CON EL PARO A VUELTAS

La semana pasada salió la encuesta del paro de marzo, y leyendo los titulares parecería más un diálogo de Tip y Coll que otra cosa. “Sube el paro porque baja la ocupación”, decía uno. Lógico, pensé yo. “Baja el paro pero sube en porcentaje”, decía otro. Difícil; pero a ver qué pasa. Luego empezaron las valoraciones, y como siempre unos muy satisfechos y otros muy enfadados. Algo similar sucedió tiempo atrás con las proyecciones. Mientras el Sr. Alierta, en nombre del Consejo Empresarial de Competitividad, salió eufórico a decir que España iba a dar la campanada y para 2018 el paro estaría en el 8%, vino el FMI, cenizo como de costumbre, y nos anunció que no bajaría del doble ni en 2020. Solo falta un artículo de Krugman al respecto para que la confusión sea la “repera patatera”, que es la expresión de moda.

En fin, escuchando este maremágnum de cifras y valoraciones, lo único claro es que hay mucho desempleo, y posiblemente subirá si toman examen a tanto sesudo analista como hay. A este respecto un par de apuntes o tres:

  1. Que dada la estacionalidad en España, se requiere tomar plazos más largos para valorar el paro, y en ese sentido debe decirse que en el último año se han creado casi 500 K puestos.
  2. Que si antes, la economía no creaba empleo hasta crecer al menos al 2%, es difícil creer que esos 500 K puestos sean solo debidos a la reforma laboral. Es más realista pensar que una parte proviene de la falta de contratación anterior a causa de la incertidumbre.
  3. Que, no obstante, si la economía crece a su potencial (que ahora estaría en torno al 2-2,5%, no es difícil pensar que los ocupados lo hagan a un ritmo algo superior al 1,5%, lo que nos daría la creación de 300 K empleos anuales. Eso parece alcanzable.

Esta cifra, a igualdad del resto de parámetros (demografía y tasa de actividad), nos llevaría a algo más de 19 M de puestos de trabajo en 2020 y una tasa de paro algo superior al 15%, la media histórica de España. Para bajar al 8%, que fue nuestro mejor registro, se necesitan medidas adicionales. Así de simple.

 

Fuente. INE y Elaboración Propia

España. Datos de Empleo y Proyecciones, Fuente. INE y Elaboración Propia

Estados Unidos. Tasa natural de Desempleo

Estados Unidos. Tasa natural de Desempleo

España. Tasa natural de Desempleo

España. Tasa natural de Desempleo


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Comentarios ( 5 )

Buenos dias,

En linea con la reflexión final del artículo, el señor Alierta propone tres “medidas adicinoales” que permitirían alcanzar el soñado 8% de paro. Éstas son:

1. La adecuación del marco institucional, que mejore el funcionamiento del mercado laboral y facilite la expansión e internacionalización de las empresas;

2. La aceleración de la inversión en sectores clave como son las energías, infraestructuras, el sistema financiero y la educación.

3. El saneamiento y cumplimiento de los compromisos fiscales.

Desde mi punto de vista, estas medidas están muy bien pero no están en absoluto definidas.No se puede confiar en algo tan vago para defender una cifra tan alejada de la realidad. Desgraciadamente, la situación actual hace pensar que es más acertada la solución propuesta en este artículo o la del FMI.

Si de alguna forma estas propuestas se materializasen en medidas concretas (pese a quien pese y gobierne quien gobierne), podriamos, como hace el señor Alierta, soñar con el 8%.

M. Álvarez enviado el 27/04/15 12:04

Buenos días,

Tras leer el artículo, he ido raudo a indagar con más profundidad sobre las propuestas de el señor Alierta, para descubrir con desilusión que no son sino palabras vacías. Términos como saneamiento, aceleración, sistemas financieros o cumplimiento de compromisos fiscales no son más que palabras que llevamos escuchando todos estos años de crisis en las diversas propuestas que se han ido planteando por parte de estos supuestos analistas y gurús.

Al final parece ser, que las únicas que han funcionado son aquellas de las que siempre nos hemos quejado. Que si Troika para arriba, que si Merkel para abajo, pero han sido las medidas recomendadas (impuestas) desde Europa las que han servido para frenar la sangría de puestos de trabajo que estábamos viviendo a base de despidos y ERES, como los muchos presentados por la entidad presidida precisamente por el señor Cesar Alierta.

Llegados a este punto, hablar de un 8% de paro en 2018 me parece más que un sueño, un insulto a los desempleados de este país que escuchan sus palabras. Y más apoyándonos en las propuestas vacías que propone este señor. Si no fijamos un objetivo cabal y razonable sobre el que enfocar nuevas medidas y propuestas, seguiremos divagando muchos años más sobre aceleraciones, saneamientos y sistemas financieros.

Ignacio Ramos Unceta enviado el 28/04/15 10:59

Creo que nuestros datos de empleo seguirán siendo malos durante bastantes años. Mejorarán sin duda pero llegar a un nuestro mejor dato histórico del 8% no será fácil a medio plazo. La dualidad de nuestro mercado de trabajo, la falta de flexibilidad en la legislación vigente, incluso después de la reforma laboral, así como nuestra dependencia de sectores como la hostelería o la construcción, en vez de la industria y la investigación no ayuda.

Maria Zárate enviado el 30/04/15 14:26

A este respecto, bajo mi punto de vista, es muy importante señalar cada vez que se habla de paro o desempleo la importancia de la denominada “economía sumergida”, tal y como comentamos brevemente en clase hace unos días. No debemos olvidar este punto, ya que todos conocemos a alguien en nuestro entorno que se dedica a hacer “trabajillos” para ganarse la vida.
Volviendo una veintena de años atrás, más concretamente en 1994 la tasa de desempleo en España alcanzó la cifra del 24% (no muy diferente a la situación actual). Esta tasa era aproximadamente la misma que tenía Estados Unidos en 1933, que fue el peor año de la Gran Depresión (1929). Sin embargo, en 1994, España no se parecía en absoluto a Estados Unidos en 1933. Había pocas personas sin hogar y la mayoría de las ciudades daban apariencia de prosperidad. ¿Podemos creer realmente que según el Eurostat a febrero de 2015 haya un 23% de la población activa en desempleo real (que no oficial)? ¿Podemos estar seguros de que las encuestas dicen la cruda realidad? Pienso que no. Aunque no existe un incentivo claro para mentir (cada uno tiene sus motivos personales) es posible que las personas que trabajan en la economía sumergida prefieran no arriesgarse y declaren que están desempleadas. Las dimensiones de la economía sumergida, que es la parte de la actividad económica que no se mide en las estadísticas oficiales, bien porque la actividad es ilegal o porque las empresas y los trabajadores prefieren no declararla y así eludir el pago de impuestos y cuotas a la seguridad social, es un problema que viene de antaño en España, y para mi, uno de los principales problemas a tratar a la hora de hacer valoraciones sobre la situación laboral en España.
En 1985, las autoridades españolas intentaron averiguar más sobre este tema y realizaron una encuesta a 60.000 personas. Para tratar de conseguir que los encuestados dijeran la verdad, el cuestionario les pedía que describieran con suma precisión cómo utilizaban su tiempo. Las respuestas eran interesantes. El resultado fue que, en España, la economía sumergida representaba por aquel entonces entre el 10% y el 15% del empleo. Pero estaba formada principalmente por personas que ya tenían un trabajo y que realizaban un segundo o incluso un tercero. Según la mejor estimación de la encuesta, sólo alrededor de un 15% de los desempleados estaba trabajando realmente, lo cual significaba que la tasa de desempleo, que entonces era oficialmente del 21% en realidad se acercaba más a 18%, que aun siendo una cifra muy alta, era menor que la presentada en las estadísticas oficiales. En suma, la economía sumergida española por aquel entonces en España era significativa.
¿Cómo sobrevivían los desempleados en España? ¿Sobrevivían porque las prestaciones por desempleo eran generosas? Pienso que no. Salvo en el caso de los generosos sistemas de Andalucía y Extremadura, que tenían un nivel de desempleo superior al del resto del país, las prestaciones por desempleo eran muy parecidas a las de otros países de la OCDE. Las prestaciones normalmente representaban un 70% del salario durante los seis primeros meses y un 60% a partir de entonces. Se pagaban durante un periodo que oscilaba entre los cuatro y los veinticuatro meses, dependiendo del tiempo que hubiera trabajado antes de estar desempleado. El 30% de las personas que llevaban más de dos años desempleadas no percibía prestaciones por desempleo, entonces, ¿cómo sobrevivían? La clave de la respuesta se halla en la estructura de la familia española. La tasa de desempleo más alta correspondía a los jóvenes de 16 a 19 años y giraba en torno al 40% en el caso de los jóvenes de 20 a 24. Normalmente, los jóvenes permanecen en el hogar hasta cerca de los treinta años, tendencia cada vez mayor a medida que la tasa de desempleo es mayor. Con ello quiero poner de manifiesto que la situación laboral en España a mediados de los 90 y estos últimos años tiene mucho en común, por no decir que es casi idéntica, haciendo hincapié al tratar este tema en la importancia de la detección de la economía sumergida y no sólo en la temporalidad de los contratos o el crecimiento de la economía, ya que al fin y al cabo, estamos hablando de un fraude a las arcas del Estado y una tergiversación de la realidad, que aunque ésta sea difícil, siempre es menos de lo que oficialmente se hace ver.

Juan Eloy De los Ángeles enviado el 01/05/15 21:26

Muy buena la apreciación de Eloy sobre el tema propuesto por Avelino, no podría estar más de acuerdo en la importancia de la economía sumergida.

Yo también tengo amigos en una situación “irregular”, trabajando en lo que les dan sin posibilidad de quejarse por no cobrar en “A”. Me parece un problema de enorme transcendencia tanto para la economía como para la sociedad española. Tal vez deberían buscar algún tipo de solución en forma de contrato que beneficiase tanto a los empresarios como a la gente que no está pudiendo cotizar a la seguridad social haciendo estos “trabajillos” como Eloy acertadamente los llamaba.

Nada más que añadir a lo ya aportado por Eloy, ¡chapeau!

Sergio Pérez Mejías enviado el 04/05/15 23:46

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