Copiar es un acto de amor

¿Alguien ha oído hablar del Open Access? ¿Y de las licencias Creative Commons? ¿Quién podría descifrar el siguiente jeroglífico?

En un mundo globalizado que vive en una inmensa pira de ciclos vertiginosos, la única forma de competir es hacerlo en base a una innovación abierta y colaborativa. Suena a buenas intenciones y fuera de toda visión de mercado, pero que lo diga el Director del Media Lab de MIT, Joi Ito, en su presentación de libro The Power of Open ya son palabras mayores.


 
El mundo del software libre introdujo una serie de ideas sobre lo OPEN, la transparencia, la sostenibilidad, la innovación y la mejora continua que desafiaron los límites del copyright y ensancharon la capacidad de ceder algunos derechos bajo el espíritu copyleft. Fruto de ese trabajo se desarrollaron las licencias Creative Commons, un código normativo de buenas prácticas en la apertura de contenidos al que debemos el éxito de un gran número de proyectos desde los vídeos de TED hasta la biblioteca científica PLoS y el enorme crecimiento de contenidos digitales en la Red.

Creative commons

Más de 4 millones de vídeos CC en YouTube y más de 400 millones de obras con licencias Creative Commons en internet. Miles de artistas que publican sus creaciones con CC buscando nuevos públicos, circuitos y control sobre sus obras.

Datos que hablan por sí mismos de este poder de la apertura, un título que tomamos prestado del libro The Power of Open que editó el año pasado Creative Commons y que recoge un gran número de experiencias que merece la pena consultar (PDF en español y BLOG).

En la última década se han publicado muchos artículos y materiales didácticos que explican qué son las licencias Creative Commons (con página también en español), pero este vídeo es una de los que más me gusta porque es de las primeros (tiene ya 10 años) y sigue siendo muy claro:


 
¿Y por qué es importante que conozcamos esta realidad en un EMBA? Primero, porque es parte sustancial de nuestro entorno social, cultural y económico. Segundo, porque tanto como consumidores pero también como productores de información en un contexto digital, necesitamos comprender estos códigos y aprender a utilizarlos adecuadamente. Por ejemplo, si necesitamos incluir ciertas imágenes en una presentación que vamos a publicar en la web corporativa, nos interesará localizar documentos que tengan una licencia CC que permita usos comerciales.

Es buen momento para descifrar el código del comienzo del post:

Por tanto, si queremos reutilizar contenido de una página web, blog o documento (pdf, imagen, vídeo, etc.) que tiene una licencia CC, tendremos que observar cuáles son los términos en los que el autor nos da permiso para disponer de él. En caso de duda al interpretar los iconos, podremos pulsar sobre el enlace de la licencia y leer los términos con mayor detalle.

Ante una obra con licencia CC no es necesario consultar al autor para utilizarla, sino que basta con entender los términos en los que ha decidido compartir su material. Por ejemplo, si alguien quiere utilizar contenido de mi blog no tendrá que contactarme directamente, sino que solo con fijarse en la licencia CC a la que me suscribo (y me suscribo simplemente con hacer visible el icono y enlace a su descripción técnica), podrá hacer el uso correspondiente bajo las condiciones que se indican (reconocimiento-no comercial-compartir igual).

Hay un gran número de repositorios que albergan contenidos CC y plataformas que contienen filtros en su búsqueda como es la propia web de Creative Commons o la búsqueda avanzada de Flickr o incluso en la de Google especificando este criterio. En nuestro ámbito, también es interesante conocer que los contenidos digitales que publica EOI en Savia (vídeos, audios, documentos, wiki, etc.) tienen licencia CC. En resumen: lo importante es saber buscar los recursos, comprender los códigos, reconocer qué usos nos permite la licencia que contienen y utilizarlos de acuerdo a la misma. Y ya puestos, no quedarnos tan solo en la reutilización de contenidos ajenos sino, como productores que somos, también publicar y compartir con los demás nuestras propias obras con licencias CC.
 
!Copia y pega! Pero copia lo bueno y sé bueno copiando, CITA, reconoce la fuente y honra con ello su contribución. Algo tan simple se resume en aprender a compartir el conocimiento. Conocimiento que no se comparte, conocimiento que se pierde. Copiar es un acto de amor 😉


Suscribirse a comentarios Respuestas cerradas, se permiten trackback. |

Comentarios cerrados.


Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies