Cuando bebes de otras fuentes… Intenta no atragantarte

Internet es un mundo lleno de posibilidades, sin límites conocidos y de puertas abiertas de par en par a la información. Sin embargo, como todo, hay que saber usarlo, tomando como base las buenas prácticas habituales de los medios más tradicionales. En definitiva, la información puede tener un alcance inimaginable, de tal modo, que un post escrito por un bloguero español, pueda ser leído al instante, a miles de kilómetros de distancia, por un usuario de otro país.

Precisamente por este alcance, se hace más necesario que nunca mantener esas buenas prácticas, a las que hemos aludido antes, cuando nos sentamos delante del ordenador a compartir información o conocimientos. Y, claro está, entre ellas está el citar a las fuentes de donde obtenemos los datos… Ya no digamos, si lo que cogemos son citas textuales, eso sí, siempre justificadas por razones distintas a la pereza de escribir. Porque, en este punto, es imprescindible recordar que duplicar contenidos (es decir, párrafos o textos enteros) no se permite en internet, a no ser que tengan licencias abiertas, como las Creative Commons.

No se trata tanto de derechos de autor, sino de algo parecido a la responsabilidad y a la deontología profesional, si bien es cierto, que la red ha traído consigo una enorme democratización (y una cierta desprofesionalización) de la labor informadora.

Eso es algo que se nota en muchos blogs, en los que se copian y pegan fragmentos de otros textos, sin aludir al autor. Nadie dice que no se pueda coger citas textuales. Al contrario, eso es más que beneficioso. Sin embargo, cuando bebes de otras fuentes, es imprescindible decir de forma explícita cuál es, para no verse envuelto en polémicas y problemas.

Primero, porque de lo contrario sería plagio… Y eso no está muy bien visto, por ser suaves y por no entrar en materias legales más complicadas. Y segundo, porque así, tus lectores también pueden acceder a ese autor, beber de sus conocimientos y ampliar horizontes… Porque ésa debería ser la mayor grandeza de Internet y no su gran debilidad.

Así que ya sabes, si escribes en un blog y quieres introducir citas o textos (íntegros o parciales) de otros, atribúyelos a los autores originales. O, dicho de otro modo, si bebes de otras fuentes… Intenta no atragantarte.

 

Gonzalo Barroso
Community manager


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