Actitud creativa y «asesinos de ideas»

La primera idea que me vino a la cabeza para escribir sobre la creatividad era un planteamiento un tanto pesimista. Sobre todo en lo referente a la ausencia de incentivos y lo rápido que nos damos por vencidos ante cualquier comentario desalentador a la hora de plantear cualquier potencial idea…Lo realmente triste, es que estos «asesinos de ideas», normalmente suelen ser las personas que pertenecen a nuestro entorno más cercano: amigos, familiares, compañeros de trabajo…

Sin embargo, a medida que uno medita sobre el tema, he comenzado a tener la convicción de que el principal problema sobre la capacidad creativa es que hemos crecido con una concepción totalmente errónea sobre qué o quién es creativo. Intuitivamente, todos pensamos que creativo es el que pinta, el que compone música, el escritor…Es en este momento en el que recuerdo una entrevista con uno de los gurús de la creatividad y la educación, Sir Ken Robinson, en la que expone que la «creatividad se aprende lo mismo que se aprende a leer». Esta afirmación me parece, sencillamente, fascinante, porque lo que se extrae de esta afirmación es que la creatividad es, sobre todo, una actitud y tener una determinada actitud sí está en nuestras manos.

Evidentemente, uno no es tan ingenuo como para trivializar las dificultades de nuestro entorno y que nada es gratis: no hay recompensa sin esfuerzo…pero por algo hay que empezar y mi punto de partida es «quitarme el lastre» que son las excusas de pensar que no puedo hacer nada más porque es lo que me «han enseñado» en el colegio, en la universidad y el resto de «asesinos de ideas».

También es muy reveladora otra de las reflexiones de Ken Robinson en relación con que estamos rodeados de creatividad por todas partes…de hecho, vivimos en un planeta completamente «imaginario», todo lo que nos rodea es producto de una idea que ha surgido de la mente de alguien…desde las calles por las que paseamos, los edificios de nuestras ciudades, los jardines…y hasta la ropa que llevamos…todo, absolutamente todo, lo ha imaginado alguien antes de materializarlo…

Todos tenemos capacidad creativa…pero depende únicamente de cada uno tener la actitud adecuada.

 

 


Innovación y tecnología. Huevos y gallinas.

Hemos tenido dos intensas semanas en las que aprender y reflexionar sobre la innovación y su potencial impacto en las empresas y la sociedad.

A mí es un tema que me gusta tratar cuando doy una charla compartiendo mi experiencia con otros emprendedores. Entre las características que debe cumplir (creo) un buen emprendedor están por un lado la pasión (por aquello que estás haciendo) y, por otro lado, tener la capacidad de ver de manera completamente distinta lo que todo el mundo ve de una forma, es decir, ser capaz de innovar. Sin embargo este es un concepto que en nuestras mentes está un poco difuso y que ligamos de forma errónea con la tecnología. Aunque la tecnología por supuesto que es un factor que alimenta la innovación, ésta puede producirse sin necesidad de generar o poner en marcha una nueva tecnología. Algo que parece tan evidente, no lo es tanto en nuestras mentes donde automáticamente se produce ese enlace entre tecnología e innovación.

Si en medio de una charla presentase una diapositiva cuyo título fuese INNOVACIÓN, probablemente el 80% de los asistentes esperase encontrarse con una fotografía de Steve Jobs y un ipad en sus manos y el otro 20% simplemente no estaría prestando atención. La única opción de dejar un mensaje muy claro a la audiencia es presentar algo como esto (que es lo que hago yo):


El título en grande pone: «INNOVACIÓN» y debajo luego incluyo: «El pollo punky». El mensaje a transmitir es que innovar es ver las cosas de una forma completamente distinta. Todo el mundo ha visto un huevo, algo de zanahoria y tomillo, pero nunca dispuesto de esta forma ni con este objetivo. Eso es innovar. Y esa misma visión la podemos llevar a nuestros respectivos negocios. No hace falta que construyamos apps, o trabajemos en biotecnología para desarrollar modelos de negocio completamente innovadores que nos hagan despuntar en el mercado y nos otorguen una ventaja competitiva.

RyanAir no ha «innovado» por ser una aerolínea que tenga aviones distintos a los de su competencia, sino por dar una propuesta de valor distinta a su cliente. No hace falta tener más tecnología para ser innovadores y triunfar, es necesario PENSAR DISTINTO, y no sólo pensar, sino luego actuar pues las ideas que no se llevan a la práctica tienen un valor 0.

Aquellos que trabajamos en universidades o centros tecnológicos estamos cansados de escuchar hablar del I+D+i, y nos centramos, por desgracia, demasiado en las letras mayúsculas de la expresión y no en la minúscula. Es uno de los males que aquejan no sólo a nuestro país, sino en mi opinión también a too el entorno europeo. Nuestro gasto en I+D se centra en eso, en gastar en I+D, y no obtenemos retorno de la inversión porque no enfocamos adecuadamente nuestras políticas en la «i» pequeña, la innovación, que es la que se centra en invertir el conocimiento para producir dinero.

La empresa y la iniciativa particular son fundamentales para expandir un modelo de innovación, es realmente en la empresa donde se puede producir este fenómeno y no en las universidades, instituciones altamente politizadas y con estructuras y organización a todas luces arcaicas. En el núcleo de la innovación estamos nosotros. Nosotros como individuos somos al final los que conformamos y hacemos de nuestra sociedad lo que queremos que sea. El ser humano tiene una capacidad innata para crear a partir de la nada. Ahí es donde reside la imaginación y ahí es donde los niños tienen un potencial abrumadoramente superior al del adulto. Si queremos superarnos como sociedad debemos recuperar esa condición de niños que continúa ahí, en todos y cada uno de nosotros y plantearnos interrogantes sobre todo lo que nos rodea y preguntarnos ¿que pasaría si…?

El hombre no «aprendió a volar» porque dispusiese de la tecnología para hacerlo, sino porque primero imaginó que podía volar. Después desarrolló la tecnología necesaria (diseños, prototipos, pruebas, errores…) para hacerlo, y finalmente, ideó diferentes formas para obtener una rentabilidad de esa primera idea (low-cost, aerolíneas tradicionales, turismo en globo, clases particulares de pilotaje, correo aéreo, transporte de mercancías, fuerza aérea, parapente, etc.).

Las gallinas, por el contrario, no pueden volar.


Del Encoframiento Creativo al Resurgimiento Creativo

Soy de los que piensan que tenemos que aprender mucho del momento que nos ha tocado vivir para poder salir victoriosos. Es cierto que no todos se verán obligados a hacer el mismo esfuerzo, pero la alternativa es la rendición, que sin duda, es la peor opción.
La creatividad, es la salida natural de los países del sur de Europa, que a lo largo de su historia han sabido renacer de sus cenizas como el ave fénix encontrando salida y nuevos caminos que permitieron dar un giro inesperado a su historia. En España en particular, venimos de un periodo al que denomino «Encoframiento Creativo» haciendo una asociación con el boom del ladrillo en que hemos estado inmersos durante tanto tiempo en el que en base al espejismo impulsado por la especulación y el “cuanto más mejor”, hemos mitigado el saber creativo dejándonos llevar por la abundancia y la acomodación consiguiente. Ahora, pasado el gran susto del comienzo de la crisis, y después de haber echado un vistazo temeroso a nuestro alrededor, tenemos que ser conscientes que debemos tomar las riendas de nuestra vida para abrirnos de nuevo camino.
Es el momento del «Resurgimiento Creativo», de saber buscar en nuestro interior y promover en nuestro entorno profesional y personal las soluciones creativas que por definición abarcan infinitas posibilidades.
La naturaleza del ser humano es ser creativo, es también parte de nuestra estrategia evolutiva, pero que puede verse fácilmente mitigada por el entorno anticreativo. No debemos dejar de ser nunca creativos, siendo creativos seremos más felices, seremos invencibles.


Es la I+D+i un concepto entendido y aplicado por las empresas…

La empresa de hoy no es el mejor ejemplo de innovación y desarrollo. Definitivamente no me refiero a empresas tecnológicas como Apple, Google, Microsoft y muchas otras de ese tipo, o a las empresas dedicadas el desarrollo de productos dentro de su “core”.
Me refiero a la empresa común y corriente, la empresa que contrata al “gran grupo” de profesionales que está en el mercado. Estas son empresas pequeñas, medianas y algunas de las grandes. Me refiero a las empresas que están en el mercado desde hace pocos años o desde hace muchos.
En mi experiencia profesional he trabajado con empresas muy jóvenes (>5 años de vida), empresas de edad mediana (20 años), empresas con culturas fuertes y consolidadas (<20 años), incluidas empresas centenarias. El “core” de estas empresas está enfocado principalmente en el ámbito de la consultoría y la ingeniería.
En ninguna de estas empresas he podido observar el concepto de la I+D+i como un proceso claro, que posea un presupuesto propio, recursos a dedicación exclusiva para la actividad, independencia de acción y sobre todo objetivos claros que deba cumplir.
El problema es en mi opinión que el Proceso de I+D+i no está asociado al logro de los objetivos inmediatos de la empresa que normalmente están definidos por logros económicos inmediatos, pero donde no se toma en cuenta el largo plazo.
El concepto de innovación, por lo menos en Latinoamérica, no es algo que estudiemos en la universidad, ni mucho menos en el colegio. A pesar que las carreras de ingeniería son las preferidas de la población estudiantil en LATAM, no somos el mejor ejemplo de formación en innovación.
Creo que las empresas en general prefieren el concepto de las tres “C”, Curru, Curro, Curro y yo agregaría uno nuevo el de las tres “F” o las tres “G”  Facturar, Facturar, Facturar & Ganar, Ganar, Ganar!!!
Ahora, es importante mencionar que existe un pequeñísimo grupo de empresas que si trabajan en innovación y desarrollo, pero estas no son la mayoría.
Podemos observar como en una empresa puede haber mayor desarrollo de la innovación en un área que en otra, pero esto está relacionado más al liderazgo que a las políticas de la propia empresa. Esto es más común de lo que uno creería.
No es la empresa la que define las políticas, el camino a seguir, sino algunos líderes que creen en esto y que le imprimen a su equipo de trabajo ese espíritu.
En lo personal no me asusta la innovación, creo que el cambio es lo que las empresas deben hacer en el mundo actual.
En mi experiencia he visto como las empresas están más preocupadas de cuanto vamos a facturar este mes que en los puntos esenciales del negocio como su gente y la calidad de los entregables. En muchas ocasiones he visto como no se gana un proyecto simplemente porque no somos capaces de adecuarnos a lo que el mercado pide.
Esto es lo que yo he llamado “Soberbia Empresarial”, lo que significa que las empresas están tan confiadas en sus fortalezas, que olvidan seguir cultivando el desarrollo de productos y el “Customer Care”. Como ejemplo de todo esto, puedo decirles que he visto como una empresa multinacional le dice a un cliente en la región latinoamericana, “Si usted quiere hacer negocios con nosotros, debe cumplir con esto”. Esto es más común de lo que uno pudiese imaginar, pero es una práctica que habla justamente de lo que le ocurre a las empresas…


De esos lodos, estos barros.

Erase una vez un país, en la esquina de un continente, donde la gente vivía feliz y disfrutaba de la vida. El dinero corría entre las manos y nadie se preocupaba más allá de si las acciones subían o si habían invertido en ladrillos sobre planos o si habían vendido antes de escriturar. En ese país los gobernantes también eran felices. Los unos fumaban puros con los pies encima de la mesa de sus colegas transoceánicos y jugaban al Call of Duty en un resort de las Azores, los otros jugaban a que Barby y Ken por fin se casaban y a la boda asistían gente de todas las naciones. Los anillos de boda no eran tales, eran alianzas, alianzas de civilizaciones.

 

Pues bien, mientras esto sucedía en esquinolandia, y el gasto en I+ D oscilaba en torno al 1 % del PIB, el porcentaje en investigación básica caía de cerca del 18 % a solo el 8 %. Llegando a un ridículo 0,2 % del PIB ,por detrás de nuestros vecinos de extremolandía que nos superaban con su investigación en Toallas y en vino de oporto. A continuación no seguían Aztecolandia gracias a su investigación en chile picante y  muy lejos se situaban líderes, el país de Heidi y su abuelito y su gasto en I + D relojero.

 

Por otro lado en I+D militar nos colocábamos justo detrás de Yankilandia y por detrás teníamos a paises del potencial de fromagelandia o los del té de las 5 .

En 2006, como ejemplo, se dedicaba 50 M€ en investigaciones oceanográficas pesqueras, 65 M€ en investigación agraria, 290 M€ en investigación sanitaria, 600 M€ en investigación cientifica y 1.700 M€ en investigación militar!!!!. En lo referente a la evolución de los presupuestos de I+D dedicados a programas militares se pasó en el 95, de 50MM ptas a 300MM en 2006.

 

No es que diga que destinar inversión en I+D militar sea malo, solo digo que de esos lodos estos barros.


La Creatividad y su Erradicación

El título de este post pretende provocar, pero bien pudiera ser el de algún manual que hubiera leído quien diseñó el sistema educativo estándar. En mi opinión el segundo capítulo fue «como crear personas sin cultura financiera», pero eso es asunto para otro post.

En esencia, se ha diseñado un sistema por el cual los premios se otorgan cuando se llega a la hora, se respectan los formatos de entrega, se hace exactamente lo que se ha indicado, no se corren riesgos y se molesta lo menos posible. En esencia, lo que se busca es conseguir personas disciplinadas y obedientes que puedan integrarse en una cadena productiva con la mayor facilidad posible, socialmente parecidas a las demas y con aversión a salirse de las líneas.

Es claro que los valores descritos no son por si mismos negativos: La disciplina personal es necesaria para lograr nuestros objetivos y tenemos que integrarnos en una sociedad que tiene normas. El problema es cuando esos valores son los únicos valores y todo el sistema de recompensas está diseñado para evitar la espontaneidad.

 

La «hoja de ruta» educativa así diseñada es perfectamente válida para generar obreros fabriles: puntuales, uniformes, fiables y nada creativos… pero le falta al menos el 50% de lo necesario para crear trabajadores aptos para la Sociedad del Conocimiento. Las reglas han cambiado y nuestra educación sigue siendo del siglo XIX.

Y viendo como nos han educado, no es extraño que pensemos «que raros son estos de Google que tienen futbolín en el trabajo y pueden pararse sentados a pensar en un sofá», al fin y al cabo nos han inculcado la idea que para trabajar uno llega a la hora que le han dicho y se sienta en una mesa (a la que le creció un ordenador a modo de apéndice en los años 80).

 

Cuestión de entorno

Como ha dicho algún compañero, «pese a los esfuerzos por conseguir lo contrario», la creatividad del ser humano está tan arraigada (yo creo que es una adaptación Darwiniana para sobrevivir) que sigue ahí pese a los denodados esfuerzos por destruirla.

En mi experiencia personal, querido director general de la empresa del ayer, para eliminar cualquier rastro de creatividad (y con ello de innovación propia) de tu empresa deberás conseguir que:

–  La línea de mando no la favorezca. Incluso que llegue a verla como un problema.

– Trabajar siempre igual, sin espacio para la mejora continua.

– Evitar una consideración real de la empresa por su capital humano más allá de la mera capacidad “Tayloriana” de producir rápido y barato en base a “echar horas” pero no mediante innovación en gestión, métodos o sistemas. (Hay… que español es esto).

– Reducir la vida personal del trabajador para que no surjan ideas descontroladas, fuera del trabajo.

 

Si por el contrario contratas gente inteligente y creativa y estás dispuesto a que se ganen el sueldo:

– Permite que exploren disciplinas distintas, a veces hay principios y conceptos que pueden trasladarse de un área a otra.

– Permite un tiempo para la reflexión activa,  sólos y en grupo.

– Favorece la formación y la exploración de las técnicas ya exsitentes (evitar invertar la rueda).

– Valora las aportaciones vengan de donde vengan. Crea un entorno donde se pueda reconocer la idea a su creador y evitar la cómica y estereotipada situación en la que la secretaria tiene la idea y su jefe los méritos.

– Intenta que se trabaje en condiciones de Eustrés (estrés positivo) y flujo.

– Sistematiza la innovación.

 

El capital humano está ahí y la posibilidad de aprovecharlo o no la tienes en tus manos.


Creatividad Vs Estandarización

Siempre he sido de la opinión de que somos afortunados por vivir en un mundo «avanzado» donde se salvaguarda la información y el conocimiento, por ser esta tarea vital para su conservación y posterior transmisión, dónde los procedimientos facilitan el trabajo y ayudan a lograr objetivos, porque gracias a esto, no es preciso inventar la rueda cada vez que nos despertamos.
No obstante, y entendiendo que todo lo anterior es de gran ayuda parar realizar un trabajo normalizado, estandarizado, repetible, trazable, y acorde con el nivel de calidad buscado (cada uno se marca su objetivo), creo que de alguna forma hemos creado un corsé cada vez mas ceñido que dificulta la creatividad desde la más tierna infancia.
Las estructuras son cerradas, los modelos de enseñanza en su mayor parte abusan de la memoria y no del razonamiento, la asociación, el fomento de la inquietud o la proactividad. Te obligan a posicionarte como una persona de ciencias o de letras, y cada paso que se da va cerrando cada vez más nuestro campo visual, hasta que se llega al mundo laboral y te topas con los procedimientos anteriormente mencionados. Documentos de gran ayuda (soy un fiel defensor de su utilidad), pero que sin quererlo le ponen la guinda al pastel y acaban de cortar las pocas alas que nos quedan después de la poda sistemática que sufrimos desde el comienzo de nuestra andadura en este mundo.
He descubierto, con el paso de los años, que los caminos guiados no ayudan más que al principio, que es preciso enfocar los problemas desde ópticas diferentes aunque sólo sea para ver qué sucede (a veces sorprenden los resultados) y que cuanto mayores son los grados de libertad de un problema mayores son las posibles soluciones para el mismo.
También considero creo fundamental tener una vida paralela a la laboral, donde dar rienda suelta a nuestras inquietudes, y a ser posible tener más de las que podamos atender, porque todo está relacionado y nunca sabes cuando tu cabeza va a establecer una conexión entre tu problema laboral de mañana y la conversación que mantuviste con alguien en un viaje, para encontrar a solución que andas buscando. La música, el teatro, la fotografía, la danza, conocer otras culturas y aprender de sus enfoques, la gastronomía, la escultura, los deportes, ayudan a tener estructuras mentales abiertas y a fomentar la creatividad que tanto nos hace falta para no seguir buscando resultados distintos mientras seguimos aplicando los mismos métodos.


Dejando de ser creativo…

Cuantas veces has soñado hacer cosas diferentes y aportar nuevos puntos de vista para hacer las cosas que siempre de hacen de la misma forma…, en los momentos más rebeldes de la vida es cuando más se plantea uno ¿por qué tengo que hacer eso?¿por qué de esa forma?, sueles ser criticado pero da igual, sigues adelante con el orgullo de hacer cosas por propio convencimiento, orgulloso cuando salen bien y contento cuando no salen como lo habías pensado porque has aprendido mucho para volver a intentarlo…,
Tarde o temprano parece que “maduramos”, dejamos de ser tan rebeldes y nos “civilizamos”, cuando en realidad lo que hacemos es dejar de expresar nuestras opiniones abiertamente sin miedo a decir justamente lo contrario a lo que nos enseñan. En este momento, es cuando dejamos de vivir, de soñar y de crear… Soñamos que conseguimos un buen trabajo y, de repente, estamos en una empresa que siempre hemos querido estar, comenzamos a trabajar duro y apartando todo lo que podemos, tratando de aplicar todo lo que hemos aprendido para mejorar las organizaciones, la eficacia de procesos, los conflictos en grupo, etc… hasta que un día, te das cuenta que la “cultura” de la empresa te absorbe, dejamos de pensar por nosotros mismos, nos limitamos a aprender a hacer las cosas como siempre se han hecho sin cuestionar casi nada… cuando llega este momento, hay que reinventarse uno mismo, tomar unos días de ruptura total con la rutina diaria, hacer un curso para reciclarse al mantener contacto con otras personas más formadas de las que aprender o incluso cambiar de organización, aunque no es el mejor momento, lo importante es saber que quedan muchos años para el desarrollo personal y profesional, no hay que dejarse vencer por la normalidad.
Siempre que podáis, ser creativos, los resultados son mucho más satisfactorios que cualquier recompensa económica y si no veis la posibilidad de ser creativos en vuestra empresa, como me pasa personalmente, ese es el primer obstáculo a salvar, ser creativo para poder serlo…


La creatividad de cada día

Creatividad, según la RAE: Facultad de Crear

Crear: Producir algo de la nada

Creatividad es, además:

1. No conformarse, ver más allá de lo que hay a simple vista:

2. Los problemas tienen multitud de soluciones.

Carrefour: En 1963 Inventa el concepto de hipermercado

Hoy, busca mejorar la experiencia del cliente de muchas formas, ludotecas incluidas, y trata de eliminar las colas a la hora de pagar:

3. Dar vida a lo tedioso

Prezi

Forethought imagina en los 80 un programa “Presenter”  Windows lo compra y en el 87 nace Power Point

Hoy las presentaciones han cobrado un nuevo sentido con Prezi. Os dejo su último video “Ideas matter

Presentar la los proyectos, cada vez más complejos, de una forma lineal… es limitado. Hoy Prezi, ofrece gráficos y movimientos que apoyan la idea central del discurso.

Hemos evolucionado con los cuentos, y los cuentos tienen vida. Prezi da vida a los nuevos cuentos.

4. Nuevas herramientas, viejos propositos

Google Drive

En el reinado de  los sistemas operativos cerrados. Google, entra y desde la nube ofrece un sistema abierto y todo lo que era de pago  (procesadores de  texto, hojas de cálculo) y lo convierte en gratuito… al menos a primera vista para el usuario.

Mejor, ya no hay versiones de documentos, hay un documento sobre el que pueden trabajar  todos a la vez. Un documento único formado por las aportaciones de todos.

En los tres casos, la tecnología ha aportado la capacidad de evolucionar. Y cada evolución ha traído una nueva tecnología.

 


Creatividad, una buena herramienta

Personalmente entiendo la creatividad como algo sencillo, quizás porque la sencillez me gusta mucho más que cualquier objeto hiper-tecnológico pero nada amigable.

Dicho esto creo que todos somos creativos pero nuestro entorno no nos ayuda a serlo, no quiero decir que nos debamos amparar en las condiciones de este entorno inmóvil y no hacer nada.

Todos conocéis personas, organizaciones, instituciones que ven caer su modelo de negocio o su modo de vida en el peor de los casos y no son capaces de innovar lo más mínimo. Quizás esto nos deba hacer pensar de que si en estas situaciones tan extraordinarias estas personas u organizaciones  no piensan en cambiar algo para conseguir un objetivo es porque no se les ha indicado ni en su etapa formativa ni profesional en probar alternativas, intentarlo, arriesgar. Yendo más lejos la propia sociedad puede valorar negativamente el intento de poner en marcha cualquier iniciativa aún a riesgo de fracasar.

¿Qué preferís quedaros dentro de casa en pleno terremoto o intentar buscar una salida que ,aunque estrecha, pueda llevarte al salvo?

A modo de reflexión personal creo que es bastante difícil abandonar la llamada zona de confort para ir hacia desconocido, en primer lugar debes tener mucha seguridad en ti mismo y quizás esa pizca de necesidad que te empuja a tirar para adelante en busca de tu nuevo horizonte. En ese momento la creatividad es una inyección que puede llevar al éxito.

En cualquier caso la creatividad te ayuda a afrontar las situaciones desde otra perspectiva y a buscar alternativas incluso divertidas  que pueden ser una gran experiencia, sin embargo el interior de cada uno de nosotros es el que valorará si le apetece experimentar sensaciones o quedar en una situación más cómoda pero mucho más aburrida…….

 

Un abrazo

 



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