Amenazas y desafíos socioeconómicos europeos en Tecnologías ambientales

De wiki EOI de documentación docente
Saltar a: navegación, buscar


Estado de desarrollo de la sección: esbozo esbozo

Wikilibro: Tecnologías ambientales > Capítulo 1: Tecnologías ambientales. Introducción

Sección 2

Amenazas y desafíos socioeconómicos europeos
Se espera que las Tecnologías Ambientales proporcionen al menos una respuesta parcial a algunos de los principales retos a los que Europa está haciendo frente y en los que la política, tanto europea como nacional, necesita todavía reaccionar. No cabe duda que ha habido un progreso significativo durante las últimas tres décadas en reducir el impacto ambiental de la actividad económica humana. Sin embargo, mucha parte de esta mejora ha sido contrarrestada por el crecimiento en la demanda, de por ejemplo el transporte o el crecimiento de otras economías florecientes en el mundo, en particular, la china.

Europa se enfrenta a varios problemas ambientales graves, sin embargo, sin negar la importancia de los estrictos retos que éstos representan, todos ellos tienden a acarrear también consecuencias socioeconómicas graves que no siempre están presentes en los debates públicos y políticos. Por consiguiente, se han subrayado cuatro retos principales que necesitan ser abordados en las próximas dos décadas y que se supone que las Tecnologías Ambientales van a mitigar:

• El cambio global • El agotamiento de los recursos • Vivir en un ambiente sano • Mejorar la competitividad y el crecimiento

Se espera que las Tecnologías Ambientales contribuyan a resolver estos desafíos y transformarlos en oportunidades. En muchos casos esto requerirá una valoración equilibrada de estas tecnologías para evitar que algunos de estos retos se cumplan, mientras que otros empeoran.

1.2.1 Cambio global

En la actualidad se sabe que el CO2 y otras emisiones producidas por el hombre tienen un impacto grave en el clima global. El cambio climático provocará consecuencias de gran efecto en las condiciones de vida socioeconómicas de muchas partes del mundo. Por tanto, el foco de atención se ha ampliado para abarcar la noción del cambio global cubriendo así tanto las consecuencias climáticas y ecológicas como las socioeconómicas. Dichas consecuencias podrían ser tan graves como el aumento del nivel del mar y la pérdida del suelo, el aumento de los desastres naturales, la expansión de desiertos en ciertas regiones del mundo y también, una transformación de zonas agrícolas a áreas que ya no puedan ser tan explotadas. La migración e importantes costes socioeconómicos podrían ser las consecuencias de estos cambios.

Para poder hacer frente a las consecuencias del cambio global se pueden aplicar dos estrategias básicas. La primera de todas, la reducción de emisiones de CO y otras sustancias. Estas estrategias de reducción son el elemento central del protocolo de Kyoto y otras estrategias nacionales e internacionales. Por una parte, reduciendo las emisiones de origen industrial, doméstico, transporte, del suministro energético, se puede reducir el aumento de CO en la atmósfera. Las medidas para conseguir esto serán de naturaleza tecnológica combinadas con cambios en el comportamiento del usuario. Estos desarrollos pueden ser inducidos a través de normativa (p. ej: fijando las emisiones), de investigación y política tecnológica (p. ej: incentivos para I+D) o instrumentos basados en el mercado (p. ej: negociar con las emisiones). Por otra parte, el balance de CO neto se puede mantener estable aumentando la absorción de CO en la atmósfera, por ejemplo por medio de la reforestación o el almacenamiento y captación del CO . Puesto que el cambio climático es un fenómeno a largo plazo, las medidas que se tomen ahora tendrán su efecto en unas décadas, siendo necesarias las propuestas a largo plazo sobre la política del cambio climático.

La segunda estrategia básica apuntaría a la corrección y adaptación de las consecuencias del cambio global. Si la característica del cambio global a largo plazo implica que cualquier esfuerzo para reducir las emisiones de CO y la absorción del mismo tendrá efectos dentro de unas décadas, será inevitable un mayor aumento en los niveles de la temperatura global y se requerirán medidas para hacer frente a estas consecuencias, hasta que alcancemos una fase de estabilidad probablemente con una temperatura media mayor. Como ejemplo, las áreas amenazadas se podrían proteger construyendo diques más altos o también usando cultivos que fuesen más resistentes a temperaturas medias altas.

Aunque con el protocolo de Kyoto, y en particular las medidas tomadas por la UE, el aumento de las emisiones de CO podría reducirse, aunque no hasta el nivel previsto, es poco probable que se cumplan los objetivos para el 2010 ni siquiera por parte de la UE. En general, la situación global no es muy prometedora. Se necesitarán importantes esfuerzos en la economía de oferta y demanda para hacer frente al cambio global. Serán necesarias estrategias colectivas coordinadas en diversos niveles de gobierno para alcanzar cambios de sistema que sean compatibles con el reto del cambio global.

Imágenes y recursos

Imágenes

Contaminación en áreas urbanas e industriales

Contaminación en áreas urbanas e industriales

Contaminantes primarios_secundarios

Contaminantes primarios_secundarios

Emisiones de CO2

Emisiones de CO2


1.2.2 El agotamiento de recursos

El agotamiento de los recursos naturales ha sido uno de los temas políticos más importantes, al menos, desde la primera crisis del petróleo cuando el impacto de una repentina escasez de crudo disponible para el funcionamiento de nuestras sociedades industriales se convirtió en algo visible. Sin embargo, los hidrocarburos son el ejemplo más visible de que este recurso natural inevitablemente se agotará en un futuro inmediato, sobre todo si los niveles de consumo actuales continúan así. La creciente escasez también ha tenido un impacto directo en el coste de los hidrocarburos y por tanto en el atractivo de buscar otras alternativas.

No obstante, hay otros casos de agotamiento de recursos naturales que han llamado más la atención en los últimos años. Ciertos metales preciosos y semipreciosos (ej: Pt, Ir, Cu) han sido muy demandados en los mercados globales (ej: en la industria semiconductora) lo que ha provocado una subida de precios. El próspero mercado chino ha encabezado una demanda creciente de acero y carbón y el crecimiento de esa demanda no parece que vaya a disminuir en las próximas dos décadas. Las implicaciones en las economías europeas son obvias y ya han conducido a una subida brusca de los precios2.

Además, la presión sobre los hábitats ecológicos ya ha llevado a muchas especies de animales y plantas a su extinción, recursos que, aparte de su valor intrínseco, podrían tener también significado económico (p. ej: para las industrias farmacéuticas y del cuidado corporal). Esta pérdida de biodiversidad se corresponde con un agotamiento cualitativo de los recursos naturales. Para finalizar, asegurar las reservas de alimentos para una población mundial en crecimiento se ha convertido en algo cada vez más difícil. Mientras que esto supone el primer y más importante tema de responsabilidad global, a Europa también le afecta de manera directa la creciente presión sobre los recursos naturales básicos para la producción de alimentos. Las condiciones precarias en la economía de muchos países africanos son la raíz de la sobreexplotación y erosión de la tierra, pero ésta también acarrea movimientos migratorios, malnutrición y conflictos militares locales 19 relacionados con el acceso a los recursos naturales. La sobreexplotación ha reducido de manera significativa las reservas de pesca en zonas marítimas europeas y de varias no europeas, llamando a la reflexión sobre la sostenibilidad de las reservas de pesca en las partes más pobladas del mundo y también, planteando graves problemas de sobrecapacidad en la industria pesquera europea.

Estas presiones en la base de nuestros recursos naturales además aumentan con el número actual de desarrollos socioeconómicos, en Europa y de manera global (DEFRA 2004):

• Aumentando la riqueza y el crecimiento el PIB per cápita se provoca un aumento del uso por parte del consumidor de productos y energía tal, que el beneficio obtenido de las mejoras técnicas ecoeficientes queda compensado;

• El aumento de las expectativas, por parte de los consumidores, en relación a la libertad de escoger (incluyendo la libertad de tener niveles mayores de consumo personal);

• El crecimiento de desigualdad en niveles de consumo entre países ricos y pobres y dentro de los países en vías de desarrollo;


• El aumento de la movilidad y el comercio de bienes;

• Los avances tecnológicos (p. ej: el desarrollo de nuevos productos que consumen energía de otra manera, el impacto de las TIC en el uso de recursos);

• La presión del crecimiento de la población en algunas partes del mundo.

• La sobreexplotación de algunos recursos naturales, el cambio climático y los riesgos de sobrepasan los límites ambientales;

• El crecimiento en la producción de residuos a nivel municipal como un problema de grandes áreas urbanas y megaciudades.

Por lo general, el nivel de consumo de recursos tal y como se lleva a cabo actualmente en la mayoría de los países industrializados no es sostenible, y esta situación también empeorará con la convergencia en los niveles de recursos también en los países menos desarrollados. Lo que se necesita es una escisión del crecimiento económico del consumo de recursos; algo fundamental que requeriría un cambio significativo en el metabolismo socio-ecológico. No obstante, tal y como discute Huber (2004), el objetivo sería una consistencia metabólica (p. ej: una integración de transformaciones industriales en procesos ecológicos de transformación) mejor que una simple llamada a la reducción en el uso intensivo de recursos en un factor de cuatro a diez.

Los enfoques de eficiencia convencional (ej: ecoeficiencia) apelan por una reducción en la intensidad del uso de recursos en las cadenas de producción de consumo. Se debería establecer dicha reducción dentro de este marco más amplio de consistencia metabólica, la cual permite un alto grado de intensidad en el uso de recursos en tanto en cuanto éstos se encuentren integrados dentro del metabolismo ecológico. Aunque este argumento sea bastante sencillo, el principal reto consiste en elaborar maneras de convertirlo en marcas positivas para los mercados actuales, en regulaciones adecuadas y prácticas generalizadas de consumo de recursos pero también en estrategias de investigación a largo plazo. Más concretamente, se necesitarían cambios en los sistemas completos de producción-consumo, desde la extracción de recursos, al consumo final de bienes y servicios y las posibilidades de establecer secuencias cerradas de materiales (p. ej: através del reciclaje y la gestión de residuos).

Imágenes y recursos

Imágenes

Agotamiento cualitativo de los recursos naturales

Agotamiento cualitativo de los recursos naturales

Ecoeficiencia

Ecoeficiencia


1.2.3 Vivir en un ambiente sano

Según muestra el informe de la AEMA, 6.000 muertes al año y un 25-33% de las enfermedades en la Europa industrializada están causadas por la exposición a largo plazo de la contaminación atmosférica. Aunque ha habido un progreso significativo en términos de reducir ciertas emisiones en Europa (SOx, NOx, partículas, etc.), la situación actual todavía dista de ser la adecuada. También el tratamiento y gestión de residuos sólidos, agua residual y las emisiones gaseosas juegan un papel crucial con respecto a la calidad del medio ambiente en el que vivimos. Existe un legado importante del pasado con el que los 15 países de la UE y los nuevos estados miembros deberían responsabilizarse, así como del gran número de polígonos industriales antiguos y de vertederos.

Además, los problemas ambientales están presionando de manera particular a las áreas urbanas, aparte de la contaminación ambiental, la congestión del tráfico y la sobrecarga de los sistemas de transporte. También la gestión de residuos representa un problema importante dentro de estas áreas. La vivienda y la construcción son un tema ambiental de importancia en áreas urbanas, haciendo que todo esto junto cuestione la sostenibilidad de las ciudades más importantes de Europa y sus sistemas de infraestructura.

Mientras que la provisión de la cadena alimenticia está parcialmente asociada al tema de la escasez de recursos, éste también representa un área de interés con respecto a una vida sana. Además, hay que tener en cuenta: el uso extensivo de fertilizantes, la falta de una base natural de recursos para satisfacer la demanda de alimentos en la calidad y cantidad necesaria para alimentar a una población mundial en crecimiento (ver más arriba), el uso potencial de cultivos modificados genéticamente, etc.

En un sentido más amplio, “vivir en un ambiente sano” también se relaciona con temas sobre el cuidado de la salud, la nutrición, el envejecimiento y el control de la cadena alimenticia completa. Es obvio que la noción de un ambiente sano rebase muchas áreas políticas establecidas, abarcando desde el desarrollo agrícola y regional a la salud, el medio ambiente, la protección del consumidor, el transporte y la IDT (Política de Innovación y Desarrollo Tecnológico).

Imágenes y recursos


1.2.4 Mejorar la competitividad y el desarrollo

Además de lo mencionado sobre retos ambientales y socioeconómicos, el debate sobre las Tecnologías Ambientales se debe ver en el contexto de las perspectivas económicas actuales para Europa. Tal y como viene especificado en los programas de Lisboa y Gothenburg, la necesidad de hacer frente a los retos ambientales debe dirigirse de una manera que ayude a asegurar y mejorar la actuación económica europea frente a sus competidores mundiales. Cualquier solución potencial incluidas las Tecnologías Ambientales necesitan por tanto estar supervisadas después de considerar sus impactos en la competitividad y el crecimiento.

Desarrollar y aplicar Tecnologías Ambientales que ayuden a reducir el daño ambiental y a mejorar la competitividad y crecimiento de empresas europeas representa, de esta manera, un tema clave para el futuro. Esto requerirá abandonar lo que a menudo se dice de manera errónea como “compensación” entre el medio ambiente y la economía y buscar soluciones inteligentes para introducir Tecnologías Ambientales mientras se evitan costes adicionales. Según la teoría y en vista de las experiencias con éxito, es posible superar esta compensación aunque en muchas ocasiones esto implica cambios amplios en marcos organizativos e institucionales de empresas, sectores y sistemas de producción y consumo. Mientras que las empresas individuales tienen que ser capaces de recoger los beneficios de las Tecnologías Ambientales en sus hojas de balance, al menos, a medio plazo, la introducción de nuevos sistemas de producción y consumo (p. ej: de combustibles fósiles a renovables) tienen implicaciones de gran alcance que requieren la cooperación de muchos actores en la cadena de producción, para implementar y hacer que el proceso de transición a largo plazo sea sostenible ambiental y económicamente. Además, se pueden obtener importantes beneficios económicos desarrollando las más avanzadas Tecnologías Ambientales para el mercado doméstico y mundial.

Imágenes y recursos

< Sección anterior
Definición de Tecnologías ambientales