No diga futuro, diga Málaga

Corrían los albores del siglo VIII a.C., cuando el histórico pueblo fenicio, en una de sus incursiones por el mar Mediterráneo, quedó maravillado del paisaje que ante ellos se dibujaba en el horizonte. Una tierra, al sur de la Península Ibérica, junto a la desembocadura del río Guadalhorce, donde decidirían fundar una de las colonias más antiguas de Europa, y que bautizarían como Malaka. Hoy, en este asentamiento establecido hace más de 2800 años, se extiende la ciudad española de Málaga, mi ciudad natal. Una ciudad que, gracias al proyecto “Smartcity”, se ha convertido en una de las pioneras mundiales en dar el primer paso a lo que se conoce como “ciudad del futuro”. Ay, si los fenicios levantaran la cabeza…

Panorámica de la ciudad de Málaga

El proyecto “Smartcity Málaga” comenzó hace 5 años, en el 2009, y pretende ser un proyecto demostrador de las tecnologías Smart Grids, a la vez que establecer un modelo de gestión energética sostenible. Estas tecnologías del siglo XXI son, por un lado, las TIC (Tecnologías de la Información y la Comunicación) que juegan un papel muy importante en la gestión de la electricidad, lo que permite recopilar y analizar datos con el fin de optimizar la gestión de la red de distribución y comprender mejor el comportamiento del cliente; los vehículos eléctricos, que representan un gran salto en

Coche eléctrico y punto de recarga

términos de eficiencia en movilidad; las tecnologías de iluminación eficientes, que permiten a las administraciones públicas optimizar los recursos al tiempo que ofrecen un servicio de calidad, y por último, la generación distribuida, gracias a la incorporación de pequeños sistemas de generación renovable en zonas cercanas a los lugares de consumo, de modo que se evitan las pérdidas asociadas al transporte y hacen un uso más eficiente de la energía.

La integración de estas tecnologías en Málaga, han permitido crear un laboratorio único, real y a gran escala de lo que serán las ciudades del mañana, compuesto de:

– Miles de usuarios: 11.000 residenciales, 900 de servicios y 300 industriales.

– Instalación de 40 km de red de comunicaciones PLC sobre 72 centros de transformación.

– Instalaciones de generación de energía renovable (trigeneración, cogeneración, microeólico, fotovoltaica): 13 MW en MT y 95 kW en BT.

– Instalaciones de almacenamiento (baterías de polímero de litio): 106 kWh en MT y 24 kWh de BT.

– Iluminación eficiente: más de 200 puntos de alumbrado público con tecnología LED, gestión remota e integración de energía renovable (viento y solar).

– Tecnologías de eficiencia energética (como monitorización del consumo, y gestión activa de la demanda) desplegados en 50 hogares, 3 edificio y 8 PYMEs, proporcionando información, control y funcionalidades de gestión de la demanda.

– Una flota de más de 160 vehículos eléctricos (en colaboración paralela al proyecto “Zem2All”) y 9 puntos de recarga distribuidos por la ciudad.

Generación microeólica junto con lámparas LED eficientes en el paseo marítimo Antonio Banderas

Gracias al éxito del proyecto, desde que se pusiera en marcha, se ha logrado evitar la emisión de 4.500 toneladas de CO2 a la atmósfera al año, lo que supone una reducción de emisiones del 20%, y alcanzado un ahorro energético de más del 25%, unos datos sorprendes. En estos momentos, “Smartcity Málaga” se ha convertido en un proyecto referencia que atrae numerosas visitas de autoridades y organizaciones, públicas y privadas, que han querido ver de cerca esta iniciativa pionera y líder en el sector.

Por último, y una vez analizados los objetivos, características y resultados que a día de hoy se han obtenido con este proyecto, no quiero dar el broche final a este post sin resaltar que como malagueño, y estudiante de un master de energías renovables, es un orgullo ver que tu ciudad es un ejemplo mundial en materia de sostenibilidad y gestión eficiente de la energía. Amigos, la ciudad del futuro ya está aquí, y no es en EEUU o China, sino en la Costa del Sol, donde otrora un pequeño asentamiento fenicio tuvo lugar. Ay, si estos levantaran la cabeza…


London Array: Where amazing happens

London Array

Today, in this special post I’m writing in English, I’d like to talk to you about the world’s largest offshore wind farm, the London Array, an offshore wind farm in the Thames Estuary, in the United Kingdom. With 175 wind turbines, delivering a capacity of 630 MW, has enough power for nearly half a million UK homes a year. It was required to install nearly 450 km of offshore cabling, two offshore substations and one onshore substation.

This project has been feasible with the consortium of three world-leading renewable energy companies: DONG Energy (with a 50% project share), E.ON (with a 30% project share) and Masdar (with a 20% project share). So, as you can see, to create a partnership, combining experience and expertise, is the best way to achieve something unbelievable.

Offshore wind turbine

The London Array project was born in 2001, although it was in 2007 when all permissions were granted. As every Spaniard knows, bureaucracy takes time, sometimes too much. The project consists in two phases for achieving a capacity of 1000 MW (nowadays, only the first phase is finished). The first phase was begun in 2009, with the onshore substation, and in 2011, offshore construction started when the first foundation was installed. The first turbine was installed in January 2012, first power was achieved in October that year and the final turbine was installed in December 2012. The wind farm was inaugurated by the British Prime Minister David Cameron, on 4 July 2013. The Independence Day… Was it a coincidence? I don’t believe so much in coincidences. It’s the world’s largest offshore wind farm. And the world’s most powerful nation was a simple viewer.

As you may guess, working at sea is hard, but it is also really expensive. The foundation and turbine’s building requires huge floating cranes, loading component parts, for instance the turbine blades.

SeaWorker (top left), Matador 3 (top right) and Jan Leenheer (bottom)

Foundation install plan

Since March, when the first foundation was installed, another 175 foundations have been installed.   Two of these are the foundations for the offshore substations, which were installed in May 2011. The SeaWorker and Matador 3, a sheerleg crane barge, accompanied by the tug Jan Leenheer, installed the foundations and transition pieces for the offshore substations.

The project management was excellent. With the experience of these three giants in the renewable energy sector, the success was overwhelming. The schedule was on time every moment and the project cost was €2,200 million, as it was foreseen in planning phase. It’s true that it’s a really huge figure, but if you look into all the benefits that this wind farm brings with him, like CO2 savings of 925,000 tonnes a year or the creation of hundreds of jobs, the answer seems to be easy. We must be on the wind side.

 


En casa del herrero, cuchara de palo

A lo largo de su historia, España ha sido, y es, uno de los países que, por extensión y disposición geográfica, ha estado siempre muy ligado a la producción agrícola y ganadera. Actualmente, es el cuarto país europeo, en número de explotaciones agrícolas, y el segundo en cuanto a extensión, con más de 25 millones de hectáreas. En cuanto a producción ganadera, es el segundo productor en ganado porcino de Europa, con más de 26 millones de cabezas (sólo por detrás de Alemania), el segundo productor en ganado ovino y el sexto en ganado bovino.

Por otro lado, esto también sitúa a España como uno de los países que más residuos ganaderos generan. Por tanto, resulta obvio deducir que si consiguiéramos transformar todos esos residuos generados en “algo”, que fuese aprovechable (económica o energéticamente), estaríamos convirtiendo esta debilidad en una ventaja competitiva. Pues bien, ese “algo” existe y  se llama biogás.

Residuos ganaderos porcinos generados en Europa

Con el marco contextual expuesto, resulta sorprendente que España no sea líder en la producción de biogás, ¿verdad? Pues aún resulta más sorprendente que se encuentre en el furgón de cola de la Unión Europea (es el 22º país en la producción de biogás), ¿o en realidad tampoco nos resulta tan sorprendente?

¿A qué podemos achacar esta situación? Como no podía ser de otra forma, el principal problema que han afrontado las plantas de biometanización (producción de biogás), ha sido la falta de incentivos económicos por parte del gobierno; que prefirió apoyar y desarrollar tecnologías, a priori, más atractivas y consolidadas como la de generación eólica o la fotovoltaica, a través del conocido RD 661/07 (actualmente derogado). A mi modo de ver, la política que adoptó el gobierno de priorizar unas tecnologías de generación eléctrica sobre otras no fue nada descabellado; lo que sí supuso un error tremendo fue la falta de control sobre el estado del presupuesto destinado a esos incentivos, y sobre la potencia instalada respecto a la potencia objetivo marcada en el Plan de Energías Renovables.

Planta de biogás de 600 kW en Hamminkeln (Alemania)

En la situación actual de crisis económica, resulta difícil imaginar un escenario en el que se revierta la situación, y se promueva la construcción de plantas de biogás para generación de energía eléctrica; sobre todo, por las recientes leyes aprobadas por el gobierno que no marcan una tendencia nada positiva para el sector.

Aun así, lo que sí se debería hacer en el corto plazo sería establecer unas bases sólidas y estables, desde el punto de vista normativo; para que en un futuro, cuando vuelva a surgir la oportunidad, estemos absolutamente preparados y listos para hacer el sprint que permita colocarnos en la cabeza de carrera; en la que un país como España, nunca debería haber dejado de estar.


Cuando los boinas verdes entran en juego

Por todos es sabido que los boinas verdes son aquellos soldados que, por sus capacidades adquiridas en duros entrenamientos y por la alta exigencia de las condiciones del entorno en el que operan, son considerados los soldados de élite de cualquier cuerpo militar. Pues bien, hoy quiero hablaros de los boinas verdes de la energía eólica: los compañeros de la energía eólica offshore.

Parque eólico offshore Middlegrunden (Dinamarca)

La energía eólica marina (offshore) surge como respuesta al gran desarrollo y madurez tecnológica alcanzada por la eólica terrestre (onshore) y por la elevada densidad de implantación dada en algunas regiones.

La eólica offshore se ve favorecida por las características que el viento presenta en el mar; siendo éste más elevado y constante, dado que no se ve afectado por la orografía del terreno. Además, el flujo que presenta el viento en el mar es un flujo mucho menos turbulento que en tierra, por lo que se aprovecha mejor el recurso eólico, y presenta un comportamiento más fácil de predecir.

Por supuesto, no todo iban a ser ventajas. Las condiciones de trabajo en el mar son altamente exigentes y las operaciones son tremendamente más complejas y costosas. El personal que se requiere para estas operaciones offshore, es un personal muy especializado y cualificado para trabajar en condiciones donde la exigencia, tanto física como mental, resulta enorme.

Operarios realizando mantenimiento

Las operaciones de transporte de los aerogeneradores, a través de enorme barcos de carga, y el montaje de los mismos, con grúas capaces de levantar pesos de más de 1.000 toneladas, son propias de un episodio al más puro estilo “megaestructuras”. Las dimensiones de los rotores rondan los 130 metros diámetro, más grandes que el mismísimo Santiago Bernabéu de largo. Sólo hace falta imaginarse el estadio de fútbol girando sobre sí mismo, con eje de giro en el centro del campo, para comprender la magnitud de lo que se está hablando.

Montaje de un aerogenerador eólico offshore

Hoy en día, se encuentran instalados  5.538,3 MW de potencia eólica offshore en el mundo, según el último informe de la Asociación de la Industria Eólica Europea (EWEA), a finales del año 2013. Los objetivos para los próximos años son bastante halagüeños para el sector, pues se prevé que la potencia offshore instalada alcance los 40.000 MW para 2020 y los 150.000 MW para 2030.

Potenica eólica offshore instalada

Los países que históricamente han apostado más fuerte por esta tecnología han sido los europeos, de entre los que destacan Reino Unido, Dinamarca, Bélgica y Alemania.

Tristemente, España aún no se ha embarcado en esta aventura, aunque empresas nacionales como Iberdrola o Acciona, han apostado fuerte por esta tecnología y, actualmente, se encuentran desarrollando proyectos en el extranjero, lo que le permite que puedan seguir desarrollando proyectos propios de I+D+i, como el de Ocean Líder (cuyo link adjuntamos al final del post), y que la tecnología española eólica permanezca a la vanguardia.

No quiero cerrar este post sin, ante todo, recalcar que no se pretende, en absoluto, menospreciar el duro trabajo que realizan todos los miembros del sector de la energía eólica terrestre; donde las condiciones, en muchos momentos, pueden ser iguales o más duras que en el mar, alejado de la costa. La eólica onshore y la offshore no se deben considerar dos sectores independientes, sino que la energía eólica offshore es una propia y natural evolución tecnológica del sector eólico convencional. Sin ésta, jamás se podría entender lo que la energía eólica marina es hoy día. Le debe tanto como un hijo a un padre.

 

 

 


Sí, somos campeones del mundo

¿Quién no tuvo la sensación, al ver a Iker Casillas levantando la copa del mundo, que la vida por fin era justa y nos sonreía; que tanto esfuerzo, dedicación y compromiso por fin tenían su fruto? Sí, yo también la tuve.

Selección española de fútbol levantando la copa del mundo, Johannesburgo 2010

¿Por qué esta reflexión? Porque la vida no regala nada. Todo objetivo alcanzado viene secundado por un duro trabajo; y, al igual que la selección española durante años se forjó su éxito y reconocimiento, España ha conseguido ser líder mundial en el sector de las energías renovables, situándose actualmente como la número uno en tecnología solar termoeléctrica, la número cuatro en eólica y la número seis en fotovoltaica.

 

Plataforma Solucar (Sevilla), propiedad de Abengoa. Es la mayor plataforma solar del mundo

Desde que España se embarcara en la aventura de las energías renovables, allá en la década de los 80, que por aquel entonces era una tecnología totalmente desconocida y que presentaba un potencial enorme en un país de una orografía como la española, se ha venido desarrollando un marco regulatorio adecuado para su fomento.

Lamentablemente en la actualidad, debido a la generación de un déficit de tarifa inasumible, esta política energética se ha visto fuertemente frenada.

En este post, me gustaría analizar las últimas regulaciones aprobadas por el gobierno que han incidido, directamente, sobre las energías renovables y su comercialización en el mercado eléctrico español.

El RD ley 9/2013, aprobado el 12 de julio, supone una ruptura total con las políticas energéticas que se venían aplicando a la generación eléctrica de régimen especial. La anterior regulación, el RD 661/2007 establecía dos vías alternativas de retribución financiera; por un lado, teníamos la tarifa regulada, en la que el precio de venta de la energía eléctrica en el mercado estaba prefijado, y por otro lado, teníamos el sistema de primas, en el que el precio de venta de la energía venía dado por la suma del pool eléctrico más una prima prefijada.

Con la nueva ley, se cambia el mecanismo de retribución. Los ingresos percibidos por una central de régimen especial dejan de basarse en la producción de la misma, para basarse en el coste de la inversión realizada (potencia instalada). Por tanto, los ingresos por la venta de energía eléctrica en el mercado pasan a ser, simplemente, el precio del pool eléctrico, como si se tratase de energía de régimen ordinario. Si el coste de producción de esa energía eléctrica de fuente renovable es superior al precio marcado por el pool, se percibirá una retribución que compense los gastos de operación.

Parque eólico de El Perdón, Navarra

Este cambio de regulación ha supuesto un fuerte impacto para los inversores, pues al aplicarse retroactivamente, centrales que fueron planificadas para operar según la anterior regulación, han dejado de ser rentables y se teme que un gran número de inversores no sean capaces de afrontar su deuda. Además, toda esta vorágine regulatoria no ha hecho más que debilitar la confianza de los inversores en nuestro país, situándolo como el que más desconfianza genera de toda la Unión Europea, en cuanto a marco regulatorio.

Plataforma Solar de Almería (PSA). Centro de investigación y desarrollo de energía termosolar más importante del mundo

Como conclusión a este análisis de la situación actual, me gustaría recalcar que: sí, somos campeones del mundo en tecnología renovable; pero, tenemos que evaluar con precaución si las políticas que estamos adoptando dañan una situación que se ha conseguido con el esfuerzo de muchos años de colaboración y trabajo, por parte de todos los implicados, para alcanzar la posición de liderazgo mundial en la que hoy estamos. Debemos afrontar las dificultades económicas actuales, uniendo las fuerzas en una misma dirección y buscando alcanzar el consenso de todas las partes.

Sí, somos campeones del mundo, aunque el ser campeón, no es eterno.



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