2010: previsiones e implicaciones financieras

Desde mediados del 2008, “el mundo ha vivido peligrosamente” en una de las crisis económicas y financieras más duras de todos los tiempos, la peor desde la Segunda Guerra Mundial. Ha pasado más de un año desde el hundimiento de Lehman Brothers, se ha producido una fuerte contracción del crecimiento en casi todas las economías del mundo, en especial en las de los países desarrollados,  y con ello un dramático ascenso del desempleo, incluso en países como Estados Unidos caracterizado por un mercado de trabajo dinámico y flexible.

Desde entonces, varias son las lecciones que (amargamente) hemos aprendido,  que esperemos nos sirvan para no volver a recaer en los mismos errores porque parece cierto que los mercados, y los agentes que en él intervienen, no son capaces de autorregularse.

En España, la crisis ha dejado una huella especialmente cruenta en términos de decrecimiento económico y, en especial, en términos de pérdida de empleo, dado el especial modelo productivo de la economía española  en el que fundó su crecimiento en el pasado. Parece natural afirmar que ese modelo es una historia de “lo que el viento se llevó”  y que es necesario una reconfiguración de la arquitectura económica del país, fortaleciendo nuestros sectores económicos tradicionales. Mientras tanto, el Estado, al igual que en otras partes del mundo, ha tenido que tomar el liderazgo del gasto (Keynes puro) lo que está conllevando un fuerte incremento de la deuda pública, si bien en España partíamos de cifras claramente por debajo de los países de la zona euro.

En este proceso, el sector financiero está jugando un papel muy relevante en tanto ha estado en el epicentro de la crisis y por ello ha necesitado importantes planes de ajuste y re-capitalización que se verán complementados por procesos regulatorios más exigentes.

A lo largo del 2010, se espera una importante reestructuración del sector financiero español dado el nivel de sobrecapacidad alcanzado en los últimos años como consecuencia de la fuerte expansión del negocio hipotecario que afectará tanto a bancos como a cajas de ahorros.

Aunque las perspectivas económicas para 2010 no son halagüeñas, también es cierto que esta crisis tiene ya un importante componente perceptivo (la recesión es factual pero la incertidumbre es perceptiva) y necesitamos recuperar fuertes dosis de optimismo y esperanza con los que la economía española siempre ha sabido hacer frente a los desafíos del pasado.

De todo esto hablaremos mañana, miércoles 13,  en la conferencia-coloquio: 2010: Algunas previsiones e implicaciones financieras

Ponente: Fernando Moroy Hueto, Director de Relaciones Institucionales de La Caixa-D.T. Madrid y Profesor EOI.

La conferencia es abierta y gratuita. Más información e inscripciones aquí.

Fotografía de Gilderic.


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