Liderazgo e Innovación Organizacional

Las grandes innovaciones que se han registrado en el pasado nunca surgieron de manos de personas expertas en lo que hacían, sino de manos de intrusos; personas ajenas al proceso.

Los procesos de innovación  que requieran cambios culturales importantes o nuevos marcos conceptuales, necesitaran personas que se coloquen frente a los cambios de los paradigmas y los intrusos no son agentes ágiles, ni tienen capacidad para señalar la dirección a seguir, ni todavía menos, pueden ofrecer la energía requerida para despertar la fuerza y la pasión de los demás.

Cuando no se tienen la dirección ni la fuerza para llevar a cabo una innovación,  aquí aparecen los líderes instalados en las estructuras de poder e impulsan las  innovaciones sobre todo superficiales. Esto acontece en todos los campos: en la ciencia, en la enseñanza, en la economía y en la política.

El liderazgo aparece para llevar acabo la innovación, asumiendo los siguientes criterios:

Según Peter Drucker “La innovación exige un acercamiento sistemático, porque es muy impredecible”. Partiendo de ese planteamiento podríamos definir la innovación sistemática como una estrategia organizacional que promueve la generación repetitiva de valor en todos sus procesos mediante el conocimiento y aplicación de métodos, herramientas y técnicas que permiten acelerar e incrementar la innovación.

En la conferencia realizada por José Luis Roces; sobre Liderazgo e Innovación, el 05 de Mayo del 2010 en Madrid, plantea el siguiente esquema de innovación sistemática:

El esquema muestra como el talento de las personas generan liderazgos de innovación y este a su vez estimula la cultura de innovación dentro de las organizaciones, que luego  en el exterior de dichas organizaciones se crean entornos más competitivos y estimulados para generar más innovación sostenida o disruptiva, ya que la innovación es la conversión de ideas y tiempo en dinero.

Para llevar a cabo las innovaciones al mercado de los consumidores se necesita tener presente los siguientes puntos:

  1. Se necesita un tipo de gerencia que impulse el cambio y la Innovación. El liderazgo directivo deben estar atento a los cambios y deben estimularlo dentro de la organización.
  2. Liderazgo a largo plazo y enfocado a resultados. El liderazgo proactivo el que mira a futuro  es el estilo de liderazgo directivo más necesario, conjuntamente con los desarrolladores de personas. No obstante, la Orientación a Resultado a  Corto Plazo no están resueltos de forma definitiva debe mejorarse.
  3. Mirar más hacia fuera y alinear personas y estrategia un imperativo para la Innovación. Las características culturales de las empresas muestran una cultura no adaptativa en el seguimiento de su entorno, en la trasmisión de estos a la organización y en la exigencia de los resultados relacionados con los objetivos de la organización.
  4. La gestión de personas: la principal barrera para la Innovación. La gestión de personas sería la cuestión más preocupante dentro de las empresas, especialmente en las áreas relacionadas con el mercado y el cliente.

La parte más importante del éxito de las innovaciones  depende de la realización acertada de los cambios culturales e institucionales. En consecuencia, el liderazgo que se necesita va más allá del despliegue tecnológico, más allá de la mera gestión del conocimiento y la innovación, de la regulación de la economía y de la aclimatación a las circunstancias emergentes.

El nuevo liderazgo que brote de estos cambios deberán mostrar el camino a seguir en el terreno del cambio cultural y del desarrollo institucional.


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