El papel del jefe en una organización debe ser Din A4

Bossy Boss El papel del jefe/a en una organización debe ser el mismo que el de todos sus colaboradores: DIN A4. Bromas malas aparte, lo que quiero decir es que desde el punto de vista del estatus profesional es un error convertir a una empresa en un estado extremadamente jerárquico en el que la autoridad viene dada exclusivamente por los galones.

Bajo mi punto de vista, un jefe o jefa que tiene a su cargo un equipo de trabajo debe haberse ganado su estatus gracias a su trabajo, su experiencia y su esfuerzo diario. Sólo de esta forma los colaboradores reconocerán de facto su autoridad o “auctoritas” (me refiero a la distinción que se hace en derecho romano entre “auctoritas” y “potestas” que también vimos con José Aguilar en el módulo de Dirección Efectiva de Personas y Equipos). Un jefe que sólo cuenta con la potestad (los galones), pero que no cuenta con el reconocimiento de sus colaboradores no es en realidad un jefe, sino una figura jerárquica cuyo mando es generalmente acatado, pero que nadie respeta ni admira realmente desde el punto de vista profesional.

Sinceramente creo que el jefe ideal no existe, pero el buen jefe es el que trata día a día de convertirse en ese jefe ideal. Existen multitud de factores que contribuyen a desarrollar un buen papel como gestor de personas, y por eso mismo también existen multitud de formas de hacerlo mal. Además, suele ser bastante más fácil hacerlo muy mal que medianamente bien. Tener siempre en mente cual es el objetivo común en toda la organización es una de las grandes claves que hemos visto en el área de gestión de personas para superar los típicos problemas de dirección empresarial: los resultados de la empresa deben ser siempre nuestro objetivo común.

Es de vital importancia recordar siempre qué es lo que nos une a todos en la organización. Todos debemos estar alineados en torno a los resultados, porque es en realidad lo que permite que la organización siga existiendo a largo plazo. Aunque a primera vista pueda parecer que centrarse en los resultados empresariales como fin último y mayor prioridad sea algo poco ético, práctico o incluso contraproducente para las buenas relaciones personales, la realidad es que los resultados son el único objetivo común asegurado en todas las personas de una organización. Esto no quiere decir que los resultados se antepongan a la escala de valores personal de cada empleado, simplemente significa que todos buscamos la continuación sostenible de la empresa en el largo plazo. En todo lo demás podemos tener discrepancias eludibles, pero no en este tema.

Si analizamos el papel del gestor de personas desde esta perspectiva podemos descubrir que un gran número de problemas suelen venir derivados de la confusión y la priorización de objetivos. No es raro ver un responsable de un equipo que se olvida por completo de los resultados globales de la compañía y se centra exclusivamente en sus propios “objetivos”, es decir, en su remuneración variable por objetivos. En principio esto no debería suponer un problema porque se supone que los objetivos del puesto están totalmente alineados con los de la compañía, pero suelen ocurrir en este ámbito contradicciones que resultan en competición interna entre diferentes grupos de trabajo de la misma organización. Todos conocemos ejemplos de verdaderas disputas e incluso enemistades entre departamentos de una misma organización que supuestamente tienen un objetivo común. Por este motivo es sumamente importante la buena definición de los objetivos de cada puesto y su retribución variable asociada.

Cuando un jefe no está en sintonía con el resto de la organización (es decir, no está alineado en torno a los resultados) lo normal es que sienta miedo. Teme a los otros grupos o departamentos, teme no llegar a sus propios objetivos, teme a sus superiores y lo que es aún peor, teme a sus propios colaboradores. Es muy difícil realizar un retrato robot del jefe ideal, pero es fácil describir a un mal jefe: el mal jefe es el que tiene miedo de sus colaboradores y no sabe gestionar ese miedo (o ni siquiera es consciente de que lo siente). Todos sabemos que cuando somos presa del miedo no sabemos resolver bien situaciones complejas. Lo bueno es que si somos conscientes de ello, probablemente podamos hacer algo por mejorar la situación y comportarnos de una manera mucho más ventajosa.

El jefe que siente miedo es el que impone y no razona, porque tiene miedo de no tener la razón y de que se descubra su incompetencia. ¡Qué gran sinsentido estamos acostumbrados a ver! Un jefe incompetente que exige grandes competencias a sus colaboradores, pero que se esconde detrás de un muro protector porque en realidad está aterrado. No tiene la seguridad en sí mismo que debiera tener por lo que comentábamos al principio, porque no tiene la autoridad, ni el respeto, ni la admiración de sus colaboradores. No las tienes porque no se las ha ganado. Da igual lo que ponga en su tarjeta de visita, la autoridad se gana día a día, con profesionalidad, grandeza de espíritu y un esfuerzo constante.

Podríamos hablar largo y tendido sobre las cosas que se hacen mal en la gestión de personas, pero veamos mejor cómo sería el jefe ideal. ¿Qué competencias debe tener un jefe? Es decir, ¿qué conocimientos, actitudes y capacidades necesita? Creo que podemos describir intuitivamente el perfil ideal del gestor de personas con los roles que debe ejercer de forma efectiva en el equipo de trabajo.
El jefe debe ser el principal comunicador y creador de la cultura empresarial en su equipo. Sabemos que cada organización tiene su propia cultura y forma de trabajar, asimismo cada equipo es capaz de funcionar con sus propios mecanismos culturales. Es importante que exista una coherencia y que el gestor de personas catalice correctamente las relaciones entre su equipo y el resto de la organización.
El jefe también debe actuar como guía, tutor o maestro en las actividades profesionales de su equipo. Para ello idealmente debe contar con experiencia en el sector habiendo desarrollado el mismo trabajo o un trabajo similar. Este rol potencia la confianza de los colaboradores e incluso su admiración hacia una figura profesional que sabe de lo que habla, pero que está dispuesto a delegar e incluso a aprender nuevas formas de desarrollar el negocio.

El jefe también ha de actuar como defensor y constructor del equipo, tal y como hace un cabeza de familia, luchará por mantener al grupo unido y en consonancia por encima de aspiraciones individuales de sus miembros, incluyéndose a sí mismo. De nuevo, en su puesto de trabajo debe servir a un fin último que son los resultados de la organización.
Lo anterior no significa en absoluto que se anulen a las personas como individuos. Todo lo contrario, el jefe debe también gestionar el talento y preocuparse de que cada miembro de un equipo pueda desarrollar al máximo su talento. Todo esto sería imposible si el propio jefe no hace lo mismo. Un jefe ha de trabajar también su desarrollo personal y profesional. ¿Cómo va a poder nadie gestionar bien un grupo de personas si no sabe gestionarse a sí mismo en primer lugar?


El papel del jefe en una organización debe ser Din A4

Bossy Boss El papel del jefe/a en una organización debe ser el mismo que el de todos sus colaboradores: DIN A4. Bromas malas aparte, lo que quiero decir es que desde el punto de vista del estatus profesional es un error convertir a una empresa en un estado extremadamente jerárquico en el que la autoridad viene dada exclusivamente por los galones.

Bajo mi punto de vista, un jefe o jefa que tiene a su cargo un equipo de trabajo debe haberse ganado su estatus gracias a su trabajo, su experiencia y su esfuerzo diario. Sólo de esta forma los colaboradores reconocerán de facto su autoridad o “auctoritas” (me refiero a la distinción que se hace en derecho romano entre “auctoritas” y “potestas” que también vimos con José Aguilar en el módulo de Dirección Efectiva de Personas y Equipos). Un jefe que sólo cuenta con la potestad (los galones), pero que no cuenta con el reconocimiento de sus colaboradores no es en realidad un jefe, sino una figura jerárquica cuyo mando es generalmente acatado, pero que nadie respeta ni admira realmente desde el punto de vista profesional.

Sinceramente creo que el jefe ideal no existe, pero el buen jefe es el que trata día a día de convertirse en ese jefe ideal. Existen multitud de factores que contribuyen a desarrollar un buen papel como gestor de personas, y por eso mismo también existen multitud de formas de hacerlo mal. Además, suele ser bastante más fácil hacerlo muy mal que medianamente bien. Tener siempre en mente cual es el objetivo común en toda la organización es una de las grandes claves que hemos visto en el área de gestión de personas para superar los típicos problemas de dirección empresarial: los resultados de la empresa deben ser siempre nuestro objetivo común.

Es de vital importancia recordar siempre qué es lo que nos une a todos en la organización. Todos debemos estar alineados en torno a los resultados, porque es en realidad lo que permite que la organización siga existiendo a largo plazo. Aunque a primera vista pueda parecer que centrarse en los resultados empresariales como fin último y mayor prioridad sea algo poco ético, práctico o incluso contraproducente para las buenas relaciones personales, la realidad es que los resultados son el único objetivo común asegurado en todas las personas de una organización. Esto no quiere decir que los resultados se antepongan a la escala de valores personal de cada empleado, simplemente significa que todos buscamos la continuación sostenible de la empresa en el largo plazo. En todo lo demás podemos tener discrepancias eludibles, pero no en este tema.

Si analizamos el papel del gestor de personas desde esta perspectiva podemos descubrir que un gran número de problemas suelen venir derivados de la confusión y la priorización de objetivos. No es raro ver un responsable de un equipo que se olvida por completo de los resultados globales de la compañía y se centra exclusivamente en sus propios “objetivos”, es decir, en su remuneración variable por objetivos. En principio esto no debería suponer un problema porque se supone que los objetivos del puesto están totalmente alineados con los de la compañía, pero suelen ocurrir en este ámbito contradicciones que resultan en competición interna entre diferentes grupos de trabajo de la misma organización. Todos conocemos ejemplos de verdaderas disputas e incluso enemistades entre departamentos de una misma organización que supuestamente tienen un objetivo común. Por este motivo es sumamente importante la buena definición de los objetivos de cada puesto y su retribución variable asociada.

Cuando un jefe no está en sintonía con el resto de la organización (es decir, no está alineado en torno a los resultados) lo normal es que sienta miedo. Teme a los otros grupos o departamentos, teme no llegar a sus propios objetivos, teme a sus superiores y lo que es aún peor, teme a sus propios colaboradores. Es muy difícil realizar un retrato robot del jefe ideal, pero es fácil describir a un mal jefe: el mal jefe es el que tiene miedo de sus colaboradores y no sabe gestionar ese miedo (o ni siquiera es consciente de que lo siente). Todos sabemos que cuando somos presa del miedo no sabemos resolver bien situaciones complejas. Lo bueno es que si somos conscientes de ello, probablemente podamos hacer algo por mejorar la situación y comportarnos de una manera mucho más ventajosa.

El jefe que siente miedo es el que impone y no razona, porque tiene miedo de no tener la razón y de que se descubra su incompetencia. ¡Qué gran sinsentido estamos acostumbrados a ver! Un jefe incompetente que exige grandes competencias a sus colaboradores, pero que se esconde detrás de un muro protector porque en realidad está aterrado. No tiene la seguridad en sí mismo que debiera tener por lo que comentábamos al principio, porque no tiene la autoridad, ni el respeto, ni la admiración de sus colaboradores. No las tienes porque no se las ha ganado. Da igual lo que ponga en su tarjeta de visita, la autoridad se gana día a día, con profesionalidad, grandeza de espíritu y un esfuerzo constante.

Podríamos hablar largo y tendido sobre las cosas que se hacen mal en la gestión de personas, pero veamos mejor cómo sería el jefe ideal. ¿Qué competencias debe tener un jefe? Es decir, ¿qué conocimientos, actitudes y capacidades necesita? Creo que podemos describir intuitivamente el perfil ideal del gestor de personas con los roles que debe ejercer de forma efectiva en el equipo de trabajo.
El jefe debe ser el principal comunicador y creador de la cultura empresarial en su equipo. Sabemos que cada organización tiene su propia cultura y forma de trabajar, asimismo cada equipo es capaz de funcionar con sus propios mecanismos culturales. Es importante que exista una coherencia y que el gestor de personas catalice correctamente las relaciones entre su equipo y el resto de la organización.
El jefe también debe actuar como guía, tutor o maestro en las actividades profesionales de su equipo. Para ello idealmente debe contar con experiencia en el sector habiendo desarrollado el mismo trabajo o un trabajo similar. Este rol potencia la confianza de los colaboradores e incluso su admiración hacia una figura profesional que sabe de lo que habla, pero que está dispuesto a delegar e incluso a aprender nuevas formas de desarrollar el negocio.

El jefe también ha de actuar como defensor y constructor del equipo, tal y como hace un cabeza de familia, luchará por mantener al grupo unido y en consonancia por encima de aspiraciones individuales de sus miembros, incluyéndose a sí mismo. De nuevo, en su puesto de trabajo debe servir a un fin último que son los resultados de la organización.
Lo anterior no significa en absoluto que se anulen a las personas como individuos. Todo lo contrario, el jefe debe también gestionar el talento y preocuparse de que cada miembro de un equipo pueda desarrollar al máximo su talento. Todo esto sería imposible si el propio jefe no hace lo mismo. Un jefe ha de trabajar también su desarrollo personal y profesional. ¿Cómo va a poder nadie gestionar bien un grupo de personas si no sabe gestionarse a sí mismo en primer lugar?


Ya es primavera en ZARA

Hace pocos días comenzaba la primavera. Días de cambios de escaparate en las tiendas de moda, exposición de las nuevas colecciones y esperanzas de una buena campaña de ventas.

En el imperio gallego no tienen estas preocupaciones, más allá de la instalación del escaparate que servirá la misma imagen en todo el mundo. Porque según ellos no hacen publicidad, y todo lo dejan al servicio de esta pecera. Sus colecciones rotan con fluidez debido al ya tan comentado sistema de producción innovador y a su “olfato” para la moda.

Aún siendo un consumidor habitual de este tipo de moda, no niego que me produce cierto dolor de estómago leer las declaraciones de estos “gurús”. Hablan de sus diseñadores, cazadores de tendencias y todas esas palabrejas anglo que intentan maquillar lo que en realidad es una copia permitida, aplaudida y venerada.

Megalouded cerrada y  Zara abriendo su nueva tienda en la 5ª de NYC. Quizá la comparación pueda parecer descabellada, pero no comprendo por qué no se considera y protege al verdadero diseñador. Inditex, y el resto de grandes distribuidores de marcas han tenido que rectificar en numerables ocasiones ante la denuncia de copia. Curiosa la campaña de hace un año cuando lanzaron camisetas con los diseños de una bloquera española a la que no tuvieron ni la decendia de pedir permiso para usar su propia cara estampada en camisetas. (http://blogs.elpais.com/trending-topics/2010/05/zara-tambi%C3%A9n-copia-descaradamente-a-bloggers-/comments/page/2/)

Clones: Camisa de Louis Vuitton vs. Zara

Entonces, será que los caza tendencias tienen el cometido de ver todo lo que les guste, comprarlo, y dejárselo a los diseñadores para que lo patronen. Qué gran departamento.

Clones: Zapatos de Christian Louboutin vs. Bershka

Innegable que la gigantesca distribución que poseen les permite poner moda en la calle en 15 días. Pero si jugaran con las mismas cartas que las grandes firmas no podrían más que disponer de un número muy limitado de piezas y pocas colecciones. O un departamento de diseño más grande que toda A Coruña.

Incluso han llegado a protagonizar situaciones landianas. Bershka tenía pensado sacar una colección exclusiva y de edición muy limitada (al estilo HM) y para darla a conocer dieron una fiesta que colapsó su tienda de Gran Vía de Madrid (evento organizado por una empresa de comunicación, pero Inditex no hace publicidad…). La colección directamente era una copia de unos productos comprados en China, a los que, simplemente, quitaron las etiquetas y los presentaron. Nunca se produjo esa colección. Fue imposible conseguir las telas.

En enero de este año, cuando las marcas tienen fabricada toda la colección desde hace tiempo, Inditex no tenía definido ninguna colección para la primavera. Todavía no habrían podido comprar las colecciones y copiarlas… Armani comentó en cierta ocasión que su mejor cliente era Ortega, quizá por esto nadie levanta la voz.

Clones: Jersey de Louis Vuitton vs. Zara

Pero el premio a la originalidad, a la creatividad de su departamento de diseño se lo ha llevado el look book de hace unas temporadas. (http://www.trendenciashombre.com/sport/zara-balmain-y-el-juego-de-las-no-diferencias). Gasten un poquito de todo ese cash que les damos y pongan un seño personal a algo de lo que hagan.

Y, por supuesto, Inditex no es la única. Otra empresa española, Blanco, también debe contar con un buen departamento de caza tendencias…

Clones: Bolso de Miu Miu vs. Blanco

Clones: Bolso de Miu Miu vs. Blanco (negro)

 

 


Reflexión sobre la Gestión Integral

En el entorno competitivo en el que se mueven las empresas en la actualidad, las organizaciones deben gestionar sus diferentes actividades de forma eficaz. Por este motivo, demandan modelos de gestión que puedan utilizar como herramientas para esta tarea.

Durante mucho tiempo las empresas se han organizado en departamentos estancos dedicados a actividades específicas para dar soporte a producción, con objetivos particulares de cada departamento y sin una organización de la empresa que tenga en cuenta los flujos productivos.

Las consecuencias de este tipo de organización han sido la búsqueda de objetivos particulares que nos alejan de los objetivos globales de la empresa, la falta de implicación de funciones soporte respecto a los resultados obtenidos por producción, una comunicación deficiente entre los distintos departamentos, todas las decisiones se realiza a alto nivel, por lo que los Directores se convierten en cuellos de botella y el lead time se alarga ya que las decisiones se toman en base a óptimos locales.

Lo que hemos comprobado con esta asignatura es que el estilo de gestión debe ser necesariamente participativo por parte de la dirección. Los empleados deben convertirse en generadores de calidad en la producción y en los servicios prestados. Deben identificarse cuales son los factores de calidad, prevención y cuidado del medioambiente que percibe el cliente.

Desde mi experiencia uno de los puntos más complicados a la hora de implantar un sistema de este tipo es tomar conciencia del compromiso de “mejora continua” que adquiere la empresa a la hora de implantar un sistema de gestión, ya que, muchas veces se entiende el cambio como solución a un trabajo mal hecho, es decir, como un ataque.

Tanto el AMFE como el QDF, han supuesto un descubrimiento para mí, ya que, aunque los había oído no tenía una idea lo suficientemente formada, sobre su potencia durante las fases de diseño, desarrollo y proceso de producción.

Por otra parte, me ha parecido curioso la información en cuanto a los roles de equipos, habiendo partes reconocibles, partes que no y algunas a observar al menos en mi caso.

Respecto a los equipos auto dirigidos, creo que es uno de los mejores modelos de trabajo que se pueden seguir hoy en día donde la motivación a través de incentivos económicos resulta cada vez más complicada. Destacar entre los aspectos positivos que plantea el fomento de la aportación de ideas y la aplicación de las mismas, que los individuos puedan aprender nuevas habilidades y demostrar sus capacidades, además de las que necesitan para su trabajo diario, facilitar el que todos puedan mejorar el proceso de su trabajo y el desarrollo de los hábitos de trabajo en equipo.

Por último sobre el texto “Jefe, director o líder”, creo que tal y como está concebido el sistema en la mayoría de las empresas es relativamente fácil llegar a ser jefe o director, pero un líder es algo que hay que demostrar, como refleja la frase:

“La contribución de los líderes en las situaciones de crisis, resulta determinante por su alto nivel de anticipación a las oportunidades que ésta ofrece.”

 Si las herramientas no están apoyadas por un adecuado comportamiento de los Líderes, los resultados obtenidos no serán los esperados.


Reflexión sobre la salida del euro

“En la estructura actual y con los actuales miembros, el euro no funciona. O bien la estructura actual cambia, o cambia la composición de los miembros”.UBS

Salida PIIGS

Estudios del Banco privado de Inversión suizo, UBS, estiman que la salida de un país débil de la eurozona, los llamados PIIGS, tendría un coste entre los 9.500-10.500 euros por ciudadano del país durante el primer año, lo que supone entre el 40% al 50% del PIB y entre 3.000-4.000 euros en los siguientes años.

Como aspectos positivos encontramos que los efectos inmediatos que tendría serían una devaluación moneda nacional, que algunos estudios cifran en al menos 50 %, que permitiría pagar las deudas internas en una moneda más débil. Por otra parte supondría una subida de los salarios, es decir, un aumento de la competitividad.

En los aspectos negativos encontraríamos que las devaluaciones terminarían produciendo inflación, de nuevo pérdidas de competitividad que pueden generar nuevas devaluaciones y elevarían los tipos de interés. La deuda exterior, asumida en euros sería inasumible, habría problemas jurídicos enormes por la re denominación de todas las deudas y activos internacionales, tendría que producirse una quita y los consiguientes problemas de financiación debido a la falta de credibilidad.

Salida Alemania

UBS estima que la salida de un país fuerte como Alemania, supondría un coste por alemán de entre 6.000-8.000 euros el primer año, y entre 3.500-4.500 en los años siguientes. Eso equivaldría a entre el 20%-25% del PIB el primer año. En comparación, el coste del rescate de Grecia, Irlanda y Portugal en su totalidad a raíz de un default de esos países, sería un poco más de 1.000 euros por persona, en una sola vez.)

La pertenencia a la zona euro Alemania una vez estallada la crisis de la deuda, le ha traído beneficios como el crecimiento de su PIB en determinados momentos (2010) en contra de lo que ocurría a la mayoría de los socios de la UE que paraban su crecimiento e incluso se dirigían hacia la recesión. Igualmente cabe destacar como aspecto positivo el aumento de la competitividad, disminución de la tasa de desempleo y aumento del comercio exterior.

En el supuesto de que Alemania abandonara el euro, disminuiría su competitividad al apreciarse la nueva moneda, los activos en euros de los bancos alemanes provocarían una recapitalización de su sistema bancario y perdería las ventajas en el comercio exterior.

Conclusión

Como conclusión parece que los países socios están obligados a entenderse, ya que, a la vista de lo expuesto una salida de cualquier país supondría una situación caótica y sobre todo de consecuencias imprevisibles, por lo que parece más sensato permanecer juntos y en el caso de que alguno de los países miembros no pudiera cumplir que la quiebra sea controlada. Por lo tanto una vez abandonada la opción de la salida hacia la devaluación, la opción que nos queda es la de intentar solucionar los problemas estructurales mediante el compromiso de reforma económico, y la posterior convergencia hacia una política fiscal común.

La moderación salarial de la que se habla en la actualidad es necesaria pero no suficiente. Sería más deseable aumentar la competitividad no sólo vía costes, el problema está en cuanto tiempo podremos aguantar sin incentivar la economía, por lo que creo que llegará el momento en el que aún no habiéndose cumplido los objetivos se cambiará hacia una política económica expansiva y de estos son todos conscientes, de ahí el cambio de objetivo de reducción de déficit que se le ha concedido a España.

En definitiva Alemania sabe que tendrá que dejar de apretar en algún momento, pero va a intentar que los países socios reduzcan o eliminen su déficit presupuestario a, ya que, una vez que se vuelva a abrir la mano y fluya el dinero los países serán más reacios a tomar medidas tan restrictivas e impopulares.

Bibliografía

Documentación de clase, artículos de prensa nacional y estudio UBS “Ruptura de la zona euro”.


Gestión Integral. Gestión de un todo.

Gestión Integral

Me temo que en numerosos entornos la expresión “Gestión Integral” suena a academicismo, algo teórico que no sirve en la práctica para mucho más que escribir libros o artículos. No pretendo criticar a los que tienen esta perspectiva, porque en cierta medida es también la mía. No es que no crea en las bondades de un enfoque de gestión integral, es que creo que la cultura establecida en muchas organizaciones no permite asimilar de forma efectiva una filosofía de trabajo tan radicalmente distinta de la (triste) praxis habitual.

¿Por qué soy tan pesimista? Porque estoy pensando en grandes organizaciones, donde la dirección ha entendido que la forma de lidiar con la complejidad y el gran tamaño es precisamente la desintegración. Continuamente vemos en estas organizaciones cosas como departamentos (separaciones), responsables de áreas que compiten entre ellos (divergencia), estamentos (desintegración social), etc. Tremendas maquinarias cuyos componentes internos lejos de funcionar harmoniosamente al unísono friccionan constantemente tratando cada uno de llevar su propio ritmo.

Por mi experiencia me temo que, en muchos casos, aspectos como la RSE (Responsabilidad Social Empresarial), la PRL (Prevención de Riesgos Laborales), los códigos éticos, Gestión de la Calidad, la Excelencia, la Innovación, la Gestión por Procesos, etc. no dejan de ser acciones aisladas, que no pasan a formar parte de la cultura empresarial. Lejos de estar integradas, estas iniciativas están “derivadas”. No suman, no unen y por lo tanto no se producen las esperadas sinergias de una gestión integral.

Muchos directivos no entienden que los resultados económicos, ambientales y sociales de una organización van necesariamente de la mano. Sigue predominando la visión primordial cortoplacista de los resultados estrictamente económicos y no se percibe el marco financiero global, que ineludiblemente depende de aspectos ambientales, culturales y socioeconómicos. A menudo se entiende la RSE como una imposición, una serie de normas que implican un coste, que son de obligatorio cumplimiento o aconsejables por motivos de imagen, pero que nada tienen que ver con la misión y el éxito de la compañía.

¿No tiene más sentido considerar las iniciativas de RSE como una oportunidad única para innovar, mejorar y, cómo no, integrar? Integrar por fin a todos los stakeholders, integrar la organización en su entorno. No se trata sólo de integrar “dentro” de la organización. Una empresa es un ser vivo, que para sobrevivir ha de adaptarse a su entorno. Su éxito dependerá de lo bueno que sea su proceso evolutivo, es decir, su éxito lo dicta un juez ineludible: su propio ecosistema.

¿Pero qué es exactamente integrar? Según el diccionario de la RAE es:

Por lo tanto, una iniciativa de RSE ha de entenderse como una pieza más que ha de integrarse en un todo. Una pieza que ha de interaccionar en harmonía con todas las demás piezas del mecanismo. Esto sólo es posible si la dirección comprende y transmite que es necesario un cambio en la cultura y la educación de la propia organización.

Afrontar la RSE como un aspecto aislado no integrado sería equivalente a intentar instalar un mecanismo de ABS en un vehículo poniendo los nuevos componentes en el maletero. Sí, podemos decir que nuestro coche tiene ABS, y probablemente no estemos mintiendo, pero debemos ser conscientes de que el ABS no está integrado y lo que pasará cuando necesitemos realizar un frenado de emergencia…


Consideraciones sobre esta crisis

Cómo un grupo de legos puede hilar un discurso coherente sobre la actualidad económica.
Qué gran suerte vivir estos tiempos convulsos para la economía mundial. Nada podría hacer más interesante debatir sobre estas cuestiones más que la necesidad acuciante de entender algo de lo que pasa.

Interés que parte de la experiencia personal de haber vivido, por bajada de la demanda, dos expedientes de regulación de empleo en dos años, siempre bajo la convicción de que una posibilidad de reajuste interno de trabajo, sueldo, tareas, nuevos proyectos… (como después comprobé que habían hecho Alemania y otros) hubiera conservado el “saber hacer” o experiencia y capacidad productiva de estas empresas. La nueva y necesaria reforma laboral, por el mismo precio (la misma huelga, aún sólo presumible), hubiera podido crear el discutido (e indiscutible eliminador de la dualidad) contrato único, de coste de despido creciente, acompañado de unas bonificaciones (en cuotas de la seguridad social) más extensas en el tiempo y, quizás, también decrecientes (para compensar lo anterior). Bienvenidas son las ayudas a los emprendedores, y a la contratación de jóvenes y parados de larga duración.

En cuanto a la necesaria labor sindical, aunque demostradamente ineficaz, se ha visto reducida por cuanto desaparece la autorización administrativa de los ERE (penosa y eternizante), el principio de ultra-actividad ilimitada de los convenios colectivos caducados y la exclusividad en cuanto a formación (a la par que la patronal), de calidad manifiestamente mejorable. Por desgracia, la reforma actual (y futuras), conducirá a una pérdida de derechos adquiridos. SI no estamos de acuerdo podemos tomar un país emergente cualquiera, Brasil por ejemplo, y comparar cómo trabajan personas con formación equiparable a la nuestra y por cuánto salario.

Con todo, hay una opinión generalizada en cuanto a que, a corto plazo, el desempleo crecerá, ya sea por tendencia imparable o porque los parámetros de la reforma se conjugarían mejor con tiempos de bonanza económica. Y es que el empresario común, abaratado el despido, hará uso más convencido de este recorte por cantidades.

Qué otra cosa hacer si el crédito no llega y la Administración no paga. Hasta ahora. Una crítica común al anterior Gobierno se dirige a esos planes, digamos bienintencionados, de remodelación de aceras y pistas de deporte que, dirigidos a fomentar el pago de ayuntamientos a sus proveedores, hubieran evitado muchos cierres, despidos y demás dramas. Hoy (Comisión Nacional de Administración Local) ya se ha dispuesto que Hacienda ayude a las corporaciones municipales a desempolvar facturas, a cambio de ajustes, limpieza de empresas públicas e ineficacias varias, mediante una línea de créditos ICO (vamos, a devolver). Que no caigan más empresas, por favor.

El empleo debe ser el objetivo, y la fluencia de dinero, el medio. Pero los bancos lo retienen sin prestar a homólogos, ni a empresas, ni a particulares ni a estados emisores de deuda pública. El negocio bancario, de transformación de plazos entre créditos asumidos y concedidos, se resiente, al menos en occidente.

Como muestra, asistimos al depósito en el BCE, por parte de los bancos europeos, de muchos de los 500.000 millones que este organismo subastó el 21 de Diciembre pasado. Prefieren pagar por retenerlo que hacer unos negocios que entienden acompañados de excesivo riesgo.

La desconfianza mostrada la compra de deuda pública (dispara la prima de riesgo: el coste de la deuda soberana), la fluidez del mercado interbancario (desaparece inversión) y el crédito a particulares y empresas (la demanda cae, el desempleo sube).

Una opción comentada, y rechazada en España, fue la creación de un “banco malo” que contuviera los activos conflictivos (por no llamar tóxicos) provenientes del ladrillo (hipotecas incobrables a futuro).
En cambio, se han establecido diversas obligaciones de la banca para aprovisionar frente a estos activos (50.000 millones, de momento). Para ello se cambió el régimen jurídico de las cajas (concentradoras del problema hipotecario) para que pudieran desprenderse del 50% de las acciones de su banco matriz sin que dejaran de ser cajas, sino simples fundaciones que pasarían a control aún mayor de la administración regional correspondiente. El objetivo final es mostrar la capacidad de hacer frente a las pérdidas por impagos inmobiliarios y así poder acudir más fácilmente a préstamos de los mercados interbancario y mayorista: resolver un problema de liquidez despejando un problema de solvencia.

Hay además un trato discriminatorio hacia la banca española, en tanto los mercados castigan con más fiereza los riesgos observables del ladrillo que, en otros estados, los bancos ocultan con titulizaciones de activos de bajo valor añadido: CDS, seguros impago de CDS, coberturas a largo pero no con recursos propios, constituyendo un agravio comparativo hacia nuestro país.

Es Europa estamos en un proceso de “deleveraging” bancario, o aligeramiento de la presión sobre el nivel y riesgo de la deuda ante la exposición a deuda soberana, y más si se compran deudas respectivas, usando bonos de colateral en BCE para obtener liquidez. Al final, hemos visto cómo bancos saneados depositan de nuevo liquidez en BCE sin prestar a otros.

Otra ancla del navío económico es el elefantiásico sector público, con 2.600.000 funcionarios, que tiene su mayor exponente en las administraciones autonómicas (la mitad del total) y locales, dotadas todas de múltiples competencias, inasumibles dentro de una mínima eficiencia, debido en su mayor parte a la duplicidad de servicios entre administraciones. Comunidades, estado central, ayuntamientos, diputaciones, empresas, fundaciones… uso político de las empresas públicas, expolian el bolsillo del contribuyente a cambio de inexcusables servicios y otros que no lo son tanto.

Bien haría por las empresas nacionales la homogeneización de normativas entre comunidades autónomas, eliminando el excesivo gasto en adecuar un producto a 17 normativas distintas a la vez que la agilización de trámites, homologaciones y puesta en servicio. También simplificar la burocracia administrativa, ya que ocupamos el puesto 147 mundial en facilidad para montar una empresa. Lógico: de algo tiene que vivir la administración. Se han iniciado medidas en este sentido, no verificadas todavía.

Habría que dedicar recursos públicos a necesidades de los emprendedores. Y no es que no se ayude a la pequeña empresa; es que se hace mal: hay una excesiva proliferación de subvenciones, centros de innovación e incubadoras de empresas, además de ayudas dirigidas a sectores claramente ineficaces.
La reforma laboral ha introducido medidas de agilización contratación y despido y, por otra parte, tratamiento fiscal favorable de inversiones y devolución en plazo del IVA, asunto largamente reclamado por PYMEs y autónomos.

En otro orden de cosas, se podría hablar de la agilización de la Justicia con una reorganización sistemas informáticos dispares, la racionalización de periodos inactividad, todo ello para un aumento de confianza en la Justicia y una mejor protección del consumidor, el empleado, el empresario, la mujer y las clases desfavorecidas.

Pero en la actualidad destaca la discusión del déficit capaz de asumir una economía que se ha adentrado en la recesión. Las exigencias europeas de rebaja al 4,4% resultan desproporcionadas en la coyuntura actual. El gobierno, tras conocer la cifra definitiva del año pasado del 8,5 % ha decidido apostar por el 3%, pero para el 2013, anticipando una cifra de déficit para el año en curso del 5,8%. Esto podría conducir, aparte de a la furia de la Canciller alemana, obsesionada con el rigor fiscal, a una serie de penalizaciones al Estado Español por parte del Gobierno Comunitario. Pero quién sabe si el evitar mayores constricciones de la economía nacional, suavizando inminentes recortes, podría compensar venideras multas y retiradas de fondos europeos. Chavalotes: es lo que hay.

Porque no se puede pretender crecer simplemente recortando. Hacen falta estímulos simultáneos a los recortes para reactivar primeramente la demanda interna, sin cuya reactivación no habrá crecimiento ni, por ende, disminución del paro.

Mucho se ha dicho de la señora Merkel, pero en años posteriores a la reunificación alemana se han llevado a cabo reformas que han recortado sueldos, obligando a sus empleados a adaptarse trabajando más y mejor (ver caso BMW en otra asignatura) y cobrando menos. Esa ha sido su respuesta a un mundo globalizado con tendencia a igualar derechos laborales. Por abajo.

Además está la percepción que de España se tenga en el resto de, para empezar, Europa. La toma tardía de duras decisiones, por parte de anteriores gobiernos, bien poco ayudados por la política nacional, no ha ayudado, aunque ahora lleguen palmaditas en la espalda.

Se precisa de un esfuerzo de recuperación de la posición de nuestro país en las instituciones internacionales desde un reconocimiento del sacrificio de la población y que la aprobación internacional de las medidas se refleje en capacidad de influencia internacional. Es decir: la promoción de la “marca España”, por encima de apodos.

Ante brotes de revueltas callejeras, internamente hace falta una campaña de comunicación nacional que aclare qué se pierde y se gana con cada esfuerzo más, para aumentar confianza en el Gobierno, como ciudadanos y como consumidores aprovechando el interés creado por la economía en formar a la población.

Tras haber tratado todos estos asuntos durante el curso de la asignatura queda la duda de por qué, si unos en principio absolutos desconocedores de materias económicas han logrado predecir, con la ayuda del profesor, muchas de las medidas que se han venido tomando en los últimos tiempos, no han sido nuestros gobernantes (locales, nacionales, europeos, mundiales) capaces de anticiparse y afrontar esta convulsión mundial en mayor medida. El consuelo aparece si pensamos que, al final, también nuestros políticos se asesoran. Buena suerte.


Entorno macroeconómico

En los últimos años, y con más intensidad en los últimos meses, una palabra se repite de forma constante: Crisis. Parece que todo lo que nos rodea no pasa por su mejor momento, crisis financiera, crisis del euro, índices de paro record en nuestro país, recortes… etc. Son muchos los datos de coyuntura y expectativas económicas que recibimos a diario, y hasta hace relativamente poco tiempo, los afortunados que tenemos un empleo observábamos la situación como si de una película se tratara, esperando que pasara el bache. Nada más lejos de la realidad.

 La falta de crédito desde 2008 hasta hoy, para una economía que depende del consumo casi en un 80%, es insostenible y es necesario tomar medidas de carácter urgente para facilitar que fluya el crédito y así empezar a resolver el resto de problemas. A las pequeñas y medianas empresas y especialmente a las familias se les han recortado los préstamos bancarios más de un 50% y un 75% respectivamente. Hoy en día es muy complicado, a pesar de tener una situación económica estable, conseguir una hipoteca para una primera vivienda, y ser emprendedor o empresario resulta frustrante. Esto es muy grave en nuestra situación dado que, está demostrado en multitud de estudios, que la mayor parte de la creación de empleo es generada por las pequeñas y medianas empresas

  

Fuente: Banco de España

La reciente reforma financiera no implica ningún cambio a corto plazo para esta situación por lo que tendremos que esperar para ver sus efectos.  Además, no se puede afirmar que esta reforma  vaya  a cambiar la percepción que tienen las entidades sobre el riesgo de dar créditos a familias y empresas.

Además de la falta de crédito, a finales de este mes muchos sufriremos la última subida fiscal que se ha acordado. Las razones para esta subida son diversas, pero desde cualquier punto de vista resulta injusta para el empleado.

Con estas subidas fiscales, los tipos impositivos son los más elevados de Europa, a pesar de que tenemos rentas por debajo de la media.

 

Fuente: Eurostat

Teniendo en cuenta estos dos aspectos, resulta que la recaudación adicional es más bien modesta a pesar del efecto negativo que pueda suponer en el consumo. Es injusta, porque cada vez menos ciudadanos mantienen al resto de habitantes que no trabajan en el sector privado. De 47 millones de habitantes sólo 15 millones aportan riqueza mientras los parados y los funcionarios crecen y las clases pasivas aumentan. Realmente, el problema del déficit público se debe al exceso gasto público y no a la falta de recaudación.

Otro aspecto que nos afecta directamente es la variación salarial prevista para los próximos años. Es necesario conseguir un proceso de devaluación interna, por lo que los salarios serán congelados, y los que no, se verán reducidos. La imposibilidad de devaluar nuestra moneda obliga a reducir el coste laboral bajando los sueldos para ser más competitivos, dado que a corto plazo y con los recursos existentes, tampoco será posible mejorar nuestra productividad.

 

Fuente: Eurostat

El primer trimestre de 2012 termina y los ciudadanos no vislumbramos la salida del túnel, más bien todo lo contrario. Aún es pronto para evaluar los efectos de las reformas y demás medidas anticrisis, si bien, la población es consciente de que estos esfuerzos son necesarios y en general son aceptados con resignación.

A los ciudadanos nos deberían preocupar cuáles van a ser los objetivos a largo plazo y qué rumbo seguirá el país dado que el modelo económico – productivo que conocemos es insostenible. Somos un país ineficiente que necesita invertir en Educación, Innovación y Competitividad, pero lamentablemente ahora no es una prioridad porque “primero tenemos que salir del agujero”.

En Estados Unidos por ejemplo, son muy conscientes de que el crecimiento está ligado al de las pequeñas y  medianas empresas, y se promueve la creación de estas empresas con ayudas, subvenciones y desde la Educación. En USA, el 60% de los universitarios quiere ser emprendedor, mientras que en España no llega al 5%, este dato refleja la escasa conexión entre nuestro sistema educativo y el laboral.

Si realmente queremos conseguir un crecimiento sostenible, en un mercado cada vez más a global y exigente, la inversión en innovación tecnológica debe ser también una prioridad. Israel, un país con pocos recursos naturales y una situación política complicada ha sido capaz de desarrollar una industria de desarrollo e innovación tecnológica reconocida mundialmente. En este proceso, el Estado ha jugado un decisivo papel junto a un sector empresarial realmente emprendedor, que  ha apoyado gracias a subvenciones e incentivos a la inversión.

Bibliografía:

www.bde.es

http://epp.eurostat.ec.europa.eu/portal/page/portal/eurostat/home/

http://www.guillermodeladehesa.com/


Reflexión de entorno económico. La crisis

LA CRISIS

Tras años de crecimiento desmedido, descontrolado, desordenado y hasta ingenuo, nos vimos sumidos en una profunda crisis que está durando más de lo pensábamos y cuya salida está aún muy lejos en el horizonte

Una falta de control manifiesta por parte de bancos centrales (especialmente de la Reserva Federal de Estados Unidos y del Banco Central Europeo), y otros organismos reguladores, junto con la avaricia y falta de ética de muchas entidades financieras comenzó a inflar la burbuja que ha explotado y nos ha dejado todavía perplejos

Además los estados también cerraron los ojos y se apuntaron al carro del crecimiento (“España va bien”) sin importar de que manera se produjera y sin ejercer su papel de gobierno y control sobre la economía de cada país.

Tenemos en Grecia un claro ejemplo (recientemente invitada por Alemania a dejar la zona euro), o más cercano Portugal, y ¿por qué no mirarnos nuestro propio ombligo?. Ayer día 28 de Febrero se conoció la cifra de déficit del 2011, un 8,51 % del PIB (frente al 6% comprometido en Bruselas), en el que las comunidades autónomas constituyen un 2,94 %, muy lejos del valor objetivo del 1,3 %, (que solo ha sido capaz de cumplir la Comunidad de Madrid). Y para colmo S&P se suma a Moody’s y rebaja la deuda de Valencia al nivel de bono basura…si es que no se puede esperar menos de la gestión de nuestros políticos

La deriva del gobierno y la falta de control sobre las comunidades autónomas ha echado más madera al fuego del déficit. Unas comunidades autónomas que constituyen no una duplicidad de funciones respecto al estado, sino en muchas ocasiones multiplicarlas por 17, con un crecimiento desmesurado de la burocracia, el gasto inútil (como el de las embajadas de ciertas comunidades autónomas en el extranjero) que quiere compensarse por los políticos reduciendo los gastos en algo tan primordial como la educación o la sanidad. ¡Cuánto tenemos que aprender de los países escandinavos en cuanto a la evaluación de las gestiones de nuestros políticos! Y también cuánto tienen que aprender los políticos sobre gestión del dinero de los ciudadanos.
El crecimiento registrado en los años pasados de las entidades públicas, los burócratas y los funcionarios no ha evolucionado acorde con el crecimiento del tejido productivo del país. Una industria que ha ido decreciendo en peso relativo sobre el total del PIB, centrada en el ladrillo, y en el dinero rápido, con poca perspectiva de futuro, poco innovadores, pequeña y muy poco productiva.

A ello ha contribuyen los elevados precios de la energía para empresas y particulares, que hacen muy difícil obtener márgenes apreciables en las empresas y por tanto frenan su crecimiento y el del resto de la economía española.

Y con las necesidades actuales de tener energía barata, se endurece el parón nuclear, proponiendo el cierre de centrales, mientras franceses e ingleses firman acuerdos de energía nuclear. Aproximadamente se puede transferir un 20% de la electricidad entre Francia y España a través de las redes de los Pirineos, ¿pero qué sentido tiene seguir una política contra el desarrollo nuclear cuando podemos importar energía de un país donde aproximadamente el 60% de las necesidades energéticas se cubren con energía nuclear frente al 20% de España?. En unos momentos en los que el crudo se dispara por la presión iraní a causa del bloqueo de los países europeos, es necesario tener un “mix” de energía lo más equilibrado posible y no solo dependiendo del petróleo o de las energías renovables.

Pero…¿cómo se ha favorecido el desarrollo de las renovables en España? Pues como muchas cosas en este país, mediante elevadas subvenciones carentes de sentido y de mesura que han contribuido a disparar el déficit de tarifa (pésimamente gestionado) y también el precio de la electricidad para empresas y particulares. ¿Y cual es la solución del nuevo gobierno? Pues la habitual en política, hacer radicalmente lo contrario a lo que hacía el gobierno anterior sin intentar centrarse en un punto medio y dando una imagen al exterior de país poco serio, en el que los continuos cambios de regulación hacen difícil plantear una inversión de cualquier tipo, y menos industrial, a medio plazo

Al menos, el gran desarrollo que las energías renovables han tenido en nuestro país, ha servido para que nos posicionemos como una de las principales potencias en energía eólica, que no en energía solar, donde a pesar de tener instaladas numerosas plantas (cuyo futuro es ahora incierto por el corte a las subvenciones) la tecnología es en su mayoría importada de Alemania como la mayor parte de la maquinaria industrial de nuestro país, porque…¿para qué diseñar y desarrollar algo si lo podemos importar? ¡Que gran error tener este pensamiento!

Y es que el nuevo gobierno ha entrado “arrasando” en el país, con medidas de todo tipo. Hoy mismo he podido ver en mi nómina el incremento de la retención del IRPF, menos dinero en el bolsillo, menos gasto en consumo, menos crecimiento de la economía, pero eso sí, ingresos directos al estado para tratar de reducir el elevado déficit. ¿Y quién se acuerda del crecimiento? Con una contracción extrema del gasto público y una falta palpable de crédito parece que estamos en punto muerto, o menor dicho marcha atrás. Y Europa (o mejor dicho la cabeza de Europa, es decir, Alemania) empeñada en controlar el déficit y Rajoy y sus Ministros pidiendo un poco de oxígeno ante este ahogo.

La situación de la Unión Europa no ayuda: desmembrada, capitaneada por dos presidentes del gobierno de dos países en lugar de por Durão Barroso y Van Rompuy, un banco central con pies de hormigón más preocupado del déficit que del crecimiento, con reacción tardía (aunque ahora parece que reacciona), con una Gran Bretaña más isla que nunca y un conjunto de países que más que una Unión son una deriva europea que lucha por no ahogarse o por no verse ahogados por sus vecinos

Y los bancos mientras tanto no sueltan crédito (a no ser que sea para conceder las hipotecas de sus activos inmobiliarios). ¿Se hará real la idea de la dación en pago de las hipotecas, o se quedará todo en una lista de bancos buenos y malos en función de la velocidad a la que ejecutan los desahucios?

La situación actual es preocupante, un número desorbitado de parados (que puede incrementarse con la reforma laboral), gente sobre cualificada trabajando por la mitad de su salario teórico, emigrantes en busca de condiciones laborales decentes… Además ahora, no solo se buscan voluntarios solidarios que trabajen para el Ayuntamiento de Madrid, sino que incluso se hará trabajar a los parados (qué contradicción) en fines sociales. ¿No es verdad entonces eso de que los trabajadores tienen derecho a un salario digno? ¿O por lo menos un salario?
BIBLIOGRAFÍA:

– Apuntes de la asignatura
– Artículos de la asignatura
– Plan Integral de política industrial 2020 (PIN-2020). 10/12/2010. Elaborado por la Secretaría General de Industria. MITYC
– Estrategia estatal de innovación. Secretaría General de Innovación. Ministerio de Ciencia e Innovación
– OCDE Perspectives: Spain Policies for a sustainable recovery. Octubre 2011
– Situación de España. BBVA Research. 8/11/2011
– Ley de Economía Sostenible. BOE del 5/03/2011 Págs. 25033-2535
– Corrección del déficit de tarifa en el sistema eléctrico. Cámara de Comercio de Valladolid. Octubre 2010


Cuestionando el tópico

Hay ciertas ideas que de algún modo tienen éxito, y se acaban tomando como hechos probados e inamovibles. Todos las repetimos donde quiera que vayamos, en las comidas familiares, en el descanso del café, se comentan en las tertulias de la radio… siempre hay una base cierta, pero ¿hasta dónde?. Como siempre es bueno replantearse las certezas, a continuación os invito a reflexionar brevemente sobre algunas de estas “verdades” , que caen dentro del área de la economía .

1. No somos un país exportador

Se suele repetir que uno de los fallos de la economía española es que no somos un país exportador. En realidad habría que decir que no lo éramos, pero que estamos empezando a serlo. El sector exterior contribuye positivamente al PIB desde el inicio de la crisis en el 2008. Este punto merece varios comentarios.

Por un lado es cierto que el saldo de la balanza de pagos es negativo. La previsión para el año 2011 (de enero a noviembre) es de -36.179 M€. Este saldo ha ido mejorando cada año, desde los -104.676 M€ del 2008. Aquí influyen distintos factores sobre los que el gobierno poco puede hacer, como la buena evolución del turismo (es con diferencia la principal aportación positiva a la balanza), el tipo de cambio y el precio del petróleo.

Se ve en el gráfico la importancia de la importación de productos energéticos; la situación en este campo ha empeorado con respecto al año 2005. Todavía queda por hacer para reducir nuestra dependencia del exterior.

Como curiosidad, en cuanto al saldo comercial nuestro principal proveedor con diferencia es China, y nuestro principal cliente, Francia (de vez en cuando les tendremos que permitir que se metan con nosotros un poquillo).

En cuanto a la balanza de bienes, la mejora se debe a que las exportaciones aumentan más de lo que lo hacen las importaciones. No sólo el volumen es positivo, también el número de empresas exportadoras españolas aumentó tanto en 2009 como, en menor medida, en 2010 (un 6,1 % y un 2 % anual, respectivamente). La información del Banco de España relativa a 2011, referida al conjunto de los nueve primeros meses del año, muestra un aumento del número de empresas exportadoras (un 11 % interanual).

Hay que destacar que en octubre pasado la economía española registró superávit por cuenta corriente, lo que no sucedía desde agosto de 2003.

2. En España no hay empresarios

Empresarios no sé, pero empresas sí que hay. El INE indica que en el 2011 había en España un total de 3.250.576 empresas. Para ver si son muchas o pocas, podemos comparar los datos con los de otros países (año 2009):

 

 

 

 

Además hay que tener en cuenta que todos estos países tienen más habitantes que España.

Si analizamos con un poco más de detalle (datos de 2008), se confirma que la base empresarial europea es la Pyme1:

En Alemania el 83% eran microempresas, 14,1% pequeñas, 2,4% medianas y 0,5% grandes

En Reino Unido  el 89,3% eran microempresas, 8,8% pequeñas, 1,5% medianas y 0,4% grandes

En España el 94,07% eran microempresas, 5,03% pequeñas, 0,71% medianas y 0,19% grandes

Una diferencia que vemos es que en España el peso de las microempresas es todavía mayor que en otros países, y hay muchas menos empresas grandes. Además como consecuencia de la crisis, su número ha aumentado (95,21% en 2011). En este punto se entiende la idea generalizada de que hay que favorecer la pyme; lo que pasa es que hay que pensar en qué sentido ha de ser ese apoyo, porque nuestra pyme es menos productiva que la de otros países. Por favorecer las Pymes no se debería entender que haya más, sino que puedan dejar de serlo y crecer, ya que a mayor tamaño de empresa, mayor eficiencia:

Algo parecido se observa en el sector exterior. A lo largo de estos años de crisis, se observa que en cuanto a exportación de bienes, las empresas que dejaron de exportar en el año 2009 son las que tienen las siguientes características frente a las que siguieron exportando:

Menor tamaño

Menor inversión directa en el exterior

No cotizan en bolsa

Mayores ratios de temporalidad

Mayor ratio de endeudamiento

Sin embargo, las empresas encuentran dificultades añadidas a las de la coyuntura para poder desarrollarse. Según el Foro Económico Mundial2, los principales problemas (en %) son:

Acceso a la financiación…………………………………………………….27.7

Regulación laboral restrictiva……………………………………………..18.3

Burocracia gubernamental ineficiente…………………………………..14.6

Impuestos …………………………………………………………………………8.3

Fuerza laboral inadecuadamente formada ………………………………6.3

Aquí viene a cuento recordar la evolución de la legislación a nivel estatal y de comunidad autónoma. Para vender un equipo en España, puede ser necesario llegar a hacer 17 equipos diferentes, personalizados para cada comunidad.

3. El Estado está completamente endeudado

Si estamos hablando de las distintas instituciones del Estado, esto no es correcto. En estos momentos la deuda de las Administraciones Públicas es de casi un 70% del PIB, lo que no puede considerarse un valor elevado en ningún caso. Pero si hablamos del conjunto del estado, añadiendo la de las empresas no financieras y familias (200% del PIB) y la de las empresas financieras (130%), ya llegamos al 400%, que sí es un valor respetable.

En estos momentos de gran crisis, todos exigimos al gobierno que actúe, y se ha generado un intenso debate, todavía de máxima actualidad, en cuanto a si el gobierno debe emprender una política restrictiva, o de estímulo. Sin entrar en este debate, es bueno recordar qué se ha hecho, aunque sea grosso modo:

En el año 2008, el gobierno emprendió un plan de estímulo sin precedentes en la economía española.

Durante esos años, vemos que la variación del PIB ha sido la siguiente:

2008: +0,86%

2009: -3,72 %

2010: -0,14%

2011: +0,7%

El dato del 2009 es la mayor caída del PIB de los últimos 50 años. En esta aproximación superficial, no se alcanza a ver un impacto positivo en la economía causado por dichos estímulos. Por supuesto estos datos no son argumentos a favor o en contra de ninguna política; simplemente quieren mover a la reflexión de que si queremos que las cosas mejoren, la solución no va a ser hacer lo mismo que se ha hecho en el pasado. Es decir, si el gobierno toma la decisión de que hay que aumentar la deuda para estimular la economía, que sea promoviendo otro tipo de medidas. Y además debería tener en cuenta que según el Foro Económico Mundial, ocupamos el puesto 108 (de 142 países) en cuanto al derroche del gasto gubernamental.

Notas

1) Para Alemania, Francia y Reino Unido, los tamaños de empresa en cuanto al número de empleados son:

Microempresas: menos de 10 empleados; pequeñas empresas: entre 10 y 49 empleados; medianas empresas: entre 50 y 249 empleados; empresas grandes: con 250 empleados o más

Para España, los tamaños de empresa en cuanto al número de empleados son:

Microempresas: menos de 10 empleados; pequeñas empresas: entre 10 y 49 empleados; medianas empresas: entre 50 y 199 empleados; empresas grandes: con 200 empleados o más

2) Es curioso cómo en el mismo informe España aparece en ¡el puesto 110! (de 142 países) en lo que respecta al tamaño de la carga de la regulación gubernamental.

Fuentes

Banco de España, Foro Económico Mundial. Artículos: Retos y soluciones para un país llamado España, Mejor revolución laboral que reforma laboral


Germany (including former GDR from 1991)

3.587.607

Spain

3.631.232

France

3.629.485

Italy

4.524.654

United Kingdom

2.421.340



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