Diferencia entre revisiones de «Tiempos de maduración en Software libre»

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El software libre como objeto de estudio
 
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Aunque algunos trabajos, como el conocido The Cathedral and the Bazaar empezaron a abrir el camino del estudio del software libre como tal, no fue hasta los años 2001 y siguientes cuando la comunidad académica comenzó a considerar al software libre como un objeto digno de estudio. Con el tiempo, la gran disponibilidad de datos (casi todo en el mundo del software libre es público y está disponible en almacenes de información públicos) y las novedades que se observan en él han ido centrando la atención de muchos grupos. A mediados de la década de los 2000 son ya varios los congresos internacionales que se dedican específicamente al software libre, las revistas más prestigiosas le dedican con cierta regularidad monográficos y las agencias que financian la investigación están abriendo líneas orientadas específicamente a él.  
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Aunque algunos trabajos, como el conocido The Cathedral and the Bazaar empezaron a abrir el camino del estudio del software libre como tal, no fue hasta los años 2001 y siguientes cuando la comunidad académica comenzó a considerar al software libre como un objeto digno de estudio. Con el tiempo, la gran disponibilidad de datos (casi todo en el mundo del software libre es público y está disponible en almacenes de información públicos) y las novedades que se observan en él han ido centrando la atención de muchos grupos. A mediados de la década de los 2000 son ya varios los congresos internacionales que se dedican específicamente al software libre, las revistas más prestigiosas le dedican con cierta regularidad monográficos y las agencias que financian la investigación están abriendo líneas orientadas específicamente a él.
 
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Wikilibro: Software libre > Capítulo 2: Un poco de historia

Sección 4

Tiempos de maduración
A mediados de la década de los 2000 GNU/Linux, OpenOffice.org o Firefox tienen una presencia relativamente habitual en los medios de comunicación. La inmensa mayoría de empresas utiliza software libre al menos para algunos de sus procesos informáticos. Es difícil ser un estudiante de informática y no utilizar software libre en grandes cantidades. El software libre ha dejado de ser una nota a pide de página en la historia de la informática para convertirse en algo muy importante para el sector. Las empresas de informática, las del sector secundario (las que utilizan intensivamente software, aunque su actividad principal es otra) y las administraciones públicas están empezando a considerarlo como algo estratégico. Y está llegando, poco a poco pero con fuerza, a los usuarios domésticos. En líneas generales, se entra en una época de maduración.

Y en el fondo, se está empezando a plantear una pregunta muy importante, que de alguna forma resume lo que está ocurriendo: ¿Estamos ante un nuevo modelo de industria software? Aún podría ocurrir, quizás, que el software libre no llegue a ser más que una moda pasajera, que con el tiempo sólo será recordada con nostalgia. Pero también podría ser (y cada vez parece más que lo es) un nuevo modelo que está aquí para quedarse, y quizás para cambiar radicalmente una de las industrias más jóvenes, pero también de las más influyentes.

Finales de los 1990

A mediados de la década de 1990 el software libre ofrece ya entornos completos (distribuciones de GNU/Linux, sistemas *BSD) que permiten el trabajo diario de mucha gente, sobre todo de desarrolladores de software. Aún hay muchas asignaturas pendientes (la mayor de ellas, el disponer de mejores interfaces gráficas de usuario, en una época donde Windows 95 es considerado el estándar), pero ya hay unos cuantos miles de personas, en todo el mundo, que sólo usan software libre en su trabajo diario. Los anuncios de nuevos proyectos se suceden y el software libre comienza su largo camino hacia las empresas, los medios de comunicación y, en general, el conocimiento público.

De esta época es también el despegue de Internet como red para todos, en muchos casos de la mano de programas libres (sobre todo en su infraestructura). La llegada del web a los hogares de millones de usuarios finales consolida esta situación, al menos en lo que se refiere a servidores: los servidores web (HTTP) más populares siempre han sido libres (primero el servidor del NCSA, luego Apache).

Quizás el comienzo del camino del software libre hasta su puesta de largo en la sociedad pueda situarse en el célebre ensayo de Eric Raymond, La catedral y el bazar [raymond:cathedral-bazaar]. Aunque mucho de lo expuesto en él era ya bien conocido por la comunidad de desarrolladores de software libre, el reunirlo en un artículo y darle una gran difusión lo convirtió en una influyente herramienta de promoción del concepto de software libre como mecanismo de desarrollo alternativo al usado por la industria del software tradicional. Otro artículo muy importante en esta época fue Setting Up Shop: The Business of Open-Source Software [hecker:setting-shop-business:98], de Frank Hecker, que por primera vez expuso los modelos de negocio posibles alrededor del software libre, y que fue escrito para influir en la decisión sobre la liberación del código del navegador de Netscape.

Si el artículo de Raymond supuso una gran herramienta de difusión de algunas de las características fundamentales del software libre, la liberación del código del navegador de Netscape fue el primer caso en que una empresa relativamente grande, de un sector muy innovador (la entonces naciente industria del web) tomaba la decisión de liberar como software libre uno de sus productos. En aquella época, Netscape Navigator estaba perdiendo la batalla de los navegadores web frente al producto de Microsoft (Internet Explorer), en parte por las tácticas de Microsoft de combinarlo con su sistema operativo. Para muchos, Netscape hizo lo único que podía hacer: tratar de cambiar las reglas para poder competir con un gigante. Y de este cambio de reglas (tratar de competir con un modelo de software libre) nació el proyecto Mozilla. Este proyecto, no sin problemas, ha llevado varios años después a un navegador que, si bien no ha recuperado la enorme cuota de mercado que tuvo en su día Netscape Navigator, parece que técnicamente es al menos tan bueno como sus competidores privativos.

En cualquier caso, y con independencia de su éxito posterior, el anuncio de Netscape de liberar el código de su Navigator supuso un fuerte impacto en la industria del software. Muchas empresas comenzaron a considerar el software libre como digno de consideración.

También los mercados financieros se empezaron a ocupar del software libre. En plena euforia de las puntocom, varias empresas de software libre se convierten en objetivo de inversores. Quizás el caso más conocido es el de Red Hat, una de las primeras empresas que reconocieron que la venta de CDs con sistemas GNU/Linux listos para usar podía ser un modelo de negocio. Red Hat comenzó distribuyendo su Red Hat Linux, con gran énfasis (al menos para lo habitual en la época) en la facilidad de manejo y mantenimiento del sistema por personas sin conocimientos específicos de informática. Con el tiempo, Red Hat fue diversificando su negocio, manteniéndose en general en la órbita del software libre, y en septiembre de 1998 anunció que Intel y Netscape habían invertido en ella. Si es bueno para Intel y Netscape, seguro que es bueno para nosotros, debieron de pensar muchos inversores. Cuando Red Hat salió a bolsa en el verano de 1999, la oferta pública de acciones fue suscrita completamente, y pronto el valor de cada título subió espectacularmente. Fue la primera vez que una empresa consiguió financiación del mercado de valores con un modelo basado en el software libre. Pero no fue la única: lo mismo hicieron más tarde otras como VA Linux o Andover.net (que fue más tarde adquirida por esta última).

Sugerencia: Red Hat proporciona una lista de hitos históricos relacionados con su empresa en http://fedora.redhat.com/about/history/.

En esta época nacen también muchas empresas basadas en modelos de negocio alrededor del software libre. Sin salir a bolsa y no lograr tan estupendas capitalizaciones, han sido sin embargo muy importantes para el desarrollo del software libre. Por ejemplo, aparecieron muchas otras empresas que empezaron distribuyendo sus propias versiones de GNU/Linux, como SuSE (Alemania), Conectiva (Brasil) o Mandrake (Francia, que más tarde se unió a la anterior para formar Mandriva). Otras proporcionan servicios a empresas que ya demandan mantenimiento y adaptación de productos libres: LinuxCare (EE.UU.), Alcove (Francia), ID Pro (Alemania). Y muchas más.

Por su lado, los gigantes del sector también empiezan a posicionarse ante el software libre. Algunas empresas, como IBM, lo incorporan directamente en su estrategia. Otras, como Sun Microsystems, mantienen con él una curiosa relación, a veces de apoyo, a veces de indiferencia, a veces de enfrentamiento. La mayoría (como Apple, Oracle, HP, SGI, etc.) exploran el modelo del software libre con diversas estrategias, que van desde la liberación selectiva de software hasta el simple porte a Linux de sus productos. Entre estos dos extremos, se observan otras muchas líneas de acción, como la utilización más o menos intensa de software libre en sus productos (como es el caso del MacOS X) o la exploración de modelos de negocio basados en el mantenimiento de productos libres.

Desde el punto de vista técnico, lo más destacable de esta época es, probablemente, la aparición de dos ambiciosos proyectos con el objetivo de conseguir llevar el software libre al entorno de escritorio (desktop) de los usuarios no muy versados en la informática: KDE y GNOME. El objetivo final era, dicho de forma muy simplista, que no hubiera que usar la línea de órdenes para interaccionar con GNU/Linux o *BSD, ni con los programas sobre esos entornos.

KDE fue anunciado en octubre de 1996. Utilizando las bibliotecas gráficas Qt (por aquel entonces un producto privativo, de la empresa Troll Tech, pero gratuito para su uso sobre Linux[2]), iniciaron la construcción de un conjunto de aplicaciones de escritorio que funcionasen de forma integrada, y tuvieran un aspecto uniforme. En julio de 1998 liberaron la versión 1.0 del K Desktop Environment, que fue pronto seguida de nuevas versiones cada vez más completas y maduras. Las distribuciones de GNU/Linux pronto incorporaron KDE como escritorio para sus usuarios (o al menos como uno de los entornos de escritorios que sus usuarios podían elegir).

En gran medida como reacción a la dependencia que tenía KDE de la biblioteca propietaria Qt, en agosto de 1997 se anuncia el proyecto GNOME [icaza:_story_gnome], con objetivos y características muy similares a las de KDE, pero con el objetivo explícito de que todos sus componentes sean libres. En marzo de 1999 se liberó GNOME 1.0, que también se iría, con el tiempo, mejorando y estabilizando. A partir de ese momento, la mayor parte de las distribuciones de sistemas operativos libres (y muchos derivados de Unix privativos) ofrecieron como opción el escritorio de GNOME o el de KDE y las aplicaciones de ambos entornos.

Simultáneamente, los principales proyectos de software libre que ya estaban en marcha continúan con buena salud y surgen nuevos proyectos cada día. En varios nichos de mercado, se observa cómo la mejor solución (reconocida por casi todo el mundo) es software libre. Por ejemplo, Apache ha mantenido casi desde su aparición en abril de 1995 la mayor cuota de mercado entre los servidores web. XFree86, el proyecto libre que desarrolla X Window, es con diferencia la versión de X Window más popular (y por tanto, el sistemas de ventanas para sistemas tipo Unix más extendido). GCC es reconocido como el compilador de C más portable y uno de los de mejor calidad. GNAT, sistema de compilación para Ada 95, se hace con la mayor parte del mercado de compiladores Ada en pocos años. Y así sucesivamente...

En 1998 se creó la Open Source Initiative (OSI), que decidió adoptar el término open source software (software de fuente abierta) como una marca para introducir el software libre en el mundo comercial, tratando de evitar la ambigüedad que en inglés supone el término free (que significa tanto libre como gratis). Esta decisión supuso (y aún supone) uno de los debates más enconados del mundo del software libre, ya que la Free Software Foundation y otros consideraron que era mucho más apropiado hablar de software libre [stallman:why-free-software-better:98]. En cualquier caso, la OSI realizó una fructífera campaña de difusión de su nueva marca, que ha sido adoptada por muchos como la forma preferida de hablar del software libre, sobre todo en el mundo anglosajón. La OSI utilizó para definir el software open source una definición derivada de la que utiliza el proyecto Debian para definir qué es software libre [debian:freesftwareguidelines] (que por otra parte refleja con bastante aproximación la idea de la FSF al respecto [fsf:definition]), por lo que desde el punto de vista práctico casi cualquier programa que es considerado software libre es también considerado open source y viceversa. Sin embargo, las comunidades del software libre y del software de fuente abierta (o al menos las personas que se identifican como parte de una o de otra) pueden ser profundamente diferentes.

Década de los 2000

A principios de la década de 2000 el software libre es ya un serio competidor en el segmento de servidores y comienza a estar ya listo para el escritorio. Sistemas como GNOME, KDE, OpenOffice.org y Firefox pueden ser utilizados por usuarios domésticos, y son suficientes para las necesidades de muchas empresas, al menos en lo que a ofimática se refiere. Los sistemas libres (y sobre todo los basados en Linux) son fáciles de instalar, y la complejidad para mantenerlos y actualizarlos es comparable a la de otros sistemas privativos.

En estos momentos, cualquier empresa de la industria del software tiene una estrategia con respecto al software libre. La mayoría de las grandes multinacionales (IBM, HP, Sun, Novell, Apple, Oracle) incorpora el software libre con mayor o menor decisión. En un extremo podríamos situar a empresas como Oracle, que reaccionan simplemente portando sus productos a GNU/Linux. En el otro podría situarse a IBM, que tiene la estrategia más decidida y ha realizado las mayores campañas de publicidad sobre Linux. Entre los líderes del mercado informático, sólo Microsoft se ha significado con una estrategia claramente contraria al software libre y en particular al software distribuido bajo licencia GPL.

En cuanto al mundo del software libre en sí mismo, a pesar de los debates que de vez en cuando sacuden la comunidad, el crecimiento es enorme. Cada vez hay más desarrolladores, más proyectos de software libre activos, más usuarios... Cada vez más el software libre está pasando de ser algo marginal para convertirse en un competidor a tener en cuenta.

Ante este desarrollo, aparecen nuevas disciplinas que estudian específicamente el software libre, como la ingeniería del software libre. A partir de sus investigaciones comenzamos, poco a poco, a entender cómo funciona en sus diferentes aspectos: modelos de desarrollo, de negocio, mecanismos de coordinación, gestión de proyectos libres, motivación de desarrolladores, etc.

En estos años comienzan también a verse los primeros efectos de la deslocalización que permite el desarrollo de software libre: países considerados como periféricos participan en el mundo del software libre de forma muy activa. Por ejemplo, es significativo el número de desarrolladores mexicanos o españoles (ambos países con poca traducción de industria software) en proyectos como GNOME [lancashire:code-culture-cash]. Y es aún más interesante el papel que está teniendo Brasil, con una gran cantidad de desarrolladores y expertos en tecnologías de software libre y un decidido apoyo por parte de las administraciones públicas. Mención aparte merece el caso de gnuLinEx, muy significativo de cómo una región con poca tradición de desarrollo de software puede tratar de cambiar la situación con una estrategia agresiva de implantación de software libre.

Desde el punto de vista de la toma de decisiones a la hora de implantar soluciones software, es de destacar cómo hay ciertos mercados (como los servicios de Internet o la ofimática) donde el software libre se ha convertido en una opción natural y es difícil de justificar no considerarla cuando se está estudiando qué tipo de sistema utilizar.

En el lado negativo, estos años han visto cómo el entorno legal en el que se mueve el software libre está cambiando, rápidamente, en todo el mundo. Por un lado, las patentes de software (patentes de programación) están siendo consideradas cada vez en más países. Por otro, las nuevas leyes de protección de derechos de autor están dificultando o haciendo imposible el desarrollo de aplicaciones libres en algunos ámbitos, siendo el más conocido el de los visores de DVDs (debido al algoritmo CSS de ofuscación de imágenes que se utiliza en esa tecnología).

gnuLinEx

A principios de 2002 la Junta de Extremadura dio a conocer públicamente el proyecto gnuLinEx. La idea era simple: promover la creación de una distribución basada en GNU/Linux con el objetivo fundamental de utilizarla en los miles de ordenadores que va a instalar en los centros educativos públicos de toda la región. Extremadura, situada en la parte occidental de España, fronteriza con Portugal, cuenta con aproximadamente un millón de habitantes y nunca se había destacado por sus iniciativas tecnológicas. De hecho, la región prácticamente carecía de industria de software.

En este contexto, gnuLinEx ha supuesto una aportación muy interesante en el panorama del software libre a nivel mundial. Mucho más allá de ser una nueva distribución de GNU/Linux basada en Debian (lo que no deja de ser algo relativamente anecdótico), y más allá de su enorme impacto en medios de comunicación (es la primera vez que Extremadura ha sido portada del Washington Post y una de las primeras que lo ha sido un producto de software libre), lo extraordinario es la (al menos aparentemente) sólida apuesta de una administración pública por el software libre. La Junta de Extremadura decidió probar un modelo diferente en cuanto al software usado para la enseñanza y más adelante a todo el uso de la informática dentro de sus competencias. Esto la ha convertido en la primera administración pública de un país desarrollado que toma decididamente este camino. Alrededor de la iniciativa de la Junta se ha producido también mucho movimiento, tanto dentro como fuera de Extremadura. Hay academias que enseñan informática con gnuLinEx. Se han escrito libros para apoyar en esta enseñanza. Hay ordenadores que se venden con gnuLinEx preinstalado. En general, se está tratando de crear alrededor de esta experiencia todo un tejido docente y empresarial que le proporcione soporte. Y la experiencia se ha exportado. A principio del siglo XXI son varias las comunidades autónomas en España que han apostado por el software libre (de una u otra forma) para la enseñanza, y en general su importancia para las administraciones públicas es ampliamente reconocida.

Knoppix

Desde finales de los años 1990 hay distribuciones de GNU/Linux que se instalan fácilmente, pero probablemente Knoppix, cuya primera versión apareció durante 2002, ha llevado este concepto a su máxima expresión. Un CD que arranca prácticamente en cualquier PC, convirtiéndolo (sin tener siquiera que formatear el disco, ya que permite su uso en vivo) en una máquina GNU/Linux completamente funcional, con una selección de las herramientas más habituales. Knoppix une una buena detección automática de hardware con una buena selección de programas y un funcionamiento ``en vivo. Permite, por ejemplo, una experiencia rápida y directa de qué puede suponer trabajar con GNU/Linux. Y está dando lugar a toda una familia de distribuciones del mismo tipo, especializadas para necesidades específicas de un perfil de usuarios. OpenOffice.org

En 1999 Sun Microsystems compró una empresa alemana llamada StarDivision, cuyo producto estrella era StarOffice, un juego de herramientas ofimático similar en funcionalidad a Office, el juego de herramientas de Microsoft. Un año más tarde, Sun distribuyó gran parte del código de StarOffice bajo una licencia libre (la GPL), dando lugar al proyecto OpenOffice.org. Este proyecto liberó la versión 1.0 de OpenOffice.org en mayo de 2002. OpenOffice.org se ha convertido en un juego de aplicaciones ofimáticas de calidad y funcionalidad similar a la de cualquier otro producto ofimático y, lo que es más importante, interopera muy bien con los formatos de datos de MS Office. Estas características han hecho de ella la aplicación de referencia del software libre en el mundo de la ofimática.

La importancia de OpenOffice.org, desde el punto de vista de extensión del software libre a un gran número de usuarios, es enorme. Por fin ya es posible cambiar, prácticamente sin traumas, de los entornos privativos habituales en ofimática (sin duda la aplicación estrella en el mundo empresarial) a entornos completamente libres (por ejemplo, GNU/Linux más GNOME y/o KDE más OpenOffice.org). Además, la transición puede hacerse de forma muy suave: como OpenOffice.org funciona también sobre MS-Windows, no es preciso cambiar de sistema operativo para experimentar en profundidad el uso de software libre.

Mozilla, Firefox y los demás

Prácticamente desde su aparición en 1994 hasta 1996, Netscape Navigator fue el líder indiscutible del mercado de navegadores web, con cuotas de mercado de hasta el 80%. La situación empezó a cambiar cuando Microsoft incluyó Internet Explorer con su Windows 95, lo que supuso que poco a poco fuera perdiendo cuota de mercado. A principios de 1998 Netscape anunció que iba a distribuir gran parte del código de su Navigator como software libre, cosa que efectivamente hizo en marzo del mismo año, lanzando el proyecto Mozilla. Durante bastante tiempo estuvo rodeado de incertidumbre, e incluso pesimismo (por ejemplo cuando el líder del proyecto, Jamie Zawinski, lo abandonó), dado que pasaba el tiempo y no aparecía ningún producto como resultado de su lanzamiento.

En enero de 2000, el proyecto liberó Mozilla M13, que fue considerada como la primera versión razonablemente estable. Pero sólo en mayo de 2002 se publicó finalmente la versión 1.0, la primera oficialmente estable, más de cuatro años después de la liberación del primer código del Navigator.

Sugerencia: En [wilson:_netsc_navig] puede consultarse una reseña detallada de las principales versiones de Netscape Navigator y Mozilla, así como de sus principales características.

Por fin Mozilla era una realidad, aunque quizás demasiado tarde, teniendo en cuenta las cuotas de mercado que tuvo Internet Explorer durante 2002 ó 2003 (fue líder indiscutible relegando a Mozilla y otros a una posición completamente marginal). Pero el proyecto Mozilla, a pesar de tardar tanto, dio sus frutos. No sólo los esperados (el navegador Mozilla), sino muchos otros que podrían considerarse colaterales, como por ejemplo Firefox, otro navegador basado en el mismo motor de HTML, que con el tiempo se ha convertido en el producto principal, y desde su aparición en 2005 está consiguiendo erosionar poco a poco las cuotas de mercado de otros navegadores.

El proyecto Mozilla ha ayudado a completar un gran hueco en el mundo del software libre. Antes de la aparición de Konqueror (el navegador del proyecto KDE), no había muchos navegadores libres con interfaz gráfica. A partir de la publicación de Mozilla, han ido apareciendo gran cantidad de proyectos basados en él, produciendo una buena cantidad de navegadores. Por otro lado, la combinación Firefox más OpenOffice.org permite usar software libre para las tareas más cotidianas incluso en un entorno MS-Windows (ambos funcionan no sólo sobre GNU/Linux, *BSD y otros sistemas tipo Unix, sino que también lo hacen sobre Windows). Esto permite, por primera vez en la historia del software libre, que la transición de software privativo a libre en entornos de oficina sea simple: se puede empezar usando estas dos aplicaciones sobre Windows, sin cambiar de sistema operativo (en el caso de los que lo usan habitualmente) y con el tiempo eliminar la única pieza no libre pasando a GNU/Linux o FreeBSD.

El caso SCO

A principios de 2003 la corporación SCO (anteriormente Caldera Systems y Caldera International) interpuso una demanda contra IBM por supuesta infracción de sus derechos de propiedad intelectual. Aunque la demanda es compleja, está centrada en la acusación de que IBM contribuyó con código que era de SCO al núcleo de Linux. En mayo de 2007 el asunto aún no estaba resuelto y se había complicado aún más con más demandas (de IBM y Red Hat contra SCO, de SCO contra AutoZone y DaimlerChrysler, dos grandes usuarios informáticos), campañas de SCO amenazando con demandar a grandes empresas que usan Linux, etc.

Aunque el ganador de esta gran batalla legal aún no se conoce, el asunto ha puesto de relieve ciertos aspectos legales del software libre. En particular, muchas empresas se han planteado los problemas a los que se pueden enfrentar al usar Linux y otros programas libres, y qué garantías tienen de que al hacerlo no están infringiendo derechos de propiedad intelectual o industrial de terceros.

De alguna manera, este caso y algunos otros (como los casos relacionados con la validez de la GPL que se han resuelto en Alemania durante 2005) pueden interpretarse también como un síntoma de la madurez del software libre. Ya ha dejado de ser un elemento extraño al mundo empresarial y ha entrado a formar parte de muchas de sus actividades (incluidas las que tienen que ver con estrategias legales).

Ubuntu, Canonical, Fedora y Red Hat

Aunque Canonical (la empresa que produce y comercializa Ubuntu) podría considerarse casi como una recién llegada al negocio de las distribuciones GNU/Linux, sus actividades merecen dedicarle atención. En relativamente poco tiempo, Ubuntu se ha establecido como una de las distribuciones más conocidas y utilizadas, con fama de buena calidad y mucha simplicidad de instalación y uso. Ubuntu también se caracteriza por tener mucho más cuidado en incluir fundamentalmente software libre que la mayoría de las demás distribuciones producidas por empresas.

Sin embargo, la característica probablemente fundamental de Ubuntu (y de la estrategia de Canonical) ha sido basarse en Debian, una distribución creada y mantenida por voluntarios. De hecho, Ubuntu no ha sido el primer caso de distribución basada en Debian (un caso bien conocido es gnuLinEx, también basado ella), pero quizás sí ha sido, entre todas ellas, la que más recursos ha recibido. Por ejemplo, Canonical ha contratado a una gran cantidad de expertos en Debian (muchos de ellos participantes en el proyecto) y ha seguido una estrategia que parece buscar la colaboración con el proyecto voluntario. De alguna manera, Canonical ha tratado de completar lo que considera que falta en Debian para tener una aceptación por el usuario medio.

Red Hat, por su lado, ha seguido un camino diferente para llegar a una situación bastante similar. Partiendo de una distribución realizada completamente con sus propios recursos, decidió colaborar con Fedora, un grupo de voluntarios que ya estaba trabajando con distribuciones basadas en Red Hat, para producir Fedora Core, su distribución popular. Red Hat mantiene su versión para empresas, pero esta colaboración con voluntarios es, en el fondo, similar a la que ha dado lugar a Ubuntu.

Quizás todos estos movimientos no son más que el fruto de la feroz competencia que tiene lugar en el mercado de distribuciones GNU/Linux y de una tendencia de más calado: la colaboración de empresas con voluntarios (con la comunidad) para producir software libre.

Las distribuciones particularizadas

Desde que Linux entró en la escena, son muchos los grupos y las empresas que han creado su propia distribución basada en él. Pero durante estos años, el fenómeno se ha extendido a muchas organizaciones y empresas que quieren tener una distribución particularizada para sus propias necesidades. El abaratamiento del proceso de particularización de una distribución y la amplia disposición del conocimiento técnico para hacerlo ha permitido la expansión de esta actividad, que se ha convertido incluso en un nicho de negocio para algunas empresas.

Quizás uno de los casos más conocidos de distribuciones particularizadas es el de las distribuciones autonómicas en España. La Junta de Extremadura comenzó con su gnuLinEx una tendencia que han seguido muchas otras Comunidades Autónomas. El proceso es tan común que son varias las que de forma regular convocan concursos públicos para la creación y mantenimiento de las nuevas versiones de sus distribuciones.

La creación de distribuciones particularizadas hace real una tendencia de la que se hablaba desde hace tiempo en el mundo del software libre: la adaptación de los programas a las necesidades específicas de los usuarios, sin necesidad de que los productores originales tengan necesariamente que realizar esta adaptación.

Sugerencia: Algunas de las distribuciones autonómicas de GNU/Linux más conocidas son las siguientes:

Colaboración de empresas con empresas, de voluntarios con empresas

Desde prácticamente el principio del software libre ha habido empresas colaborando con voluntarios en el desarrollo de aplicaciones. Sin embargo, durante estos años donde parece que se está llegando a la madurez, cada vez son más las empresas que usan el software libre como parte de su estrategia para colaborar con otras empresas, cuando eso les resulta interesante. Dos de los casos más significativos, organizados específicamente con este fin, son ObjectWeb (alianza nacida en Francia que con el tiempo pasó a ser claramente internacional) y Morfeo (en España). En ambos casos, un grupo de empresas se ha puesto de acuerdo para desarrollar un conjunto de sistemas libres que les resultan interesantes y que deciden distribuir como software libre

En otros casos, las empresas buscan activamente bien colaborar en proyectos libres promovidos por voluntarios, o bien en tratar de que sean los voluntarios los que vengan a colaborar a sus propios proyectos libres. Ejemplos de la primera situación son la GNOME Foundation o el ya mencionado de Ubuntu con respecto a Debian. Entre los segundos, se puede destacar el caso de Sun y OpenOffice.org y OpenSolaris o el de Red Hat con Fedora Core.

Extensión a otros ámbitos

El software libre ha mostrado que en el campo de la producción de programas, es posible otra forma de hacer las cosas. Ha sido posible ver en la práctica cómo otorgando las libertades de distribución, modificación y uso es posible conseguir la sostenibilidad, bien mediante trabajo voluntario o incluso mediante generación de negocio, que permita la supervivencia de empresas.

Con el tiempo, esta misma idea se está trasladando a otros campos de producción de obra intelectual. Las licencias Creative Commons han permitido simplificar el proceso de liberación en campos como la literatura, la música o el vídeo. La Wikipedia está mostrando que en un área tan particular como la producción de enciclopedias puede recorrerse un camino muy interesante. Y cada vez son más los autores literarios, grupos musicales, incluso productoras de películas interesadas en modelos libres de producción y distribución.

Queda mucho camino por andar en todos estos dominios, y en casi todos ellos la práctica aún no ha demostrado completamente que es posible la creación sostenible con modelos libres. Pero no se puede negar que la experimentación al respecto está entrando en estado de ebullición. El software libre como objeto de estudio

Aunque algunos trabajos, como el conocido The Cathedral and the Bazaar empezaron a abrir el camino del estudio del software libre como tal, no fue hasta los años 2001 y siguientes cuando la comunidad académica comenzó a considerar al software libre como un objeto digno de estudio. Con el tiempo, la gran disponibilidad de datos (casi todo en el mundo del software libre es público y está disponible en almacenes de información públicos) y las novedades que se observan en él han ido centrando la atención de muchos grupos. A mediados de la década de los 2000 son ya varios los congresos internacionales que se dedican específicamente al software libre, las revistas más prestigiosas le dedican con cierta regularidad monográficos y las agencias que financian la investigación están abriendo líneas orientadas específicamente a él.

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