Las auditorías energéticas en Construcción sostenible

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Wikilibro: Construcción sostenible > Capítulo 4: Eficiencia energética en edificación

Sección 5

Las auditorías energéticas
La Auditoría energética es un proceso sistemático, independiente y documentado para la obtención de evidencias y su evaluación objetiva de una organización o parte de ella, con objeto de:
  • Obtener un conocimiento fiable del consumo energético y su coste asociado.
  • Identificar y caracterizar los factores que afectan al consumo de energía.
  • Detectar y evaluar las distintas oportunidades de ahorro, mejora de la eficiencia y diversificación de energía y su

repercusión en el coste energético y de mantenimiento así como otros beneficios y costes asociados.

Una auditoría energética consta de las siguientes fases:

Recogida de datos previos
Consiste en la recogida y análisis de datos relativos a las distintas instalaciones del recinto a auditar. Pueden distinguirse tres partes:

Análisis de facturas: Durante esta fase se estudian las facturas de los últimos años de los suministros de energía primaria a fin de determinar si los consumos son o no desproporcionados en relación a los registrados en otros edificios similares.

Análisis preliminar de la instalación: Se realiza una evaluación en cuanto a geometría, uso y ubicación a fin de obtener un conocimiento suficiente de las distintas instalaciones que permita cruzar las necesidades del cliente con sus posibilidades de mejora. Para lograr este objetivo son indispensables los proyectos de instalaciones mecánicas, los proyectos de alta y baja tensión, información sobre el uso del edificio (horarios, ocupaciones...), características de los cerramientos, etc. En este punto deben considerarse las normativas vigentes en lo que se refiere al funcionamiento de los distintos equipos (RITE) o al propio edificio (CTE, etc.).

Inspección de la instalación sobre el terreno: Con la ayuda del personal de mantenimiento, se trata de validar la información estudiada en la fase anterior, tratando de identificar posibles fallos.

Toma de datos in situ
Una vez completado el análisis preliminar del recinto estudio, es necesario obtener información real del mismo, de cuyo análisis saldrán las primeras medidas de ahorro energético (MAE) o de mejora de la eficiencia energética (MMEE). Para ello se realizarán nuevas visitas al lugar objeto de la auditoría y se realizarán las mediciones pertinentes.

Para ello es imprescindible disponer del equipo apropiado, como pueden ser sondas de temperatura y humedad para el estudio del confort térmico, analizadores de redes para medir los consumos de potencia activa y reactiva, cámaras termográficas para estudiar la envolvente del edificio o sondas para medir las infiltraciones y la transmitancia térmica de los cerramientos.

Asimismo, es importante el conocimiento de las consignas de funcionamiento de los distintos equipos (iluminación, climatización, etc.) a fin de evaluar la conveniencia o no de mantener dichas consignas.

Fase de evaluación
Con los datos previos y los obtenidos en la fase anterior se definen las primeras MAE’s teniendo siempre en cuenta las diversas normativas vigentes (CTE, RITE, etc.) y se hace una primera estimación de los ahorros económicos que podrían obtenerse con ellas.

Simulación Energética
Los datos recabados en la fase de toma de datos servirán para conocer el comportamiento del edificio. Mediante la utilización de programas de análisis energético en estado transitorio, se procede en primer lugar a realizar un modelo matemático del recinto objeto del análisis utilizando los citados datos como inputs. Los programas empleados son principalmente TRNSYS y DESIGN BUILDER (cuyo motor de cálculo es Energy Plus), ambos de reconocido prestigio internacional.

El modelo inicial del recinto debe ser validado mediante la simulación del comportamiento energético en las condiciones iniciales de las distintas instalaciones teniendo en cuenta la zona climatológica en la que éstas están ubicadas. Para ello se utilizan archivos meteorológicos en los que queda definida la climatología propia de la región. El modelo debe ajustarse hasta obtener un comportamiento en las simulaciones suficientemente próximo al registrado durante las fases de información y toma de datos. Este modelo recibe el nombre de caso base.

El siguiente paso consiste en modificar el caso base introduciendo las distintas medidas propuestas para ver cuáles de ellas resultan significativas. Además, aparte de la evaluación de las MAE’s por separado, éstas se irán integrando sucesivamente en la simulación para evaluar los posibles efectos de unas MAE’s sobre otras. De esta fase deben salir las propuestas de medidas definitivas.

Informe de Auditoría
Como resultado de las fases anteriores se elabora el informe de la auditoría a entregar al cliente, el cual debe contener las propuestas definitivas de mejora (MAEs, MMEEs, etc.) así como una estimación económica tanto de su coste como de los ahorros que éstas producirían, teniendo en cuenta en el estudio el periodo de retorno y el TIR en distintos escenarios económicos.

Una vez concluida la auditoría, la siguiente fase sería la ejecución de las medidas recomendadas en el informe final y el establecimiento de un plan de medida y verificación que controle la consecución de los ahorros previstos así como la implementación de las distintas medidas.

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