Gestión de Incompetentes

Cuántas veces no hemos sentido que estamos rodeados de incompetentes, en nuestro lugar de trabajo, en nuestras escuelas o incluso en la calle cuando conducimos y alguien nos cierra el paso.

Es interesante escuchar a Gabriel Ginebra cuando presenta su libro Gestión de Incompetentes, y deja en claro que es importante no sólo reconocer la incompetencia ajena sino también la propia, es muy cierto también, que es más fácil decir estoy rodeado de incompetentes,  cuando en realidad deberíamos empezar por preguntarnos qué tan incompetentes estamos siendo nosotros mismos.

Habitualmente nos puede resultar más fácil hablar con otras personas de lo incompetente que es una persona, pero nos es casi imposible hablar con esa persona acerca de su incompetencia.

Nuestra laborar como gestores o administradores no se debe limitar solo a identificar y diagnosticar la incompetencia, un buen líder está obligado a ir mas allá,  debe poder diagnosticar y medir hasta qué punto la productividad del colaborar se ve afectada en determinadas funciones, por ejemplo el desconocer un idioma podría suponer un grave problema  para alguien que recién se está integrando a sus labores en otro país,  sin embargo deberíamos poder definir hasta que punto requiere del nuevo idioma para hacer la tarea que se le ha encomendado.

El verdadero trabajo de un líder además de lo descrito anteriormente es enfocarse en darle el tratamiento mas adecuado a la incompetencia de sus subordinados, esto se logra enseñando a la gente a trabajar o a desarrollar hábitos que permitan mejorar su productividad, lo cual seguro tomará su tiempo.

Sin embargo se debe estar dispuesto a realizar un proceso de coaching con el colaborador y ser capaces de dedicarle un espacio en nuestras labores para poder guiarle en el proceso, nunca debemos esperar que lo sepa todo, más bien será muy importante proporcionarle pequeñas lecciones de cómo realizar su trabajo de acuerdo con nuestras expectativas y poder buscar su verdadero talento, aunque para otros simplemente haya sido un caso perdido, estamos obligados  a explorar las capacidades de esa persona y probar que tipo de funciones le vendrían mejor antes de ficharle como incompetente y finalmente descartarle de la nómina.

Como directivos de una empresa o simplemente con un colaborador más dentro de una estructura organizacional, siempre debemos intentar focalizarnos en los aspectos a nuestro alcance que se pueden mejorar, en vez de centrarnos en aquellos que no tienen solución, teniendo presente siempre, que debemos ser capaces de gestionar primero nuestra propia incompetencia, para luego ayudar a los demás, evidenciando siempre gran paciencia y mucha humildad pues solo así podremos aprovechar toda aquella información que los otros nos pueden aportar en áreas donde nuestra incompetencia sea total.

Aquí les dejo el link de tan interesante tema por si desea escucharlo directamente de su presentador: http://www.eoi.es/savia/video/629/gestion-de-incompetentes

 

 

 


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