EL ÉXITO EMPRESARIAL Y LAS BUENAS PRÁCTICAS DE RECURSOS HUMANOS

El éxito empresarial puede ser comprendido como el logro de los objetivos planteados en la estrategia empresarial. Por lo general las empresas comparten objetivos comunes: tener una organización solvente, en crecimiento constante tanto de facturación como de plantilla y  generadora de rentabilidad. Realmente, no existe una fórmula para obtener el éxito empresarial, pero si existe el consenso de que para lograr el mismo se necesita una mezcla de competencias empresariales más un espíritu emprendedor.

En otro orden de ideas, se entiende por buenas prácticas a un conjunto coherente de acciones que han rendido buen, o incluso excelente, servicio en un determinado contexto y que se espera que, en contextos similares, rindan similares resultados. Si extrapolamos este concepto al ámbito específico de los recursos humanos, podemos delimitar que cuando se habla de Buenas Prácticas en los Recursos Humanos conceptualmente se hace referencia a ejecutar acciones coordinadas y coherentes a favor de obtener los mejores resultados del capital humano que la organización tiene como activo estratégico.

Ante un mercado en constante cambios, cada día mas exigente y en el que solo sobreviven aquellas organizaciones fuertes y competitivas, se presentan desafíos importantes en el accionar ordinario de las mismas y de todas las áreas que las componen.

Sin lugar a dudas, es justo en ese aspecto que la gestión de recursos humanos cobra mayor importancia, partiendo desde el punto de vista de que para lograr el éxito empresarial se hace necesario desarrollar un sistema de gestión fundamentado en las buenas prácticas de la gestión humana. Y es que la organización debe “hacerlo bien haciendo el bien”  sostenidamente, desde el primer paso del proceso de la gestión humana  hasta el último, si desea atraer y retener personas adecuadas para cada puesto de trabajo que coadyuven con el cumplimiento de la estrategia empresarial.

De manera precisa, y a sabiendas de que el capital humano es el elemento fundamental a la hora de alcanzar los objetivos de una organización, las empresas deben fijarse como propósito incorporar, desarrollar y retener talentos. Es decir, seleccionar y reclutar colaboradores tomando como base las competencias requeridas por la organización para ser exitosa. Brindar formación continua a esos colaboradores con miras a potencializar sus capacidades y ofrecer planes de desarrollo para asignarlos en las funciones que mejor puedan desempeñar. Y finalmente, utilizar las herramientas pertinentes para mantenerlos motivados, comprometidos, dando el máximo en beneficio de la consecución de los objetivos organizacionales y personales, sintiendo identificación con la organización y asumiéndola como propia.

Toda empresa exitosa es progresiva, se esfuerza y consigue mejorar. Además, es dinámica, activa y siempre productiva, lo que significa que los colaboradores tienen que trabajar conjuntamente en ese mismo ánimo para poder encaminarla hacia el éxito. A fin de cuentas todo se puede resumir en la relación causa-efecto del Balanced Scorecard, en la que empleados calificados y motivados obtienen procesos efectivos que satisfacen a los clientes produciendo de ese modo un crecimiento de la rentabilidad de la organización. De manera, que si bien una buena gestión de los recursos humanos no es la única condición necesaria para una organización ser exitosa, dicha gestión se convierte en un soporte casi indispensable para alcanzar y mantener el éxito empresarial.

“Sin ganas, entusiasmo y perseverancia, es difícil conseguir el éxito”.


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