Criterios de selección de productos en Construcción sostenible

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Wikilibro: Construcción sostenible > Capítulo 6: Materiales sostenibles para la construcción

Sección 3

Criterios de selección de Productos
En la actualidad tenemos a nuestra disposición una amplia oferta de productos, desarrollados para satisfacer la demanda creciente de calidad en la obra construida, que responden a los requisitos y exigencias especificados en la ley de ordenación de la edificación. La elección de los productos en el proyecto arquitectónico se realiza ponderando aptitudes y competencias, según el contexto concreto de la actuación, y analizando la idoneidad de uso de los productos de construcción, desde las perspectivas que ofrecen el proyecto, la construcción, la conservación y la deconstrucción de los edificios, y según criterios tecnológicos, económicos, sociales y medioambientales.

CRITERIOS TECNOLOGICOS

La elección del material se realiza según su idoneidad en el elemento constructivo donde se ubique, en base a las características técnicas y prestaciones prescritas por la normativa estatal y las normas de buen uso, y por su repercusión en el funcionamiento global de edificio.

A) Las Características Técnicas, que los hacen aptos para soportar las acciones a las que van a estar sometidos durante su vida útil sin degradarse:

  • MECÁNICAS, definidas por el CTE DB SE en base a la capacidad portante o la aptitud de un edificio para asegurar la estabilidad del conjunto y la resistencia necesaria durante un tiempo determinado denominado periodo de servicio; y a la aptitud de servicio, para asegurar el funcionamiento de la obra, el confort de los usuarios y mantener el aspecto visual,
  • FÍSICAS, como porosidad, absorción, densidad, dilatación térmica lineal, impermeabilidad, etc.,
  • QUÍMICAS, para asegurar que el producto sea compatible químicamente con el ambiente, con otros materiales y con los sistemas de anclaje, determinando la durabilidad del material y del sistema constructivo,


teniendo en cuenta los condicionantes de las fases de puesta en obra y deconstrucción:

  • Debiendo poseer una tecnología conocida y una puesta en obra viable y fácil: disponibilidad tecnológica, de maquinaria y seguridad laboral.
  • Eligiendo productos que favorezcan y faciliten la separación y recogida selectiva de los residuos de obra para su valorización posterior.


y aquellos propios de la fase de uso del edificio, eligiendo materiales que:

  • precisen de operaciones de mantenimiento mínimas durante la vida útil del producto: limpieza, reparación, reposición de piezas.
  • facilitaren el ahorro y la eficiencia energética
  • sean capaces de incorporar tecnologías de captación de energía, de acumulación de calor, captadores de CO2, etc.


B) Las Prestaciones definidas en el CTE en base a los requisitos que deben cumplir los edificios:

  • SEGURIDAD ESTRUCTURAL: a los sistemas estructurales y sus componentes se les exige que se mantenga la resistencia y la estabilidad frente a las acciones e influencias previsibles, que no se produzcan deformaciones inadmisibles, que se limite la probabilidad de un comportamiento dinámico inadmisible, que no se produzcan degradaciones o anomalías inadmisibles, y que se facilite el mantenimiento del edificio.
  • SALUBRIDAD: tratando de reducir el riesgo de que los usuarios, dentro de los edificios y en condiciones normales de utilización, padezcan molestias o enfermedades, ó que los edificios se deterioren y deterioren el medio ambiente en su entorno inmediato; limitando el riesgo previsible de presencia inadecuada de agua o humedad en el interior de los edificios y en sus cerramientos.
  • PROTECCIÓN FRENTE AL RUIDO: limitando dentro de los edificios, y en condiciones normales de utilización, el riesgo de molestias o enfermedades que el ruido pueda producir a los usuarios, de tal forma que los elementos constructivos que conforman sus recintos tengan unas características acústicas adecuadas para reducir la transmisión del ruido aéreo, del ruido de impactos y del ruido y vibraciones de las instalaciones propias del edificio, y para limitar el ruido reverberante de los recintos, empleando materiales que favorezcan las propiedades aislantes.
  • AHORRO DE ENERGÍA: consiguiendo un uso racional de la energía necesaria para la utilización de los edificios, reduciendo a límites sostenibles su consumo, mejorando el aislamiento térmico de la envolvente de los recintos.
  • SEGURIDAD EN CASO DE INCENDIOS: reduciendo a límites aceptables el riesgo de que los usuarios de un edificio sufran daños derivados de un incendio de origen accidental, y se evite su propagación exterior o interior; y que la estructura portante mantenga su resistencia al fuego durante el tiempo necesario para evacuar el edificio.
  • SEGURIDAD DE UTILIZACIÓN: reduciendo a límites aceptables el riesgo de que los usuarios sufran daños inmediatos en el uso previsto de los edificios o que sufran caídas, para lo cual los suelos serán adecuados para favorecer que las personas no resbalen, tropiecen o se dificulte la movilidad.
  • DURABILIDAD: entendida como la capacidad para soportar, durante la vida útil para la que ha sido proyectado el sistema constructivo, las condiciones físicas y químicas a las que está expuesto, y que podrían llegar a provocar su degradación. Es una exigencia que permite establecer una estrategia de prevención que considere tanto las propiedades de los productos que integran los sistemas constructivos como la agresividad del medio donde se ubica el edificio.


c) La Normativa El Código técnico en su Parte I, Capitulo 2, apartado 5.2.: Conformidad con el CTE de los productos, equipos y materiales, expresa: “Los productos de construcción que se incorporen con carácter permanente a los edificios, en función de su uso previsto, llevarán el marcado CE, de conformidad con la Directiva 89/106/CEE de productos de construcción, transpuesta por el Real Decreto 1630/1992 de 29 de diciembre, modificado por el Real Decreto 1329/1995 de 28 de julio, y disposiciones de desarrollo, u otras Directivas europeas que les sean de aplicación.”

El marcado CE sobre un producto indica que éste cumple con todos los requisitos esenciales que son de aplicación en virtud de las directivas comunitarias y que puede circular libremente en el mercado único.

Según la Directiva Europea de Productos de la Construcción 89/106/CEE (DPC), un "producto de construcción" es cualquier producto fabricado para ser incorporado con carácter permanente en las obras de construcción, y establece que cualquier fabricante ha de certificar, por sus propios medios o a través de un organismo notificado, que sus productos cumplen los requisitos de las especificaciones técnicas, en base a:

  • Las Normas Europeas Armonizadas elaboradas por el CEN, Comité Europeo de Normalización.
  • Los DITE, Documento de Idoneidad Técnica Europeo, elaborados por organismos autorizados, consistentes en la evaluación técnica favorable de la idoneidad de un producto de construcción para usos asignados, basada en el cumplimiento de los requisitos esenciales previstos por las obras en las que se utiliza este producto, afectando a :
- Productos de construcción para los que no existe norma armonizada, ni norma nacional reconocida, y para los cuales la Comisión, previa consulta al Comité Permanente de la Construcción, considera que no es posible elaborar una norma, o que todavía no se está elaborando.
- Productos de construcción innovadores que se apartan significativamente de las normas armonizadas o de las normas nacionales reconocidas.


  • El DAU, o Documento de Adecuación al Uso, es la declaración de la opinión favorable de las prestaciones de un producto o sistema constructivo innovador en relación a los usos previstos y a las soluciones constructivas definidas, en el ámbito de la edificación y de la ingeniería civil. El DAU evalúa la aptitud para el uso previsto de una solución constructiva, tomando como base los niveles objetivos o valores límite exigibles a las obras de construcción y las exigencias funcionales que se establecen en cada caso.

El ITeC (Instituto de Tecnología de la Construcción de Cataluña), IETCC (Instituto Eduardo Torroja de Ciencias de la Construcción) y Aenor son los organismos autorizados para elaborar y certificar DAU, DITE y marcado CE.


CRITERIOS ECONÓMICOS

Analizado desde criterios económicos, la oportunidad de la elección se basará en los siguientes aspectos:

  • su adecuada relación calidad-prestaciones y precio,
  • su durabilidad y bajo coste de mantenimiento,
  • y que su repercusión en el entorno sea favorable, bien porque con su uso se favorezca el desarrollo socioeconómico de la comunidad, la creación de empleo y el desarrollo de la industria local, o porque se potencie y apoyen otras actividades industriales en paralelo.


CRITERIOS SOCIALES

Teniendo en cuenta criterios sociales a la hora de elegir un producto de construcción, el primer argumento decisivo es que la incidencia en la actividad cotidiana de las personas, en la salud y en el confort, sea positiva, desde que el producto se fabrica hasta que se recicla o reusa, tras la demolición del edificio.

Se elegirán productos que sean capaces de responder a las exigencias y prestaciones establecidas en la normativa pero que además no supongan un riesgo para la salud, no produzcan enfermedades o dolencias e intervengan en la mejora de la calidad ambiental del interior de los edificios y entornos urbanos, limitando la producción de sustancias, gases, partículas, ó radiaciones que pudieran afectar a la salud de las personas y de los animales.

Es fundamental además que los productos de construcción provengan de Justa producción y comercio, facilitando a productores locales, y a pequeñas y medianas empresas la participación en el concurso de obras y suministro de materiales, controlando a su vez las condiciones laborales de los trabajadores, y verificando que se respetan los principios de equidad de género y de protección de la infancia, potenciando el desarrollo de los pueblos, y luchando contra la pobreza.

http://www.wfto.com/index.php?option=com_content&task=view&id=2&Itemid=14

Debiendo favorecer la libre competencia, la mejora continua de la calidad de bienes y servicios la gestión responsable de la empresa, la participación en la sociedad y la formación para creación y la mejora del empleo de calidad.

Otros argumentos consideran cuestiones históricas, de moda, o de costumbres y tradiciones, valorando determinados productos según su apreciación social, simbología, etc., teniendo ejemplos en la historia como el transporte por el Mediterráneo del mármol de Carrara, de los azulejos del norte de África, o las maderas tropicales. Aún hoy en día en España se tiene al mármol y al estuco como materiales “de lujo”, fruto de la influencia de la dominación romana e islámica.

Por último reseñar, que la elección de los tipos de productos y sistemas constructivos está muy condicionada por las tendencias arquitectónicas dentro del marco cultural de cada país, que por cuestiones de carácter de globalización se importan a cualquier rincón del mundo, y así no es sólo el mercado el que ofrece soluciones sino que es la Arquitectura la que demanda nuevos productos y formatos que se adapten a la idea del proyecto.


CRITERIOS MEDIOAMBIENTALES

En la fabricación de materiales para construir edificios e infraestructuras se consumen materias primas de fuentes no renovables y combustibles fósiles, y se emiten gases y sustancias a la atmosfera durante las fases de extracción, manufactura, transporte, puesta en obra, mantenimiento, y demolición-valorización.

Para garantizar el desarrollo sostenible, preservando los valores y recursos del medioambiente, es preciso consumir de forma responsable, produciendo y comercializando productos ajustados a las necesidades básicas de las personas, prescribiendo en los proyectos de los edificios e infraestructuras productos para construir que durante todo su ciclo de vida pueda verificarse que:

Se consumen de forma eficiente los recursos no renovables

- Reduciendo el uso de materia prima (que provengan de fuentes renovables, y abundantes), reutilizando, y reciclando.
- Empleando productos en los que se minimice la energía requerida para su producción, puesta en obra, mantenimiento y reciclado, fabricados con energías limpias y renovables. Recomendando el uso de materiales locales.


Se produce menos contaminación, mediante procesos de fabricación respetuosos con el medioambiente, limitando el transporte a largas distancias, y que:

- Se hayan fabricado incorporando en los procesos las Mejores Técnicas Disponibles (MTD)
- Sean no contaminantes: evitar el uso de materiales que puedan emitir sustancias tóxicas, o contaminantes al aire, agua o al terreno.
- No perjudiciales para la salud de las personas: evitando el uso de materiales que puedan dañar a las personas o afectar a su salud en cualquier fase del ciclo de vida del producto.


Se genera menos residuo, eligiendo productos y materiales:

- que minimicen la producción de residuos y que en su puesta en obra no precisen de materiales auxiliares
- con formatos que reduzcan la producción de residuos en obra
- de fácil separación en origen
- que estén fabricados a partir de residuo; reciclados o reutilizados
- que se conviertan en residuo valorizable en la fase de deconstrucción
- que sean durables.

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