Como el rosario de la aurora

 

Dentro de la variedad de contratos que Wilma tan cuidadosamente nos ha mostrado, reconozco que me interesé inicialmente por el contrato de agencia, y no por otra cosa sino poder compartir los conocimientos adquiridos con un amigo que hace bien poco firmo uno para hacerse agente de una empresa que, intuyo, llegará a crecer y hacerse un nombre importante en España dentro de la manutención.

Pero realmente mi atención se dirigió al contrato de “joint venture”, porque ¡cuantas joint ventures hispano-indias he visto fracasar!  Parto de la idea que tengo de que las pymes españolas tienen mucha falta de conocimiento y formación, que muchas veces puede más el corazón que la acción meditada, que solamente se fijan en el objetivo de crecimiento y que se olvidan otros factores.

Si existe algún contrato o mejor dicho una aventura empresarial donde la confianza mutua tenga que ser excelsa, ese es el caso de las joint ventures.  Mi querido compañero Raúl mienta a menudo la Herramienta DAFO y la matriz de Mackinsey (o algo así, pues he empezado a interesarme por ella gracias a él), herramientas que son un verdadero y profundo ejercicio de reflexión sobre lo que queremos, como lo queremos, donde y cuando, pero es que también debemos tener muy en cuenta el análisis que obligatoriamente deberíamos hacer sobre los intereses que mueven a la otra parte para firmar un acuerdo de joint venture con la empresa que representamos.

Habitualmente la empresa india (ya sabeis que es de lo que se un poquito) pone por encima sus propios intereses del acuerdo firmado.  He visto ejemplos de empresas indias que, llegado el momento de tener que empezar con las inversiones, empezaban a retrasarse, retrasarse…y llegar a decir que en cuanto la joint venture empezara a dar resultados positivos sería cuando ellos realizarían la aportación, casos en los que la empresa india, a los pocos meses de constituirse la joint venture, estando la fábrica ya puesta en marcha, cambia radicalmente sus pretensiones sobre la linea de negocio y la decanta hacia sus propios y únicos intereses, torpedeando cualquier intento de la empresa española por reconducir la situación, casos en los que la parte española se ha quedado perpleja por el comportamiento de su socio.

y sí, había contrato de por medio, contratos según la legislación india, contratos redactados por la parte india y dejando cualquier ley aplicable a la jurisdicción por ellos bien conocida (y absolutamente desconocida por la empresa española), y si nos quejamos de que la justicia es lenta en España, no quiero entrar en lo lenta y correosa que es la India.

Algo que las pymes españolas están empezando a hacer con buen sentido, es dejarse asesorar por consultoras establecidas en el país, del cual ya tienen el suficiente conocimiento como para guiar del mejor modo la internacionalización de la pyme, pero también la empresa española debe informarse si esa joint venture es aconsejable, informarse lo más profundamente posible sobre el socio a elegir, sus clientes y proveedores, sus problemas con la justicia, sobre los propietarios del negocio, sobre la calidad del fabricado, la rotación del personal, etc…

Las consultoras y la gente con experiencia en el país, suelen aconsejar evitar a toda costa este tipo de asociación, y si alguien no se convence y quiere ir a ella, al menos, que el poder de decisión último esté en manos de la empresa española, de otro modo…el contrato se va a convertir en una pesada carga si las cosas van mal, los costes de disolución de la compañía serán importantes siempre que exista un acuerdo negociado de disolución, pero si el asunto terminara en los tribunales…

Al final, me queda claro que de firmar algo será con alguien que tenga las mismas ganas que yo de hacer negocios frutíferos, con muy buena voluntad por ambas partes y un objetivo claro de win-win, pero haciendo un contrato que prevenga la mala fe, o la mala leche, que hay mucha.

 

 

 


la Posesion como decision-maker

Ya hemos dejado claro la gran importancia que tiene un contrato físico para el bienestar de todas las partes y el buen funcionamiento de nuestros negocios. Ahora siempre viene el reto de acertar con el contrato que mas encaja con nuestro modelo de negocio.

Hemos visto que podemos optar por contratos de agencia, de distribución, franquiciados, Joint-venture… un gran abanico de posibilidades que permitirán adaptar el contrato que firmemos con nuestra visión y misión del negocio.

A la hora de decidir tenemos que tener muy claro lo que se denomina árbol de decisiones, teniendo claro donde estamos y a donde queremos llegar, la toma de decisiones es mucho mas clara.

Lo primero que tenemos que tener claro, ya seamos productores de bienes y/o servicios (principales) o agentes o distribuidores, es quien va a ostentar la propiedad del bien o servicio con el que se va a comercial, esa decisión es la que marca todo, quien posee el bien es el que mas riesgo corroe, evidentemente, y a mayor riesgo mayor rentabilidad.

Esta decisión es clave a la hora de tomar decisiones, y teniendo clara si nos interesa o no poseer el bien o servicio con el que se va a comerciar es mas fácil definir que tipo de contrato nos interesa firmar con la otra parte, ya seamos principal o secundario.

El riesgo que se asume es mucho mayor, tenemos que almacenarlo, conservarlo (si es perecedero), tiene el riesgo de obsolescencia, transportarlo… tenemos que invertir en ese bien para garantizar que desde que lo poseamos, ya sea en fabrica, en puerto o nuestras instalaciones, llegue al consumidor final en perfecto estado para su uso.

Este riesgo hay que refrendarlo en el contrato no solo en el tipo de contrato también en las clausulas, el contrato que se firme tiene que cubrirnos todos los riesgos externos que puedan poner en peligro la operación, el contrato nos debe de generar un escenario donde la viabilidad del proyecto no dependa de elementos externos a nuestro negocio, pero para eso tenemos que tener muy claro cual es nuestro negocio.


Dos semanas muy útiles en el modulo de Contratación Internacional!

Han sido dos semanas muy útiles en el modulo de Contratación Internacional!
Entre todo lo aprendido, hay tres puntos principales que quiero destacar:
1. Antes de cualquier litigio, siempre es recomendable extenuar todas las posibilidades de MEDIACIÓN. La gran ventaja de un proceso de resolución de conflictos de carácter auto compositivo reside en que es uno mismo quien negocia la posible solución entre las partes, mientras que en el caso del arbitraje y los juzgados son terceros quienes deciden por uno.
2. La importancia de los CONTRATOS. Siempre hay que acordar y firmar uno. Muy importante dedicarle tiempo para no dejar ninguna clausula importante fuera y tener realmente en cada una de ellas las condiciones que nos den tranquilidad para poder trabajar en el objetivo real de la empresa, que es generar beneficios.
3. Antes de precipitarnos a la inversión directa en el extranjero, es importante ver la posibilidad de ingresar a un mercado nuevo vía un tercero. EL objetivo es tener ventas continuas en el mercado de destino y qué mejor que hacerlo con una empresa que conoce ese medio. Para ello hay que estudiar todas las ventajas y desventajas de cada TIPO DE CONTRATO (agente, distribuidor, franquicia, etc.).


La Otra Categoría del Riesgo en Contratos Internacionales

En la gestión y dirección de proyectos de internacionalización nos conseguimos con unas “amigas del camino” que llamamos incertidumbres. Digo “amigas” porque cada vez que las encuentro me ayudan . Si, me asisten, me soportan y además, siempre están allí, a lo largo del camino, y cada vez que las consigo, las adopto como “amigas”.

Porque?. Pues, gracias a ellas, cada vez que logro reconocerlas en el proceso de planeación contractual. Consigo solucionar esa falta de certidumbre, estableciendo aquello Que No Se, y que es lo que me generaran Riesgos, a veces, y otras, Oportunidades .

Así, durante el curso de Contratación Internacional, hemos podido comprender y convencernos, no tengáis duda de ello, que el Contrato es una herramienta al servicio del Negocio y no al revés. Y hemos conseguido desarrollar esa consciencia de los riesgos a que se exponen la empresa en los distintos tipos de contratos .

Ahora bien, que ocurre cuando hablamos de las Oportunidades.

Ellas también surgen de la falta de certidumbre. Así por ejemplo, sucesos que podrían tener un impacto positivo en el Negocio, y que por no tener salida y/o canal de ejecución en el Contrato, podrían suponer una perdida de beneficios para el Negocio, y precipitarnos al Valle de Lagrimas de tener un contrato que nos encadena y sujeta, en vez de una herramienta al servicio del Negocio.

Un Director de empresas, de Comercio exterior, marketing, un analista de nuevos negocios, etc.,  no apostaría a tener suerte al incursionar en el mercado exterior .

Que pasaría si nuestro contrato no contemplase acciones cuando por ejemplo, se dan las siguientes oportunidades ?:

➢  Una nueva tecnología puede integrarse mas fácil de lo esperado
➢  Un recurso clave puede ser mas barato que lo presupuestado
➢  Los Materiales/ Equipos podrían entregarse en la mitad del tiempo estimado
➢  Una Estación de menos Huracanes podría provocar menos paradas de lo planificado
➢  Al final la normativa que se esta revisando podría no cambia en lo absoluto
➢  Un competidor clave podría abandonar nuestro segmento de negocio
➢  Estrategias de la Empresa generan nuevas ventajas competitivas que incrementan beneficios del negocio ,y pueden ser capitalizables por cambios en el contrato .

La cuestión es determinar como podemos aportar valor a través del Contrato para conseguir satisfacer los objetivos de la empresa, y también para SUPERAR las expectativas de nuestros Clientes, internos y externos.

Las Oportunidades representan una fuente, a veces inexplorada e ignota, de valor colateral en la gestión y dirección de la internacionalización.

Comprendiendo el entorno nos lleva a establecer las claves de causas de riesgos, es verdad, y también lo es,  el que iniciando la búsqueda de oportunidades, socavaremos los criterios clásicos sobre la preparación para competir en mercados internacionales .

La construcción de ventajas competitivas para la empresa, se basa en mantener una permanente conexión con el Mercado, y por ello, la empresa debe estar lista para reaccionar a los cambios .

Un enfoque positivo hacia la incertidumbre como asociada a Oportunidades, implicara que consigamos que esas “amigas del camino” den un paso mas en nuestra relación, se conviertan en nuestras “socias” para ayudarnos a realizar mejor las actividades y procesos, sea de fabricación, marketing, operaciones, distribución, reforzando nuestra capacidad para sobresalir con éxito en el mercado internacional .

Liderar el encuentro a las Oportunidades, gestionando las vías para conseguir su participación en los Contratos Internacionales, será la consecuencia de lograr una diferenciación crucial para competir en el Mercado Internacional : “Conseguir Superar las Expectativas del Cliente “ .


El Derecho Internacional – Conceptos Generales

El comercio internacional como concepto global a diferencia del comercio exterior con un concepto mas restringido por cierto; debemos diferenciarle las implicancias jurídicas. A continuación detallo los aspectos que a mi entender debemos dominar con claridad.

En un país tenemos leyes propias sobre comercio exterior obligatorias y sus partidas arancelarias. Con el resto del mundo tenemos también leyes propias y sus barreras arancelarias , entonces la unión de uno y otro país se manejan por las reglas internacionales no obligatorias en cuanto a:

Entonces esa es la manera de establecer el vinculo comercial, pero no es tan sencillo así  ya que existen diferencias jurídicas en función de los sistemas por ejemplo:

Es por ello la importancia de conocer en esencia las normas de conducta y derechos que rigen cada país o región en donde se establecerá el contrato.

Hemos visto que los contratos no necesariamente deberán estar escritos, y quien niegue su existencia deberá probarlo y estar sujeto a indemnización (daño emergente mas lucro cesante). Pero que requisitos se establecen para su vigencia, pues:

Con relación al contrato de compraventa (el mas usual de tangibles) , lo podemos conformar en tres etapas:

Finalmente la convención de Viena recoge los siguientes artículos:

Obligaciones del Vendedor                        Obligaciones del Comprador

Suministro de la mercancía                                Pago del precio

Licencias , autorizaciones, etc.                           Licencias, autorizaciones, etc.

Contratos de transporte y seguros                     Contratos de transporte y seguro

Entrega                                                                    Recepción de entrega

Transmisión del riesgo                                         Transmisión del riesgo

Reparto del gasto                                                   Reparto de gastos

Aviso al comprador                                               Aviso al vendedor

Prueba de la entrega                                             Prueba de la entrega

Comprobación, embalaje, marcado

Otras obligaciones

Finalmente y no menos importante a considerar son los contratos de transportes; uno de los mas complejos es el de transporte marítimo. Dentro de los Incoterms solo contemplados los Buques de conferencia (líneas) o Buques fuera de conferencia (Outsiders). Los incoterms no contemplan a los chartes – que básicamente se manejan con pólizas flotantes ya que no cubren itinerarios.


Veo (leyendo los aportes de mis compañr@s…(muy buenos por cierto!)) que hemos aprendido mucho con Wilma y esto de redactar sí o sí los contratos nos convence….
…PERO…
El contrato no es el salvavidas con 100% de seguridad supervivencia. Hay que recordar que los contratos están para ser guardados en el cajón, cajonera, gaveta o como le llamemos, para pudrirse. SÍ! El contrato se firma solo como para confirmar lo que se ha acordado, basado en la confianza que se tiene el uno al otro.
Si firmamos los acuerdos ya con mala sensación, …mal vamos y nunca deberíamos firmarlos. Acaso contraeríamos matrimonio con alguien a quien queremos pero pensamos que no es del todo de fiar?
Hace ya muchos años, trabajando para una gran multinacional norteamericana, nuestro jefe (gran líder por cierto) se sintió muy desilusionado con un proveedor que nos falló. No cumplió y causó una parada monumental en la línea de producción. Antes de firmar el acuerdo con el proveedor, nuestro jefe comunicó sus dudas en cuanto a la empresa con la que estaba llegando a un acuerdo pero la respuesta no se hizo esperar: tranquilidad! Si todo está recogido en el contrato; si no cumplen tendrán que afrontar las indemnizaciones, le dijeron. Luego pasó lo que no debía de pasar con grandes pérdidas para la fábrica y sobre todo para la imagen de la marca (que es tremendamente difícil de valorar). Como dijo nuestro jefe en ese entonces: “why didn´t I follow my gut feelig?”. Gut feeling es literalmente el instinto visceral, pero significa algo así como el presentimiento o la sensación o como dicen en algunos lugares de Latinoamérica “me late que…”. Pues, si “te late” que el acuerdo no va a buen puerto….buscate otro “partner”, cueste lo que cueste.
Dicho esto, como bien dijo Wilma, antes de un litigio debe haber y mejor será un acuerdo (aunque no estemos satisfechos con “perder” tanto). Pero antes de una firma de un contrato, debe de existir confianza; y plena. Si fallamos en la apreciación, firmamos el contrato y luego no cumplen, entonces sí, a sacar el contrato del cajón, primero a negociar, y luego (por ultimo!) a demandar.
PS: Si tienen problemas en llegar a acuerdos con proveedores extranjeros (de países lejanos y culturas aun mas todavía) he notado que algunas empresas prefieren contratar a un intermediario local, que ávido en su “mundo” pero independiente de él económicamente puede defender mejor la postura de la empresa en negociaciones.
El salvavidas es importantísimo, pero si la mar está muy brava y el barco se ve endeble, mejor espero al otro día y si hay otra embarcación, mejor.


LA GLOBALIZACIÓN Y LA IMPORTANCIA DE LOS CONTRATOS

LA GLOBALIZACIÓN Y LA IMPORTANCIA DE LOS CONTRATOS
Definimos Globalización al cambio hacia una economía mundial con mayor grado de integración e interdependencia.
Los factores que contribuyen al mayor crecimiento de la globalización:
• El incremento y la expansión de la tecnología.
• Liberalización del comercio tranfronterizo y el movimiento entre los recursos
• El desarrollo de los servicios que facilitan los negocios internacionales
• Presiones crecientes de los consumidores
• Competencia global creciente
• Situaciones políticas cambiantes
• Mayor cooperación ente países
Todos estos factores son relacionados.
Colombia era un país antes del año 1993 de economía cerrada, y en últimos gobiernos en Colombia se están firmando TLC , acuerdos comerciales con diferentes países, igualmente se presenta un bomm a nivel nacional de Pymes de realizar viajes al país China para importar productos al país a unos precios muy económicos .
Se encuentra sorpresas con muchas importaciones de la CHINA , realizadas por pequeñas y medianas empresas , esta información está sustentada con los medios de comunicación(periódicos , televisión ) y de los propios importadores . Las sorpresas son básicamente que lo que compraron no eran lo que habían solicitado en su viaje al país China , sea porque es otro producto o especificaciones de productos que no fueron acordadas. Estas experiencias vividas son dolorosas, costosas y a veces de pérdida total de capital de trabajo. En Colombia los mayores generadores de Empleo son las Pymes.
Pueden haber diferentes causas que afecten las importaciones realizadas por las Pymes , desconocimiento del mercado, problemas de idioma, etc, sin embargo me quiero detener en la contraventa internacional .
Considero que si estas empresas se asesoren en su país de origen de como realizar una compraventa internacional, se minimizarían los errores y las malas experiencias en sus importaciones.
Conclusión
• En la internalización en que se encuentra el país Colombia, sus cámaras de comercio, el ministerio de comercio industria y turismo deben preparar a los empresarios en los contratos de compraventa.
Esta formación al empresario garantizaría que los errores en la importaciones se minimicen.
Es fundamental que las Pimes encuentren todo el soporte jurídico y técnico en las instituciones del país que son responsables del comercio.


Seguro mató confianza…..

Las relaciones comerciales se deben basar en la buena fe, sin embargo los contratos que la soportan deben ser redactados con buena fe pero teniendo muy presente la mala fe. La mejor relación comercial es la que no se vuelve a ver el contrato después de firmado, una relación basada en la confianza entre las partes y acuerdos gana-gana. Sin embargo éste no es el común denominador de las relaciones comerciales y es por esto que existe un medio para mitigar un poco los riesgos que se presentan cuando toca sacar el contrato y revisar lo acordado entre las partes.

Cuando hablamos de un contrato internacional tenemos dificultades adicionales a las que se presentan en un contrato nacional. Entre características que difiere un país a otro, como legislación, idioma (aunque sea el mismo), cultura.

Si cuando hablamos el mismo idioma, incluso dentro del mismo país a veces no nos entendemos por los diferentes modismos, acentos, etc. Sucede exactamente lo mismo con la legislación, que aunque tenga las mismas bases se ajusta a las condiciones particulares de cada país y cambia considerablemente. Por ejemplo mientras en Costa Rica no existe ejército y en Colombia, no solo existe el ejército, sino además una serie de leyes que contribuyen con la gestión que éste pueda hacer.

Igual sucede con el contrato, según la teoría que conocemos , debe contener identificación, objeto, precio, condiciones de pago, plazos y condiciones de entrega, garantías, responsabilidades, obligaciones de las partes, duración y vigencia, resolución del contrato, arbitraje, legislación aplicable, confidencialidad y exclusividad si aplica, características y condiciones del servicio posventa, etc.

Pero debemos tener en cuenta, que el mejor contrato no necesariamente es el más largo, el que más cláusulas tenga. Realmente el mejor contrato, es el que define con mayor claridad el objeto de la negociación y que cubre en mayor medida los riesgos que cada parte tiene en un negocio en particular, de tal forma que pueda servir de carta de navegación cuando se presente algún inconveniente en la relación comercial. Cada negocio tiene particularidades que deben ser incluidas en el contrato y es por esto que no existe un estándar o un contrato perfecto. Existen guías que podemos seguir y recomendaciones, pero realmente lo más importante es tomarse el tiempo requerido para negociar este contrato, redactar sus cláusulas de forma clara y entendible que no dé pie a confusiones, ambigüedades, etc.

El éxito del contrato está en una buena negociación entre las partes que permita formalizar una relación comercial equitativa, con beneficios y mitigación de riesgos para ambas partes.

 


Más vale prevenir

 

Todos sabemos que, independientemente de que un cliente sea una gran empresa o una pyme, lo más importante para calificarle de buen cliente, es que pague sus deudas, y las pague a tiempo.  Somos muchos los que hemos estado acostumbrados a cerrar acuerdos “de palabra”, pues bien es cierto que las relaciones comerciales en España están inspiradas por una relación personal, por el conocimiento y  fortalecimiento en el tiempo de la confianza mutua, y quizá, por la falta de conocimiento y rigor que exige un trato comercial.  Confiados en la buena voluntad del interloculor, bastaba una conversación, una “comida de negocios”, para cerrar un trato, “mi palabra es lo que vale” ¿cuantas veces lo hemos oído e incluso empleado?

Pero con la crisis llegaron los impagos, llegaron las caras de estupor, las frases como “esto no puede ser posible”, “nunca me había ocurrido esto con este cliente”, “este señor es un hombre de palabra, seguro que paga”, y muchas otras, variopintas, pero con el mismo fondo… he confiado y así me ha ido.

Debo reconocer que no estoy acostumbrado a los contratos, y que todos ellos se me hacen tema nuevo, pero también me doy cuenta de que necesitamos profesionalizar la gestión de la empresa, y en las relaciones comerciales debemos instaurar permanentemente la figura del contrato, adecuandolo al tipo de relación que vayamos a establecer.  Doña Wilma, con buen criterio, nos ha aconsejado el “piensa mal y acertarás”, “dejalo atado como si la contraparte fuera a actuar de mala fé”, y que el contrato debe de ser adecuadamente redactado, con todos los puntos posibles claramente detallados, con las responsabilidades inequivocamente establecidas y… para aquellos como yo que no estamos familiarizados con los contratos, asesorarnos adecuadamente con un buen profesional, cde un abogado con experiencia en estos temas.  No se trata de tener mala fé, ni mucho menos, pues aquel que no sea honesto en los negocios, tarde o temprano se va a encontrar ahogado en el más estrepitoso fracaso, se tratará finalmente de asegurarnos de que la otra parte también quiere y se compromete a cumplir con el acuerdo, bien sea pagar nuestros productos o servicios, o suministrar “según contrato” sus productos y servicios.

El contrato es aquello de “¿no nos vamos a hacer daño, verdad?”

 

 

 


La justicia y yo

Desde mi punto de vista, el funcionamiento de la justicia en España, (que es la que yo conozco) deja mucho que desear.

Es lenta, cara, y la mayoría de las veces injusta.

Como siempre se ha dicho, la justicia es lenta, y los procedimientos que mi empresa ha sufrido durante los años en los que yo fui gerente, tanto nosotros como parte acusada o como parte acusadora, se han demorado mucho en el tiempo. De hecho, todavía hay un procedimiento abierto por un impago que tuvo lugar a finales de 2006.

En este caso, la justicia nos dio la razón, pero todavía no hemos podido recibir el importe adeudado por nuestro cliente. Es una larga historia, que si algún día durante la realización de este curso acaba os la relataré.

En estos años (sobre todo, los años duros de la crisis, cuando todos los días había empresas que presentaban concurso o simplemente dejaban de pagar) la mayoría de los incumplimientos de contrato fueron por impagos. Una vez demandados por el incumplimiento del contrato, pocos o muy pocos se han conseguido cobrar, y si se consiguieron cobrar fue por la actitud incansable de las personas de mi empresa en busca de ingresos o bienes de los que la empresa que produjo el impago fuera dueña.

Después de las malas experiencias que he tenido con la justicia, creo que lo que he aprendido ha sido que es mucho más importante prevenir un posible incumplimiento de contrato que solucionar vía judicial la discrepancia entre las partes.

Para conseguir el objetivo de no tener problemas en el futuro con tu socio, cliente o proveedor:

-Redactar contratos donde las cláusulas estén muy claras para las dos partes, bien redactado y que no se pueda dejar nada a la interpretación.

-Acordar cláusulas que tú puedas cumplir y que creas que la otra parte también pueda cumplir.

-Dentro de ese contrato, (y para evitar posibles problemas de impago) acordar una forma de pago segura para el vendedor.

-En el caso de controversias o disconformidades con el cliente, socio o proveedor, intentar agotar todas las posibilidades de negociación para llegar a un acuerdo antes de iniciar un procedimiento, ya que éste será largó y además caro, y posiblemente, a ninguno de los dos les parezca adecuado para sus intereses la resolución judicial. Se dice muchas veces que más vale un mal acuerdo que una buena guerra.

-En otros casos (sobre todo en impagos) lo mejor es tramitar la demanda lo antes posible para asegurarte ser el primero a la hora de anotar un embargo en el registro de alguno de sus bienes (aunque sea preventivo), siempre que éste no les haya cambiado la titularidad a algún pariente que nada tenga que ver con la empresa.

-Estar bien asesorado es fundamental para tomar las mejores decisiones.

-Si haces algo que no se debe hacer, haz lo posible para evitar que se pueda demostrar.

Como ya dije al principio, la justicia es injusta porque quien dicta sentencia es una persona que no conoce las particularidades del caso. Conoce lo que cada una de las partes quiere que conozca y puede demostrar, dejándose en el tintero muchos datos necesarios para valorar los hechos, bien porque no se puedan demostrar o porque a la parte no le interesa que el juez los sepa. Además, hay muchas materias ( sobre todo técnicas) de las que el juez no tiene por qué saber y de las cuáles no puede dictaminar un veredicto justo por desconocimiento del hecho.

Y por último, mi consejo es que “Abogado, suegra y doctor, cuanto más lejos mejor”.

Saludos



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