Directivo transformador II/II. Germen de locura

Los directivos que transforman las organizaciones son visionarios, fuertes, capitanes y obstinados.

Ser visionario significa ver un poco más allá, más lejos que los demás. Se dice que el visionario tiene una exaltada fantasía y es capaz de ver como real aquello que se figura. Así los directivos visionarios son capaces de aceptar que las cosas no van a ser como son ahora porque ven el futuro. Ven y aceptan lo que va venir. El visionario tiene después la misión obligada de comunicarlo a los colaboradores, de organizar la empresa por ese futuro y de proceder a la transformación paulatinamente para adaptarse a lo que ve como seguro. Los visionarios imprimen carácter, tienen una dosis de locura, a veces de generosidad que genera un paso adelante. ¡Bienvenidos los visionarios!

02economiasocial_640x365Un nuevo rasgo de estos directivos es su valentía, su fuerza. Fuerza ante la adversidad, ante la imposición y ante la falta de resultados a corto plazo que normalmente provoca cualquier proceso de cambio. Fuerza para luchar contra todo y contra todos. La valentía y la fuerza la demuestran haciendo lo que ellos entienden que tienen que hacer, a veces a sabiendas de que corren un peligro. No hay triunfo sin riesgo. Es la fuerza de su carácter y la valentía de la acción. Se es valiente porque se sabe con certeza a dónde se quiere ir, llegar a la meta. Es valiente quien tiene dos fundamentos: superar el cansancio y celebrar el objetivo.

También el directivo transformador será capitán. Capitán de un equipo, con mando. Ser capitán supone conducir al ejército, apoderar a los mandos, distribuir roles y sobre todo transmitir y emocionar para que los demás le sigan. La transformación no se puede llevar a cabo por una sola persona, todos los miembros del equipo apoyarán por igual. Contar con la colaboración de los entusiastas y motores del cambio y descubrir a los detractores es importantísimo. El capitán debe generar entusiasmo, fe, seguridad y confianza.

El transformador completo será obstinado. La persona obstinada mantiene su opinión por encima de otros razonamientos por fuertes y contundentes que parezcan. El directivo se mantendrá firme frente a otras opiniones y otras opciones. Será empecinado y pertinaz, mantendrá la lucha obstinada. La gran virtud del obstáculo es la persistencia.

“En las ideas en donde reside la fuerza

y tanto mejor si las sostenemos con obstinación”

Enzo Ferrari

Al margen de lo expuesto, Virgilio Gallardo sugiere las cualidades que ha de reunir la persona que se considere directivo transformador: gestión emocional, motivador hacia el logro, proactivo, desarrollador, potencialidad y social networker. Sin embargo el líder transformador ha de saber que la reflexión es el principal medio que tiene para aprender del pasado.


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