Regulación y política de competencia

Durante estos últimos meses nos hemos visto bombardeados con noticias sobre los perjuicios beneficios que van a traer los últimos cambios regulatorios en el mercado eléctrico español, pero a la hora de la verdad ¿estas leyes benefician o entorpecen el funcionamiento del mercado?

Imagen roto

El Roto (www.elpais.com)

Pues dentro del ámbito energético europeo parece díficil pronunciarse, y es que el éxito precisamente se logrará cuando se alcance un equilibrio regulatorio que asegure este bien imprescindible conforme a unos mínimos de seguridad y calidad y, a la vez, unos mecanismos que favorezcan la competencia con el fin de optimizar la eficiencia y los precios que paga el consumidor. Es por ello que este tipo de mercados suelen llamarse de “competencia regulada”, ya que operan liberalizados en la medida de lo posible pero sujetos a reglas establecidas por el Estado. Así por ejemplo, en Europa y en España se utilizan de una u otra forma varios de estos mecanismos, como pueden ser: la imposición de sanciones ante prácticas abusivas combatiendo el oligopolio, los incentivos económicos a la promoción de la competencia o la existencia de autoridades específicas que legislan y supervisan (Ministerio de Industria, CNMC, Comisión Europea, etc.).

¿Pero cuáles son los desafíos a los que ha de hacer frente esta regulación? Como es lógico, siempre depende de las características concretas del mercado de cada región o país, pero existen varios que son comunes y que en España conocemos muy bien. Entre otros, caben destacar las herencias recibidas de décadas de monopolios estatales y que con sus progresivas privatizaciones fueron dejando altas concentraciones de capacidad de generación y comercialización, así como complejas desintegraciones verticales de empresas que operaban en todo el sistema o problemas a la hora de asegurar una transparencia de cara al consumidor en la fijación de precios.

Gráfica comercializadoras

Cuota Mercado de Empresas Comercializadoras/Distribuidoras 2013 Datos: CNMC

Más concretamente, nuestro país es referencia en cuanto al éxito a la hora de establecer la base para una competencia efectiva en la parte del sistema relacionada con la generación eléctrica y el mercado mayorista, ya que ha conseguido diversificar el mix energético e introducir mayor número de agentes involucrados. Y para ello ha utilizado la regulación, favoreciendo los intercambios e impulsando ciertos tipos de energías (como las renovables o la cogeneración). Por el contrario, también somos ejemplo de cuánto camino queda por recorrer en alcanzar la libre competencia real en la comercialización y conseguir por parte del pequeño consumidor una verdadera “libertad de contratación y de elección de suministrador” (sólo el 4% utiliza comercializadores diferentes de los 5 grandes) y que se verá en qué medida se logra con las últimas medidas desarrolladas por el Estado.

En definitiva, la regulación y las leyes en materia de energía y electricidad son imprescindibles para que todos podamos disfrutar de ellas a un precio competitivo, pero a su vez son imperfectas, por lo que se hace indispensable vigilar su funcionamiento y, si es necesario, corregirlas a tiempo para evitar distorsiones y hacer el sistema sostenible.


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