Un poco de la Sultana del Este (Videoblog)

[youtube]http://www.youtube.com/watch?v=nX-EBplKrOY[/youtube]Un poco de la sultana del Este

Historia de San Pedro de Macoris.

 

Ubicada en la región este de la República Dominicana es una de las provincias más importantes de la isla de Santo Domingo, la cual está limitada al Norte y al Este, por la provincia de El Seybo; al Sur por el Mar Caribe; y al Oeste y al Norte por la provincia de Santo Domingo.

No fue hasta los días 25 de Agosto de 1859, y el 10 de Febrero del Año 1861, que fueron levantadas las correspondientes actas de la Casa Municipal.

En el año 1880, el 3 de noviembre fue promulgado un decreto del Congreso Nacional para habilitar el puerto de San Pedro de Macorís para el comercio de exportación, para facilitar el embarque de los azucares y otros productos hacia el extranjero. Más tarde, en octubre de 1882 y en julio de 1883 después de erección a distrito, fue habilitado el puerto para la importación porque así lo reclamaba ya la importancia que había tomado el comercio.

Fue en el año 1848, cuando inicio lo que le dio el gran impulso al entonces pequeño pueblo Petromacorisano, La Victoriosa Industria Azucarera. A tiro de ballesta, fue el señor Vicente Ordoñez (Santafé) quien monto en el sector Buena Vista, el primer trapiche de mazas verticales movido por bueyes, para cuajar melado, y tras él, Blas Payano, Guadalupe González, Manuel Urraca y Wenceslao Cestero entre otros.

El año 1876 fue la aurora de la industria azucarera cuando el señor don Juan Amechazurra, trajo los entusiasmos del hombre emprendedor, fundando el Ingenio Angelina, el primero de la serie de 7 que debían fomentarse en el transcurso de 16 años y el 9 de enero de 1879, sonó el silbato de la casa de máquina para anunciar la primera molienda a vapor en Macorís.

Luego se inauguro en el año 1879, El Ingenio Porvenir; 1880, el Ingenio Santafé; 1881, el Ingenio Consuelo; 1882, el Ingenio Cristóbal Colón; 1882, el Ingenio Puerto Rico; 1892, el Ingenio Quisqueya

«San Pedro de Macorís se transformó en la época de auge azucarero en la plaza comercial más dinámica de todo el país». La industria azucarera dinamizó otros mercados como artesanías, manufacturas, construcción y comercio en general.

A comienzos del siglo XX, San Pedro de Macorís contaba con seis vice-cónsules: de Estados Unidos, Imperio Alemán, Venezuela, España, Francia y Perú. También, desde los años de la Ocupación estadounidense existían en Macorís bancos como el National City Bank y el Royal Bank of Canadá.

Antes de los vuelos en avión, había en Macorís varios buques tales como el Hurón, el Iroquois, el Cherokee y el Algonquín, que hacían ruta entre el puerto de San Pedro de Macorís y los puertos de Estados Unidos y de Europa.

La industria azucarera provocó una transformación sin precedentes en San Pedro de Macorís. En poco tiempo, la ciudad se convirtió en la más moderna del país. Este inusitado desarrollo económico coincidió con innovaciones tecnológicas que se producían en el mundo, y que llegaron primero a San Pedro de Macorís para conferirle ese carácter moderno ya mencionado.

«La ciudad se transformó en un verdadero centro urbano, con señoriales zonas residenciales, casas de concreto armado con estilos arquitectónicos de oriundez europea; amplias avenidas y plazas; la Calzada del Caribe, de Miramar; la impresionante iglesia católica de estilo neogótico con elevada torre-campanario. Tres cines operaban en esa época: Duarte, República y España, y dos teatros, el Restauración y el Colón, en los cuales se montaban obras de famosas compañías extranjeras de aquella época. Este último de tres pisos y en forma de herradura, único de ópera que existía en el país donde debutó el gran Hipólito Lázaro».

Entre las primicias de la ciudad en el país, Victor Villegas señala: el primer edificio de tres pisos, el primer teléfono automático, la primera revista editada y dirigida por mujeres, el primer equipo de rayos X, el primer hipódromo y el primer acuapuerto internacional para el acuatizaje de hidroaviones.

Para ejemplificar el desarrollo urbanístico de la ciudad de San Pedro de Macorís en los primeros decenios del siglo XX, sólo hay que mencionar algunos modelos arquitectónicos creados en esa época.

– El parque de bomberos, es un edificio de 1908-1911, de elegante y original fachada;

– La Catedral San Pedro Apóstol, de estilo neogótico y construida en concreto armado, fue comenzada en 1910; De ella se destaca una gigantesca torre que es visible desde cualquier punto de la ciudad. Como muchos templos nacionales, posee impresionantes vitrales. Por todo esto, la Catedral San Pedro apóstol está considerada como una joya de la arquitectura eclesiástica dominicana

– El Centro Recreativo Español, inaugurado en 1914.

 

El Armenteros, construido en 1918 y 1923 en hormigón armado por el ingeniero Nicolás Cortina.Este edificio es de estilo republicano con influencias catalanas y nouveaux, poseía grandes cornisamentos y vitrales en la parte exterior, así como una rica decoración interna en sus espaciosos apartamentos.

– El Edificio Morey, (el primero de tres pisos en el pais) fue construido en 1915 por los ingenieros Nicolás Cortina, José Turul, Jaime Malla y José Domemech. Este edificio es de estilo victoriano, cuya torre angular es de inspiración gótica que suspendida en el aire con bellos vitrales franceses de la época, coronada por significativos cornisamentos, adornados con guirnaldas, dardos, ovas, ménsulas, ojos de buey, claves, pilastras, forjas.

Toda esa abundancia atrajo inmigrantes de diferentes culturas y nacionalidades, que como nos cuenta Francisco Comarazamy, entre ellos estaban los cocolos que provenían de las islas inglesas del Caribe «Aquellos inmigrantes eran gentes de costumbres familiares. Por lo general sabían leer y escribir y profesaban la religión anglicana y asistían a las misas dominicales y cantaban en coro versículos de las santas escrituras. Vestían bien y tenían sus trajes negros y sus calzados de charol para ocasiones ceremoniales. Tenían su logia odfélica y mantenían un club denominado «Black Star Line», asociación afiliada a la Universal Negro lmprovement Association. Jugaban cricket con la misma destreza de un lord inglés… Eran gentes de categoría en su conducta social».

Una de las manifestaciones culturales que identifican a San Pedro de Macorís surgió como expresión de uno de esos pueblos de inmigrantes llegados a finales del siglo XIX. Se trata del baile de los Guloyas, que en menos de un siglo se convirtió en un elemento importante de la cultura Petromacorisana.

San Pedro de Macorís tiene un calendario de festividades durante todo el año, salpicado con las pintorescas expresiones de los cocolos. Una de las más notables muestras de esa cultura es el baile, de un origen sincrético; nutrido de raíces africanas, inglesas, caribeñas y dominicanas. Se puede hablar de diferentes danzas de los cocolos, tales como el baile de David y Goliat y los Momices, pero la más conocida de todas es la de los Guloyas, personajes vestidos con un impresionante traje que salen a recorrer las calles de la ciudad de San Pedro de Macorís en diferentes fechas de año.

La parafernalia guloya incluye un majestuoso sombrero confeccionado con plumas de Pavo Real, de varios pies de largo, y que conforme crece se estrecha de forma estilizada. Las fechas de salida a las calles de estos bailarines son: 1° de enero, 27 de febrero, 16 de agosto y 29 de junio, cuando se celebran las festividades de San Pedro, patrón de la ciudad. Uno de los escenarios guloyas es el barrio Miramar. El más conocido de los jefes guloyas fue, hasta su muerte, Teófilo Shiverton (Primo el Guloya), artífice de la coreografía que se conoce.

Desde finales del siglo XIX y durante el siglo XX, la bonanza económica también resulto atractiva para toda clase de personas. Entre ellas:

• (Escritor) Gastón F. Deligne, nacido en Santo Domingo (1861 – 1913).

• (Escritor) Rafael A. Deligne, nacido en Santo Domingo (1863-1902).

• (Escritor) Porfirio Herrera, nacido en Santo Domingo (1881 – 1974).

• (Escritor) Baldemaro Rijo, nacido en Higüey (1885- 1939).

• (Escritor) Primitivo Herrera, nacido en Santo Domingo (1888-1953).

• (Escritor) Félix Servio Ducoudray, nacido en Higüey (1892-1950).

• (Escritor) Julio B De Windt Lavandier, nacido en Samaná (1895-1970).

• (Escritor) Virgilio Díaz Grullón.

• Benito Procopio Mendoza (Copito).

• Paúl Giudicell (1921-1965).

• Adolfo Nadal Walcot (1956).

Músicos, bailarines y cantantes

Varios músicos se destacaron desde finales del siglo XIX y durante el siglo XX:

• Gabriel del Castillo (Gabú).

• Gabriel del Orbe.

San Pedro de Macorís también fue la cuna de grandes escritores a nivel local, nacional e internacional; quienes con arte y esplendor dejaron una profunda marca en la historia de la poesía, cuentos y obras literarias dominicanas.

Entre ellos se pueden resaltar:

• Federico Bermúdez Ortega.

• Virgilio Díaz Ordóñez.

• Pedro Mir.

• Freddy Prestol Castillo.

• Víctor Villegas.

• René del Risco Bermúdez.

• Femando Pérez Memén.

A lo largo de la historia, San Pedro de Macorís ha ganado la denominación de diferentes nombres como son: La Ciudad de los Bellos Atardeceres, la Tacita de Oro, Mosquitisol y desde luego, La Sultana del Este.

 


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