto va adelante pues habrá que desarrollar toda esta industria, lo que supondrá nuevos puestos de trabajo.

En el caso de que hagamos de las microalgas una fuente de energía de futuro. ¿Esto qué conllevaría? Por un lado, un aspecto medioambiental de limpieza del medio ambiente, y por otro lado, el hecho de ser un negocio redondo.

Hoy por hoy un negocio redondo incluye que sea sostenible. Por lo menos desde el punto de vista de REPSOL. No se trata de ir a hacer el máximo beneficio posible en unos años sino que sea un negocio sostenible a medio largo plazo. Por supuesto que aspiramos a ganar dinero con esto pero de una forma respetuosa con el Medio Ambiente. De hecho, hoy las directrices comunitarias te restringen mucho lo que se puede hacer o no en biocombustibles. En algún momento, quizás ha habido barra libre, todo parece que vale pero ahora ya los biocombustibles tienen que cumplir sus criterios de sostenibilidad, tienen que hacer sus análisis de ciclos de vida, balances energéticos, gases de efecto invernadero, el efecto sobre el terreno, la biodiversidad… y por supuesto, las microalgas tendrán que cumplir esos requisitos exactamente igual que cualquier otro cultivo.

“Estamos promoviendo una nueva cultura de consumo responsable y saludable”

Hace unas semanas tuvimos la oportunidad de acoger en la Escuela una Jornada Emprendeduría y sostenibilidad: experiencias innovadoras para impulsar la divulgación, el conocimiento y la visibilidad de la Economía Social entre los alumnos, emprendedores, empresarios y resto de agentes sociales. En ella, Edison Santos, alumno del Master Executive TICAL en Desarrollo Sostenible y RSC 2009-2010, presentó como Director Gerente su actual modelo de negocio Macadamia La Loma, iniciativa sostenible y pionera en República Dominicana basada en el cultivo, producción y comercialización de productos de base de nueces de Macadamia a partir de un proyecto de reforestación.

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¿Cómo surge la idea de Macadamia La Loma?

El proyecto Macadamia La Loma surge bajo el enfoque de  un modelo de negocio sostenible a través de una actividad comercial  que debe ser rentable para ser sostenible y poder impactar en el Medio Ambiente, en la sociedad y en el desarrollo económico.  Y aunque inicialmente es una acción local en la naturaleza de su concepción, busca un impacto global, debido a que el mercado del producto que estamos promoviendo, es una composición internacional. Estados Unidos tiene más de un 50% de producción y Europa más de un 35 %. Esto indica que como isla del Caribe tenemos la oportunidad, primero de desarrollar el mercado nacional que nos permita  sostener las operaciones, incentivar en este proceso de captación del mercado nacional, el cultivo del árbol con el objetivo a largo plazo de poder  tener una producción  suficiente para iniciar la exportación.

¿Qué valor aporta el producto al mercado?

El principal valor agregado del producto lo visualizamos en un mercado externo porque intrínsicamente, como nuez, la Macadamia es oriunda de Australia, sin embargo, el hecho de que esta nuez sea oriunda de una isla del Caribe la convierte en la primera y única Macadamia Caribeña del mundo. Esto es un valor agregado para el turista, para el consumidor externo a la isla. Ya no hablamos de un producto tradicional que es el que ha desarrollado el mercado a nivel mundial que es la Macadamia australiana, sino que este plus de caribe que también tiene su tópico de exclusividad, de diferenciación, clima…,  viene a compensar la tradicional imagen del producto per se que es una nuez.

Según  me cuentas vais más allá del negocio, ¿no? Buscáis generar riqueza pero también producir efectos positivos para la sociedad bajo un modelo de negocio con soluciones sociales y ambientales.

Uno de  nuestros principales objetivos es mantener bien activo lo que es la comunicación de qué hacemos. No sólo hay que ser rentables a lo interno promoviendo el negocio sostenible sino que queremos ser un modelo repetitivo, que otros grupos empresariales, otras iniciativas puedan  ver reflejado en el modelo de Macadamia La Loma un ciclo rentable y que pueden incentivarse otras iniciativas  de modelos de negocio sostenible, es decir, que cualquier producto o servicio pueda impactar social, ambiental y económicamente.

¿De qué manera impactáis en esas áreas?

Inicialmente con el cultivo del árbol mundialmente reconocido como reforestador, ya que hace el proceso de fotosíntesis más rápido y permite captar una cantidad de CO2 más grande. Está siendo cultivado en las zonas rurales y estamos motivando a que ese cultivo sea emprendido por los propios pobladores de esas zonas rurales. Promovemos la reforestación pero de manos de la misma población rural. Esto socialmente tiene un impacto muy importante porque la tendencia de la sociedad actual es la migración de la zona rural a la ciudad, y un abandono de los cultivos y los terrenos en la agricultura. Con la inserción de este modelo de Macadamia La Loma estamos logrando evitar la  migración no deseada de esas zonas, llevando desarrollo económico. Estamos llevando empleo,  les va a permitir que tanto los productores como los vecinos de alrededor  tengan una actividad que les va a generar ingresos.

En definitiva, estamos elevando la calidad de vida  en zonas rurales. Pero una vez se da este proceso en la zona rural, la materia prima llega a la planta en la parte urbana donde hay operarios, técnicos, donde está toda la parte industrial, lo que indica que también estamos promoviendo empleos y un desarrollo económico en la parte urbana.

Adicional a esto…

La innovación como país, haciendo visitas aquí en Madrid como al mercado de San Miguel, y a otros lugares que venden nueces. Me he dado cuenta de que está presente la Macadamia pero todavía no está explotada a un nivel significativo, lo que nos brinda la oportunidad de saber que hay un mercado hasta cierto punto virgen. Hay un mercado consumidor de nueces donde nosotros podemos complementar esa categoría de consumo.

Pero voy más allá, estamos promoviendo una nueva cultura de consumo saludable, consumo responsable. Por que no es lo mismo que nosotros enfoquemos nuestros gastos en alimentación en productos que no sabemos cúal es su procedencia, si el material que utiliza es biodegradable, no sabemos si esa empresa cumple un rol de responsabilidad social o está enfocada a un desarrollo sostenible.

¿Cuál es el objetivo que os planteáis a largo plazo?

La internacionalización del producto, la cual se verá sustentada cuando complementemos esta fase inicial de cultivo para poder tener una producción  suficiente para la exportación. Y si podemos hacer un modelo de negocio sostenible desde un país del tercer mundo, desde un país en vías de desarrollo qué podrán ustedes que tienen oportunidades de acceder a herramientas y recursos.

¿Cómo enfocáis el hecho de hacer al consumidor responsable? Algo intrínsico a vuestro producto y filosofía de empresa.

Lo manejamos a raíz de información. Si tu compras otro tipo de nuez, no tienes la seguridad de cuál fue el proceso de importación que se manejó, cuál fue el impacto de transporte, no tienes la seguridad de que la empresa productora de ese producto esté implementando acciones en pro del desarrollo sostenible. Primero te damos a conocer la información, somos sostenibles por esto, y una vez te transmitimos esa información de sensibilidad de que tú entiendas qué hay detrás de consumir un producto, queda ahí la iniciativa normal de captar tu interés a consumirlo.

Lo interesante es que buscamos concretizar el acto natural de consumir el producto pero dejar a través del consumo del producto esa conciencia más responsable en el consumidor. De tal manera que en su próxima visita al supermercado cuando pase por enfrente del producto y lo vea no piense en Macadamia sino es sostenibilidad, en reforestación, en responsabilidad. Y esta iniciativa pueda irse transmitiendo. Al final, de manera consciente enfocamos los gastos normales que tenemos en alimentación a productos  como por ejemplo el de Macadamia La Loma. Automáticamente ya tenemos un ciudadano que pasó de ser un consumidor a un consumidor responsable y quizás cuando encuentre otro tipo de productos, proyectos similares pues también se va a identificar y se va a ir creando esta nueva cultura social de lo que son los consumidores responsables.

¿Por qué asociar un modelo de negocio a valores sociales? ¿ qué te llevó a ello?

Generalmente la necesidad ambiental. Todo se inicia cuando después de una tormenta una zona muy fértil se vio devastada por el ciclón David, la tierra quedó erosionada, la flora destruida… la iniciativa fue investigar sobre un árbol que fuera catalogado como buen reforestador. Ahí se encuentra la Macadamia, y se trae la Macadamia para su primera fase, la reforestación. Pero una vez logrado este proceso, empieza a tener sus primeras cosechas. ¿qué hacer con esta nuez? De ahí que surge la idea, si este árbol ha sido tan bueno con el Medio Ambiente y a parte nos da un fruto, el compromiso que debemos lograr es desarrollar el mercado de ese fruto para sustentar la continuidad del cultivo de ese árbol.  Buscamos productos que vengan de árboles y no de arbustos, por ejemplo, la soja está destruyendo tierras vírgenes.

“Está cambiando la apropiación que hacen los jóvenes de los medios” Piscitelli

Hace ya un par de semanas tuve el placer de conocer y charlar un rato con Alejandro Piscitelli. Para quien no lo conozca, Alejandro es un filósofo argentino, experto en nuevas tecnologías y ex gerente del portal Educ.ar. Acababa de llegar a España después de asistir en Viena al New Millenium Learners. Conference 2010, evento que convocó a un centenar de personas de más de 30 países para intercambiar información de primera mano acerca de las experiencias de ordenadores one to one en las aulas con el reto de establecer las  oportunidades y riesgos del 1-to-1 en educación desde diferentes perspectivas internacionales.

En este sentido, Alejandro me comentó la experiencia del Plan Ceibal en Uruguay como hito de “democratización del conocimiento”, en donde, la igualdad de oportunidades para todos los niños y todos los jóvenes, y la disponibilidad de ordenadores para aprender y de un aprendizaje, no sólo en lo que respecta a la educación que se les da en la escuela, sino aprender él mismo a utilizar una tecnología moderna, están dando lugar a un “nuevo tipo de alumno que ame el cambio y la incertidumbre”, lo que conlleva la aparición de nuevas pedagogías de la participación y una “revaloración de la cultura popular”.

Si nos fijamos en  Prensky, él defiende que “la escuela es el lugar que desenchufa al chico de su entorno integrado real/virtual”. Sin olvidar a Henry Jenkins con sus Competencias digitales. “Lo que está cambiando es la apropiación que hacen los jóvenes de los medios, está cambiando la cultura de la expresión” comenta.

En su conversación señala que “hay muchos mitos, se dice que los chicos de hoy son más autistas, apáticos. Las cosas que la gente hoy dice de los videojuegos son las mismas que las que decían de la novela hace un par de siglos”. Quién mejor representa esto es Alessandro Baricco en su ensayo Los Bárbaros. “tenemos un choque civilizatorio, sólo que en vez de ser de Oriente versus Occidente son los jóvenes versus los viejos. Siempre hubo choques de generaciones, pero lo que no hubo nunca como ahora es el poder expresivo que tienen las jóvenes generaciones, sobre todo en lo visual”.

En la actualidad nos encontramos con “cuatro industrias que están en crisis y tienen que ver todas con la información y contenidos: impresión, publicidad, profesorado y periodismo. Estas industrias garantes del monopolio simbólico están en crisis por los ‘bárbaros’”.

Señalar a Alejandro Piscitelli, como un experto en el mundo digital es algo obvio dada su experiencia en los nuevos medios. De hecho, es escritor de entre otros libros de Nativos Digitales: Dieta cognitiva, Inteligencia colectiva y arquitectura de la participación, en donde expone la visión de que “estamos en una época de confusión de paradigmas, estamos ante un momento histórico de aparición de   nuevos formatos” y añade “es hora de explorar e innovar”.

Para Piscitelli, “la digitalización de casi todo tiene, entre otras consecuencias, la posibilidad de abrir infinitos frentes para entender un tema, cuestión o problema, separándonos para siempre de visiones canónicas, únicas e indiscutibles”.

Y ahora viene lo mejor. Podremos disfrutar de sus conocimientos el próximo 15 de marzo en la conferencia De las pedagogías de la enunciación a las de participación” que tendrá lugar en EOI.

Actualización: la conferencia de Alejandro Piscitelli pasa al 22 de abril.

“Queremos transportar la mentalidad de Silicon Valley a emprendedores españoles”

En Octubre de 2008, un estudiante de Ingeniería Informática ganó la sexta edición del Premio Emprendedor EOI. Año y medio más tarde, ese joven talento acaba de constituir lo que por entonces era un proyecto a futuro, Inkzee Reader. De formación bilingüe, “te marca la forma de ver las cosas”, Alejandro Barrera P1130838decidió estudiar su último año de Ingeniería en la Universidad de Berkeley, California donde “descubrió  que “mi mentalidad estaba más cerca de la anglosajona que de la española, y eso me marcó, supuso un punto de inflexión en mi vida”. De familia emprendedora, siempre ha tenido la idea de montar una empresa pero “no fue hasta mi estancia en Estados Unidos cuando decidí finalmente crear mi propia empresa”.

En su vuelta a España  y tras pasar por Tuenti decidió montárselo por su cuenta. “Cuando pasas por le empresa aprendes más lo que no debes hacer que lo que debes hacer”. En Octubre de 2009 constituyó su sociedad. Actualmente, compagina los estudios del MBA Part Time en EOI con la búsqueda de financiación y primeras contrataciones.

Actualmente, ¿en qué punto se encuentra el proyecto?

La sociedad se montó en octubre y pasamos de ser un proyecto que no dejaba de ser algo técnico, y hasta cierto punto algo amateur y con mucha ilusión, a este año que ya está empezando a ser algo bastante profesional. Acabamos de desarrollar un producto para empresas además del que ya teníamos y  estamos buscando una financiación inicial. Estamos empezando a firmar los primeros contratos con clientes.

De cara a tu niño, el ver que hay clientes ya y que están dispuestos a pagar por algo que tú tienes, psicológicamente es reconfortante.

¿Qué te supuso ganar el Premio Emprendedor?

Te vas a reír porque probablemente no sea lo típico que te dice la gente pero me supuso el apoyo incondicional de ciertas facciones  tanto de mi familia como de mis amigos, compañeros, conocidos, que inicialmente no es que no creyeran en tu proyecto pero te ven como un ‘zumbao’. El hecho de ganar un Premio en la EOI, en la mente de muchas personas, me revalidó y lo valoraron. Fue más la repercusión que otra cosa. Es una medalla que te pones y te abre muchas más puertas.

¿Qué opinión tienes del certamen?

Ahora con más perspectiva, te diría que me gustó mucho. Aquí te voy a dar una visión sesgada por mi perfil. Me gusta comparado con otros certámenes en donde he estado. Lo que sí es verdad es que está excesivamente orientado a la empresa tradicional. En ningún momento hubo algo práctico relacionado con las nuevas tecnologías. Todo el plan de negocio estaba planteado desde el enfoque industrial.

¿Crees que iniciativas como el Premio Emprendedor contribuyen a que los jóvenes se lancen a emprender?

Totalmente. La única pega que le pongo es que el hecho de tener una cuantía económica le resta valor a la gente que viene, es decir, veo que están los típicos ‘caza-premios’, te presentas al premio porque dan dinero y si no hay dinero no se presentan. Psicológicamente es una distinción importante porque lo que te interesa es gente que realmente quiera hacer eso, no que lo haga por lo económico.

¿En qué consiste tu empresa?

El primer producto que tuvimos es un lector de blogs online, la idea era hacer un agregador de contenidos en internet que permitiera filtrar la información que nos llega de internet. El principal objetivo era agrupar todo lo que hablaba de la misma semántica. A raíz de eso, añadimos una dimensión adicional. Una vez que lo tenías agrupado, poder filtrar por temáticas específicas. Nos dimos cuenta de que este nicho específico en internet está ocupado. Es muy difícil poner en la mente de la gente esto.

Entonces redirigimos el proyecto. Y dimos con la posibilidad de agrupar por fuentes de noticias que lo que te generan es una dirección web con todas las noticias unificadas. Te permite hacer canales temáticos cuya integración dentro de lo que son las webs corporativas es trivial, tardas poco tiempo. Cuando cuento este producto la gente lo ve, cosa que no pasaba con el primer producto. Estamos cerrando acuerdos con empresas cuya información estratégica es muy importante.

¿Cuáles son las dificultades con las que se encuentra el emprendedor a la hora de poner en marcha su idea de negocio?

La soledad. El hecho de que estás solo, eres tú contra el mundo. Esto desgasta muchísimo. El perfil que tienes que tener es de una constancia y motivación absoluta. Si tú crees en lo tuyo, lo tienes hecho casi todo. El tema de financiación es complejo, el tema del talento es una gran problemática. España tiene mucho talento pero la gente con talento se va fuera. El marco legal y fiscal es durísimo en España. El soporte legal, mercantil es completamente arcaico. En España mucha gente se enfoca en mercados locales y España no es un mercado, sobre todo en nuevas tecnologías, en donde España no es un mercado potencial. Ver tu mercado como el mundo en vez de ver tu mercado como tu ciudad a mucha gente le cuesta todavía.

¿Cuáles son, según tu criterio, las cualidades del buen emprendedor?

Si no eres constante, el resto de las cualidades te da igual. Tienes que ser una persona creativa, que no te asuste el riesgo y que disfrutes con él. En una situación de incertidumbre y riesgo es donde mejor te lo pasas. Y ser positivo, cuando lideras un equipo y las cosas van mal, la constancia hace que tú sigas adelante pero tu cualidad positiva hace que el resto siga adelante. A titulo personal, el ser constante para tu equipo, el ser positivo.

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En España hay muchos casos de éxito de empresarios que se han hecho a sí mismos. ¿el emprendedor nace o se hace?

El emprendedor nace… y se hace. Necesitas unas cualidades básicas pero si no las desarrollas bien no llegarás a ser emprendedor. Ahora bien, hay un sustrato genético que lo tienes o no lo tienes. Conozco gente que es muy buena gestionando pero que jamás en su vida podría emprender, lo cual no significa que no puedan montar empresas. Empresarios hay muchos emprendedores no tantos.

En este sentido, ¿crees que es un factor determinante la formación a la hora de crear una empresa?

Me atrevería a decirte que no. Ayuda mucho, pero no es determinante. Lógicamente cuanto más conocimiento tienes de gestión empresarial, de gestión de equipos, de gestión en la temática en la que te mueves, más fácil te va a resultar y más eficiente va a ser tu empresa. No es indispensable ni mucho menos. El ejemplo más claro es que más de la mitad de los grandes emprendedores  que han montado empresas son drop-out de universidades que ni siquiera han terminado el colegio.

¿Qué consejos le darías a una persona que se quiera dedicar a emprender?

Que crean en ellos mismos y no se dejen influenciar por lo que les diga el resto de las personas. Si tú no te lo crees, el de enfrente no se lo va a creer.

¿Cómo valoras la situación del tejido empresarial español? ¿Faltan empresas que apuesten por la innovación?

España tiene un tejido empresarial potente, uno de los países con mayores PYMES por metro cuadrado. El problema es que hay muy poca profesionalización en esas empresas. Son empresas de sectores de ‘dinero antiguo’ como dicen algunos, es decir, España y la innovación nunca han ido de la mano. Son todos negocios tradicionales, y en general, muy pocos profesionalizados.

Cuanto más sé de empresas, más me doy cuenta que muchas empresas funcionan porque se alinean los astros, y tienen suerte. En situaciones como la crisis actual, te das cuenta de quién sabe llevar una empresa.  Esto es la gran asignatura pendiente a nivel empresarial en España. Cuando las cosas van bien cualquiera monta una empresa. Hay que ser consciente que es fácil montarla pero difícil llevarla.

Por último y para terminar, ¿qué me puedes contar del proyecto Tetuan Valley?

Este proyecto surge por la falta de la figura del emprendedor 100% emprendedor, que pueda competir en Europa. Queremos transportar la mentalidad de Silicon Valley a emprendedores españoles, buscando un efecto a largo plazo.

El objetivo es reclutar gente en las universidades españolas que no estén mediatizados por la empresa española. Vivir la start-up de verdad. Todo ello, en beneficio de emprendedores e inversores.

Hemos conseguido crear una comunidad de gente en torno al tema de la emprendeduría y la innovación. Ahora mismo, estamos coordinando la edición de Madrid y Barcelona en Primavera.

“Las escuelas de negocios deberían reflexionar sobre si han puesto en demasía el acento en la parte financiera”

MBA’s ¿Ángeles o Demonios? Bajo este llamativo título, Juanma Roca, director de comunicación y marca de la Deusto Business School contribuye a aumentar el debate sobre si las escuelas de negocios son o no, directa o indirectamente, causantes de la crisis. Con este libro de espíritu crítico busca hacer reflexionar sobre el papel de la empresa y de la formación de los que las dirigen.P1130804

En el libro ¿qué es lo que se va a encontrar el lector?

Es un libro que busca dar una mirada amplia al sector, en un momento en el que desde mi punto de vista y desde el punto de vista de varios decanos a nivel internacional, las escuelas de negocios están viviendo un punto de inflexión a raíz de la crisis mundial que nos ha avenido afectando en el último año y medio, y fruto de la cual muchas escuelas, todo el sector en general, ha visto como sobre ellas han llegado muchas críticas desde muchos ámbitos.

Expertos y analistas han puesto el dedo en la llaga de las escuelas de negocios, y las han acusado de alguna forma de ser las causantes indirectas de la crisis, porque de ellas han salido buena parte de los altos directivos implicados en la crisis. Las han acusado de formar un tipo de directivo demasiado ambicioso, utilizando el término coloquial, tiburones financieros. Entonces, fruto de las críticas que están recibiendo las escuelas por un lado, y la reflexión que se han visto obligados a hacer internamente los decanos de las principales escuelas de todo el mundo, se están empezando a poner los visos de lo que debe ser el futuro de las escuelas de negocio, a lo que este libro pretende ayudar en esta línea.

¿Las escuelas de negocios necesitan ahora mismo autocrítica?

Sin lugar a dudas sí. El aspecto que más criticaría es que la mayor parte de los decanos han hecho caso omiso de esas críticas, han mirado para otro lado, han echado culpas fuera, y salvo excepciones contadas apenas han hecho autocrítica. Sería lógico pensar que deberían reflexionar de puertas hacia dentro y ver qué está pasando.

Hay aspectos que se están haciendo muy bien, es indudable el valor de las escuelas de negocios como instituciones académicas, de las que salen los futuros directivos, pero hay cosas que se deben cambiar y esta mirada autocrítica es la que más ha faltado este año. Autocrítica de ‘estado’ enfocada al sector, que defina hacia dónde quiere ir el sector de cara al futuro, cuál es la misión y contribución que quieren tener en la sociedad en el siglo XXI.

Valores positivos de las Escuelas de Negocios…

Las escuelas de negocios han sido fundamentales para crear una generación de directivos que a lo largo del siglo XX han venido dotados de mejores herramientas, mejores instrumentos de gestión, con mayores habilidades. Una forma de dirigir las empresas y de gobernarlas más coherente, más sistemática, lo que ha beneficiado al desarrollo del sector empresarial a nivel mundial. Bajando al terreno, han contribuido a  una generación de directivos  más atentos a  todos lo aspectos que tienen que ver con el negocio en sí, no sólo desde la misión y valores que deben presidir cualquier compañía sino desde el punto de vista de la operativa del día a día de los negocios, de la gestión diaria, el tratamiento con el cliente y los proveedores, la visión para ver oportunidades de negocio en mercados emergentes…

¿El método del caso ha muerto?

Desde que la Harvard Business School introdujera a principios del siglo XX el método del caso, éste se ha convertido en el paradigma mundial de las escuelas de negocios en la metodología de la enseñanza. Escuelas norteamericanas, europea y asiáticas han hecho del método del caso su  principal valor y principal fuente de aportación académica.

Tiene elementos positivos como es la capacidad para ponerte en una situación de negocio actual, en una situación de negocio concreta bajo la mente de un directivo, lo que fortalece y expande el debate, la discusión entre los alumnos del master, pero no sólo entre ellos, sino también con el profesor, lo que te obliga a tener una capacidad argumentativa para defender tus argumentos muy fuerte. Ahora bien, dicho esto, el método del caso nace en 1924 en Harvard, es decir, a día de hoy, creo que el mundo ha cambiado lo suficiente para que después de 86 años el caso como método debiera adaptarse a otras circunstancias actuales. Los chavales que llegan a las aulas tienen una forma de aprender diferente,  una mentalidad mucho más audiovisual. Sería bueno adaptar la metodología del caso a la nueva forma de pensar.

Otro de los elementos a poner encima de la mesa es el MBA.

El MBA, como estandarte de las escuelas de negocios, ha sabido reunir en una misma clase diferentes culturas, diferentes backgrounds, para poner en común diferentes perspectivas. Esto ha sido importante, porque en un mundo global como el de hoy, es bueno tener diferentes perspectivas…, les da una visión mundial en el campo de los negocios.

P1130843En el libro no pasas por alto aspectos negativos asociados al MBA.

El excesivo perfil financiero que han tendido a tener las escuelas de negocios en los últimos tiempos. Es cierto que  todo lo que tenía que ver con el sector banca y financiero, ha tenido un auge espectacular en los últimos tiempos con lo cual  se ha demandado mucho ese perfil profesional. Por un lado muy bien retribuido, lo que ha llevado a que los alumnos enseguida salieran colocados con sueldos abusivos, lo que ha alimentado la avaricia, la arrogancia, por el  simple hecho de que en tu curriculum aparezcan las siglas MBA. Al MBA se le ha visto con la mentalidad de ganar dinero en un corto plazo.

En el entorno de la última década, en la ámbito de la gestión, por un lado presidida por la creación de valor para el accionista, y por otro lado, que los centros que forman a los directivos hayan puesto el acento en la parte financiera, ha hecho que  las finanzas y el dinero hayan sido de alguna forma directa o indirecta el centro de la enseñanza. No extraña pensar en las críticas que han aparecido en Financial Times y Wall Street Journal en los últimos tres años bajo los parámetros de excesiva arrogancia y prepotencia de los alumnos.

Las escuelas de negocios deberían reflexionar sobre si han puesto en demasía el acento en la parte financiera. Si en un mundo global, en la cumbre de Davos la semana pasada, y en la cumbre de Copenhague hace un mes, han dicho que en lo alto de la agenda ejecutiva a nivel mundial, no sólo de ejecutivos de empresas sino también de organizaciones y gobiernos, tienen que estar temas como la sostenibilidad, la prosperidad, el futuro del planeta, el cambio climático, es decir, temas que por ejemplo en esta escuela, en la EOI, por vuestro enfoque tenéis presente.

Si esto es así, las escuelas tienen que darse cuenta que está muy bien enseñar finanzas, estrategia, liderazgo, marketing pero no tienen que olvidar nunca que si quieren mirar al futuro, y las generaciones del futuro son las que va a dirigir el mundo del siglo XXI, tienen que darle énfasis a estos temas como la sostenibilidad, RSC, cambio climático… temas que hasta ahora estaban en un segundo plano y que empiezan a tomar protagonismo.

¿Qué papel deben jugar las escuelas de negocios en la sociedad?

Drew Gilpin, Presidenta de la Universidad de Harvard señaló en una entrevista en el Financial Times en junio del año pasado, que “las escuelas de negocios tienen que hacer una reflexión profunda sobre cuáles su misión, identidad y contribución en la sociedad”. El debate de fondo es ya sabemos de dónde venimos pero sobre todo hacia dónde vamos. En un mundo globalizado, las escuelas de negocios tienen que tener una perspectiva más global. La contribución debe ser crear una nueva generación de líderes empresariales  que tengan como objetivo no sólo maximizar el valor de la acción para el accionista, no sólo crear el máximo beneficio posible, cosa que se sobreentiende, sino buscar un mundo mejor, más próspero, más sostenible, en el cual las empresas que dirigen contribuyan a mejorar el mundo en el que vivimos. No es casual que en este entorno que estamos viviendo, todas las empresas ahora mismo se intenten posicionar como las campeonas en sostenibilidad.

Las escuelas de negocios tienen que enseñar a esos directivos a ser conscientes que sus decisiones tendrán un impacto global, y en la medida en que eso pase y se presenten como un agente capaz de mejora la sociedad, estarán cumpliendo su objetivo.

Las escuelas de negocios necesitan cambio de metodología, ampliar temática, redirigir sus contenidos hacia temas no financieros… pero con qué enfoque.

Las escuelas tienen que dar más que nunca una visión global de todos los negocios. Varias escuelas a nivel internacional están apostando por la simulación como metodología, intentan poner a los alumnos en una máquina una situación real de negocio. Es un entorno virtual que simula situaciones empresariales reales. Otras por experiencias de action learning, es decir, experiencias de práctica real.

Los rankings constituyen un mundo aparte, ¿qué opinión tienes de ellos?

Los rankings constituyen un elemento indispensable en este sector. Si se analizan rankings de diversos sectores, me costaría encontrar un sector en donde los rankings tengan tanta influencia como el que tienen en las escuelas de negocios. El papel que juegan en el sector de las escuelas de negocios no tiene parangón. Sobre esos rankings, los alumnos hacen su toma de decisiones. Son la primera piedra de toque para una persona interesada en acudir a una escuela de negocios.

La gran virtud que han tenido los rankings desde que aparecieran en el Financial Times, Wall Street Journal o revistas de negocios empezaran a elaborarlos, es que han hecho que las escuelas entren dentro de un proceso de mejora continua y eso ha avivado muchísimo la competitividad entre las escuelas, lo cual a su vez, ha ayudado a mejorar la calidad del sector.

Dicho esto, en los rankings hay algo de verdad, algo de publicidad, mucho de marketing, algo de no verdad. No dejan de ser una sopa de letras en donde el alumno comete un error que es fijarse sólo en la tabla clasificatoria, sin fijarse en los parámetros que se han tenido en cuenta. Hay que leer bien qué miden los rankings y no dejarse llevar por lo visual. Yo les doy una importancia relativa. Todas las variables que se miden no son 100% objetivas. No se puede negar, el uso que hacen las escuelas de los rankings como herramienta de marketing, para publicitarse, promocionarse y de alguna forma mostrarse al alumno como la mejor. Posiblemente no haya una herramienta de marketing mejor que un raking para una escuela de negocios.

Dicho esto, ¡eliminemos los rankings!

De hecho hace cuatro o cinco años, Wharton y Harvard decidieron de forma unilateral dejar de ser evaluados por los rankings. Si en ese momento, otras escuelas se hubieran unido a ellas, seguramente los rankings se habrían acabado. Pero no fue así. Lo que viene a demostrar la importancia que tienen para las escuelas el que pervivan. Al final Harvard y Wharton han vuelto a ellos.

Prefiero que haya rankings porque si no, sería una competencia puramente por marketing, primaría la escuela que hiciera más marketing, mejor marketing o que mejor supiera venderse en el mercado. La gran aportación que hacen es poner sobre la mesa unos elementos de juicio crítico a valorar, aunque sean muchas veces susceptibles.

El sector, por dónde va a caminar: fusiones con otras escuelas, dirigirse a nuevos mercados…

El sector está sufriendo las consecuencias de la crisis. Ahora bien, este sector es anticíclico, cuando hay crisis aumentan las solicitudes de admisión en las escuelas si nos referimos a MBAs. En programas executives bajan porque las empresas están frenando o cortando los gastos de formación a directivos.

Las fusiones están encima de la mesa. Entre escuelas pequeñas sí, por ejemplo en Francia. En escuelas de un perfil medio-bajo se seguirán fusionando. De las grandes, en Estados Unidos, las escuelas cuentan con una ventaja respecto del resto, ya que cuentan con dotación de fondos, asignaciones o regalos que reciben de los antiguos alumnos. El planteamiento lógico es que las grandes escuelas norteamericanas empiecen a absorber a las europeas. Ahora bien, se me hace muy complejo que se fusionen, ya que conlleva fusionar planteamientos, claustro, metodología…y eso lo hace muy difícil.

La tendencia es ir hacia Asia ya que están emergiendo China e India como potencias mundiales. Las escuelas norteamericanas están pensando más ya en Asia que en Europa. El futuro pasa por Asia. Por eso las grandes escuelas de Estados Unidos, como Harvard, Stanford, Wharton, Chicago, Kellogg, están buscando allí partners, socios o los mejores alumnos de las universidades técnicas de la India.

Para terminar, a quién recomendarías el libro.

Divido en tres partes, cada una para un público diferente. La primera parte, analiza el sector, las críticas, reflexiones, está escrita con mentalidad de Decano de escuela de negocios para los decanos de escuelas de negocios.

La segunda parte, está pensada para el potencial alumno de la escuela y pongo todas las variables que tiene que tener en mente antes de decidirse por una u otra escuela. Razones de fondo que impulsan a elegir una u otra escuela.

La tercera parte, de futuro, es el gran debate que se ha generado en Harvard, la conversión del Management en una auténtica profesión. Mirada prospectiva de cara al futuro.

“Da una vuelta a tu pensamiento y obtendrás un resultado mejor”

Había un hombre sentado en la esquina de una calle, con una gorra a sus pies y un pedazo de madera que, escrito con tiza blanca, decía:

“Por favor, ayúdame, soy ciego”.

Un creativo de publicidad que iba de camino al trabajo se detuvo frente a él, leyó el letrero y se quedó pensativo. El ejecutivo observó que sólo había unas cuantas monedas en la gorra. Sin pedirle permiso, cogió el cartel, le dio la vuelta, tomó una tiza y escribió otra frase en la parte de detrás. A continuación volvió a poner el pedazo de madera sobre los pies del ciego, y se marchó sin decir una palabra.

Por la tarde, el creativo volvió a pasar frente al ciego que pedía limosna. Su gorra estaba llena de billetes y monedas. El ciego reconoció sus pasos y le preguntó si había sido él quien había cogido su cartel y había garabateado en él. “¿Qué es lo que usted ha escrito o pintado en mi tabla?”, le preguntó con curiosidad el invidente.

El publicista le contestó:

“Nada que no sea tan cierto como tu anuncio, aunque está expresado con otras palabras”. El publicista sonrió y continuó su camino.

El ciego nunca lo supo, pero su nuevo cartel rezaba:

“Hoy es primavera, y no puedo verla”.

La moraleja de esta historia nos dice que hay que cambiar de estrategia cuando algo no nos sale bien. “Da una vuelta a tu pensamiento y obtendrás un resultado mejor”. Paloma Orozco, socia directora de Nexus People, nos invitó el pasado jueves 28 de enero a subir a un ‘viaje’ de formación continua que saldrá el próximo 12 de febrero y que culminará el 10 de abril, y que pretende adentrarse en áreas de mejora para avanzar profesionalmente, en relación con estrategias personales para hacernos más visibles y con el desarrollo de nuestra inteligencia creativa. Además de trabajar  nuestra actitud frente  a los retos profesionales y la manera de ganar eficacia en el día a día.

En ese ‘viaje’ la primera parada es el taller de ‘Personal Branding’

Para buscar trabajo, para cambiar de empresa, para localizar nuevas oportunidades de negocio, se hace indispensable explotar nuestra marca personal.

¿Qué objetivo te planteas en este taller?

En este taller se practicarán novedosas técnicas de marketing personal que ayuden a los participantes a crear una estrategia personal de autopromoción creativa. El objetivo es ayudar a descubrir el potencial de los profesionales, proporcionando a la vez herramientas para que se hagan visibles en un mundo cada vez más competitivo.

No tienes la sensación de que pensamos tanto tiempo en el cliente que nos olvidamos de que nosotros también somos marcas.

Cada persona es una marca. De cómo la desarrollemos y gestionemos dependerá nuestro éxito personal y profesional.

Crear, desarrollar y gestionar  nuestra propia marca personal, es clave encontrar en nosotros un valor diferencial, analizar nuestras fortalezas y debilidades y sacar provecho de ambas.

Estamos acostumbrados a pensar  de forma vertical, uno de mis talleres irá enfocado a generar ideas con técnicas creativas. Hay que potenciar el pensamiento innovador y lateral, encontrar soluciones no convencionales y creativas.

Para tener éxito es necesario…

Energía y entusiasmo, actitud positiva en los fracasos. Capacidad de asumir el riesgo, nunca abandonar. Es necesario tener una visión clara de lo que se quiere y desarrollarla, confianza en la propia capacidad de poder llevarla a cabo. Sin confianza no se superan los obstáculos.

No tener miedo, el 90% de nuestros miedos son infundados, tener coraje, cambia el aspecto de todo, y aceptar siempre el peor resultado posible. Es importante, dominar el conflicto, pensar que las cosas no son como son sino como somos.

¿Cuál es la diferencia entre una persona que fracasa y otra que logra el éxito?

Tener visión y creer en ti mismo, siendo consciente de tus limitaciones.

Comunicación, imagen, creatividad constituyen elementos que ayudan a la creación de la marca…

Las marcas constituyen una respuesta emocional. Hay que comunicar desde la emoción. Comunicar de forma persuasiva, hay que vender emoción. Para ello, hay que saber elegir no sólo las palabras adecuadas sino las imágenes que representan.

Estamos en un país que maltrata la creatividad. Aún así mantengo que las personas creativas no nos tenemos que vender, nos compran.

¿Y el liderazgo?

No creo en los jefes, sí en los líderes, que tienen que dar ejemplo para que los demás crezcamos.

Te gustaría arrancar este viaje señalando que …

No se puede enseñar a una persona nada, sólo se la puede ayudar a descubrirlo en sí mismo. Ahora bien, en la vida todo es cuestión de actitud, es lo que separa al éxito del fracaso.

Imagen: Brandymgblog

“Los emprendedores sociales ven recursos donde otros sólo ven problemas”

La semana pasada nos visitó María Calvo, Directora General de Ashoka en España, con quien pudimos charlar amenamente antes de que expusiera a los alumnos del MBA Full Time otra cara de la moneda menos visible a día de hoy, pero que cada día gana más adeptos: el emprendedor social.

¿Qué es Ashoka?
Ashoka es una organización que  invierte en ideas innovadoras en manos de emprendedores sociales y consigue generar un enorme impacto social. Estamos presentes en más de 70 países y contamos ya con más de 2.700 emprendedores sociales.

¿Cómo apoyáis a los emprendedores sociales?
No subvencionamos ideas, buscamos hacer su idea sostenible cuanto antes. Por eso, ofrecemos apoyo, no sólo económico a medio-largo plazo. Desde Ashoka damos apoyo al emprendedor mediante una inversión económica durante 3 años en la persona, además de asistencia técnica y profesional.

¿Por qué la idea de emprendedores sociales?
El emprendedor social trata de transformar su sociedad, quiere cambiar esa realidad es un agente del cambio. Haciéndome eco de una frase de Bill Drayton, “no hay nada más poderoso que una idea innovadora en manos de un emprendedor social”.

¿Cuáles son los criterios de selección para formar parte de la organización?
Idea innovadora, creatividad, calidad emprendedora, impacto social y una fibra ética incuestionable. Pasan un proceso de selección muy riguroso, con entrevistas y auditorías a nivel local e internacional, a parte de presentar su idea ante un panel de expertos.

¿Dónde está la clave para atraer a los emprendedores?
Trabajar en red, aprovechamos el impacto multiplicador de la red. El sector social no ha trabajado en red, era un sector ineficiente pero cuando creas sinergias todo avanza más rápido.

¿Qué diferencia a un emprendedor social?
El emprendedor social ve a las poblaciones como una solución, no como beneficiarios pasivos. Por eso, los emprendedores sociales ven recursos donde otros sólo ven problemas.

Para finalizar, ¿quieres destacar algún otro proyecto?
En Ashoka, tenemos un Programa para Jóvenes Emprendedores, buscamos por parte de ellos, compromiso,  que desarrollen sus habilidades como emprendedores para solucionar problemas en sus comunidades. Las universidades necesitan de Changemakers, capaces de asumir papeles de liderazgo en el campus.

Fuente de la imagen: César Núñez