Flow en Innovación y creatividad

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Wikilibro: Innovación y creatividad > Capítulo 4: Creatividad

Sección 7

Flow
Flow podría traducirse al castellano como fluir o flujo.

El concepto Flow fue desarrollado por el psicólogo Miháli Csíkszentmihályi, uno de los más destacados investigadores del mundo en psicología positiva. Mihaly Csíkszentmihályi es el director del “Quality of Life Research Center” de Claremont Graduate University en California. Allí se dedica a investigar la base y las aplicaciones de los aspectos positivos del pensamiento, como el optimismo, la creatividad, la motivación intrínseca y la responsabilidad. Sus teorías han revolucionado la psicología hasta tal punto que han sido adoptadas por algunos líderes mundiales. Algunos de sus libros, como Flow: The Psychology Of Optimal Experience, se han convertido en grandes éxitos de ventas y en influyentes manuales de las nuevas escuelas de psicología positivista.

Csíkszentmihályi definió flow como:

Flow es un estado en el que la persona se encuentra completamente absorta en una actividad para su propio placer y disfrute, durante la cual el tiempo vuela y las acciones, pensamientos y movimientos se suceden unas a otras sin pausa. Todo el ser está envuelto en esta actividad, y la persona utiliza sus destrezas y habilidades llevándolas hasta el extremo. La persona está en flow cuando se encuentra completamente absorta por una actividad durante la cual pierde la noción del tiempo y experimenta una enorme satisfacción. El flujo es un estado de conciencia que consume poco esfuerzo aunque está altamente focalizado. Y las descripciones no varían mucho según cultura, género o edad.
Casi cualquier clase de actividad puede producir un estado de fluidez con tal de que se den los elementos relevantes. Es posible mejorar la calidad de vida si nos aseguramos de que objetivos claros, retroalimentación inmediata, capacidades a la altura de las oportunidades de acción formen constantemente y lo más posible parte de la vida cotidiana. Cuando fluimos no es que seamos felices, porque para experimentar la felicidad debemos centrarnos en nuestros estados internos, y esto distraería la atención de la tarea que tenemos entre manos. Sólo después de que se ha completado la tarea tenemos tiempo para mirar hacia atrás, considerar lo que sucedió, y es entonces cuando nos vemos inundados de gratitud por la plenitud de esa experiencia; es entonces cuando podemos afirmar que somos retrospectivamente felices. Pero no se puede ser feliz sin las experiencias de flujo.


La teoría de flujo propuesta por Miháli Csíkszentmihályi establece una relación entre las propias habilidades y el desafío de la tarea, que puede conducir a un estado que Csíkszentmihályi llama flujo, un estado que podría llamarse también plenitud. "Lunes" es casi una mala palabra para mucha gente porque significa volver a trabajar. Pero Csíkszentmihályi ha detectado una paradoja: el trabajo es más propicio que el ocio para alcanzar lo que él llama "estado de flujo" (algo que podría interpretarse como la felicidad). La clave está en que, para mucha gente, el ocio es un tiempo muerto y el trabajo, todo lo contrario. Tener objetivos claros, poder gestionarlos y recibir un feedback es clave para fluir.

Flujo versus Felicidad

¿Cuál es la relación entre flujo y felicidad? Resulta tentador concluir que los dos podrían ser la misma cosa; sin embargo, la conexión es más compleja. Cuando estamos en flujo, no siempre nos sentimos felices, porque sentimos sólo lo que es relevante para la actividad. La felicidad es una distracción. Es sólo cuando salimos del flujo, al salir de una sesión o en momentos de distracción, que podemos sentirnos felices. A mayor flujo experimentado en la vida diaria, más probabilidad de obtener un sentimiento general de felicidad. Desafortunadamente, existen personas cuyos únicos desafíos son la violencia, el juego, sexo desordenado, o drogas. Tales experiencias pueden ser placenteras, pero estos episodios de flujo no agregan un sentimiento de satisfacción y felicidad con el pasar del tiempo. El placer no conduce a la creatividad, sino que pronto deriva en adicción. El vínculo entre el flujo y la felicidad depende de si la actividad productora de flujo es compleja, si conduce a nuevos desafíos y de esta manera al crecimiento personal y cultural. El problema es que es más fácil encontrar placer en cosas que son fáciles, actividades como el sexo y la violencia que están ya programadas en nuestros genes. Es mucho más difícil aprender a disfrutar el hacer cosas que hemos descubierto recientemente en nuestra evolución (tales como manipular sistemas simbólicos a través de las matemáticas o componer música) y aprender acerca del mundo y nosotros mismos.

Sugerencias de Csíkszentmihályi para incrementar la creatividad y felicidad personal:

  • Trata de sorprenderte por algo cada día.
  • Trata de sorprender al menos a una persona cada día.
  • Escribe cada día qué te sorprendió y cómo sorprendiste a los otros.
  • Cuando algo te parezca interesante, síguelo.
  • Reconoce que si haces cualquier cosa bien ésta se vuelve placentera.
  • Para mantener el placer por algo incrementa su complejidad.
  • Deja tiempo para la reflexión y relajación.
  • Descubre qué te gusta y qué odias de la vida.
  • Comienza a hacer más de lo que te gusta y menos de lo que odias.
  • Descubre una forma de expresar lo que te mueve.
  • Mira los problemas desde todos los puntos de vista posibles.
  • Ten tantas ideas como sea posible.
  • Trata de producir ideas originales.
FUENTES: www.psicologia-positiva.com; es.wikipedia.org; www.eduardpunset.es; www.edwarddebono.com/; www.fluircreativo.com.ar;

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