MICROALGAS EN AVIACIÓN

La biomasa es la única fuente de energía disponible en la tierra que se está produciendo constantemente sin agotarse. Los combustibles que utilizan esta biomasa como materia prima son los llamados biocombustibles.  A diferencia de los combustibles fósiles,  los biocombustibles son considerados energías  “limpias” y “renovables” porque la cantidad de dióxido de carbono expulsado durante la combustión es aproximadamente igual a la que emitirían durante su vida por el proceso de fotosíntesis, por lo tanto es considerado neutro, al igual que el impacto que producen sobre el medio ambiente.

Frente al futuro agotamiento próximo de los combustibles fósiles y, al mismo tiempo, el actual problema que existe ahora sobre el medioambiente, se ha obligado a fomentar la producción y el uso de biocombustibles con diversos programas de investigación. Una de las investigaciones que se ha llevado a cabo es sobre el uso de microalgas como biocombustible para aviación.

AVIONEl transporte aéreo supone un 2% del total de emisiones de dióxido de carbono globales, por ello, la industria de la aviación se marcó como objetivo reducir para 2050 considerablemente sus emisiones teniendo en cuenta que aumentará el uso del transporte, por lo que ese objetivo sólo se podría conseguir con una mayor eficiencia de los aviones. Esta mayor eficiencia podría conseguirse a través de motores más eficientes, materiales más ligeros etc. con el fin de consumir menos cantidad de biocombustible que mitiguen la huella de carbono.

 ¿Qué diferencia las algas de algunos biocombustibles? Una parte de estos biocombustibles son obtenidos a través de enormes extensiones de cultivo. Asimismo, estos cultivos podrían entrar en conflicto con la producción de productos alimenticios (como girasol, trigo, remolacha…) aumentando sus precios. También, para el cuidado de estos cultivos se utiliza abono, productos químicos y una gran cantidad de maquinaria que añaden más dióxido de carbono a la atmósfera que tendrá que ser tenido en cuenta al hora de hacer el balance y no supere la cantidad previamente fijada y considerada como dióxido de carbono neutro.

ALGAS

Por otro lado, las algas no necesitan suelo fértil, no compiten con la producción de alimentos, no utilizan pesticidas para crecer, y además absorben una gran cantidad de CO2. Por ello, se han realizado y siguen realizándose distintas investigaciones alrededor de todo el mundo con el objetivo de encontrar la manera de utilizar las microalgas para este fin y que sea a su vez económicamente rentable.

 

En 2013, un nuevo proyecto que constaba del diseño y construcción de un avión de pasajeros híbrido fue impulsado por motores Rolls-Royce con EADS. El avión estaba impulsado por electricidad utilizando algas como biocombustible y energía eólica.

El avión estaba equipado de una batería donde se almacenaría la electricidad producida mediante las microalgas. Tanto durante el despegue como durante el aterrizaje, la energía necesaria era suministrada por la batería, cuando el avión llegaba a la altitud deseada, los ventiladores se comportaban como aerogeneradores cargando la batería de forma que pudiese ser utilizada de nuevo en el aterrizaje.

Esta tecnología híbrida ha sido desarrollada debido a que hoy en día únicamente utilizando algas, no se llegaba a capacidades medias de pasajeros en el avión, de esta forma se asegura una mayor capacidad de personas aunque  únicamente para trayectos de aproximadamente 2 horas.

Como se ha dicho, está tecnología no está suficientemente desarrollada actualmente, a pesar de eso, se espera que siga progresando obteniéndose en un futuro próximo resultados más eficientes.


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