Ikasplay: aprender jugando… en serio.

Ikasplay es una empresa tecnológica del sector audiovisual ubicada en el Polo de Innovación Audiovisual y Digital (pi@) de San Sebastián y cuyas creaciones empiezan a ser conocidas en diversos ámbitos en el País Vasco y en España. La empresa fue fundada en 2007 con el objetivo principal de diseñar y desarrollar juegos serios, desde el concepto y la idea hasta la puesta en marcha y el mantenimiento.

La idea de crear la empresa surgió en 2004 cuando dos de los socios, Alberto Conde y José María Sarriegui, “investigaban en la Universidad de Navarra con modelos matemáticos simulando sistemas ferroviarios”, nos contó Fran Bodego durante la entrevista que mantuvimos con ellos. Ambos se dieron cuenta de que dando a los modelos una apariencia gráfica más accesible, en forma de videojuego, el usuario aprendía con más facilidad el funcionamiento de los sistemas. La empresa nació con la idea de combinar los modelos matemáticos para simular situaciones reales complejas utilizando interfaces gráficas amenas.

En la base de los desarrollos de los productos de Ikasplay está el diseño de videojuegos, pero videojuegos didacticos que invitan a jugar, participar y divertirse, mientras el contenido formativo “se desliza” hacia el usuario casi en un modo imperceptible.

A primera vista el modelo de negocio de Ikasplay puede parecer muy simple: crear videojuegos a medida. Sin embargo, la realidad empresarial de esta EBT es más compleja. Al trabajar en el nexo entre varias disciplinas (diseño multimedia, desarrollo de software, simulación con fines didácticos y educación) los productos de la empresa deben alcanzar un equilibrio casi perfecto entre una aplicación robusta, usable; un diseño agradable y que enganche; un contenido ameno pero didáctico y unas dinámicas propias de entornos de ocio digital.  


Brain Dynamics: cerebros que estudian cerebros

La actividad de Brain Dynamics no es sencilla. La mejor opción para hacer la primera aproximación a esta empresa, una que sirva para conocer inicialmente a qué se dedica, es acudir a la portada de su propia página web. Allí aparece de forma destacada su misión: “Trabajamos con la materia prima del siglo XXI: el conocimiento. Y concretamente sobre el órgano que genera el conocimiento: el cerebro humano. Procesamos información de todo tipo sobre enfermedades neurológicas y psiquiátricas, la transformamos en conocimiento y lo gestionamos, creando productos para profesionales y ciudadanos”.

Sin embargo, como el propio Antonio Linares (actual CEO de la empresa) reconoce, describirse a sí mismos para que se sepa correctamente a qué se dedican es uno de los principales caballos de batalla que tienen, ya que dependiendo de quién sea el interlocutor la descripción puede ser más o menos técnica, algo que les fuerza a ser muy elásticos. La explicación más sencilla es la de una empresa que se dedica al estudio del cerebro humano, tanto normal como enfermo, y que utiliza las Nuevas Tecnologías para solucionar problemas concretos del mismo.

Pero a partir de aquí todo se complica, ya que Brain Dynamics es una empresa que trabaja en el ámbito de las Neurociencias: estudia la estructura y la función química, farmacología y patología del sistema nervioso y de cómo los diferentes elementos del mismo interaccionan y dan origen a la conducta. Ahí es nada. Cualquier persona desconocedora de esta rama científica ya se perdería en la información acerca de los productos o servicios que pueden ofrecer.

Brain Dynamics aborda el cerebro con un enfoque pretendidamente multidisciplinar, aportando a través de distintos proyectos y productos concretos el carácter hibridador que los hace diferentes. El propio Comité Científico Asesor es un buen reflejo de esta pretendida mezcla de disciplinas para desarrollar proyectos en torno al conocimiento existente (y por venir) sobre el cerebro: Anatomía Humana, Neurofisiología, Neurocirujía, Radiobiología, Inteligencia Computacional, Neurología y Psicobiología. En algunos de sus proyectos, además, colaboran con profesionales de diversa índole, como pueden ser decoradores de interiores, expertos en marketing o músicos, entre otros.  


Luki Huber: diseño industrial con visión renacentista

Luki llegó a Barcelona, desde Suiza, con apenas 20 años en 1994 para ampliar sus estudios y conocer otra cultura. Su relación con la capital catalana fue intensa desde el principio, hasta que se formó como diseñador y terminó quedándose.

Luki es una persona simpática, con un punto de humor vivificante, y con la frescura de alguien que todavía no ha perdido la inocencia, ni la capacidad de sorprenderse. Tiene un prestigio y capacidad contrastados como diseñador que sabe transmitir con humildad. Los ratos que pasamos en su taller fueron de un intenso aprendizaje, no solo por su forma singular de ver y contar las cosas, sino también por las metodologías que usa para potenciar el talento creativo.

El taller que tiene Luki Huber en Pasaje Mercantil 2, Barcelona, es un lugar especial, lleno de gracia, y que parece una extensión de su personalidad. Hice dos visitas, y en ambas el tiempo se me pasó volando.

El taller está lleno de cristales, tiene mucha vida hacia la calle, y atrae la atención de cualquier paseante que transite por esa esquina. Es imposible no echar una mirada hacia adentro, porque la disposición del mobiliario, los grandes mapas colgando, y la colección de tápers puestos en vertical tapizando las paredes, despiertan la curiosidad de cualquiera. El taller aporta, sin duda, un toque singular al vecindario.

La misión de Luki Huber, como empresa (en adelante, LH), es diseñar productos de consumo que aporten al usuario final un beneficio tangible y al cliente un factor diferencial. Trabaja, sobre todo, para fabricantes con ganas y capacidad de crecimiento, de diferentes sectores. Su enfoque industrial lo aleja de la imagen del diseñador-divo. Ha dicho al respecto:

Debo admitir que me muevo más por talleres, fábricas, ferreterías, que por museos y charlas. Vivo más el mundo “inox”, el mundo del moldista… que esa parte más intelectual. Me siento muy a gusto en un taller de mecánicos viendo cómo hacen los moldes…”  


Zicla: Productos ecológicos, sí, pero también competitivos

Separador de Carriles de ZiclaEn nuestra visita a Zicla tuvimos la suerte de conocer a sus dos fundadores, Verónica Kuchinow y Alfredo Balmaceda. Como si estuviéramos entrando en su casa, nos reciben enseñándonos toda la oficina y ofreciéndonos cualquier cosa que queramos tomar de la pequeña cocina que tienen en un recoveco discreto. De entrada ya te das cuenta que aquí ocurre algo especial y que, como en muchos de los casos que estamos descubriendo en este estudio, la actitud de las personas es  tanto o más importante que sus conocimientos para que consigan hibridar con éxtio.

La de Zicla es la historia de una empresa ágil que ha sabido reinventarse tras descubrir nichos de mercado que no estaban cubiertos. La empresa nació en 2005 con el objetivo de convertirse en un almacén de productos reciclados para proveer al sector de la construcción. “El almacén del producto reciclado SL” se llamó entonces. Sin embargo, según nos contó Alfredo, encontraron dificultades muy pronto: “Vimos que había poca oferta y que la que había en algunos aspectos no era muy sólida y poco documentada. Sabías que era reciclado pero no sabías de dónde venía el residuo ni dónde se fabricaba”.

En vista de la situación tuvieron que virar el timón. Tras estudiarlo en profundidad, decidieron comenzar por ofrecer servicios de consultoría ambiental orientada a la gestión de residuos, a la par que comenzaban a desarrollar proyectos de I+D, en los que invertían el 100% de sus beneficios en 2006 y el 12% de sus ingresos en la actualidad,  para crear productos reciclados que pudieran resolver las necesidades que detectaban en sus proyectos. Pronto comenzaron a diseñar y fabricar sus propios productos reciclados en un salto “absolutamente natural, vimos que había una necesidad no cubierta”.

 


MIBA Museum: ¡Tocad, jugad, transformad todo lo que veis!

Todos hemos ido alguna (o muchas veces) a un museo. Puede que nos haya impresionado o fascinado pero es poco probable que nos acordemos de esta visita como la mayor diversión de nuestra vida.

Ahora cerremos los ojos e imaginémonos que lo que estamos viendo no son objetos del pasado, no es lo más representativo de una nación o civilización ya extinguida, no nos encontramos ante unas vitrinas herméticas separadas de los visitantes por un foso invisible, no nos alberga un espacio solemne, ni nos reciben unos guías ceremoniosos y unas prohibiciones de no tocar, no fotografiar y no hacer ruido.

Pues lo que resulta de este ejercicio de imaginación es nada más y nada menos que MIBA Museum de Ideas e Inventos de Barcelona. Es un proyecto concebido por Pep Torres, conocido inventor multidisciplinar, y su equipo de Stereonoise, agencia creativa con un recorrido sorprendente en lo que se refiere a ideas “potencialmente híbridas”. Ellos mismos afirman decididamente, y con un guiño de humor: “cualquier parecido con otro museo es pura coincidencia” :-)

Según las palabras de Pep, e información facilitada por Tatiana (directora de comunicaciones) MIBA emerge como un continente para crear en los visitantes una experiencia estimulante, despertar la creatividad y provocar su reacción. Intencionadamente huyen de denominarse a sí mismos un laboratorio, o una escuela, aunque en su filosofía predominan notas concienciadoras y motivadoras.  


Clisol: las hortalizas como destino turístico

Si se acude a Google Maps y se fija la posición en el sureste de España, en la zona de El Ejido, probablemente sorprenda la mancha blanca que inunda ese lugar (ver aquí o aquí). El informe del Atlas Medioambiental que publicó la ONU en Junio de 2005 mencionaba que, en aras de la sostenibilidad, lo que había ocurrido en la provincia de Almería era un espectáculo preocupante: se trataba de una de las zonas del planeta en la que se habían “producido los cambios medioambientales más dramáticos de las últimas décadas”. Lo cierto es que agricultores y emprendedores, en la década de los 60 y 70 del siglo pasado, tras la aplicación exitosa de un conjunto de innovaciones técnicas (principalmente el enarenado y el invernadero) habían logrado un resultado espectacular: la conversión de un desierto en un vergel, convirtiendo a Almería, en pocos años, en la principal región de abastecimiento de hortalizas de media Europa, así como la escalada de posiciones de la provincia en el ranking económico nacional.

Clisol Agro gestiona una de esas manchas blancas y su fundadora, Lola Gómez, cuando recuerda este milagro económico en su tierra se apasiona casi tanto como se enciende cuando alude a aquel informe de la ONU: “si descorriéramos el plástico de Almería, desde el cielo se vería la zona verde más productiva de Europa, veríamos una especie de Edén. Almería no está destruyendo el Medio Ambiente. Almería está contribuyendo a su desarrollo”.

Otro hito de la agricultura almeriense consistió en evolucionar desde el control químico de plagas al control biológico, algo que en palabras de Lola Gómez “Almería no ha sabido exteriorizar: Esto ha tenido consecuencias maravillosas para las personas, porque toman un producto sin ningún tipo de residuos y, sobre todo, para el medio ambiente”. Clisol fue una de las pocas empresas que, allá por 2002, comenzó a experimentar con estas innovaciones: “Hace unos diez años, de las veintiseismil y pico hectáreas que hay aquí sólo unas quinientas comenzamos el control biológico, junto con algunas empresas que nos suministraban productos determinados. Algunos, como yo, teníamos nuestros propios criaderos de insectos para estudiar el comportamiento en su medio”. Hacia 2006 el control biológico se universalizó en el poniente almeriense, siendo hoy día el método de control de plagas que se utiliza normalmente.  


SensingTex: tejidos inteligentes sin tela.

La entrada de las oficinas de Sensing Tex no presagia de ningún modo que a un paso nos adentramos en otro mundo, mundo futurista donde los tejidos no son sólo un adorno. Para empezar, la reunión la organizaron en un semisótano donde la sala está rodeada por dos espacios de exposición de los productos de la empresa.

Cuando decidimos elegir a SensingTex como uno de los casos de éxito de la Economía de la Hibridación, tampoco supimos ver y entender todos los detalles técnicos de unos productos tan hibridadores como los que desarrolla esta empresa. Nos parecía un claro caso de producto híbrido por agregación o por síntesis pero comprendimos que hasta que no lo contrastáramos con la realidad, nos sería difícil profundizar en la estrategia de una empresa tan diferente a las que estamos acostumbrados en el sector textil.

Esta empresa barcelonesa, fundada en 2010 pero arraigada en el sector textil por la trayectoria del fundador y de los miembros del equipo, es un claro ejemplo de cómo uniendo piezas distintas se puede crear un producto muy diferenciable y con un destacado potencial internacional.

La entrevista con Miguel Ridao, socio fundador de Sensing Tex, ha sido un ejercicio de comprensión de los entresijos de una tecnología emergente (Textrónica), a la vez que un fluido debate sobre cómo llevar las riendas de una estrategia exitosa en un sector tradicional como el textil.

Según reza la descripción de la actividad de la empresa, SensingTex se dedica al “desarrollo y comercialización de productos textiles y electrónicos con soporte tecnológico (tejidos inteligentes)” y esto implica un enfoque mixto (por no decir hibrido): Mezcla la cadena de comercialización de tejidos con la dinámica del ciclo de desarrollo de un producto electrónico. Para conseguirlo se necesita forjar una estrategia y una forma de trabajar que marque un “ritmo único” que no desentone con los acordes de la velocidad de la electrónica ni los acordes de economía de escala y exigencias del diseño de los textiles.  


Culturaleza: poetas empresarios en la Sierra de Huelva

En el marco del proyecto de Economía de la Hibridación nos hemos topado con empresas claramente hibridadoras. Reconocerlas como caso de éxito no ha resultado excesivamente complejo, ya que desde que comenzamos a investigarlas desde las fuentes secundarias encontrábamos elementos de hibridación evidentes, ya sea en el equipo que conforma la empresa, en la inclusión de la mezcla disruptiva en los procesos internos como eje constitutivo del comportamiento empresarial, o bien en un producto o servicio final claramente híbrido.

Sin embargo, nos hemos encontrado otras empresas de las que sólo teníamos meros indicios que nos pudieran hacer sospechar que nos encontrábamos ante una empresa hibridadora. Este es el caso de Culturaleza. A priori, teníamos dos pistas sobre las que comenzar la investigación: en primer lugar, el propio nombre, que ya une dos atributos claramente; en segundo lugar, una definición que nos dieron sobre sus integrantes: “son poetas empresarios”. Estaba claro que había que ir a visitarlos para indagar más.

Culturaleza se dedica a la gestión cultural, a la dinamización del patrimonio y a la creación de productos turísticos a partir de los recursos que genera su entorno, que es la Sierra de Aracena y los Picos de Aroche, un espacio declarado como Parque Natural por su riqueza medioambiental y que se caracteriza por una gran abundancia de bienes culturales y de un patrimonio rico y diverso, lo cual les otorga un marco inmejorable para el desarrollo de esta iniciativa.

Culturaleza tiene su oficina en el camping de Cortegana, camping que gestionan ellos mismos. Conforman la cooperativa que tienen constituida dos historiadores (José Francisco y Mario), un experto en animación (LuisMa) y un dramaturgo y gestor cultural -entre otras muchas cosas- (Luis). Desde el ambiente rural, con la tranquilidad que esto supone, sus cuatro integrantes tienen ambiciones sanas, proyectos en mente que pondrán en valor (más si cabe) el entorno en el que se encuentran.  


Clínica Carrière: La hibridación como actitud

Al Dr. Luis Carrière se le nota en su forma de hablar didáctica pero nada condescendiente que está acostumbrado al trato directo y diario con sus pacientes. Quiere que comprendas lo que está contando, usa con acierto palabras, ejemplos, imágenes y gestos. Es un doctor ortodoncista que, día a día, lidia en primera persona con las inquietudes, dudas y necesidades de los que acuden a su clínica. Les escucha con verdadero interés mientras están allí, pero cuando se han marchado sus palabras no desaparecen: las repasa para enriquecer sus reflexiones sobre cómo mejorar los tratamientos que aplica.

Gracias a esta actitud de apertura e inquietud hacia la mejora continua nació el Carrière Distalizer. Se trata de un dispositivo para la corrección ortodóncica que surge de un estudio biomimético para conseguir, entre otras ventajas, reducir el tiempo medio de tratamiento de 25 a 14 meses.  En concreto, emula a las articulaciones que unen el fémur con la cadera o, en el hombro, el húmero con el omóplato.

Desde el principio del estudio hemos considerado a la biomimética como un molde hibridador: Un concepto que aplicado de forma deliberada puede desembocar en nuevas soluciones hibridadores que creen nuevas oportunidades de innovación. Consideramos que el Distalizer es un ejemplo de cómo este molde ha creado una suerte de revulsivo aplicado a un sector en el que las innovaciones suelen ser lentas en su desarrollo y difusión.

Esa fue la razón principal para incluir a Carrière en el estudio, pero también contribuyó que tras la investigación previa descubriéramos que en el ADN de la Clínica se encuentra la investigación y la innovación desde sus comienzos con el Dr. José Carrière. Éste desarrolló una de las principales técnicas de análisis, a nivel mundial, de la corrección dental, la Técnica de Anclaje Inverso. Desde entonces han mantenido una estrategia continua de innovación que les ha llevado a explorar e incorporar otras áreas de conocimiento.

Visitamos la Clínica Carrière la semana pasada. El propio Luis nos recibió en su despacho y la entrevista duró casi tres horas. A pesar de tener un guión preparado, como suele ocurrir en este tipo de entrevistas, durante la conversación espontánea surgieron y se respondieron gran parte de las preguntas que teníamos preparadas.  


RUSTICAE: Hibridando… por la buena vida

RUSTICAE es una empresa con carácter, como los pequeños hoteles que conforman su red. Se fundó en 1996 por dos jovencísimas emprendedoras, Carlota Mateos e Isabel Llorens, a las que tuvimos oportunidad de entrevistar a inicios de este mes en su sede de Torrelodones.

Fue una visita muy agradable, que se nos pasó volando, porque es de esos lugares donde se respira calidez humana, amabilidad y entusiasmo por lo que hacen.

Cuando empezamos este proyecto de “Economía de la Hibridación” sabíamos que RUSTICAE tenía que ser uno de los casos emblemáticos dentro del ámbito turístico, porque ya habíamos detectado algunos indicios de prácticas hibridadoras en esa empresa como parte del Informe Hibridatur, que publicamos en 2011.

Las dos razones principales por las que nuestro equipo consideró a RUSTICAE como un interesante Caso de Éxito reseñable en este libro son:

La estrategia hibridadora de RUSTICAE ha gravitado en torno a un eje inspirador que le imprime coherencia, el concepto de “con carácter”, que significa según Carlota Mateos: autenticidad, mimo/amor por lo que hacen, un punto emocional notable y productos/servicios únicos. Los que conocen (o se han alojado en) la red de hoteles con encanto que gestiona la empresa, pueden acreditar que se trata de una marca con un prestigio consolidado, y una fuerte imagen de calidad. Así que esas características asociadas inicialmente al negocio hostelero, se han empezado a extender a otros ámbitos bajo una seña de identidad más integradora, y que han dado en llamar “The Goodlife Company”.